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Un nuevo nombre en las quinielas toledanas

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Lo señala Fernando Beltrán en Infovaticana

https://infovaticana.com/2019/11/30/ernesto-brotons-primado-de-espana/

Para echarse a temblar.

Ernesto Brotóns  Tena es un sacerdote zaragozano, joven, alguien da 1968 como su año de nacimiento,  doctor en Teología Dogmática por Salamanca y francisquista a tope.

Pues para echarse a temblar si saliera. Con 51 años iba a ser el arzobispo eterno. Pobre Toledo.

22 comentarios en “Un nuevo nombre en las quinielas toledanas
  1. Desde que nombraron al nuevo Nuncio, alguien sabe, cuándo pueden realizarse los nuevos nombramientos? Parece que va muy tarde el tema, según mis cálculos deben ser mínimo 10-12, entre nombramientos y desplazamientos,. Para hacerlo bien debieran ser 20 mínimo y se quisiera hacer a 5 años vista y con fundamento…más de 25.
    Alguien sabe algo de que fechas se barajan?
    Gracias

  2. El nombramiento de un mero presbítero para la sede primada no carece de precedentes, aunque ciertamente lejanos en el tiempo. Para encontrar algo semejante hay que remontarse a Luis Antonio Fernández de Córdoba, conde de Teba, promovido el 4-8-1755 y consagrado el 28-9-1755. Pero no era en absoluto un presbítero ajeno a la diócesis: era Deán desde 1733 y el 18-12-1754 fue creado cardenal.

    El caso anterior fue el del Infante Luis Antonio de Borbón y Farnesio. En 1735 fue nombrado –con ¡siete! años- Administrador temporal perpetuo de Toledo, y al mes fue creado cardenal. Luego fue también Administrador espiritual de Toledo y administrador temporal y espiritual de Sevilla… pero jamás recibió orden alguna; ni menor ni mayor. Obviamente no era un don nadie: era hijo del rey Felipe V y fue creado cardenal a petición de este.

    El célebre (por su papel en la sucesión de Carlos II) cardenal Luis Manuel de Portocarrero obtuvo el arzobispado sin ser más que presbítero. Pero era Deán de la catedral toledana y cardenal (1669). Electo para la silla toledana el 20-12-1677, fue consagrado el 16-1-1678 (en Palermo, porque era Virrey de Sicilia).

    Su predecesor el arzobispo Pascual de Aragón fue electo arzobispo el 1-2-1666 y consagrado el 28-2-1666. Hasta entonces era mero presbítero, pero cardenal desde 1660. No era poca cosa: entre otros cargos, embajador ante la Sta. Sede, Virrey de Nápoles, Consejero de Estado, e Inquisidtor General electo (no llegó a tomar posesión porque antes de regresar de Nápoles fue promovido a Toledo).

    Años antes, el cardenal (1619) Fernando de Austria, hijo de Felipe III, fue nombrado Administrador temporal de Toledo el 1-3-1620. Nunca visitó la diócesis, ocupado en numerosos cargos militares y políticos. Únicamente recibió ordenes menores.

    Uno de los pocos arzobispos de Toledo que no fue cardenal fue García de Loaysa, promovido el 8-7-1598 y consagrado el 16-8-1598. Pero no era ajeno a la diócesis: había sido Gobernador del arzobispado con el anterior arzobispo, Alberto de Austria.

    Alberto de Austria, sobrino de Felipe II, fue cardenal en 1577, coadjutor de Toledo en 1594, y arzobispo de Toledo cinco días después en el mismo 1594. Ni había recibido órdenes menores ni fue consagrado obispo.

    Mas parecido al caso que ahora se plantea sería el del celebérrimo arzobispo Bartolomé de Carranza, electo el 19-12-1557 y consagrado el 267-2-1558. Pero no era un desconocido; habia sido confesor del futuro Felipe II y previamente había rechazado las sedes de Cuzco y Canarias.

    El cardenal (1507) Fr. Francisco Jiménez de Cisneros solo era presbítero cuando fue designado para Toledo el 20-2-1495, siendo consagrado el 11-10-1495. Pero evidentemente no era un desconocido ni para la Corona ni para la archidiócesis: era confesor de la reina Isabel, arcipreste de Uceda, y provincial de Castilla de su orden.

