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El Papa y De la Cigoña… y Fray Gerundio

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papa En España, el blog más leído sobre asuntos religiosos es el de Fernández de la Cigoña, que ronda los 40 millones de visitas. Entiéndase que es de lectura obligada y que por eso las opiniones que exprese sobre el Papa Francisco merezcan reseña. Siempre éstas son ecuánimes, si acaso acentuando mucho más lo positivo que lo negativo, pero a santo del lío de la diócesis paraguaya de Ciudad del Este, del de los Franciscanos de la Inmaculada, del de Burke, de las llamada al próximo Sínodo de Kasper y Danneels, etc., De la Cigoña se preocupa con el Papa y hace e invita a hacer una reflexión.  Sobre todo, este bloguero señala que con estas cosas la Iglesia sólo ganará simpatías de los que jamás van a ser realmente fieles (véase el caso de Maradona), pero se alejará de muchos católicos que, con sus cosas buenas o malas, frecuentan los sacramentos. Pues aquí dejo el artículo, escrito a propósito de otro lío: el de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, fundada por Lefebvre: http://www.gaceta.es/cigona/los-seguidores-lefebvre-divididos-acuerdistas-resistentes-27092014-1026 Y también os dejo el presente post del blog de Fray Gerundio de Tormes (¿será fraile salmantino?), quien ejemplifica a la perfección el descontento por parte de muchos fieles, tal y como señalaba De la Cigoña: http://fraygerundiodetormes.wordpress.com/2014/09/26/guillotinas-fulminantes/

Comentarios
0 comentarios en “El Papa y De la Cigoña… y Fray Gerundio
  1. Una querida amiga me envía estas reflexiones a propósito de los últimos sucesos de Ciudad del Este. Es una comparación entre la situación presente y el México Cristero que puede servir para salir de la perplejidad y tomar el ejemplo de los santos.
    ¡Ven Señor Jesús! Viva, Cristo Rey!
    Andrea
    CARTA DE MI AMIGA
    «Todavía sin poder reponerme de la mala nueva de Ciudad de Este, y luego de leer y releer la valiente carta de Mons. Rogelio Livieres que me ha reconfortado muchísimo, pues no deja de ser un hito en la Historia de la Iglesia para todos nosotros, y en especial para los obispos del mundo, quería compartir con ustedes la carta de un cristero que tiene un extraordinario parecido con la situación de monseñor.
    Imposible no comparar la circunstancia pujante de su diócesis y el espíritu combativo hasta el final que tuvo el obispo en cuestión, con el del gran caudillo mexicano, Jesús Degollado Guízar (al frente de las tropas cristeras a partir de 1929, luego de la muerte del Gral. Gorostieta).
    Después de concertarse los tristes Arreglos, si es que arreglos pudieron llamarse, entre políticos, obispos y Roma, se obligó al ejército cristero a entregar las armas… justo ¡en el mejor momento militar y político!, en vistas a un nuevo modus viviendi, que realidad fue moriendi. En aquella inesperada situación, Degollado redactó así el licenciamiento de sus tropas:
