PUBLICIDAD

También los agustinos se unifican. Y se extinguen

|

De cuatro provincias en España y Portugal pasan a una.

Que incluso sobra para los 380 agustinos que quedan,

No llegaban ni a cien por provincia. De los cuales la mitad, punto arriba o abajo, superaban los ochenta años.

Pues ahora todos juntos a esperar el cierre definitivo. No llegarán a doscientos los menores de 80 años. Y de esos la gran mayoría estará entre los sesenta y los ochenta   y más en lo superior que en lo inferior de la franja.

Eso es lo que hay.

31 comentarios en “También los agustinos se unifican. Y se extinguen
  1. Una idea para gente que no quiera ver comentarios de otros o directamente ignorarlos es poner un botón de bloquear/ignorar, eso el admin lo puede hacer y de esta manera el que no quiera ver los comentarios de otros botón de bloqueo y listo.

  2. Yo no me escondo en el anonimato.Figuro aquí con mis dos nombres y mis dos apellidos y si tengo que decir algo desagradable, lo digo, y don Francisco José, que soporta estoicamente mis comentarios, sabe que puede borrarlos cuando quiera porque no me voy a ofender y porque esta página es suya.Sin embargo, aquí hay otros que, escudándose en apodos, motes, sobrenombres o seudónimos, se permiten llamarle «impresentable» al titular de la página.Pues bien, señores míos, si tan impresentable es, ¿qué coño hacen leyéndolo?¿Es puro masoquismo?Váyanse a Religión Digital y disfruten con don José Jesús Bastante Vidal.

    1. Juan Manuel Ramilo Costas:

      Hago mías sus palabras. Aunque solamente utilice mi nombre compuesto. Y antes participase con mi nick favorito: «Johnny-Gin». Porque en mi caso, en todos mis comentarios he dado y sigo dando suficientes pistas sobre quien soy, dónde vivo… Y, habiendo sido una persona pública en mi juventud, ocupando un cargo electo, no tengo el menor inconveniente en dar todos los detalles que considere oportunos acerca de mí.

      Lo que no hago es caer en la provocación de los trolls quienes, casualmente, siempre participan tras la máscara de un pseudónimo o nombre falso…

  3. Este año, los agustinos del monasterio de La Vid, en Burgos, han inaugurado un flamante hotel de tres estrellas en sustitución de la hospedería monástica que permaneció abierta hasta el año pasado. ¡Malos servidores tiene el papa argentino!

    «El papa Francisco quiere convertir los conventos vacíos en asilos de refugiados»

    “No deben servir a la Iglesia para transformarlos en alojamientos y ganar dinero”, advierte el Pontífice

    https://elpais.com/internacional/2013/09/10/actualidad/1378843229_047741.html

  4. Se lo tienen merecido.Les pasa como a los dominicos: antes muertos que observantes (eso le dijo a usted un dominico español muy importante).

  5. Hace tiempo que no participo con ningún comentario pero al ver este titular, que expresa los deseos más profundos del propietario impresentable del Blog sobre la vida religiosa en España y luego la explicación a la noticia de Ecclesia, me he decidido:
    1. Aporto datos de edad que parece que es lo único que le interesa a usted. He tenido la suerte de informarme y resulta que en España y Portugal la nueva Provincia tendrá, por redondear, 220 miembros menores de 75 años (de ellos unos 140 son menores de 65). La situación de esta Provincia agustiniana no es ni muchos menos tan nefasta como usted la quiere presentar.
    2. La unión hace la fuerza. La creación de una nueva Provincia de las cuatro existentes no es para morir, como usted vaticina y desea, sino para vivir, renovarse y seguir evangelizando con más empeño.
    3. Renovarse es algo muy importante que todos, usted también, debería practicar. La renovación significa analizar las debilidades e impulsar las fortalezas entre otras cosas. Por eso, me he informado de lo que se ha hablado en esta primara parte del Capítulo fundacional de la nueva Provincia. No sé si a usted le interesa, quizás no, pero le voy a dar algunas pistas:
    a. Se ha hablado de transformación, de entrar en la lógica del Evangelio para seguir dando testimonio al mundo.
    b. Del Espíritu que cura de los peligros como el narcisismo, el victimismo y el pesimismo.
    c. De no tener miedo al cambio y de recuperar sentido y experiencias gozosas y renovadoras.
    d. De las prioridades como la Pastoral Vocacional, la dimensión misionera (presencia de la Provincia en Argentina, India, Perú, Las Antillas, Panamá, Tanzania, Venezuela, Centroamérica, Cuba), la justicia social, etc..
    e. De ser valientes porque el Señor hace nuevas todas las cosas.
    Podría extenderme más pero si lo hago no lo leería nadie. Como ve se está haciendo un esfuerzo renovador. Aunque ya sé que a usted no le interesa la renovación de la vida religiosa. A usted sólo le interesa la liturgia tridentina, los obispos carcas, la comunión en la boca, los curas que visten de cleryman y que piensan como usted. Todo lo demás lo desprecia.
    Siento decirle que es usted muy triste.

