PUBLICIDAD

El vacío en la Plaza de San Pedro

|

El  algodón no miente

https://www.youtube.com/watch?v=EZ8waNHU-bw

 

13 comentarios en “El vacío en la Plaza de San Pedro
  1. LUEGO LLEGARÁ EL JUEVES SANTO, CANTARÉIS «DONDE HAY CARIDAD Y AMOR…» OS IRÉIS A CASA CON LA CONCIENCIA DE SER UNOS BUENOS CRISTIANITOS, PERO LA LABOR QUE ESTÁIS HACIENDO EN DESPRESTIGIO DE LA IGLESIA CATÓLICA ES IRREPARABLE, A VOSOTROS LOS KARKAS QUE TANTO OS GUSTA HABLAR DE LA REPARACIÓN DE LOS PECADOS DEL MUNDO ¿Y LOS VUESTROS? AH NO QUE VOSOTROS SOIS ALMAS ANGELICALES COLMADAS DE LA PAZ ESCATOLÓGICA, EN FIN QUE YA QUEDA MENOS PARA QUE DEJE ESTE MUNDO EL QUE TANTO OS ESTORBA, MI ESPERANZA QUE EL ESPIRITU SANTO NO PONDRÁ AL FRENTE DE SU IGLESIA A NINGÚN BURKE CON COLA LARGA CUASI USURPANDO LA GLORIA A DIOS NI A NINGÚN KAZAJO DE TURNO… FUNDAMENTO EN ESA ESPERANZA ESTOY.

  2. HOLA: CUANDO LEO INFOVATICANA, ME CUESTA ENTENDER QUE SEA UN CANAL AL SERVICIO DE LA IGLESIA (O CATÓLICO, COMO DICE LLAMARSE). NO ES CUESTIÓN DE CERRAR LOS OJOS ANTE CIERTAS EVIDENCIAS ( TANTAS VECES DOLOROSAS), PERO EL MAL TRATO, LAS PÉSIMAS PALABRAS QUE UTILIZAN MUCHOS ME SACAN DEL PENSAMIENTO CRÍTICO Y ME TRANSPORTAN A UNA JAURÍA DE HIENAS HAMBRIENTAS. DIOS LOS PERDONE.

  3. Francisco Bergoglio, no cesará en su empeño de seguir dinamitando y destruyendo la fé católica auténtica y sana, ni aunque se quedara en la plaza de San Pedro con un solo admirador o palmero aplaudiéndo sus incoherencias y parloteos. Le da exactamente lo mismo.

  4. La lengua perversa

    Fray Hyacinth Grubb OP
    12 de Febrero de 2019

    La verdad se encuentra en los lugares más sorprendentes. Escuchando la profecía pronunciada por hombres santos, vemos que es tal, pero a veces también la profiere algún malvado, como en el caso de la extraña historia de Balaam.
    El relato aparece en Números 22-24, y vale la pena tomarse el tiempo para leerla en su totalidad.
    Israel llegaba al final de sus cuarenta años de marcha por el desierto y estaba acampado en las llanuras de Moab, junto al Jordán, listo para cruzarlo y entrar en la Tierra Prometida.
    El rey de Moab estaba comprensiblemente desconcertado por su presencia: Israel acababa de derrotar a Sehon, rey de los amorreos, y a Og, rey de Basán.
    Y llamó a Balaam, un adivino pagano y profeta malvado, para maldecir al pueblo escogido de Dios.
    Cuando Balaam levantó la mirada hacia el campamento de Israel desde la cima de una montaña, elevó los brazos para maldecir a Israel, y luego . . lo bendijo: “El Señor puso Su palabra en la boca de Balaam. . . “¿Cómo voy a maldecir a aquél a quien Dios no ha maldecido?” ”El rey de Moab, enfurecido por tal sedición, nuevamente le manda que maldiga a Israel. Y entonces Balaam habla, diciendo: “Fui llamado a bendecir y bendeciré. ¡No puedo volverme atrás!”
    Por tercera y cuarta vez se le ordena a Balaam que maldiga, y en lugar de eso bendice.
    Y no sólo bendice, sino que profetiza, hablando como «el que ve lo que ve el Todopoderoso,» revelando que «el Señor Su Dios está con ellos.»
    Incluso prevé que «una Estrella saldrá de Jacob y un cetro se levantará en Israel. »
    Es una historia extraña y, como muchos de los episodios del Pentateuco tiene muchas capas y profundidades significativas ocultas. Se puede extraer sin más una doble lección.
    En primer lugar este episodio nos enseña que las verdaderas profecías se pueden encontrar en los lugares más insólitos.
    La verdad bien hablada es verdadera, sea dudoso o perverso el que habla: «Cualquiera que sea su fuente, la verdad proviene del Espíritu Santo.» Cfr. Juan Pablo II en la Fides et Ratio, 44.
    En ocasiones se pueden encontrar presentaciones convincentes y verdaderas de la realidad (la realidad del mundo físico, de la cultura o de la fe) en personas profundamente equivocadas. Viviendo animados por el «Espíritu de la Verdad,» (Jn 16, 13), nos es posible abrazar con prudencia y confianza la verdad, doquiera que se encuentre.
    La segunda lección es la inversa de la primera: No todos los que dicen la verdad viven en la verdad. Balaam, un adivino pagano, profetizó verdaderamente acerca de Israel, acerca de David e incluso acerca de Cristo, siendo todavía enemigo de Israel (ver Jos 13,22).
    No basta con decir la verdad, si no vivimos en la caridad. Por eso el Apóstol nos dice que hay que realizar la verdad en la caridad. (veritatem facientes in caritate, Efes. 4,15).
    Nos dice un Padre de la Iglesia que Balaam profetizó, a pesar de que no era profeta, y Caifás también profetizó (Jn 11, 49-51). Lo mismo hizo Saul cuando, debido a su desobediencia, quedó poseido por un espíritu maligno (1 Sam 16, 14-23; 19, 9).
    Judas acompañó a los otros discípulos y entendió todos los misterios y enseñanzas del Señor, pero, como enemigo del Amor, traicionó al Salvador.
    Tanto Tertuliano como Novaciano, debido a su soberbia perdieron la comunión del Amor y cayeron en el cisma ideando herejías para su propia condenación. (Ambrosiaster o Pseudoambrosio en el Comentario a las Epístolas de San Pablo).
    La sabiduría de Dios, en el plan amoroso de Su Providencia, se revela de diversas maneras. Es una sabiduría en la que podemos confiar, una sabiduría que el corazón humano anhela amar doquiera que se encuentre.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *