Toledo de mis amores

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¡Quién estuviera en Toledo en todas las ocasiones!

Acabo de llegar de Toledo de un acto impresionante. La ordenación de trece sacerdotes y siete diáconos en su prodigiosa catedral. El templo abarrotado. Mis gracias una vez más a quien él sabe y además sabe por qué. Sólo nos faltó a mi mujer y a mí estar entre los cocelebrantes principales.

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Dos horas y media de acto. Había que ordenarles uno por uno. Y verdaderamente fue grandioso.

Nuestras viejas y hermosísimas catedrales tienen un problema para la liturgia de hoy. Que es el coro que interrumpe la nave principal y deja cabida para los fieles un reducido espacio entre el presbiterio y el coro. Hoy en Toledo lo resolvieron habilitando como espacio la nave menor del crucero y muchos fieles tuvieron que seguir la ceremonia en las pantallas de televisión. No vamos a dinamitar esa maravilla artística que son los coros de nuestras catedrales y el toledano incluso la supera.

La procesión de entrada fue interminable. Seminaristas menores, mayores, y una inmensa fila de sacerdotes que nunca se acababa. Benditas las diócesis que tienen tanto clero pero el toledano tiene una característica especial. La enorme mayoría de los que desfilaban ante nuestros ojos eran jóvenes. Apenas había ancianos y en muy escasa proporción maduros. Estoy hablando de sacerdotes entre los que no caben niños ni adolescentes. Entiendo que son jóvenes sacerdotes los menores de cincuenta años. Pues de esos, muchísimos. Y no pocos de ellos menores de cuarenta. Y hasta de treinta. No hay diócesis en España que pueda presentar algo así. Tantos y tan jóvenes.

Siempre impresiona en las ordenaciones la Letanía de los Santos con los que se van a ordenar postrados en el suelo mientras se invoca sobre ellos la protección de quienes ya están en el cielo. Resumida, porque no se puede nombrar no ya a tantos sino incluso a los más distinguidos. No puedo decir lo que sentiría cada uno de esos veinte jóvenes mientras toda la Iglesia que peregrina invoca sobre ellos la protección del cielo. A mí ese acto me sobrecoge. Supongo que a ellos también. La tarima preparada para el altar apenas pudo acoger a los veinte ordenados. He asistido a bastantes ordenaciones, diaconales, presbiterales y episcopales. Normalmente había un orden. Diría que geométrico. Hoy era imposible. Se postraban donde había un hueco que era difícil de encontrar. Diría que al tresbolillo. Y fue hermoso que hubiera casi más ordenandos que espacio para que se postraran.

El arzobispo estuvo bien en su homilía e inciensa admirablemente. Seguramente la talla le acompañe para ello. Me pareció notarle bajo de voz en el canto. Y a él le gusta cantar. Le acompañaba su dignísimo obispo auxiliar, a su derecha, y buena parte del cabildo catedralicio en el improvisado presbiterio. Eché de menos la presencia de ese otro obispo auxiliar que tiene, emérito de Segovia, por quien siento notable afecto y a quien siempre me gusta ver. Yo si fuera obispo quisiera tener dos Ángeles de auxiliares. Siempre tan en su sitio, tan auxiliadores y tan buenas personas.

Este toledano de adopción que soy yo, y adoptado por motu propio, sin que nadie me adoptara, reconoció en el presbiterio a numerosos queridos amigos a los que siempre me agrada ver. Y aquí he de decir que en la terna para sustituir al extraordinario deán que todavía disfruta Toledo, la Sacristía, el Colegio de Infantes, la maravillosa restauración de la custodia, que alguien publicó en mi Blog y que antes había aparecido en un periódico, no es cosa mía sino de otros. No tengo ningún criterio para darla por cierta. Lo será o no lo será.

Ya fuera del presbiterio, o en él pero no concelebrantes, tres de morado y uno de negro. No tengo ni idea de a lo que corresponden esos colores porque los cuatro son canónigos. Pues, a los cuatro, mi afecto. Y al que no vi, aunque tal vez estuviera, no necesito decirle que es el primero en mi corazón después de tantos años de enorme amistad. En la que se acerca mucho otro, que él también sabe quien es, al que tanto debo.

