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Toda mi solidaridad con la supervivencia de la diócesis de Ciudad Rodrigo

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Puerta de las Cadenas. Friso con personajes del Antiguo Testamento. Catedral de Ciudad Rodrigo 9

Y creo que lo más positivo para ello es lo que están haciendo los ayuntamientos mirobrigenses con el apoyo de la diputación de Salamanca.

https://infovaticana.com/2021/05/02/ciudad-rodrigo-no-quiere-desaparecer/

El rechazo civil creo que es lo único que puede disuadir al Vaticano si como se dice tuviera ya decidida la anexión aunque disfrazada con la engañifa de obispo de Salamanca-Ciudad Rodrigo o la casi idéntica de Salamanca y Ciudad Rodrigo.

Y Salamanca debería entender, como lo ha hecho su Diputación, que es más importante teniendo dos diócesis y dos obispos que con diócesis y obispo únicos.

 

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34 comentarios en “Toda mi solidaridad con la supervivencia de la diócesis de Ciudad Rodrigo
  1. Siento disentir, pero no tengo nada claro que, con criterios de evangelización, como señala el Papa en Evangelii Gaudium (y no solamente con criterios históricos), haya que mantener sedes episcopales (con toda la burocracia eclesiástica que conlleva)en lugares tan pequeños. Cualquier ciudad del sur de Madrid o de la periferia de Barcelona tiene 100-200.000 habitates, el tamaño de una diócesis española media. ¿Hay que hacer diocesis allí? Creo que hay que priorizar con criterios de evangelización, y cuando la realidad humana es tan reducida, no se dan los mínimos para mantener una vida eclesial satisfactoria. La pregunta no es si mantener Ciudad Rodrigo como diócesis, sino cuál será la siguiente diócesis de la España vacía en integrarse en ámbitos eclesiales más grandes.

    En Italia, a comienzo de los años 80, había 325 diócesis. En el año 86 se redujeron a 225, integrando las más pequeñas en otras mas grandes. Hoy son 226, para 60 millones de habitantes. En el año 2017 todavía se nombraron obispos para diócesis de menos de 100.000 habitantes, y en 2018 para una que no llega a 60.000. Y a día de hoy la Iglesia italiana se encuentra en un proceso, animado por el Papa, de ajuste del numero de diócesis a la realidad eclesial, social y las necesidades de las personas. Los criterios históricos que ponen de relieve las autoridades civiles de Ciudad Rodrigo, me temo que pesan muy poco. A no ser que -como en los países protestantes- las autoridades civiles financien a la Iglesia para tener en cada pueblecito al obispo, a los canónigos, etc…

    1. Siento disentir pero las diócesis no son empresas ni meros organismos de administración como una consejería de Comunidad Autónoma o una diputación provincial. El modelo de diócesis de la Iglesia primitiva son comunidades en las que sea posible que los fieles conozcan a su obispo y tengan acceso a él. Por tanto, el modelo más evangélico son las pequeñas, no las diócesis con millones de habitantes.

  2. La diócesis de JACA, cuna del cristianismo en Aragón, se la están cargando con el sistema ese de Obispo de Huesca y Jaca, pero con curia, sede, etc., en Huesca, con lo cual se va desmantelando totalmente Jaca.
    ¡Y encima un innane como Obispo de dos Obispados, cuándo al pobre uno sólo le viene grande!

    1. Me disculpara, pero Jaca lleva herida desde hace varias décadas con la dictadura de los ya conocidos de siempre, con 0 vocaciones y con sacerdotes que se van hartos de un régimen tirano. Si a eso se le une el paisanaje ingrato…. Pues lo que hay, una Diocesis para enterrar.

