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Un sacerdote de Mérida-Badajoz se doctora en la UNED

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Eugenio Campanario Larguero doctor Facultad Filologia (600 x 337) http://www.meridabadajoz.net/eugenio-campanario-larguero-se-doctoro-una-tesis-diego-sanchez-badajoz/ Nada que objetar al tema ni al doctorado. La cultura no tiene nada contra el sacerdocio. Cuanto más cultos sean nuestros curas, mejor. Salvo que ello les envanezca. Pero yo, a lo mío. Si el segundo por la izquierda es cura, que lo es, no se adivina. Creo que no es necesario que insista en que no me gustan los curas camuflados. Y mis gustos son cosa mía. Creo que el estado sacerdotal ganaría en prestigio si todo el mundo viera que algunos de sus miembros destacan en la Universidad. Pero para eso tienen que verlo. Y en éste no se ve. Y a los de siempre. Para nada pongo en duda sus virtudes sacerdotales que ojalá sean muchas. Tampoco las manifiesto porque las desconozco. Simplemente digo que viendo la fotografía nadie pensará que en ella hay un sacerdote. Y me es igual que su aspecto sea de ejemplar camionero, empleado de Banca o ejecutivo de una multinacional. A mí me gustan los curas de curas, la monjas de monjas, los guardias civiles de guardias civiles y las pilinguis de pilinguis. Para saber con quien me voy a gastar los cuartos.

Comentarios
0 comentarios en “Un sacerdote de Mérida-Badajoz se doctora en la UNED
  1. Don Cigo, estas sembrado. Totalmente de acuerdo.
    Y frivolizando un poco le dore que a mi me gustan los uniformes:los pilotos de pilotos, las azafatas de azafatas, las y los medicos pues de medicos…. y como no puede ser menos, los o ispos de obispos y los curas de curas.
    No se, pero es como si ellos mismos se sintieran orgullosos de lo que representa su vestimenta.
    El sacerdote de la fotografia ganaria mucha dignidad vistiendo como lo que es, un cura.

    Y añadire que me parece estupendo que los sacerdotes sean cultos y sabios. Pero que no pierdan de vista que su primer objetivo es la santidad.
    No servira para nada un cura si no es santo

    Tambien lo es para la tropa entre la que me incluyo.

  2. Al ser un acto de cierta solemnidad, la lectura de la tesis, hubiera quedado muy bien vestido de cura. Además, para los asistentes estaba claro que lo era. Pero en fin, sobre gustos…

  3. Estimado Francisco José: Coincido cien por cien con lo que manifiestas en este artículo.
    Afortunadamente conozco y trato con muchos sacerdotes que van por la vida sin esconder su oficio sacerdotal.
    Pero también es frecuente encontrar a otros que van de incógnito. Queda la sospecha de que sea motivado porque así tienen libertad para actuar con algunos comportamientos indignos de un consagrado.
    Y de estos los hay muy elegantes ellos con trajes y corbatas costosos. Y los hay descuidados en el vestir, en el pelo y hasta en el aseo.
    Donde esté un sacerdote que va por la vida con sus distintivos propios está un ministro de Cristo a tiempo total en servicio a los demás. Como un agente de la Policía que está en servicio y va con su uniforme.
    Te animo a que insistas sin cansarte en publicar estos detalles que no son tan simples como alguno puede pensar.
    Saludos cordiales a todos.

  4. Pero si aparecieran al exterior con signos visibles de sacerdotes entonces es que no se habrían pasado al pastoralismo. Y si no se pasan al pastoralismo ya se distinguirían de los obispos testigos de Jeohvá, por ejemplo. Y aquí precisamente de lo que se trata es de igualarse y no hacer distinciones en la interreligiosidad. Parece que ustedes no se quieren enterar.
    Os hacéis francisquitas con todas las consecuencias ya o quedáis fuera del imperativo canónico,
    ¿Cuántas veces repitió Juan Pablo II que los sacerdotes deberían vestir sotana? Pues ni siquiera en los templo. Ni caso. ellos también son hombrecitos y tienen su derecho a mostrarse como lo que son. Olvídense de ka sacralidad litúrgica de una vez. Todo secular, todo profano.
    Es lo que hay por mucho que os cueste aceptarlo. Salvo que aún seáis católicos sin interconfesionalizar que al día de hoy es un atrevimiento con cierto descaro ante los líderes que os harán la vida imposible con sus monerías aviesas.

  5. Si el consagrado a Dios viste como un vendedor de corbatas, un corredor de bolsa, un portero de un ministerio o un comerciante de paños, ¿cómo sabemos que está consagrado a Dios?¿Con una bola de cristal?El hábito es lo menos que se le pide, para que lo identifiquemos; y luego, tras las vestiduras, todo lo demás.

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