¡Cómo no va a ser Toledo mi tierra eclesial querida, la tierra de mis amores!

Que comienzan con el inmenso que le tuve a Don Marcelo, por pura gratuidad suya, y no voy a recurrir a otra persona queridísima que sabe de él más que nadie y al que hoy también abracé en un abrazo doble. A él y a Don Marcelo. Cuya sombra sigue siendo alargada sobre esa inmensa diócesis que él levantó. Y que sigue levantada. No hay más que ver el acto de hoy. Don Francisco Álvarez, Don Antonio Cañizares y Don Braulio Rodríguez, cada uno con sus peculiaridades, no arruinaron la siembra sino que la fructificaron. Y ahí está el glorioso Toledo de hoy. En el que uno se encuentra feliz.

Después del acto verdaderamente espectacular, convivencia en el claustro y en el seminario. Gozosísima. A Camilo y a Espe todo mi agradecimiento por convocarme a él y donde tan bien me lo pasé. A Rodrigo toda mi enhorabuena. Y a los amigos, curas o seglares, que allí me encontré sólo deciros que os quiero. En el amor a Dios y a su Iglesia ciertamente pero también en al amor a vosotros. Que es una gracia de Dios. Queridísimo, tantos años sin verte pero guardando de tu padre un recuerdo amistoso imborrable, queridísimos amigos de tantos años en la felicidad del reencuentro, queridísimos nuevos amigos, curas unos y seglares otros, en los que la amistad ha nacido del encuentro de hoy, entre ellos un matrimonio argentino encantador, queridísima ya esa persona de la que no voy a dar el nombre pero que verdaderamente nos hemos conocido en este día, aunque bastante antes supiéramos de nuestras existencias, queridísima familia Menéndez Piñar a cuya invitación debo el gozo del día de hoy  y que sabéis el enorme cariño que tuve por tu padre, Espe, y que él me retribuyó con tantas creces. A tu madre mi recuerdo emocionado en este día. A tu padre, Camilo, le conocí mucho menos pero siempre admiré su hidalguía anteponiendo el honor y la amistad a otras consideraciones mucho menos heroicas.

Comprenderéis que tras este día gozosísimo tenga que hablar de él. Y que Toledo sea la tierra de mis amores. Nunca me he sentido, en lugar alguno, tan bien acogido. Y por tantos. Eclesialmente. Quiero concluir esta declaración de mi amor a Toledo, y no he mencionado para nada a la sede primada, que la historia nace, crece y muere, pero el amor prima sobre títulos históricos, por relevantes que fueren, y los de Toledo lo fueron sobreabundantemente, con dos menciones nominatim. Que no aportarán nada, salvo mi afecto, a los nombrados. Pero que no los quiero excluir de esta exaltación de mi corazón hoy tan gozoso.

Queridísimo Juan Gómez, cronista oficial de Lillo y hoy académico correspondiente de esa Academia que tanto honra a Toledo y a sus miembros: Y vaya también desde aquí mi homenaje de admiración y afecto a Don Ramón Gonzálvez Ruiz, doctísimo presidente que fue de tan ilustre corporación. Estoy seguro, queridísisimo, que yo sin ti en Toledo hoy apenas sería nada. Un cronista eclesial, grato a algunos e insoportable a otros, sin especial relevancia. Las puertas me las abriste tú en ya lejanos días villacañeros. Quizá yo también te abrí alguna otra. Pero eso ha dado lugar a una ya vieja y hermosa amistad que muchísimo te agradezco. Y que hoy gozamos con queridísimo amigos y concretamente con tu presencia en el día.

La otra podría no mencionarla porque no ha tenido nada que ver con el acto de hoy. Pero no me da la gana de omitirla por mi afecto a la persona. Es un cura peculiar, seguro que no pocos lo considerarán hasta raro. ¿Riveriano? Vayan ustedes a saber. Yo le conocí cuando apenas dejaba de ser niño en la Congregación a la que iban mis hijos. La del Padre Ceñal en Madrid, Alguien sostiene que Gustavo Johansson nunca dejó de ser niño. Y que el P. Rafael Ceñal tampoco. Tenía el P, Ceñal, de la Compañía de Jesús, un hermano que pasaba por una eminencia filosófica.  Cosa que yo nunca me creí. Pero en el ambiente jesuítico hablaban de Ceñal el listo y de Ceñal el tonto. Y el tonto era el de la Congregación de mis hijos y de Gustavo. Pero también hablaban de Ceñal el bueno y el malo. Y el bueno era el nuestro.