  3. Existen varias denominaciones referentes a las diócesis españolas:
    1. Cuando lleva guión entre dos localidades. Esta situación se generalizó en el pontificado de Pío XII. Grandes ciudades no episcopales se unieron a la localidad histórica que había quedado atrás en número de población. Se elevaron concatedrales y el obispo generalizó su residencia en la capital de provincia. Ejemplos: Orihuela-Alicante; Segorbe-Castellón; Sigüenza-Guadalajara; Osma-Soria; Tuy-Vigo; Mondoñedo-Ferrol; Coria-Cáceres
    2. Cuando hay una «y» entre dos localidades. Representa la unión de dos diócesis «en persona episcopi» por el mismo obispo. Fusión definitiva entre dos diócesis que, no obstante conservan nombre. Teruel y Albarracín; Pamplona y Tudela; Cádiz y Ceuta
    3. Cuando hay una «y de» entre dos nombres. Creo que hay un solo caso: «Huesca y de Jaca». Las sedes están regidas por el mismo obispo, pero se mantienen independientes.
    4. Otros casos curiosos:
    Diócesis de Cartagena: Conserva el nombre histórico pero la catedral está en Murcia.
    Diócesis de Jaén: El nombre de la diócesis es escueto aunque tiene otra catedral en Úbeda.
    Diócesis de Barbastro-Monzon: Creo que es el caso inverso. Nombre doble aunque la única catedral está en Barbastro.
    Diócesis de Asidonia-Jerez. Original fórmula que une el nombre histórico con la sede efectiva.

    1. Rectifico: la diócesis de Barbastro-Monzon sí tiene dos catedrales. Me refería a la diócesis de Guadix-Baza, en el que a pesar del nombre de la diócesis, la localidad de Baza no posee catedral.

      1. El nombre de la diócesis es Guadix. A secas. Aunque siga vivo el uso del antiguo nombre dúplice. Como en la antigüedad hubo dos diócesis distintas, Guadix (o más bien Acci) y Baza, en 1492 se erigió la diócesis de Guadix-Baza, con catedral en Guadix y colegial en Baza, La situación se mantuvo hasta el Concordato de 1851, que le dio el nombre de Guadix, sin más, y sustituyó la colegial de Baza por una parroquia mayor. Que el nombre es Guadix y no Guadix-Baza puede comprobarse en el sitio diocesano o en el «Bolletino» de 30-10-2018, que nombra a Mons. Orozco obispo de Guadix y no de Guadix-Baza.

      2. P.S. Hay una prueba adicional, a mi juicio incontrovertible, de que Baza ya no existe como sede residencial unida a Guadix: la existencia, desde 1969, de la sede titular de Basti (antiguo nombre de Baza). Su titular actual es bien conocido: mons. Segura, auxiliar de Bilbao, Y entre los anteriores titulares de Baza hay otro igualmente conocido: mons. García Burillo, hoy emérito de Ávila y administrador apostólico de Ciudad Rodrigo.

    2. Gracias por los apoyos, desde Ciudad Rodrigo. Y gracias a D. Antonio Lasierra por su sapiencia histórica. Es una gozada comprobar cómo conoce la historia de nuestra querida Diócesis. (Deduzco que para Vd. nuesta Diócesis, aunque pequeña, es importante. Gracias, otra vez).
      Bueno y si el motivo de nuestra posible o probable «desaparición» es que somos pocos en número, nos costaría enormemente ver en ello la «voluntad de Dios». Siempre nos han enseñado que para Dios es muy importante lo «pequeño», lo que no cuenta…para el mundo.
      ¿Es que ha cambiado el evangelio?. No sé cómo nos arreglaríamos para explicárselo a la buena gente de nuestra tierra. ¿Seguirán aceptando «esa» voluntad de Dios?.
      Un saludo agradecido desde la hermosísima Miróbriga.

  4. Veo que Ciudad Rodrigo tiene 35.000 feligreses. Hay párrocos en algunos barrios que casi tendrán más. Indudablemente diócesis como esta tiene algunas ventajas: la cercanía, desde luego. Y sobre todo, que puede servir de rodaje para obispos novatos. Al fin y al cabo tienen que lidiar con su curia, su cabildo catedral, su tribunal eclesiástico… entre seis y ocho años han durado casi todos, tiempo suficiente para ver cómo «respira» un obispo y si promueve más problemas que los que soluciona. Hay uno que estuvo 24 años, quizás fuera una demostración del «principio de Peter» (ya saben, aquello de que en una jerarquía, todo empleado tiende a ascender hasta su nivel de incompetencia» (sin que eso tenga nada que ver con que fuera un gran obispo, que no sé si lo fue). Yo brindaría por mantener la diócesis pero porque hubiera un aumento de población, una revitalización de la zona…

