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El escándalo de impartir religión en clase de religión

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lapiz cruz Un escándalo. Que la felicidad la conseguimos gracias a Dios, que Dios existe… ¿Pero cómo enseñarán eso en clase de religión? ¡Enseñar religión en clase de religión! El día menos pensado dicen que Cristo resucitó. A ver si nos enteramos. La educación de los hijos no es derecho del Estado sino de los padres. Es el Estado un instrumento de los padres para que sus hijos sean educados según su deseo, y el parlamento legisla en base a ello. Por eso los padres tienen derecho a que los hijos reciban educación religiosa de calidad a través del colegio si lo demandan. La clase es voluntaria, no obligatoria. Si alguien no lo desea para su hijo, si a alguien le escandaliza un temario en el que se diga que la felicidad depende de Dios, que no lo matricule. Pero si los padres quieren educar a sus hijos según sus valores, y esto lo tiene que garantizar el Estado, tienen todo el derecho. ¿Y por qué no enseñar valores neutrales y no estrictamente religiosos? Pues porque no hay valores neutrales. Eso es una mentira que nos han colado. Por ejemplo, la defensa de la vida bajo valores antropocentristas adquiere una dimensión completamente distinta que bajo una visión religiosa. En la visión atea, como no hay más allá, aún reconociendo a la vida como un bien, ésta estará subordinada a mi deseo y la de los demás al suyo y al pragmatismo, con lo que ocurre lo que está ocurriendo: que un niño no nacido que no tiene voz para defenderse puede ser eliminado, que la vida de un anciano que ha perdido la cabeza estará sujeta a la voluntad de sus familiares, o que incluso en unos años podrían legitimar luchas a muerte si los combatientes dan su permiso. No. No hay valores universales si los principios que los sostienen son distintos. Por eso un padre religioso puede y debe enseñar a su hijo valores desde una perspectiva religiosa. Los valores ateos son otros, y nadie tiene derecho a que cambiemos los nuestros ni su transmisión intergeneracional. Ya la eficiencia, ortodoxia o heterodoxia de los profesores es un asunto aparte, que exige reflexión y soluciones, pero que no debe confundirse con la validez de la asignatura per se.  Por cierto, que Gil Tamayo habló de la gente que vive de esta asignatura. Creo que es cosa buena. Aquí todo el mundo defiende no sólo los valores sino a su gente. Nosotros no vamos a ser menos. Se ha de defender el trabajo de estos profesores, a los que una horda roja quiere echar a la calle. Si Wert, tonto él, en vez de querer reducir la clase de religión a media hora la hubiese ampliado, se hubieran multiplicado los profesores de religión y con ello se tejería una red de intereses y una situación social en la que fuese más complicado atacar a esta asignatura. Los mismos profesores de religión, incluso los más díscolos, no tendrían más remedio que apoyar al partido que les garantice el pan de cada día frente a los jacobinos que piden su cabeza. Lo que pasa es que ese partido no es el de Rajoy, pese a que pudo serlo. Luego se quejan de que no los votan. 

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