    “…Debemos, compañeros, acatar reverentes los decretos ineluctables de la Providencia: cierto que no hemos completado la victoria; pero nos cabe, como cristianos, una satisfacción íntima mucho más rica para el alma: el cumplimiento del deber y el ofrecer a la Iglesia y a Cristo el más preciado de nuestros holocaustos, el de ver rotos ante el mundo, nuestro ideales, pero abrigando, sí, ¡Vive Dios!, la convicción sobrenatural que nuestra fe mantiene y alimenta, de que al fin Cristo Rey reinará en México (y en Ciudad del Este…), no a medias, sino como Soberano absoluto de las almas. Como hombres, cábenos también otra satisfacción, que jamás podrán arrebatarnos nuestros contrarios: la Guardia Nacional (la Diócesis y el seminario) desaparece(n), no vencida(s) por sus enemigos sino, en realidad, abandonada(s) por aquellos que debían recibir, los primeros, el fruto valioso de sus sacrificios y abnegaciones.
    Su santidad el Papa (Francisco), por medio del excelentísimo Señor Delegado Apostólico,(Cardenal Marc Ouellet) ha dispuesto, por razones que no conocemos pero que, como católicos aceptamos…
    En realidad, el arreglo inicial concertado entre el excelentísimo Señor Delegado Apostólico (Cardenal Santos y Abril) y el Licenciado Porte Gil (el Nuncio, la conferencia episcopal paraguaya, y/o Javier Miranda…) nos han arrebatado lo más noble, lo más santo, que figuraba en nuestra bandera, (la Tradición de la Iglesia) desde el momento en que la Iglesia ha declarado que, por de pronto se resignaba con lo obtenido, y que esperaba llegar por otros medios a la conquista de las libertades que necesita y a las que tiene legítimo derecho. En consecuencia, la Guardia Nacional (la Diócesis de Ciudad del Este) ha asumido toda la responsabilidad de la contienda, pero esa responsabilidad no le será imputable desde el 21 de Junio pasado (25 de septiembre de 2014): La actual situación no ha sido creada ni apetecida por ella.
    ¡Ave, Cristo, los que por Ti vamos a la humillación, al destierro, tal vez a una muerte ignominiosa, víctimas de nuestros enemigos, con todo rendimiento, con el más fervoroso de nuestros amores, te saludamos, y, una vez más, te aclamamos Rey de nuestra patria! ¡Viva Cristo Rey! ¡Viva Santa María de Guadalupe (y de Caacupé)! México, agosto de 1929. Dios, Patria y Libertad –Jesús Degollado Guízar- Soldado de Cristo Rey” (y ex Obispo de Ciudad del Este).
    Una vez más, cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia… Cábenos a nosotros también otra satisfacción: que la resignación martirial de Mons. Rogelio y de todos los que trabajaron junto él en la diócesis, será -ciertamente de manera inescrutable para nuestros corazones- semilla de nuevos cristianos.
    Después de todo, Dios suele escribir derecho pero en renglones torcidos y estoy segura que se las ingeniará para sacar frutos buenos de los planes perversos de los hombres.
    ¡Viva Cristo Rey! Una soldada cristera, que colaboró en su diócesis».

