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¿Y ahora de Secretario de la CEE quién?

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El nombramiento como obispo de Gil Tamayo, candidato seguro de Blázquez a quien siempre fue fidelísimo dificulta su reelección. No por ser incompatibles sino por no poder llevar bien ambos cargos. Recuérdese lo que ocurrió con Fernando Sebastián cuando fue obispo de León y secretario de la CEE.

Se dice que el candidato de Osoro sería el supervalido Cobo, de los otros dos auxiliares uno, que dicen es el mejor de los tres, parece que prefiere pasar más desapercibido y el otro ha quedado demasiado retratado aunque yo también pienso que más de imprudente que de otra cosa. Pero Osoro,  él lo sabe, hoy en la CEE no tiene votos. aunque ahora sean tres más que en la pasada elección pero con siete, Cobo no atrae ni uno más que los de Osoro, no se va a ningún lado.

Se habla de un tapado que yo no voy a destapar. Me cuesta trabajo creerlo, no me disgustaría pero no voy a quemarlo en el caso de que fuera cierto, que no lo sé con seguridad.

Los obispos tienen el candidato perfecto pero no se atreverán. Experiencia tiene toda, capacidad, máxima, tiempo, le sobran horas todos los días y   además es un escándalo el ostracismo al que le tienen sometido por envidias, celos, venganzas de no se sabe qué, odios clericales que dejan en pañales a cualquiera otros y demás bajezas que sitúan en un pésimo lugar  a quienes se dejan arrastrar por ellas. Y que sólo consiguen encumbrar al perseguido muy por encima de sus perseguidores.

El caso es tan impresentable, tan rastrero y tan evidente que sin necesidad de nombrar a nadie todo el mundo, de  los que saben que existe una Conferencia Episcopal y que tiene un secretario, sabe a quien me refiero.

 

25 comentarios en “¿Y ahora de Secretario de la CEE quién?
    1. En tiempos de Franco un ministro de deportes pretendía reducir las horas lectivas de latín y griego y aumentar las de gimnasia, a lo que el ministro de educación a la sazón se opuso rotundamente.

      El ministro de deportes bastante alterado encaró al de educación:

      -¡Dígame usted para qué sirve el latín, me lo quiere decir, eh!

      El ministro de educación con mucha serenidad le contestó:

      -Con mucho gusto le respondo: El latín, entre otras muchísimas cosas, sirve para que a alguien como usted nacido en Cabra, le llamemos egabrense en lugar del gentilicio que le corresponde en español.

      Gastón: Por su afición por lo galo le situaba en el norte de España, pero por el tenor de su respuesta manifiesta ser un auténtico egabrense.

    1. Para ser totalmente irrelevante has metido la cuchara varias veces y la daga en tu primer comentario, no parece por tus actos que te resulte tan irrelevante.

  1. no importa quién sea el presidente y el secretario de la conferencia episcopal española, ya que ante las propias narices de dicho organismo eclesial el catolicismo en españa está desapareciendo. por ende no quedará ni quien apague la luz.

  2. ¿PAPOLATRA o HECHOS? ¿Son el mismo o son dos? A vuestra pregunta “¿Dónde se encuentra en el Nuevo Testamento el fundamento de la misa en latín?” la respuesta es sencilla: En ninguna parte. Lo del latín, sin embargo, no es gratuito. Obedece a razones históricas y al hecho de que una lengua que ya no está en uso tiene, entre otras ventajas, la de no estar continuamente evolucionando no sólo en el tiempo sino incluso en el espacio. Como en el caso del español que no es el mismo en Costa Rica que en Burgos. Aparte de que es parte de la historia de las religiones emplear una lengua distinta de la habitual para las funciones sagradas.

    1. Oiga lefèbvriano, hasta ahora le he tratado con respeto y con guante blanco.

      Yo no le he insultado, usted a mí confundiéndome con papólatra sí.

      Espero que no se repita porque cuando utilizo el acero en escritura sé hacer mucho daño.

    1. Yo te respondo lo mismo que en otra ocasión que diste un “argumento” semejante: ¿Dónde se encuentra en el Nuevo Testamento el fundamento de la misa en latín?

  3. Don Antonio: Yo, como Asturiano creyente, suscribiría su propuesta obviadas como parece algunas dificultades. Posiblemente más aparentes que reales. Lo de que siga siendo, con alegría por mi parte, el obispo de Ciudad Rodrigo, me parece importante.

  4. Estoy bastante de acuerdo con la propuesta de D. Antonio Lasierra en favor del antiguo auxiliar de Oviedo, aunque no sé si le gustaría al que fue su arzobispo en Asturias. que dicen lo tenía un tanto atravesado, no sé si por celos, por algún tipo de complejo, o vaya Vd. a saber, de estos que dicen odios episcopales. Yo lo tengo algo tratado personalmente y me parece un magnífico obispo, y una magnífica persona, culto, cercano, discreto, excelente orador sagrado, con sermones breves y magníficos, y con muy buena presencia. De todos modos si el hombre del Papa en España, tuerce el gesto, lo va a tener difícil para ocupar los puesto que por valía mereciese, que en esta Iglesia tan de vuelo rasante y poco discernimiento tenemos que padecer. Desde luego que supondría una renovación y en la buena dirección.