  5. De crearse la diócesis de Salamanca-Ciudad Rodrigo deberían darse las garantías necesarias que aseguraran su condición de sede episcopal operativa sin depender de los gustos y comodidades del obispo de turno. Claman al cielo casos como Cartagena, sin una mínima presencia del obispado en la ciudad que es la sede episcopal. Tampoco se entiende el caso de que el arzobispo de Mérida-Badajoz se encierre en la frontera con Portugal subestimando la sede metropolitana emeritense, que civilmente es la Capital de Extremadura.
    Resulta más que paradójico que los obispos extremeños clamaran con un repique de campanas el pasado Lunes Santo por la llamada “España vaciada” cuando ellos son los primeros que se van a vivir a las ciudades de mayor tamaño, caso de Badajoz y de Cáceres.
    Es verdad que en otros casos hay localidades que no ostentan ninguna capitalidad o que tienen menor población como Sigüenza, Orihuela, Coria, Albarracín, Monzón… Algunos de estos lugares todavía cuentan con una Casa de la Iglesia con servicios diocesanos o con un seminario menor aparte de una catedral o concatedral. Pero en otros lugares la presencia episcopal ha desaparecido por completo.
    No se trata en tener obispados en cada pueblo, sino de que el pastor diocesano se haga presente en su iglesia local proporcionando los servicios necesarios al menos en donde tiene su sede sin subestimar ciudades ni localidades.

  6. P.S. Lo de pinga por ponga no está hecho a posta, palabra de honor. El maldito corrector no ha corregido mi lapsos calami porque la palabra existe y es recogida por el DRAE. Muy bromista.

  7. Aunque personalmente simpatizo con quienes abogan por la supervivencia de las instituciones milenarias, no creo que puedan frenar los procesos históricos.

    La Historia demuestra que las diócesis pequeñas; las menor población; las que tienen su sede en poblaciones que demográficamente quedan atrás, tienden a desaparecer. Será pronto o tarde, pero desaparecerán, bien fusionadas con otra de mayor entidad, bien lisa y llanamente suprimidas (sin más consuelo, en algunos casos, que la unión del título episcopal desaparecido al título de otra diócesis).

    La supresión de sedes, incluso masiva, o su rebaja de categoría, no tiene nada de anormal. Se produce de vez en cuando sin que se hunda el mundo. Vienen a la cabeza tres ejemplos muy conocidos:
    –la supresión de decenas de diócesis de larga trayectoria histórica producida en Francia a consecuencia del Concordato de 1801.
    –la supresión de una catarata de sedes italianas habida en la monumental reorganización de 30-9-1986
    –y la reorganización territorial de la iglesia francesa fechada el 8-12-2022, que degradó varias archidiócesis metropolitanas a la condición de sufragáneas de sedes que fueron elevadas a metrópolis.

    Lo que ahora se plantea como si fuera una novedad está sobre la mesa, en realidad, desde hace ¡más de siglo y medio! Ciudad Rodrigo está en situación de incertidumbre desde 1835 en que murió el obispo Pedro Ramírez de la Piscina. En el contexto de los conflictos Iglesia-Estado del momento, la Reina nombró para Ciudad Rodrígo al premostratense Pedro de Alcántara Jiménez, obispo titular de Cinna que antes había presentado para la sede de San Juan de Puerto Rico y que, según algunas fuentes –no todas- había sido nombrado primer vicario apostólico de Montevideo. Algunas fuentes incluyen a tal obispo como obispo de Ciudad Rodrigo, pero, al no ser refrendado por Roma, parece más riguroso tenerlo por mero gobernador eclesiástico y no como obispo propio de Ciudad Rodrigo. Como sea, Jiménez murió tempranamente –solo tenía 60 años- en 1843 y la situación quedo irresuelta durante años.