    Años antes otro arzobispo que no llegó a cardenal, Juan Martínez de Contreras (o de Riaza), fue promovido a Toledo sin ser obispo. Pero no era ajeno a Toledo porque fue pupilo del arzobispo de Pedro de Luna y fue elegido arzobispo en 1423 por el propio Cabildo.
    Cabe continuar la retrocesión en el tiempo pero casi siempre encontraremos lo mismo: los arzobispos de Toledo que no provenían de una sede anterior o eran personales reales, o tenían relación con Toledo, o tenían una destacada trayectoria eclesial y/o política. Por tanto la novedad absoluta de la “hipótesis Brotóns” no sería el acceso a la Primada sin episcopado previo, que ha sucedido varias veces en la historia toledana, sino la limitada trayectoria del candidato: de una parroquia zaragozana directamente a la sede primada, un hecho históricamente impensable. Quizás pueda colegirse que, para Roma, Toledo ya no es lo que fue. Y que ya no merece lo que históricamente mereció.

    1. El Conde de Teba era sobrino del Cardenal Aragón, ambos enterrados en el que fue monasterio de la Inmaculada Concepción de la orden Capuchina de Toledo. Supongo que ese parentesco no es ajeno al nombramiento cardenalicio del Conde de Teba

  3. Me parece un inmenso disparate ascender a un simple scerdote al cargo de arzobispo.Lo lógico (en esta Iglesia en que lo lógico hace mucho que no existe) es que ese cargo vaya para un prelado de unos sesenta años y que tenga al menos diez años de oficio como tal.Nombrar a un indocumentado no traerá sino problemas.

  4. Si este rumor es cierto, supongo que estará Omella detrás, dado el origen aragonés del candidato.

    Si se confirmara el nombramiento, añoraríamos a D. Francisco Cerro, que ya es decir.

  5. Esperemos que ese espécimen no acabe sentado en la sede Primada, tendrá fuga del clero, del seminario, fieles…. es una vergüenza si llegase a consumarse ese penoso nombramiento. No cunda el pánico y recemos por la barca de Pedro que tantas olas está sufriendo.

    1. Ese es precisamente el comportamiento que tenemos que tener con los francisquistas. No pasa nada por tener un seminario vacío; los jóvenes con vocación siempre tendrán otro tipo de seminarios es los que se de una digna formación.

  6. Que no cunda el pánico: no está nombrado.Si lo nombran, no hay consistorio hasta el 2021.Si hay consistorio, no es seguro el capelo (¿ocho españoles con voto?); si lo «purpurizan», ¿quién sabe cuántos y quiénes votarán y a quién se escogerá pontífice?

  7. Si yo fuera él, no aceptaría ese nombramiento. Pasarse media vida siendo despreciado por el 90% de su clero -la cifra no me la invento- y viendo como uno de los mejores seminarios en la historia reciente de España se queda, literalmente, sin nuevas vocaciones, debe ser cosa poco recomendable.

  8. Dudo que esté Sr. lea este blog. Pero por si las moscas le digo: Sr. Borbotones escuche bien. Cuando llegue a Toledo: LIMPIEZA TOTAL DE TODOS LOS TREPAMAMAS, que no quede ni el conserje. Ya con eso puede que el clero le quiera un poco.

  9. No hay que ser un lince para deducir que el calvario que está viviendo el Arzobispo Osoro en Madrid podría quedar en una broma en comparación con lo que le puede esperar a Brotóns en Toledo.

    El zaragozano no debería aceptar este nombramiento en caso de que efectivamente se le propusiera.

    1. ¿Calvario Osoroglio? No lo acabo de ver. Sería como afirmar la tristeza de un maltratador que se lamentase de no ser amado ni querido por aquellos que maltrata. A no ser que haya un calvario oculto en el alma de Osoroglio y yo lo desconozca.

    2. Mamma miaaa!! El insigne Ernesto Brotons, zaragozano de pro nos lo suben a las apuestas episcopales y nada más y nada menos que a Toledo …Pa flipar
      Y dice uno, no sería más acertado hacerlo obispo auxiliar de…. primero y luego arzobispo??
      Han valorado su perfil y capacidades, seriamente??

      Este y el rector del seminario una buena cuadrilla…….en nuestros tiempos de seminario ya destacaban «asombrosamente»

      Confiemos que Bernardita o Bernardita y Bergoglio no lo lleven a cabo

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