    1. A ver, reverendo agustino que se autoproclama cristiano:
      Que a usted le molesten los datos no le autoriza a llamar impresentable al autor de este blog, tan impresentable que firma sus artículos con nombre y apellido. Impresentable el que acude camuflado.
      Nos da un montón de datos y buenas intenciones para terminar haciendo juicios temerarios sobre el blogguer: «a usted no le interesa la renovación de la vida religiosa. A usted sólo le interesa la liturgia tridentina, los obispos carcas, la comunión en la boca, los curas que visten de cleryman y que piensan como usted. Todo lo demás lo desprecia. Siento decirle que es usted muy triste.»
      Me temo que con este comentario lo único que hace es dar la razón al blogguer.

    2. Mire, todo lo que sea unificar Provincias es reconocer un fracaso y hacer más operativos los recursos existentes; se cierran casas, faltan vocaciones y personal y hay que redistribuir absolutamente todo.
      Luego justifíquese como quiera y adórnese para hacer de la necesidad de unificar provincias en una, hacer virtud.
      ¡Vamos a ver! «Entrar en la lógica del Evangelio!. ¿Antes no vivían los frailes agustinos el Evangelio? ¿Ahora van a vivirlo, a entrar en su «lógica»? ¡Qué desfachatez! Continúa vd. diciendo generalidades del Capítulo, muy hermosas y etéreas: «Espíritu que cura de los peligros como el narcisismo, el victimismo y el pesimismo»… lo mismo de etéreo que hablar de «periferias» aplicado a todo o de «cultura del descarte» o «Iglesia en salida», frases vacías pero de moda. Lo mismo: «De no tener miedo al cambio y de recuperar sentido y experiencias gozosas y renovadoras»: le pregunto, ¿es ese lenguaje agustiniano? ¡Afán de novedades! Y sí, miedo al cambio, si el cambio es a peor como tantas veces se está viendo en la Iglesia.
      Ya lo de las prioridades…. ¡Dios mío! «Pastoral vocacional»: ¿ahora y no antes? ¿Ahora que se ve la falta de personal? Y ¿con qué formadores? ¿Con algunos que critican a sus formandos por usar «demasiado» el hábito? Prioridad: la justicia social. Sí, también eso es muyyyy de san Agustín. Me suena a copiar la CG de los Jesuitas, creo que fue la XXXIV, e inyectar ideología y parecer modernos y adaptados.
      ¡¡Vaya plan de Capítulo y de programa!! No le cito a Trento -que tampoco pasaría nada si se lo citase-, le cito al Vaticano II: ¿De verdad esto se parece en algo a lo que se dice en Lumen Gentium sobre la vida religiosa o en el Decreto Perfectae caritatis? ¿O se parece en algo a los escritos, pensamientos y obras monásticas de San Agustín?

    3. Cristiano: me alegro de las buenas intenciones de los padres capitulares y de los temas que han tratado en capítulo, pero la realidad de la orden sí es desoladora. En los conventos no hay vida conventual, y la vida comunitaria es escasa. Conozco además a varios agustinos jóvenes, cuando están fuera de la comunidad ninguno celebra Misa a diario y alguno ni siquiera en Domingo… Secularizaciones y exclaustraciones de agustinos jóvenes, logicamente, a la orden del día… ¿Seguimos…? Se lo repito, todo lo que han tratado en el capítulo loable, el papel lo aguanta todo, la vida real triste triste…

    4. Gracias por su comentario, muchos cristianos pensamos como Vd., pero tampoco se puede esperar mucho de este blog. ¡Qué grandes inquisidores se perdió Fernando VII para sus Juntas de Fe¡
      Decía D. Antonio Machado que «todo lo que se ignora, se desprecia».

    5. Muy bonito, interesante y profundo todo. Qué pena que los agustinos que yo he conocido, en el Augustinianum de Roma, todo eso se lo trae al pairo. Y entre ellos hay unos cuantos españoles.

    6. Dice que 140 son menores de 65, de los 380 que hay. O sea que dentro de 15 años quedará como mucho 150, menos de la mitad de los que hay ahora.

      Pero no nos dice cuantos de esos 140 son menores de 50 y cuantos menores de 40. Porque los menores de 40, junto con los novicios que haya ahora, que tampoco lo dice, son los que habrá dentro de 40 años.

  6. Uno de los de segunda fila no quiso darme la comunión en la boca. Se la pedí diciendo que la Conferencia recomendaba, no exigía. Me había quedado el último para no perjudicar o molestar al resto de fieles. En fin espero que recuperen su espíritu. Mucho bien hicieron. ¿Qué rama agustina es esta? ¿Agustinos sin más?

    1. Están los agustinos sin más, que antes se llamaban Ermitaños de San Agustín, los Agustinos Recoletos, los Agustinos Asuncionistas, los canonigos de San Agustín, organizados en abadías, bajo un abad Preboste General, y varias Órdenes de Canonigos Regulares, bajo la Regla de San Agustín, como los de San Bernardo o Saint Moritz, o la Santa Cruz. Y también los Dominicos y los Premostratenses viven bajo la Regla de San Agustín.