    El Concordato de 1851, en su art. 5, estableció: “La diócesis de Albarracín quedará unida a la de Teruel; la de Barbastro a la de Huesca; la de Ceuta a la de Cádiz; la de Ciudad Rodrigo a la de Salamanca; la de Ibiza a la de Mallorca; la de Solsona a la de Vich; la de Tenerife a la de Canarias; y la de Tudela a la de Pamplona”. La resistencia diocesana a tales cambios frustró durante decenios lo acordado. Algunos cambios se produjeron muy avanzado el siglo XX, pero otros jamás tuvieron efecto. Como sea, valga la previsión concordataria para demostrar que, ya a mediados del siglo XIX, Ciudad Rodrigo se preveía llamada a desaparecer.

    La orden concordataria no se llevó a efecto y Ciudad Rodrigo entró en un largo período de interinidad, gobernada por administradores apostólicos. Primero fueron los obispos de Salamanca (Rodrigo Yusto, Lluch y Garriga, Martínez Izquierdo)) y luego obispos titulares, que no residenciales (Mazarrasa Rivas, Barberá Boada, Vidal y Bouillón, Velasco Pérez, López Arana, Yurramendi Alcain y Enciso Viana).

    Por fin, el 3l 2-2-1950, la supresión pareció desecharse definitivamente y Ciudad Rodrigo recuperó su obispo propio: don Jesús Enciso, hasta entonces obispo titular electo de Elusa y administrador apostólico electo de Ciudad Rodrigo, fue preconizado obispo residencial de Ciudad Rodrigo, y como tal fue consagrado el 6 de abril de 1950. Tras varios obispos de todos conocidos (Bascuñana, Mansilla, Ceballos, López Martín, Atilano Rodríguez y Berzosa), la aceptación de la renuncia de este el 16-1-2019 ha retrotraído a la diócesis a una situación semejante a la del período 1867-1950: carencia de obispo propio, y administración apostólica con carácter episcopal.

    En resumen, desde 1835 hasta hoy, Ciudad Rodrigo solo ha tenido obispos propios, revestidos del título episcopal civitatense, de 1950 a 2019, un período relativamente breve en medio de una situación de pendencia arrastrada desde 1835. ¿Puede extrañar a alguien que la previsión de 1851 vuelva a ponerse sobre la mesa?

    ¿Qué sucederá en el futuro? No se puede asegurar con certeza pero se puede augurar con visos de probabilidad. Sencillamente porque la historia lo permite. Tarde o temprano, Ciudad Rodrigo, la diócesis más pequeña de España, seguirá el camino abierto en 1851. Lo previsto para Albarracín, Ceuta y Tudela.

    Tarde o temprano, se cumplirá el concordato de 1851. No se hará en un día. Quizás durante un tiempo se una a Salamanca “in persona episcopi”, como ya sucede con Jaca desde octubre de 2003. O se la pinga bajo la administración apostólica del obispo de Salamanca. Pero luego se producirá la desaparición, aunque sea disfrazada de unión “aeque principaliter” al modo de Tudela o Albarracín.

    Y no será el único caso. Basta echar un vistazo al listado de diócesis españolas por orden de población como colegir que la amenaza que pende sobre Ciudad Rodrigo se dirigirá algún día sobre Jaca, Menorca, Tarazona y otras diócesis. Se salvarán las diócesis que, aunque pequeñas en personal, corresponden a una provincia extensa y tienen su sede en capital de provincia, caso de Osma y Huesca. Pero las diócesis con sede en ciudades no capitales, de población poco numerosa y escaso crecimiento, tenderán a desaparecer o fundirse con otras. Será doloroso, pero la historia es imparable. Sucede a la largo de la historia, y sucederá.

    1. Rendición incondicional de las provincias civiles ante la capital. Como el hecho de sucumbir Toledo ante la Conferencia Episcopal, ese invento del posconcilio. El del paredón pasó de primado en Toledo a presidente de la CEE y desde entonces, cuando el que ostenta este cargo no es el arzobispo de Madrid, sinvivir total.
      Y eso mismo es lo que sucede: objetivo, transformar las provincias en diócesis. Viva Jerez aunque sea con administrador!

