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Una interpretación del recorte de Francisco al Opus Dei

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El Papa Francisco en diciembre de 2020.

No es precisamente El Mundo una autoridad en cuestiones religiosas pero creo que es bueno conocer la interpretación que dan algunos a la reciente disposición del Papa. Independientemente de que tenga más o menos razón. Yo personalmente pienso que alguna tiene y que Francisco no parece especial amigo del Opus Dei.

https://www.elmundo.es/internacional/2022/08/04/62ebe99321efa02e7f8b459c.html

 

Comentarios
12 comentarios en “Una interpretación del recorte de Francisco al Opus Dei
  1. Que es eso que algún frecuente comentarista de esta página, opinaba que como ya no tenemos Obispo en el Opus Dei, los miembros Laicos nos hemos quedado sin Obispo, o sea que por lo visto según algunos no dependíamos del Obispo Diocesano y el Opus era Jerárquicamente una especie de iglesia Paralela con una propia Diocesis . Casi me parto el espinazo de risa!!!!!. Los laicos y no Laicos siempre hemos pertenecido a la misma Diócesis geográfica en la que vivimos.

    1. Josemi Irún: totalmente de acuerdo contigo. Todo el mundo es «opinólogo» y lo que demuestra ese «mundo» es ignorancia y, en no pocos casos, una soberbia supina. Por eso, sin embargo, no me desternillo de risa, me cruje la estructura de bronca. No obstante, no entiendo la algarabía de algunos cuando esto es, sin dudas, algo bastante parecido a la previa de una intervención «misericordiosa».

      1. Ya está en marcha la «misericordización» por dos motivos.
        1 . Francisco venga a su compi sj, Luis Ladaria (Prefecto d. de Fe, casi nada) sobre cuya obra Teología del pecado original y de la gracia advertía (con razón) la propia Prelatura (D.Fernando) por contener, doctrinalmente, «elementos discutibles importantes».

        2 . Como dejaba caer Specola hace unos días, el Vaticano está en quiebra, por no decir en la ruina total, y PAPACO le ha echado el ojo al patrimonio de institutos y demás asociaciones «rígidas» de la Iglesia.
        No es nuevo, ya lo hizo a menudo en Buenos Aires.

  2. He leído el artículo de El Mundo y me ha parecido una interpretación muy tosca, además de mundana y sensacionalista, lo cual no me ha sorprendido nada viniendo de ese periódico. Si fuera como dicen, ¿por qué ha tardado Francisco la friolera de 9 años en adoptar estas disposiciones?
    Yo de todo este tema me quedo con la reacción que ha tenido el Opus. Eclesialmente ejemplar, aunque con un puntito negro en el comunicado, que es ese énfasis poco elegante, totalmente innecesario, en que ha sido una decisión pontificia de índole prudencial, marcada por unas circunstancias y una coyuntura particulares, que en estos momentos aconsejarían subrayar la dimensión carismática por encima de la institucional. Con ello el Opus da a entender que no es una decisión definitiva y por lo tanto quien venga detrás de Francisco podrá cambiarla. Digo que son precisiones o matices totalmente innecesarios porque son absolutamente obvios. Les ha faltado señorío y elegancia en mi opinión. No han tenido la bajeza que transparece en algunos pasajes del motu proprio «Ad charismam tuendum», pero han perdido la oportunidad de callarse.
    También me pregunto si en todo este asunto no habrá tenido algo que ver el caso Gaztelueta. Allí se puso de manifiesto el lío que se puede organizar en la práctica cuando surgen problemas penales con un seglar adscrito a la prelatura personal. El obispo del lugar tenía atadas las manos, recibiendo críticas de todos lados por su silencio y su aparente pasividad, y el Opus por su parte, que se supone que era la autoridad jerárquica competente, no gestionó el asunto nada bien, jugando a la ambigüedad de forma un poco tramposa, aplicando criterios de hace sesenta años y dedicándose a los comunicaditos de prensa redactados en su laboratorio de marketing y relaciones públicas. Aquello daría que hablar en determinados círculos romanos.
    Finalmente, una cuestión que ha pasado desapercibida es que, si no recuerdo mal, hace unos años el Papa Francisco decidió, o así lo anunció la prensa oficialista a bombo y platillo, que ya no se concederían más títulos honoríficos de monseñor salvo a curas diocesanos mayores de 65 años, que en todo caso serían capellanes de Su Santidad, nunca protonotarios supernumerarios ni prelados de honor. En aquel momento se dijo que la intención del nuevo Papa era extinguir esas dos figuras para des-elitizar a la Iglesia. No he sido capaz de encontrar el motu proprio, si es que hubo alguno, pero aquello se vendió por los de siempre como una gran revolución y un gran paso adelante de la primavera francisquista, etc. Y ahora se nos descuelgan aplaudiendo que se nombre protonotario supernumerario al prelado de la Obra. No tiene ni pies ni cabeza.

    1. De acuerdo contigo pero con un matiz: el puntito negro (que es una decisión prudencial que puede cambiar en el futuro) refleja escrupulosamente la verdad, pues así lo habían dispuesto los pontífices anteriores, cuando habían considerado las prelaturas en la estructura jerárquica de la Iglesia y habían consagrado obispo al prelado

  3. Me pregunto si ese señor de Roma es amigo de alguien. A juzgar por sus hechos, se diría que solo de sí mismo. Las pocas veces que parece brindar su amistad afectan siempre a los peores. Usted (no yo) es quien habla de «olfato de perro».

  4. Una desinformacion que se documenta en Bastante Liebana no merece la menor credibilidad.
    Sin embargo, al Opus le está bien empleado el castigo al que les somete Francisco I el destructor, por querer agradar al argentino en.lugsr de a Dios…

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