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Otra tremenda carta de Viganò

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Sigo pensando que no se le puede responder con el  silencio:

https://infovaticana.com/2018/09/27/vigano-responde-al-extrano-silencio-del-papa-sobre-sus-acusaciones/

A Viganó hay que desautorizarle con pruebas, no con exabruptos, o se tienen que reconocer las propias responsabilidades. La nueva andanada del arzobispo es tremenda.

Pues el Papa verá. Todo esto no reafirma su autoridad y él, que tonto no es, lo sabe. Y también sabe que hoy ya todo está sobre las azoteas. A la vista de todo el mundo.

16 comentarios en “Otra tremenda carta de Viganò
  1. La respuesta a Viganó brota del Evangelio:

    La Palabra se hizo carne para la salvación de los hombres, no de la tradición. De hecho Cristo mismo se saltó la tradición judia curando en Sábado, ¿recordáis lo que dijo?

    Pues dicho queda, una sola persona, incluso divorciada y vuelta a casar, importa mil veces más al Señor que la tradición.

  2. Monseñor Vigano debe sufrir mucho con todo esto. Recemos para que Dios le de fortaleza para resistir,
    y, como se ve en ese ,mosaico de la basílica de San Marcos, para que Jesús nos salve del naufragio…

  3. Por favor, si vivís en la ciudad de México, necesito alguien que vaya a donar sangre para mi hija al Instituto Nacional de Cardiología. Se llama Carmen Lucía de la Fuente Navarro. Su número de expediente es 362937. Mi correo es juanquifd1@outlook.es. Si el señor blogger me borra, agradecería que nos pusiéramos de acuerdo sobre cómo pedir esto de otra forma en su blog, que lo lee mucha gente, muchos en la Ciudad de México, porque don Francisco mismo lo ha dicho en alguna ocasión.

  4. «Añado: si es verdad que en 2013 le contó al Papa con pelos y señales las fechorías de McCarrick, ¿por qué durante los dos años anteriores y los tres posteriores guardó el más absoluto silencio al respecto?»

    Muy fácil: las medidas adoptadas por Benedicto XVI eran secretas y Viganò no podía hacer nada que desvelaran públicamente su existencia. Además, el Papa no tenía una fuerza policial para imponer sus medidas, que no eran formalmente una sanción.

    Durante los tres años posteriores a 2013, Viganò no podía hacer nada porque Francisco no había confirmado las medidas de Benedicto.

  5. los simios bergoglianos creen que insultando y calumniando a monseñor vigano logran invalidar su devastador testimonio, es decir, creen que matando al mensajero logran también matar el mensaje. pero eso ya no funciona a estas alturas de la vida.

  6. «dice algo que es demostrablemente falso (que el caso del supuesto abuso cometido por el fallecido cardenal Murphy O’Connor es un caso de abuso homosexual cuando no lo es)»

    Papólatra: los defensores de Francisco debéis de andar muy desesperados ya para lanzar acusaciones imaginarias contra Viganò. El Arzobispo no dice en ningún momento que el abuso cometido por el Cardenal O’Connor fuese de índole homosexuales. Las palabras textuales de Viganò son: «la detención de la investigación de acusaciones de abuso sexual contra el Cardenal Cormac Murphy O’Connor».

  7. Papólatra, entérate de algo y no te empecines en defender lo indefendible sea por obstinación sea por un seguidismo mal entendido.
    El propio Francisco declaró al poco tiempo de su pontificado que quería críticos, que los palmeros ya los tiene en su entorno inmediato, para eso están los cortesanos y demás palaciegos.
    A no ser que estés confome con la relativización y la interconfesionalización de la Rligión Católica por más que digan o digáis que la Doctrina no se toca.
    Y en efecto no se toca, simplementge se orilla o se ignora. https://youtu.be/zhvOVMzyD6c

  8. Papólatra,
    ¿no te das cuenta que por tu forma de escribir lo que dices por un lado, lo desmientes por otro? Todo el día estas con lo mismo, repites lo mismo, dices lo mismo, afirmas lo mismo, niegas lo mismo, contradices lo mismo… Comprendo que tu misión es la del troll, pero por favor, al menos, aunque seas un troll, APRENDE A ESCRIBIR!!!!!!

    Si es necesario que alguien te de clases de expresión literaria, de cómo se expresan las ideas, de cómo formar una frase. De verdad lo tuyo es realmente espantoso.

  9. El juicio del arzobispo, querido don Paco Pepe, sobre la respuesta del Pontífice a su primera carta no hace más que certificar lo que es de sentido común: ¿cómo dejar a juicio de los periodistas si algo es verdad o mentira sin las fuentes? Les está induciendo, y eso es bajeza, al ataque ad hominem. O él o yo. De hecho, Francisco presumió el otro día de haber recibido no sé cuántas cartas de adhesión a su persona. Muy bien. Adhiéranse cuantos quieran, pero eso no aumenta un ápice el valor del enunciado de Viganó: ¿es falso o es verdad? Dígase lo propio de los ataques no tan sibilinos que pretenden denigrar, con términos gruesos, al arzobispo. ¿Tanto le cuesta a la secretaría de Estado sacar un desmentido formal? No digo yo que sea el propio Papa el que entrara en liza, pero, ¿para qué sirve santa Marta, amén de invitar a todo ejemplar de fauna exótica, moralmente hablando?

    Tenía uno mejor concepto del presidente del Dicasterio de los Obispos Ouillet. Pensé que era uno de los mejores papables. Su defensa, paupérrima defensa de la Amoris Laetitia me quitó la venda de los ojos. Por lo visto a Viganó también

  10. Viganó no aporta absolutamente nada nuevo, no aclara ninguna de las dudas que se le han señalado sobre su primer «testimonio» y dice algo que es demostrablemente falso (que el caso del supuesto abuso cometido por el fallecido cardenal Murphy O’Connor es un caso de abuso homosexual cuando no lo es: el denunciante es una mujer, como puede verse aquí: https://www.thetimes.co.uk/article/cardinal-cormac-murphy-o-connor-abused-me-in-1960s-says-woman-gtplfw9vx ). Añado: si es verdad que en 2013 le contó al Papa con pelos y señales las fechorías de McCarrick, ¿por qué durante los dos años anteriores y los tres posteriores guardó el más absoluto silencio al respecto? Así que: querido Carlo María, menos lobos, Caperucita, y empieza por acusarte a ti mismo de participar en el encubrimiento de McCarrick, prosigue reconociendo que no moviste un dedo por sus víctimas (ni por las de ningún otro cura abusador) y termina explicando cómo se compagina tu actitud de «martillo de maricones» con la protección que le dispensaste al obispo maricón Nienstedt.
    Mi predicción es que esta carta no tendrá la menor consecuencia, como no la tuvo la primera, y que Viganó-Tosatti seguirán gritando y pataleando sin que casi nadie les haga caso.

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