    2. Habla usted de la reorganización territorial de la iglesia francesa el 8-12-2022…», es decir, dentro de casi dos años.
      ¿Es un error mecanográfico…?
      Cuándo la dióceis de Roda «bajó» a Lérida, como nueva sede y Obispado, se acordó que el Cabildo tuviera el doble de miembros en Lérida, y un tercio en Roda…
      Posteriormente se fue reduciendo el número de miembros del Cabildo con sede en Roda, totalmente alejados de la sintrigas palaciegas de la Curia en Lérida.
      Más en adelante se «rebajó» a simple parroquia, y en esas estamos…
      EN OTRAS PALABRAS, que como usted muy bien dice, la realidad va por delante de la historia, de la antigüedad, etc.
      Gracias por su atención y cordiales saludos.

    3. Como veo que usted es un gran experto, ¿sería tan amable de comentar algo sobre el Priorato de las Ordenes Militares, posteriormente transformado o incorporado al Obispado de Ciudad Real…?
      Creo es una Institución curiosa y sorprendente, al menos en mi opinión.
      Aprovecho la ocasión para tener un cariñoso recuerdo hacia la persona de don Antonio Algora, recientemente fallecido, víctima del coronavirus, y Obispo Emérito de Ciudad Real, con mucha amistad me honre.
      Gracias anticipadas, en su caso.

      1. Prefiero remitirle al trabajo, no demasiado extenso pero riguroso y profundo, de don Lamberto de Echeverría sobre el el asunto. En él está prácticamente todo todo lo que se puede decir.

        file:///C:/Users/ALG/Downloads/Salmanticensis-1955-volumen-2-n.%C2%BA-2-P%C3%A1ginas-299-349-La-di%C3%B3cesis-priorato-de-las-%C3%B3rdenes-militares%20(2).pdf

        Los impacientes pueden leer la socorrida Wikipedia, que, pese a su vulgaridad, resume sin pifis de bulto lo fundamental sobre el Priorato y su sucesora la diócesis de Ciudad Real.

        https://es.wikipedia.org/wiki/Di%C3%B3cesis_de_Ciudad_Real

        1. Muchas gracias, don Antonio. Lo leeré y estudiaré con mucho gusto, fundamentalmente el primero, pues la wikipedia, en general, me parece una caca…
          ¡Además de escorada a babor, negando la impotancia del hecho religioso, y de la propia Iglesia Católica, en España y en el Mundo, etc!
          Gracias, de nuevo, por su amabilidad y sapiencia.

  8. Irlanda tiene una población de 6.7 millones y tiene 28 diócesis. Hicieron un intento de reducir el número de diócesis en tiempo de Benedicto XVI y fracasó por el rechazo de los fieles. Las diócesis irlandesas se formaron en el año 1056 en un Sínodo en una pueblo que se llama ahora Kells. A mi parecer, sería mejor tener más diócesis y eliminar los auxiliares que es un invento del silgo XIX. La Arquidiócesis de Los Angeles en California tiene unos 5 millones de católicos. Tiene como 12 auxiliares. Me consta que el Arzobispo ni controla la diócesis. Otro problema es que la Santa Sede está teniendo muchos problemas en la selección de obispos porque bastantes de los escogido rehuzan aceptar el nombramiento. Que haya más influencia de la Iglesia Particular en la selección de su obispo, y reducir el poder de las Conferencias Episcopales. Que los obispos cumplen sus funciones sin esconderse bajo la Conferencia Episcopal.

    1. No exagere. Los Angeles tiene actualmente cinco auxiliares, número que no creo determinado por el tamaño de la población sino por su diversidad étnica y cultural. Quizás por eso el arzobispo provenga de México y haya un auxiliar irlandés y otro filipino.

  9. Todo este lío de la diócesis de Ciudad Rodrigo, se podía haber evitado si el último obispo D. Raúl Berzosa, ser hubiera dedicado a evangelizar y haber evitado los asuntos escabrosos que le llevaron a marcharse de la diócesis de la manera mas rara y tortuosa, que de hecho ocurrió.