No tendría el menor sentido traer a Gustavo a esta crónica si no fuera por haberle visto hoy acudiendo a imponer la dalmática a un nuevo  diácono. Pienso, puedo estar equivocado, que esa designación la hace el ordenado. Por afecto al que se la va a imponer. Pues me encantó ver que uno de ellos era Gustavo. Que seguro no es el deseable próximo arzobispo de Toledo pero santo, en lo que uno pueda conjeturar, al nivel de Don José Rivera. Queridísimo Gustavo, estoy seguro de que te molestará esta mención  que nace sólo del afecto que sabes te tenemos en nuestra casa. A  tus padres y al P. Terry, nuestro abrazo. Y a ti cariñosísimo de toda la familia Fernández de la Cigoña.

Toledo es lugar de muchos curas y de muchos clergymans. Yo diría que lo lleva posiblemente el 95% del clero de la diócesis. Pues ayer eran también bastantes las sotanas. Y también entre los sacerdotes recién ordenados. Si es que en Toledo ya ni sorprenden las sotanas. Y un detalle más. Por lo menos uno de los recién ordenados, Rodrigo Menéndez Piñar, va a decir su primera misa solemne el 16 de julio según el modo extraordinario. Es el día del santo de mi mujer y no podré estar presente aunque te acompañaremos con nuestra oración. Pues me parece importante que uno de los nuevos sacerdotes, tal vez alguno más, que sabe muy bien que en el ministerio que le encomienden tendrá que celebrar por el modo ordinario, haya querido la misa tradicional para su solemne «primera misa». Me agradó el gesto por lo que significa. Incluso de personalidad en el neoordenado. Hay fieles y sacerdotes que aman esa misa. Aunque algunos no les miren bien por ello.

Concluyo esta crónica  con un leve reproche a mi maravillosa diócesis adoptiva. Cuando inicié este artículo acudí a la página de la archidiócesis en busca de una imagen del acto de hoy para ilustrar la entrada. No existe. Se ve que este pobre cronista es más activo que el de la archidiócesis. Que incluso igual cobra. Yo no. Pero también pienso que esta archidiócesis  verdaderamente insigne no tiene mejor ilustración de entrada que una fotografía de Don Marcelo. Y, también queridísimo, tú lo sabes, te esperamos en otoño  en Navacepeda de Tormes, con un gran abrazo a Rafa y que él se lo transmita a Teo.

 

 

 

 

Comentarios
17 comentarios en “Toledo de mis amores
  1. Pedro M: Estaba bien informado y estoy bien informado. Aunque de momento no diga más. Ejemplar el que obedece. Y de momento, punto por mi parte. Punto decepcionado.

  2. Me parece que está mal informado en cuanto a la primera Misa de D. Rodrigo, pues no podrá ser en la forma extraordinaria del rito romano, ya que el arzobispo de Toledo, D. Braulio, se lo prohibió expresamente por escrito en carta entregada a D. Rodrigo. D. Braulio, al parecer, fue aconsejado por su Vicario General, don César García Magán, que es canonista, considerando, según ha trascendido, que D. Rodrigo celebrando su primera Misa en la forma extraordinaria del rito romano, vulneraría los derechos de los fieles que asisten a Misa en la iglesia de los jesuitas, al ser la primera Misa en horario de Misa ordinaria. Ver para creer.

  3. Gracias por el comentario, Maldonatus, me parece de estricta justicia recordar al Padre Ceñal. Así, a bote pronto, me acuerdo de un fraile dominico cuyo nombre no recuerdo, el cartujo Pedro Iglesias, Luis Fernando Prada, Luis Prada, Juan Manuel Sierra, Pablo Sierra, Gustavo Johanson, José Noriega, Carlos Sobrón, Luis Sánchez Navarro, Álvaro Cárdenas, Pilar Lorente e Isabel Velasco. Que yo sepa, todos perseveran. Habida cuenta el número de los que cada semana nos reuníamos en aquella sala de la Casa Profesa de la Compañía, que muchas veces no alcanzaba las trece personas que acabo de nombrar, es un balance prodigioso. Bendito Padre Ceñal, cómo le abrazarían al llegar al Cielo.

