PUBLICIDAD

Una nueva capilla de adoración permanente al Santísimo

|

Ahora en Barcelona. Donde ya no es la primera. En estos días confusos y amenazantes que nos toca vivir pienso que esos lugares son fuente de infinitas gracias y oasis de amor. De Jesús Sacramentado a nosotros y nuestro a Él.

Eso no nace solo. Se precisan adoradores. Leo que trescientos como mínimo para asegurar que el Señor esté siempre acompañado. Mérito notable pues de todos aquellos que le entregan una hora, y más si es intempestiva, para pasarla con Él.  Y es buen pagador con Amor de amores.

He leído bastantes testimonios de quienes se sienten muy bien pagados. Ya aquí. Lo van a ser más en el cielo. Ese ejemplo de amor al Santísimo Sacramento se va extendiendo. Lenta pero progresivamente. Y es buena la lentitud. Porque no vale el que un día se apunta a una permanencia y no cumple ni con la primera. Es necesaria la constancia en el amor porque sin ella el amor no existe.

Uno no puede hablar de su entrega porque no la hay. Mis deficiencias y debilidades son demasiadas. Tengo pues escasa experiencia de ese maravilloso impulso adorador. Por supuesto que si en una iglesia me encuentro con el Santísimo expuesto me postro en adoración unos minutos. Cuando las prisas me lo permiten, algunos más. Siempre a gusto. Como si saliera mejor de lo que había entrado. Pero es muy escasa mi experiencia. Creo que tengo alguna de tres, cicaterísima por mi parte. En Toledo, ciudad maravillosa que frecuento, entro siempre en su capilla. Pero unos cómodos y gratos minutos. En Segovia y Alcalá, que visito muchísimo menos, procuro siempre acercarme a sus capillas. Pese al desvío que me supongan. En una de estas últimas me encontré, adorando en la capilla, a su obispo. Me pareció un ejemplo notable. Él me lo recuerda desde un afecto inmerecido por mi parte que me tiene, y que le agradezco mucho, aunque sabe que es recíproco, y a mí el ejemplo me pareció maravilloso. El obispo, con incontables problemas y preocupaciones, las llevaba ante el Santísimo. Que yo lo vi. Como ya es emérito y él no se recata en derrochar simpatía con mi pobre persona, queridísimo Don Ángel, sabiendo que esta manifestación mía no puede perjudicar en nada una carrera ya colmada, decirle que viéndole en adoración ante el Santísimo. absolutamente privada, me pareció que daba usted un maravilloso ejemplo a los católicos de Segovia. Callado, sin alharacas pero muy efectivo. Yo no hablo de obispos a los que quiero presumiendo de relaciones. Las que pueda haber las guardo en el corazón. Pero siendo ya usted emérito me apetece decirle que le estimo mucho y que nunca agradeceré suficientemente tantas muestras de afecto por su parte. Y no dadas desde el emeritaje sino mucho antes.

Pues una capilla más de adoración permanente. Benditas sean muchas más siempre que se hagan con cabeza y con adoradores asegurados. Campo espléndido también para los seguidores del gran Trelles que además de su adoración institucional se pueden incorporar también a esta que su benemérito fundador, Dios quiera que pronto beato, vería encantado. No son actividades distintas sino en mi opinión sumamente compatibles.

http://www.alfayomega.es/96662/el-area-metropolitana-de-barcelona-contara-con-la-primera-capilla-de-adoracion-perpetua

 

 

 

Comentarios
4 comentarios en “Una nueva capilla de adoración permanente al Santísimo
  1. Es que el sitio elegido se las trae.

    Hará mucho bien como dice el blogger pero me da a mí que la comunidad y sus políticos no generan muchas simpatías en el resto de los españoles.

    Es un poner, entiéndase!!

  2. A estas alturas de la tarde (17 aprox.) se han publicado varios posts en este Blog. Este, sobre una nueva capilla de Adoración, tiene 2 comentarios, aparte del mío, y son de la misma persona. En otros tres hay 5 o 6, siendo de: curas sin alzacuellos, un cura demasiado guasón y de liturgia.

    Las preferencias de los comentaristas de este Blog están clarísimas. Ya lo denunció Xosé Manuel Carballo: cuando se habla de liturgia y cánones hay 20-30 comentarios, cuando se habla de un cura octogenario al que agredieron hay 2 o 3 comentarios.

  3. Yo tengo una capilla de adoración perpetua muy cerca de la casa donde vivo. Y mi mujer y yo vamos a diario. El cambio en mí es espectacular. El Señor quema todas las imperfecciones, cambia el corazón y transforma la vida. Que se nos meta en la cabeza. El tiene que ser el centro de nuestra vida. Sólo así seremos felices.

  4. Pero, don Francisco José, ¿qué es eso de abrir capillas sólo si el número de adoradores suficiente está asegurado? Fiémonos del Señor. Ahí está el problema de la Iglesia de hoy, que sólo nos fiamos de nuestras propias fuerzas, de nuestra propia brillantez, de nuestras propias ideas… Y no del Señor.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *