| 11 septiembre, 2021
Incondicionales, de momento, los de Costa Rica. Como para hacérselo mirar. Francisco y los de Costa Rica.
https://www.infocatolica.com/?t=noticia&cod=41448
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Incondicionales, de momento, los de Costa Rica. Como para hacérselo mirar. Francisco y los de Costa Rica.
https://www.infocatolica.com/?t=noticia&cod=41448
El artículo es ambiguo. Por un lado los obispos creen un error la supresión de la Misa, pero por otro lado creen que el núcleo del problema es el rechazo del Vaticano II. El Vaticano II no es un todo si no un conjunto de documentos de los cuales los más polémicos son: Sacrosantum Concilium, Lumen Gentium, Dei Verbum, Dignitatis Humanae, Gaudium et Spes, Nostra Aetate y Unitatis Redintegratio. La Misa Nueva no es fruto de la Sacrosantum Concilum si no un «logro» post-conciliar de Pablo VI. La Dei Verbum abre las puertas a la exégesis modernista de la Biblia que deja de ser la palabra de Dios para convertirse en un cuento de hadas en el que lo que importa es el mensaje moral que el hombre del Siglo XX entiende que le puede ser útil. La Dignitatis Humanae consagra el liberalismo religioso y funda la dignidad del hombre no en su naturaleza creatural si no en su libertad. Y tanto Nostra Aetate como Unitatis Redintegratio como Lumen Gentium hacen de la «unidad del género humano» (expresión masónica hasta el tuétano) un bien moral que justifica el «ecumenismo» que en lenguaje modernista significa el snicretismo. Sin estos documentos jamás se habría llegado ni a Asís ni a la Pachamama. Ese es el problema.
Se olvida Usted del Obispo de Mayagüez, adalid de prohibir todo, hasta el velo del cáliz, si podría recordar el Misal de Juan XXIII.
Francisco cambia radicalmente de tono cuando se le habla de la Misa tradicional:
https://gloria.tv/post/gLA2ytE44yG73GAN8MpDi4jiG
Será que, como Costa Rica jamás ha tenido un cardenal, pelotea a ver si le cae de una vez el purpurado que siempre se la negado (como a Paraguay, vaya usted a saber por qué).
Pues viendo cómo es Tello, se imagina uno como anda aquello. No sería buena noticia la creación de un cardenal de allí. Con el material que hay, ya me dirá usted qué podría salir bueno…
Pues si tenemos al saxofonista como cardenal, creo que ya nada podría ser peor…