Creo que es el segundo o el tercero que he traído al Blog. Creo también que son obra de un sacerdote navarro. Me parecen muy hermosos y muy meditables. http://www.revistaecclesia.com/viacrucis-las-javieradas-2016-javier-leoz-%e2%80%8b/ Leo que este se escribió para las Javieradas que se están celebrando ahora. En las que supongo, nunca he asistido a ninguna, algún nieto mío sí, predominarán los jóvenes. Ojalá este texto sea leído y meditado en algunos grupos de ellos porque pienso que les hará bien. El Vía Crucis tiene dos fines. Recordar el infinito amor de Cristo por nosotros hasta morir en la Cruz por nuestros pecados y el animarnos a su seguimiento asociando nuestras cruces en la vida a la que Él llevo sobre sus hombros para ser en ella crucificado. Así también serán redentoras nuestras cruces. Hermoso Vía Crucis. Algunos lo leeréis cómodamente en vuestro ordenador recordando las estaciones que sufrió nuestro Salvador, que era además Dios omnipotente. Bendito sea ese recuerdo amoroso por nuestra parte. Otros lo harán desde su cruz más o menos grave. Algunas dolorosísimas. Mucho más meritorio si las asocian a la Cruz de Cristo. Y que lo mediten también los jóvenes en una etapa que suele ser sin cruz. Pero que llegarán. Y a algunos bien que les ha llegado ya. A los jóvenes con hambre, a las víctimas de la pederastia, a los que nunca han tenido padre, a los que fallecieron los suyos, a los que han tenido que huir de la guerra y no encuentran refugio, a los enfermos… Ahora recuerdo a ese niño madrileño que se suicidó recientemente ante una cruz que fue incapaz de soportar. La gran Cruz de Cristo debería ser el refugio de todas las suyas. Y nosotros sus Cireneos. Repito: hermoso Vía Crucis. Para los grandes crucificados y para los pequeños. En la seguridad de que la cruz nos va a llegar a todos. En ella, sólo en ella, tendrán sentido nuestras cruces.
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