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Vacío episcopal en torno al planillas

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Realmente espectacular, salvo los catalanes y adscritos, catalanistas o no, titulares, auxiliares, deméritos, fracasado y defenestrado, sólo dos obispos del resto de España: el inane presidente de la CEE y un auxiliar de Madrid que da toda la impresión de haber ido mandado. Allí no se le había perdido nada.

A la ordenación de Gil Tamayo fueron 66 obispos, a la toma de posesión de Omella, 58. A la del planillas, 21. En un feo «ostentóreo». A él y de rebote a quien le nombró y a los que propiciaron el nombramiento.  Como si no quisiera mancharse las manos imponiéndoselas a ese obispo amarillo. Color feo para un obispo. Mejor una vez colorado que cien Puigdemont, o sea, amarillo.

Planillas se olvidó de Sistach entre sus predecesores. ¿Voluntariamente? ¿Simple olvido? Parece mucho olvido acordarse de Pont y de Torrella y no del cardenal Sistach que además estaba presente.

Ordenación episcopal guarrindonguilla. Omella, Pujol y Pardo es un trío de escasísimo relieve para hacer un obispo. Y 21 coconsagrantes, una miseria. No se inaugura bien el planillas. Aunque no se merecía otra cosa.

https://germinansgerminabit.blogspot.com/2019/06/vacio-episcopal-al-obispo-planellas.html

https://www.libertaddigital.com/espana/2019-06-09/los-obispos-boicotean-la-ordenacion-episcopal-del-separatista-planellas-1276639939/

Es curioso el lenguaje episcopal, decir, no dicen nada, pero se les entiende todo.

 

12 comentarios en “Vacío episcopal en torno al planillas
  1. A la consagración de Monseñor Chico asistieron 23 Obispos. La misma cantidad, pero con la salvedad de que se trata de un Obispo Auxiliar -y un gran Obispo, como Monseñor Lorca- y no un Residencial, Arzobispo, metropolitano y…Primado…

    Desde el Concilio IV de Leytrán Toledo y Tarragona se disputan la primacía. El Papa Inocencio III lo dejó en tablas, Y los arzobispos de Tarragona continúan legítimamente ostentando ese título.

  2. Ladaria no querrá salir de la Ciudad-Estado por si lo trincan y se lo llevan a Francia para ser juzgado, con el riesgo de que los 2 meses que le cayeron a Barbarin, se conviertan en su caso en 2 años y un día.

  3. Lo que me temo es una división entre los obispos de Cataluña y los de las demás diócesis españolas por culpa de un «procès» que bastantes divisiones ha causado.
    No hace mucho, el obispo de Solsona contestaba a unas declaraciones del auxiliar de Valladolid y secretario de la CEE sobre este asunto. Y me dije: «Los separatistas catalanes llegarán a dividir a los obispos, si no lo están ya».
    Asistí, siendo muy joven, a las consagraciones de Cases Deordal (Segorbe-Castellón) y Camprodón (Gerona), ambas celebradas en la catedral gerundense (Cases era profesor del seminario de esta diócesis). Y creo que asistieron más obispos. En la del segundo, hasta un obispo negro. Los dos consagrandos se estrenaban en el ejercicio del ministerio episcopal y ambos sólo rigieron una diócesis.
    Lo dicho: Lo lamento mucho, pero lo ocurrido este sábado me huele a división entre nuestros obispos.
    ¿Habrán reparado ya la luz de la tumba del cardenal Vidal i Barraquer? Debido a la humedad, se había quedado a oscuras, según me informó un señor que muy amablemente me acompañó por todo el templo, que visitaba por segunda vez. Corría el año 1984. También me dijo que los familiares de este cardenal nunca se dejaban ver por allí, mientras que los de su antecesor, Antolín López Peláez (de Manzanal del Puerto, León), cuya tumba también me mostró, habían acudido no hacía mucho y se presentaban regularmente.

  4. El primero en lucirse es el chistoso que le ha nombrado. Un golpista es un delincuente. Y quien le nombra es cómplice. Lo demás, mentiras. Vivimos tiempos difíciles. Que cada palo aguante su vela.

  5. Quedan a la expectativa los demás prelados, convocados o no,de sentirse en comunión con los presentes concelebrantes de la interconfesionalidad de las iglesias patrióticas sinodalistas al caer.
    ¿No se tienen noticias de la presencia de algún llamado obispo «evangélico» del ecumenismo gnóstico?
    La elección de Pujol-Pardo de co-consagrantes lo dice todo, muy en particular el agazapado Pardo-Pardó del panikkarismo. ¡Pero qué colección!
    Los vacíos van por dentro del dramatis peronae de los intitulados in genere porque las ínfulas están bien relucidas y hasta «ostentoreas»como Potestad bacular de manadatarios de la espiritualidad de los sentidos que dice el próximo cardenal Tolentino, partícipe de la mentalidad forcadiana y montserratinista.

    1. No extraña que sean Pardo y Pujol los coconsagrantes. Habitualmente suelen ser el obispo saliente de la diócesis y el que ha sido ordinario del ordenando

  6. La consagración episcopal de Gil Tamayo no es comparable a ninguna otra, ya que el actual Obispo de Ávila fue durante cinco años Secretario General de la CEE, por lo que todos los obispos españoles lo conocían personalmente y habían tenido tratado con él.

    Tampoco es comparable la toma de posesión de Omella, pues Barcelona es la segunda ciudad de España y la capital de Cataluña. Además, D. Juan José tenía detrás una dilatada trayectoria episcopal cuando llegó a la sede de San Paciano, a diferencia de Planellas, que se está estrenando como obispo.

    Por lo demás, el honor que se dispensó en la ceremonia al Arzobispo Pujol no se corresponde con lo pronto que se le aceptó la renuncia por parte de la Santa Sede.

  7. «Es curioso el lenguaje episcopal, decir, no dicen nada, pero se les entiende todo». Porque es un lenguaje muy cristiano y muy valiente. Propio de personas muy acreditadas, muy queridas y apreciadas, valientes que beatifican continuamente a mártires y otros valientes. Obispos pastores, libres, limpios, sencillos, seguidos por un rebaño de verdaderas ovejas merinas.

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