  10. Por una vez, voy a estar totalmente de acuerdo con el el editor del blog. Creo que la torpeza de (…) varios ayudará a que esta histórica diócesis de frontera se salve. De tal magnitud es la torpeza que ha puesto de acuerdo a Podemos con Vox, a Infovaticana con Religión Digital, y hasta a mi con el sr. de la Cigoña…
    Marcis: No tengo la menor obligación de publicar en mi Blog sus insultos a personas que me parecen dignísimas. Está claro que hubo unas palabras suyas (…) que no he querido publicar y que sustituí por «varios»

  11. Creo que las pequeñas diócesis son un regalo, frecuentemente en poblaciones preciosas como es el caso de Ciudad Rodrigo. Si tienen la suerte de tener un buen obispo, pueden realizar milagros.

  12. Gracias por su solidaridad. Siempre olvidados e ignorados. Con la que estamos pasando en España, la Conferencia Episcopal no se dará cuenta que es mejor evitar otro problema??????. No se puede estar en contra de la opinión general y mayoritaria del pueblo. No se dará cuenta de esto el Administrador Burillo?. La desafección del pueblo puede ser fatal si todo esta ignominia se lleva a cabo. Parece que el único que se da cuenta de todo este martirio que sufrimos es el Auxiliar de Valladolid, D. Luis Arguello. Todo esto es una pena. DOS AÑOS Y MEDIO SIN OBISPO. Una tragedia D. Paco Pepe.

  13. Mi más absoluto apoyo a los rodericenses, que viven en tan maravilloso entorno. Ojalá Roma suprima o unifique cargos curiales que no deberían existir y que no hacen ningún bien a la Iglesia. Me pregunto por qué tiene que haber un prefecto de Evangelización y otro de Nueva Evangelización, como si evangelizar pudiera dividirse en trozos. Y no digo ya nada de otras «chorradas» tipo prefecto (y cardenal, además) para la unión de los cristianos (los demás cristianos no tienen intención de unirse a la Iglesia ni la Iglesia tiene intención de volverse anglicana, presbiteriana, metodista, calvinista, luterana o adventista; por lo tanto, el cargo sobra) o tipo prefecto del diálogo interreligioso (para hablar con budistas, animistas, islamistas, judaicos y demás basta con un señor de tercera fila; no se necesita ni prefecto ni cardenal). Et sic de caeteris.

  14. Esperemos que se imponga el respeto a los fieles de Ciudad Rodrigo y que se aprecie la joya que una diócesis pequeña puede ser para el mantenimiento y propagación de la fe y la práctica religiosa.

    1. Gracias por los apoyos, desde Ciudad Rodrigo. Y gracias a D. Antonio Lasierra por su sapiencia histórica. Es una gozada comprobar cómo conoce la historia de nuestra querida Diócesis. (Deduzco que para Vd. nuesta Diócesis, aunque pequeña, es importante. Gracias, otra vez).
      Bueno y si el motivo de nuestra posible o probable «desaparición» es que somos pocos en número, nos costaría enormemente ver en ello la «voluntad de Dios». Siempre nos han enseñado que para Dios es muy importante lo «pequeño», lo que no cuenta…para el mundo.
      ¿Es que ha cambiado el evangelio?. No sé cómo nos arreglaríamos para explicárselo a la buena gente de nuestra tierra. ¿Seguirán aceptando «esa» voluntad de Dios?.
      Un saludo agradecido desde la hermosísima Miróbriga.

    2. Totalmente de acuerdo con usted.
      Y es lo que sucede con el Obispado de Barbastro-Monzón, por ejemplo, o sucedía con el Obispado de Jaca, ambos en la provincia de Huesca, pequeños Obispados que podríamos llamar «de proximidad», dónde el Obispo es una persona cercana a los fieles, con una estructura burocrática mínima, al servicio de los fieles.
      Estoy seguro de que sigue la «mala costumbre» de hacer que el Obispo de Huesca lo sea también de Jaca, con lo cual sólo va allí «de vísita» un día a la semana, y eso como mucho, se perderá una gran parte de la vida religiosa, por no hablar de la dinamización de la comunidad, etc., que aporta una gran riqueza, inmaterial y difícilmente evaluable en términos económicos o sociales, pero de gran importancia para la población, que pasa a ser una ciudad episcopal…

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