  4. Jack: Pues depuesta la malinterpretación que nunca existió. Me parecen muy de recibo sus comentarios. Sólo quise un explicación que por lo que se ve era innecesaria

  5. Pues si viera una fotos tomadas desde lo alto del órgano, vería que los ordenandos estaban colocados perfectamente, formando un semicírculo a pesar de ser tantos, fue una celebración preciosa. las fotos circulan por las redes sociales de la Archidiócesis, excepto la pagina Web que se actualiza mas de tarde en tarde.

  6. Por favor, me ha malinterpretado usted.
    No me refería a ningun maltrato a la diocesis de Madrid. Cuando he puesto lo de los diáconos y sacerdotes, era exclusivamente con afanes de contabilizacion. Y tambien para que nos alegremos porque haya diócesis que vayan bien en lo que a los seminarios se refiere.

  7. Jack Linois: No puedo hablar de todo. Y creo que la archidiócesis de Madrid no se puede quejar de como la trato. Mejor no la puedo poner. Las ordenaciones madrileñas por ahora y durante algún tiempo son obra de Rouco limitándose Don Carlos a recoger la cosecha. Como ocurre en toda diócesis con el obispo recién llegado. Creo también que ni Don Antonio ni Don Carlos pueden tener queja de mí. Mire también los habitantes de Toledo y Madrid, En eso gana Toledo por goleada. Aunque ya quisieran la mayoría de las diócesis españolas parecerse a Madrid.

  8. En los últimos días, se han ordenado ocho sacerdotes de la FSSPX en Econe, siete en Winona, tres en Zaitkofen, y otro más en París. Y no sé si me dejaré alguno. En total 19.
    Asombroso que un grupo que no cuenta con más de un millón de seguidores tenga tantas vocaciones. ¿Qué diócesis de un millón de habitantes tiene esa alta tasa de ordenaciones/habitantes? Y ello a pesar de las calumnias («cismáticos»), el boicot, la conspiración del silencio…
    Ello a pesar de que su formación es muy dura, exigente, no como la de tantos y tantos seminarios de la Iglesia concilar. Y conste que la cosa ha mejorado algo con JPII y BXVI, pero no es todo un cardenal de la lglesia el que de visita, dijo en Madrid, en septiembre de 2014, que todavía hay seminarios en los que no se enseña la doctrina ortodoxa. De ser yo el entrevistador, le hubiese preguntado ¿qué narices hacen Vds. para corregir la situación? ¿Tomar mate con Francisco?
    La FSSPX cuenta con un clero altamente formado (están entre los clérigos más preparados intelectualmente que yo he conocido) y de mucha piedad y unción, y de una edad media joven.
    En cambio, ¡cuántas sandeceshe escuchado a clérigos formados en los seminarios o teologados conciliares! Uno piensa que los estudios lo hicieron en una taberna del extrarradio, y que el título de licenciado o doctor en teología se lo dieron en una tómbola, con Mariñas de maestro de ceremonias. No generalizo, habrá sacerdotes doctos, pero que escasos son…
    (San) Marcel Lefebvre sigue velando por su obra.

  9. Curiosamente el dia 18 de junio se ordenaron en la catedral de La Almudena 16 nuevos diaconos y no se ha contado nada. Tambien en abril se ordenaron creo que se ordenaron 20 nuevos presbíteros.

  10. Sería muy ilustrativo que algún día se hiciese recuento, aunque sólo fuera en número: cuántos sacerdotes y religiosas salieron de la Congregación Mariana del P. Ceñal, S.J.

    Muchos de aquellos jóvenes fueron a Toledo.

    Y la mayoría tienen ahora precisamente entre 45 y 60 años.

  11. 13 nuevos sacerdotes para una Diócesis más los 7 diáconos que pronto serán sacerdotes es una verdadera bendición para una diócesis en estos tiempos. Ojalá sepan ser fieles a Cristo y a su Iglesia y ser, ante todo, hombres de profunda oración.

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