Un obispo que no respeta

No reclamará que le respetemos a él.

Así no se celebra. Y menos un obispo.

El cáliz lo pasaré.

Ya lo de los barquitos de papel en el altar una cretinada por no decir una gilipollez.

Pobre Mondoñedo, que le haya llegado… eso

Ayuda a Infovaticana a seguir informando