  2. Como dice Federico Mihura Seeber, el gran problema de la persecución de los últimos tiempos es que habrá perseguidos y mártires que no parecerán mártires porque quienes los persigan serán quienes deberían alentarlos en la fe…

    El P. Alberto Ezcurra nos enseñaba que ante el martirio no podemos ser indiferentes:
    «qué enorme diferencia hay entre la actitud que tenían los cristianos en los primeros siglos y la actitud que tenemos los cristianos en este siglo frente al problema del martirio, frente a la Iglesia que sufre. Con todo lo que yo he mencionado así, muy al pasar y sobre todos los que se podrían agregar otros datos; en nuestro siglo ha habido cientos de miles, de millones de mártires, es decir de cristianos católicos que han entregado su vida por Cristo y que la siguen entregando.
    Existía, entonces, esa veneración, que encuentra la fuerza en el ejemplo de los mártires; que tiene lugar con las primeras canonizaciones. Después empezó a darse culto a los confesores, es decir a aquellos que habían defendido la fe y que por la fe habían sido encarcelados o perseguidos, pero que no habían llegado hasta el derramamiento de sangre. Y luego a las vírgenes y todas las otras especies de santos. Eso era en los primeros siglos, cuando se vivía bajo la persecución.
    En nuestro siglo existe el silencio, existe la indiferencia. Los mártires, que dan testimonio en un mundo como el nuestro, en un mundo hecho a la trenza, hecho al compromiso, hecho a las medias tintas, hecho a la cobardía; en un mundo en el que las verdades duras se tratan de disimular o se tratan de ocultar, el testimonio es algo que duele, es algo que molesta, es algo que resulta incómodo. Y los mártires a veces se transforman en tipos molestos, como para Herodes era un tipo molesto Juan el Bautista que le echaba en cara: «no te es licito vivir con la mujer de tu hermano».
    San Pablo decía, hablando que la Iglesia es el Cuerpo de Cristo: «Cuando un miembro sufre todos los otros miembros se preocupan» por ese miembro que está sufriendo. Es algo que comprobamos en nuestro propio cuerpo, si a uno le pisan el dedo gordo del pie inmediatamente todo tiende hacia ahí, las manos, la vista, todos se preocupan por el miembro. Y San Pablo lo aplicaba a la Iglesia como el Cuerpo Místico de Cristo. «¿Quién sufre que yo no sufra? ¿Quién se alegra que yo no me alegre?». Era alegrarse con aquellos que se alegran y sufrir con aquellos que sufren. La preocupación por todas las Iglesias tenía San Pablo. Y con los medios de comunicación de aquella época, desde una Iglesia hacían colectas para enviar a los cristianos que sufrían dificultades en otra Iglesia.
    Existía ese sentido de cuerpo y, en ese cuerpo el miembro más delicado, el miembro sufriente; es el que merece mayor atención. Entonces debería ser algo verdaderamente escandaloso en nuestro tiempo esa ignorancia; ese silencio sobre la suerte de los mártires que al hacer que nos falte ese ejemplo nos crea un cristianismo flojo, un cristianismo cobarde, un cristianismo incapaz de dar la cara, de dar testimonio. No es que nos falte el ejemplo: lo silenciamos.
    El cardenal Wyszynski de Polonia, al cual el Papa Juan Pablo II reconoce como su maestro, dijo una vez palabras muy duras sobre esto: «No existe la Iglesia del silencio», la Iglesia del silencio en los países ocupados por el comunismo, «no existe la Iglesia del silencio, lo que existe es la Iglesia de los sordos, la Iglesia de Occidente» (…)
    El mártir, en un mundo de compromiso, en un mundo de cobardía, en un mundo de medias tintas se transforma en un tipo molesto».

    http://centinelasanrafael6.blogspot.com.ar/2014/09/el-papa-francisco-destituye-al-obispo.html#comment-form

  3. Me quedo con la honestidad de Fray Gerundio Dios le siga dando sabiduría
    Hoy hay muchos que por seguir la modas de Francisco ya han caído en Apostasía, no defienden la verdad porque no saben ni que creen. Aceptan a un impostor porque no saben distinguir entre la verdad y la mentira han sido seducidos con el poder engañador del falso profeta. Mayor responsabilidad tenemos nosotros que debemos de ser fieles a Jesucristo porque esta en peligro la salvación de las almas de muchos. Al que mas se le dio mas se le pedirá cuenta.
    Hay noticias que no aparecen en Aciprensa que se ha vendido a los intereses del mundo por eso apoya al falso papa mientras cada dia dejan a un lado la verdad y cierran su oídos a la sana doctrina para creer que Francis es mas misericordiioso que Dios que prohibió el pecado de la sodomía pero Francisco con su frase maliciosa que dijo que un cura puede ser gay y buscar al Señor lo cual es falso pues nadie nace gay entonces para buscar verdaderamente ha Dios hay que renunciar a los vicios y ser fuerte ante la tentación es tomar la cruz de cada uno y seguir a Cristo pero muchos sodomitas actualmente están siendo confirmados por el falso profeta Francisco y la indiferencia de muchos católicos en reconocer la realidad aterra.

    La agenda de Francisco no es de la misericordia sino aprobar la perversión por eso la seudomisiericordia de Francisco es solo para apoyar el vicio de la homosexualidad porque el es el justiciero de los Gay que le pasa factura a la iglesia a la que ellos acusan de opresora Francisco es un asesino de almas
    http://gloria.tv/media/T84uQW1aKaE

    Todos los que apoyen o sigan al falso profeta recibirán su mismo castigo lo digo también para ustedes abran los ojos porque sus noticias no advierten a la gente que este hombre es un impostor el PAPA ES BENEDICTO

  4. Me parece que de lo que se trata es más bien de estar pegado al Papa, rezar por Él y sus intenciones. Además, creo que su santidad es muy elevada así como su entrega y que como fruto de su humildad siempre nos pide oraciones. Pienso que como Romano Pontífice tiene mucha más Gracia de Dios de la que podamos creer.

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