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Se habla en Alhama (Granada) de la marcha de las clarisas

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Un lector lo anuncia como muy próximo pues quedan solo tres religiosas octogenarias en el convento.

Y me envía una conferencia de hace ocho años en la que ya se anticipaba lo que antes o después, más bien antes, va a llegar:

https://www.alhama.com/digital/sociedad/religion/6342-alhama-y-las-clarisas-cuatrocientos-anos-despues

 

Comentarios
4 comentarios en “Se habla en Alhama (Granada) de la marcha de las clarisas
  1. En verdad solo quedan dos, las dos primeras comenzando por la izquierda de la foto. La otra murió hace poco. El panegirico de la conferencia del enlace concuerda mal con los acontecimientos que han protagonizado intramuros, ahora sí las tres en los últimos años. A mediados de 1980 ya eran sólo 6, una inválida en silla de ruedas y otra enferma mental. A la par que se abrazaban al «espíritu del concilio» con la ayuda de algún fraile, el resultado el ya conocido y que tanto se repite en esta página: mucha pastoral parroquial y poco seguimiento en los votos.
    Pasa el tiempo, van muriendo y envejeciendo, no fragua la única vocación y, por último, acudir a pescar a Kenia.
    La situación se volvió insostenible, no por falta de recursos, sino por falta de personal y elevada edad, y para rematar las disposiciones de la Instrucción Cor Orans.
    Buscan su «solución» afiliarse a otro monasterio para que las cuiden y mantengan en el suyo de Alhama. Lo intentan con las clarisas del Santo Ángel de Granada pero no fragua, sí se realiza con las de Ávila, pero sin someterse ni integrarse las comunidades y sin entregar la llave del dinero, la unión termina entre disputas legales, después con las clarisas de Antequera, para continuar haciendo de su capa un sallo.
    Entre tanto van disponiendo oculta y arbitrariamente del patrimonio del convento, negándose a informar a los superiores. Han repartido bienes muebles a particulares como viejas caprichosas. No podía faltar la cooperación del cura del pueblo en estas operaciones.
    Cuando las clarisas de Antequera se desentienden de ellas y las dos monjas keniatas las abandonan y se trasladan voluntariamente a otro convento, pintamos la historia como si tres ancianas monjas cierran su convento por falta de vocaciones.
    A veces la consuncion de los conventos de monjas va en paralelo a su ruina intelectual y moral. Sin negar, ni aminorar la catástrofe de la vida religiosa producida por el Concilio y que reiteradamente denuncia esta web.

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