¿Y ya van…? Esta vez en una parroquia de La Rioja. https://infovaticana.com/2015/12/11/roban-y-pisotean-a-jesucristo-en-una-parroquia-de-la-rioja/ http://www.infocatolica.com/?t=noticia&cod=25522 Entiendo el odio del demonio con Jesús Eucaristía. Ya bastante menos la inactividad de las autoridades y la escasa respuesta de los católicos ante tanta profanación. Salvo la de los pamplonicas que me pareció ejemplar. Seguramente en Nalda, pueblo riojano de unos mil habitantes, habrá también respuesta reparadora. Y hasta es posible que personas al margen de la Iglesia se sumen a ella por sentimiento de respeto a las creencias de no pocos de sus convecinos. Echo de menos que la Conferencia Episcopal no movilice a los católicos ante tan repetida profanación pero tampoco se pueden pedir peras al olmo. Y mucho árbol me parece el olmo para compararle con la nadedad de Don Ricardo Blázquez que no pasa de enclenque carrasco o de poco crecida retama. Nos toca vivir sin capitanes en esta guerra. O con escasos capitanes que algunos hay. Pues a asumir la penuria de mandos. No será la primera vez que los subalternos lograron la victoria imponiendo al mando el valor del que carecían. No voy a decir que relevando al mando, que eso también se produjo, porque en la Iglesia eso no cabe. El desprecio, sí. Don Juan José Omella respondió a la llamada del párroco al menos con las generales. Denuncia y reparación. No me extrañaría que, no siendo él pusilánime, como administrador pontificio de la diócesis, que supongo lo es, en otro caso sería absurda la llamada del párroco, compareciera en el pueblo para presidir el acto de reparación. Salvo que ese día fuera ya arzobispo de Barcelona en ejercicio. Hoy sólo lo es electo. Pero ante tanto atentado a nuestras creencias creo que no bastan las respuestas parroquiales o las diocesanas como la ha habido en Pamplona. Hay que movilizar a todo el catolicismo hispano en la reparación, la repulsa y la exigencia de responsabilidades penales. Y si son los obispos incapaces de movilizar a sus fieles será porque algo, o mucho, lo han hecho muy mal. Ruego al señor párroco de Nalda que en el acto de reparación que convoque me tenga de todo corazón presente aunque no pueda acudir a él.
Otro nuevo sacrilegio con Jesús Sacramentado
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