  5. Le entiendo, don Francisco. Entiendo lo que quiere decir. Lo que pasa es que no estoy muy de acuerdo con que sea difícil, hoy, desempeñar bien dos cometidos. Desde 1988, cuando don Fernando renunció a León, han transcurrido tres décadas. Hoy -entonces no- existe un puñado de recursos técnicos, hasta hace bien poco inimaginables, que permiten trabajar y “llevar el negocio” casi casi sin salir de la cama. Con un portátil, o una tablet, a mano, un móvil, el correo electrónico, el escaneo, la firma electrónica, Dropbox, se puede hacer lo mismo, o más, que hace años, sin viajes, sin reuniones personales, con un mínimo esfuerzo. Pero, aceptando su punto de vista; aceptando que pese a todo sea complicado compaginar una sede residencial y la Secretaría, se me ocurre, en respuesta a la pregunta con que usted encabeza el hilo, un candidato digno, al menos, de consideración: el residencial que no tiene nada que gobernar. De hecho ya sonó su nombre hace unos años. Es residencial, tiene título episcopal, tiene unos cuantos años de experiencia diocesana, no tiene nada que hacer, y supone un problema para el que no parece se haya encontrado una salida airosa. ¿No podría la Secretaría ser una salida digna? Únicamente haría falta que llegara a Madrid suficientemente desembarazado; sin las maletas que por bonhomía, según creo, se empeña en conservar. Unos años en Madrid y luego una diócesis superior, de esas que tanto abundarán en próximos años. Se habría colmado la Secretaría, se habría solucionado el problema de la diócesis “a quo”, civitatense, y se solucionaría el problema “ad quem”.

  6. ¿Son 3 ó 4 los auxiliares de Madrid? No encuentro el Camino para saberlo.Misterio por explicar.Y, otra cosa, ¿qué les da Don Demetrio a sus vicarios, qué no les dan a los suyos los demás Ordinarios de Andalucía?

    1. Es fácil la diócesis tiene cuatro auxiliares tres a petición del actual obispo monseñor osoro y que tienen su completa confianza, Cobo Montoya y Vidal, y uno, Martinez Camino, que es auxiliar de madrid pero solicitado por el cardenal Rouco cuando era arzobispo y que en la actualidad tiene, siendo suavísimo, un reducido papel en la diócesis.

  7. Yo, una vez más, me pregunto: ¿dónde se encuentra en todo el Nuevo Testamento el fundamento de esta entidad llamada “conferencia episcopal”? Porque allí veo a los Apóstoles y a Pedro, que, excepcionalmente se reúnen en el llamado Concilio de Jerusalén y luego vuelven a sus respectivos destinos. Pero esto que describe el artículo: ¿con carácter permanente, con sus constantes comunicados sobre esto y sobre lo otro, con su burocracia y otras peculiaridades que opacan la figura de los respectivos obispos locales? ¿Dónde está esto en el Nuevo Testamento?
    Aparte de eso las personalidades heroicas -o destacadas que por eso se las llama así- suelen ser la excepción. También entre los obispos. Y cuando todo tiene que pasar por la turmix de este cuerpo colegiado -y repleto de mediocres-, ¿qué posibilidades tienen de marcar un modo de actuar las personalidades heroicas, o destacadas que por eso se las llama así?
    Cito al respecto lo que a propósito de la colegialidad dijo Y.Congar: “L’Eglise a fait pacifiquement sa révolution d’octobre” Y.CONGAR, le Concile au jour le jour, 2ª session, le Cerf, 1964. p. 115.

    1. Por eso es mejor lo vuestro, los lefèvbrianos váis nombrando obispos según necesidades y el mando no es colegiado sino del sucesor de Lefèvbre, ¿también decide él sobre doctrina, depósito de la fe y moral cristiana?

  8. Don Antonio: Gracias por le corrección del lapsus. Y por la elegancia. Creo, reconocido lo anterior, que no me debí expresar bien en lo siguiente. Quise decir que un obispo residencial, no un auxiliar, no me parece que pueda desempeñar bien ambos cargos simultáneamente. Creo que con esto sólo nos queda Sánchez pues lo de García Gasco debieron ser días. Los que tardó en recuperarse de la sorprendente promoción. Y Sánchez, a quien le gustaba más la secretaría que su diócesis, no hizo bien ni lo uno ni lo otro. Seguramente porque no valía para ninguno de los dos encargos. Fue aceptársele la renuncia y desaparecer. Creo que en su mínima diócesis de origen, Ciudad Rodrigo, ¿Vendría, Don Antonio también por ahí el lapsus y no sólo por el Gil?, Don Antonio. hace meritoriamente de párroco en los pueblitos próximos a donde vive en ausencias de titulares. Tal vez nunca hubiera debido salir de allí.

  9. Las CE han devenido en correas de transmision de aberraciones Berg oglianas

    Esas si son un ejemplo claro de clericalismo

    Ninguna comunion, ni relexion inteligente , ni debate.

    Y no solo en España.
    En Argentina, aunque les cueste creerlo, la CEA es aun peor.

    Cumplen eficientemente el paradigma Berg ogliano: todo se puede manipular, corromper y desnaturalizar un poco mas.

  10. Mons. Gil Hellín ya tiene bastante con lo de Ciudad Rodrigo. Broma aparte, don Francisco, siempre se aduce el caso Sebastián como prueba de la incompatibilidad de gobierno diocesano y secretaría. Y hasta cabría recordar a don Jesús Iribarren, cinco años Secretario General y nunca obispo. Pero ¿y los demás secretarios? Don José Guerra fue, a la vez, auxiliar de Madrid. Don Elías Yanes, auxiliar de Oviedo. Don Agustín García-Gasco, aux. de Madrid y hasta arzobispo de Valencia. Don José Sánchez, obispo de Sigüenza. Don Juan José Asenjo, auxiliar de Toledo. Y don Juan Antonio Martínez, aux. de Madrid. Pues si no me salen mal las cuentas, el de don Fernando Sebastián no es la regla sino la excepción. Y los compatibles, mayoría absoluta.

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