  7. Dios en Rusia

    Fray Paul Marich OP
    10 de Julio de 2020

    Recomendaciones de lectura de verano 2020
    Dios en Rusia por Walter Ciszek, SJ

    La autobiografía del Padre Walter Ciszek: «Con Dios en Rusia,» detalla su encarcelamiento de veinte años en la Unión Soviética, comenzando por los primeros días de la Segunda Guerra Mundial y continuando hasta avanzada la Guerra Fría.
    Un jesuita de Pennsylvania, Ciszek, deseaba difundir el Evangelio en la Rusia comunista. Comenzó su trabajo en la misión de los Jesuitas en Polonia y se abrió camino en Rusia como trabajador, contactando con los católicos de allí. Se cuidó de proteger su identidad ante las autoridades soviéticas, para no obstaculizar su futuro trabajo misionero.
    Aún así, cuando descubrieron que era un Sacerdote, fue arrestado y acusado de ser un espía del Vaticano.
    Ciszek pasaría los próximos años por diferentes prisiones soviéticas y campos de trabajo, y finalmente se le permitió trabajar por su cuenta, aunque bajo estricta vigilancia.
    Como se le consideraba un espía, no tenía ninguna esperanza práctica de salir del país, aunque finalmente fue liberado por los Estados Unidos en 1963, como parte de un canje de prisioneros.
    Su autobiografía muestra la fe y la confianza inquebrantables de Ciszek en Dios durante su cautiverio.
    Su deseo de servir como misionero en Rusia se cumplió de hecho, aunque la forma en que sucedió fue más allá de lo que él podría haber imaginado. No podía imaginar que a mediados de 2020 el Nombre de Dios encabezaría la Constitución de la Federación Rusa.
    La fe de Ciszek en Dios también nos da lecciones valiosas sobre la Divina Providencia y nuestra nueva vida en Cristo.

    En medio de la persecución y la agitación, Ciszek se mantuvo fuerte en la fe. Nunca dejó de confiar en Dios, pero continuó viviendo su vocación como sacerdote jesuita, cumpliendo fielmente sus responsabilidades tanto como pudo, dadas las circunstancias.
    Aunque condenado a realizar trabajos forzados, empleaba su tiempo libre en retirarse y meditar, mientras recitaba de memoria oraciones, (incluidas las de la Misa).
    Ante situaciones en las que muchos se habrían derrumbado o cedido a las exigencias del opresor, Ciszek se mantuvo firme.
    Tuvo la firme convicción de que Dios lo guiaba en medio de estos tormentos, y que esta experiencia serviría para llevar a cabo Su designio amoroso. Ciszek esperó pacientemente a que se desarrollara la Providencia de Dios.

    La Providencia se ve en la forma en que Ciszek pudo convertirse en misionero en Rusia. Mientras estaba en prisión, Ciszek celebraba Misas clandestinas y escuchaba confesiones de prisioneros católicos que deseaban recibir los sacramentos.
    Viviendo solo después de cumplir su sentencia de prisión, pudo servir como capellán clandestino en la ciudad de Norilsk, ofreciendo misas y bautizando a los hijos de católicos que deseaban practicar su fe abiertamente.
    A lo largo de estas experiencias, Ciszek tuvo conciencia de que su deseo de servir como misionero en Rusia se estaba cumpliendo.
    No fue lo que pensó durante sus años de formación como jesuita, en que imaginó ir a Rusia como parte de una misión formal.
    La historia de Ciszek nos muestra que Dios no trabaja de acuerdo con nuestros planes o expectativas preconcebidas.
    Más bien, lleva a cabo Su plan providencial del modo que cree conveniente, con matices que van más allá de lo que hubiésemos podido imaginar.
    Lo que nos pide es fe y confianza en Él. Ciszek confió en el Señor, y los frutos de su actividad misionera proclaman la sabiduría de Dios.

    La historia de Ciszek también es testigo del poder de la nueva vida que se nos da en Cristo. Cuando se cortó la comunicación con los que estaban en casa, la familia de Ciszek y sus compañeros jesuitas pensaron que había muerto durante la Guerra.
    Quienes le conocían se sorprendieron al escuchar que todavía estaba vivo. A su regreso a casa, pudo ejercer como sacerdote jesuita durante más de veinte años hasta su muerte en 1984.
    Esta «nueva vida» dada a Ciszek señala la mayor realidad de la vida de la gracia, que Cristo nos da en Su resurrección .
    Para aquéllos que confían en Dios, como Walter Ciszek, que creen que Cristo resucitó de entre los muertos, el dolor y el tormento no tienen la última palabra.
    Dios transforma nuestras cruces, orientándolas al bien de Su mayor gloria.
    La fe en Él, el Vencedor del pecado y de la muerte en la cruz, le mueve a vencer nuestro propio dolor y sufrimiento, restaurándonos a una nueva vida en Él.
    La historia del Padre Ciszek habla de esta realidad y de la esperanza que nos dio Cristo resucitado.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *