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Frase textual de Cantalamessa

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Cantalamessa confunde a quiénes se les «honra de manera exagerada»
Ante el esfuerzo de algunos de defender lo indefendible, reproduzco un párrafo de Cantalamessa, y cuyo original se puede leer en su propia página web: http://www.cantalamessa.org/?p=2957&lang=es

No es este el lugar para hacer una revisión histórica, quiero solamente decir cuál camino me parece la salida de esta triste situación sobre María. Tal camino pasa por un sincero reconocimiento por parte de nosotros los católicos por el hecho de que muchas veces, en los últimos siglos, hemos contribuido a volver a María inaceptable a los hermanos protestantes, honrándola a veces de manera exagerada y desconsiderada, y sobre todo no colocando tal devoción dentro de un cuadro bíblico bien claro que dejara ver su rol subordinado respecto a la Palabra de Dios, al Espíritu Santo y al mismo Jesús. La mariología en los últimos siglos se había vuelto una fábrica continua de nuevos títulos, nuevas devociones, muchas veces en polémica con los protestantes usando a veces a María -¡nuestra madre común!- como un arma contra ellos.

Párrafo que habrá que leer en su contexto entero, que para eso adjunto el enlace, pero que a quien no le choque, tiene un serio problema. Hay algunos empeñados en hacer venturosas exégesis para disculpar todo. Que ya puestos, podrían hacerlas para defender a los que denunciamos ciertos desvaríos. Por ejemplo, podrían decir que De la Cigoña no dijo que Cantalamessa pidiese textualmente disminuir la veneración de la Virgen. Pero sí se puede decir que De la Cigoña se refería a que Cantalamessa pidió disminuir (implícitamente) la devoción a María si dice que «nosotros a veces la hemos honrado de manera exagerada», y que muchos títulos y devociones, en definitiva, parece que sobran. ¿Cuáles? ¿Quiénes han honrado a María de manera exagerada? ¿Cuándo? ¿Cómo? Especifique, Cantalamessa, por favor. ¿Qué títulos exactamente sobran? En fin. Hay quien al leer estos discursos se indignarán con el que los pronuncia y otros con el que los denuncia. Muchos tenemos claro de qué lado estamos. Lo que me preocupa es la grave desorientación de los fieles.

Comentarios
0 comentarios en “Frase textual de Cantalamessa
  1. Estimado veritasetvita, escribo pocas veces y espero no se ofenda. No lei ni pienso leer lo que dice este señor de manera integra. Si le cuento que pasé Año Nuevo en Ushuaia, Argentina, putativamente la ciudad mas austral del mundo. Fui a misa de precepto y me llamo la atención que la vieja iglesia tuviera un altar magnífico, muy empinado, con la Virgen coronándolo… mientras que el santísimo ha ido a parar discretamente a un costado. No estoy en contra de la misa versus populum, crecí con ella, pero no se si por implementarla a las apuradas o qué, se les ha salteado que el Santísimo sea el centro del templo. Tampoco podía seguir donde estaba, porque el cura le daría la espalda. En fin, algo no bien resuelto, que termina trayendo como consecuencia que en muchos templos en el lugar mas destacado este una imagen de la Sma. Virgen María o algún santo, en otros con suerte la Santa Cruz. Y creo que eso si puede despistar a los protestantes y hasta a un estudioso budista del catolicismo.

  2. Cigoña tenía más razón que un santo. Cantalamessa es un cantamañanas. Y habiéndolo leído, me atrevo a sugerir que es de los del ojete en remojo.

  3. Raniero Cantalamessa…

    El mismo que el año 2014 ha predicado: «Cuando (Jesús) en la cruz reza: «Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen» (Lc 23, 34), no excluye ciertamente de ellos a Judas (Iscariote).»
    «Judas tenía un atenuante que yo no tengo. Él no sabía quién era Jesús, lo consideraba sólo «un hombre justo»; no sabía que era el hijo de Dios, como lo sabemos nosotros.»
    «Judas, que lo había traicionado, viendo que Jesús había sido condenado, se arrepintió, y devolvió … y fue a ahorcarse» . Pero no demos un juicio apresurado. Jesús nunca abandonó a Judas y nadie sabe dónde cayó en el momento en que se lanzó desde el árbol con la soga al cuello: si en las manos de Satanás o en las de Dios. ¿Quién puede decir lo que pasó en su alma en esos últimos instantes? «Amigo», fue la última palabra que le dirigió Jesús en el huerto y él no podía haberla olvidado, como no podía haber olvidado su mirada.»

    Es cierto que, hablando de sus discípulos, al Padre Jesús había dicho de Judas: «Ninguno de ellos se ha perdido, excepto el hijo de la perdición» (Jn 17, 12), pero aquí, como en tantos otros casos, él habla en la perspectiva del tiempo no de la eternidad. También la otra tremenda palabra dicha de Judas: «Mejor hubiera sido para ese hombre no haber nacido» (Mc 14, 21) se explica con la enormidad del hecho, sin necesidad de pensar en un fracaso eterno.»

    http://www.vatican.va/latest/sub_index/documents/latest_sub_index_doc_20140418_omelia-cantalamessa_sp.htm

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