Otra intervención extraordinaria, en mi opinión, de sor Verónica Berzosa

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Bien sé que lo que a mí me parece extraordinario a otros les parece impresentable. Lo que sería normalísimo tratándose de acatólicos, ateos, masones, herejes, comunistas… Ya me parece más raro que eso lo ocurra también a los superpuros, obra acabadísima de Dios para la salvación eterna del género humano.

Normal, dado que uno es  un progresista medio hereje, liberal, teólogo de la liberación y hasta marxista sin haberme enterado.

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Pues lo dicho, a mi sor Verónica me parece extraordinaria. Y al que le pique…, que se rasque:

https://iesucommunio.com/el-horizonte-de-la-muerte-suscita-la-pregunta-sobre-la-vida/

 

Comentarios
27 comentarios en “Otra intervención extraordinaria, en mi opinión, de sor Verónica Berzosa
  1. Estas reflexiones de la M. Verónica son uno de mis textos de cabecera en estos días de zozobra generalizada. Soy más amante de la lectura que de los vídeos, de modo que imprimí el texto y le di formato subrayando los aspectos que más significado me aportan. Y a partir de ahora, buscaré con atención otros escritos de esta religiosa ejemplar, además de seguir consultando “Para mi gloria os he creado”, de Juan José Ayán. Obra que, en palabras de la M. Blanca “encierra un tesoro”, en busca del cual estoy.

    Desde que en enero de 2018 me establecí en Burgos, he visitado siempre que he podido el monasterio de La Aguilera, incluso varias veces por semana cuando las circunstancias me lo han permitido. Mi última visita fue el pasado 12 de marzo y ya estoy echando de menos poder volver a ir. Porque, para mí, ha sido una bendición del Señor encontrar este maravilloso lugar donde, gracias a la acogida de las hermanas de Iesu Communio, he podido permanecer horas contemplando, meditando, leyendo, orando…

    Mi más sincera gratitud, primero a Dios, por llevarme a vivir cerca de La Aguilera. Y, cómo no, a las hermanas de Iesu Communio por la fraterna acogida que siempre me han dispensado.

    Que el Señor las siga bendiciendo, multiplicando sus vocaciones.

  2. Solamente viendo ese hábito de tela vaquera, muy poco religioso, y ese pañuelo por velo en la cabeza, ¡pues qué queréis que os diga… ! Me gustaban más antes como clarisas, y que en vez de convertirse en Iesu Conmunio, se hubieran dedicado a salvar monasterios de clarisas. A mi no me da alegría, sino tristeza este tipo de cosas. Entiendo que el Espíritu Santo sopla donde quiere. Aunque hay veces, en las que dudo que sean del Espíritu Santo.

  3. En Francia hay una chica: Véronique Lévy, convertida del judaismo, vive inmersa en fenómenos místicos: Un alma predilecta de Dios. El Arzobispo de Reims y Presidente de la Conferencia Episcopal francesa, Monseñor Éric de Moulins-Beaufort, acaba de prologar su último libro: Montre moi ton visage -Muéstrame tu Rostro-.

    https://www.youtube.com/watch?v=8uXefz5q9hA

  4. Buenas tardes. Lo siento de veras, pero No puedo compartir las alabanzas a este discurso.

    Es paradójico y hasta cómico como en un meditación de 18 minutos va sorteando como un saltamontes, de forma «moderna», mencionar el término de pecado (como ofensa a Dios). Es una palabra tabú en el diccionario modernista. Habla de vacío, de falta de sentido de existencia… pero solo dice una vez la palabra pecado al final y por citar literalmente el evangelio. Tampoco están las palabras de arrepentimiento y penitencia… nada de nada.

    Decía Pío XII que el mayor mal del siglo es la pérdida del sentido del pecado», y el catolicismo modernista le da miedo y se esconde de buen rollismo cuando hay que hablar a las personas y a la sociedad moderna de algo que los está corroyendo: el pecado, del que ya no creen ni que exista.

    Si no partimos de ahí, de llamar las cosas por su nombre, de andar con rodeos, de no querer enfrentarlos con la realidad, nunca jamás habrá conversión a través de arrepentimiento y la penitencia.

    El «anda ve, y no peques más» desaparece.

    «Entonces les abrió la inteligencia para entender las Escrituras. Y les dijo «Está escrito así: El Mesías tiene que sufrir y resucitar de entre los muertos al tercer día, y tiene que predicarse en su nombre EL ARREPENTIMIENTO y perdón de los pecados a todas las naciones, empezando por Jerusalén (Lc 24,45-47).

    1. Me gustaría completar lo que dije. Creo que es interesante lo que dice el teologo Ulrich L. Lehner en su libro «Dios no mola»:
      «El efecto tal vez más dramático de nuestra comprensión vana de Dios es la redefinición del pecado, que se convierte en una categoría de errores que podemos racionalizar […] Las malas acciones son vistas como meras manchas en una camisa limpia. Por lo tanto, basta con quitar la mancha. Despues de todo, podemos ponernos una camisa aunque lleve alguna pequeña decoloración aqui y alla.

      La teologia cristiana, sin embargo, nunca ha usado esta imagen. De hecho, el pecado es un momento destructivo en nuestras vidas. Cuando doy clases a mis estudiantes de segundo grado, normalmente suelo romper una hoja de papel y explico: «esta es nuestra relación con Dios. Está rota. un trozo de papel somos nosotros, el otro es Dios. No hay nada que pueda unir ambos trozos, salvo un buen rollo de celo. Y este es Jesuscristo».

      Pio IX en la Miserentissimus: Los pecados y delitos de los hombres, en cualquier tiempo cometidos, fueron la causa por la cual el Hijo de Dios se entregó a la muerte: tambien ahora ellos, de por si, ocasionarían a Cristo la muerte, acompañada de los mismos dolores y angustías, ya que se considera que cada pecado renueva en cierta manera la Pasión del Señor: «De nuevo, en toda su extensión, crucifican al Hijo de Dios exponiendolo al ludibrio (Heb 6,6)

      Diganmolo bien claro: La sociedad y nosotros nos hemos enemistado y separado de Dios por el pecado, y los males que nos afligen son consecuencia de ello, ya sea como castigo o ya sea porque Dios lo permite (que sólo Dios lo sabe). El camino es el del arrepentimiento y la penitencia/sacrificio. Nada más. El Titanic nace del pecado, y el Titanic se hunde como consecuencia del pecado. Hablemos claro y dejemos de dar rodeos. Y si acogemos el hundimiento como pena justisima expiatoria por los pecados sociales, muchos se salvarán del hundimiento y otros barcos dejarán de hundirse.

      El único ejemplo posible de esta pandemia no está en discursos, esta por ejemplo Santa Jacinta Marto, muerta con 6 años por la gripe española. Poca culpa tendría dicha niña, pero acogio resueltamente el misterio, y unió sus sufrimientos a los de Cristo, en reparación de tantos pecadores. Para restaurar el honor de Dios Padre y para alcanzar la salvación aquellos. Y ella ya disfruta la gloria de Dios

      1. Una cosa es el pecado, como palabra, hecho o deseo, contrario a la ley eterna de Dios, según San Agustín, y otra, la macula animae o mancilla que deja el pecado. No confundamos un efecto con el hecho ensí.

  5. Tengo la impresión que Miguel+Ruíz no ha oido toda la conferencia. De lo contrario, no haría esas afirmaciones sobre Sor Verónica acerca de su falta de alegría, citas mal traídas, sobreactuacción, sobredimensionda, escasa teología. Tal vez él sí haya aparcado la inteligencia.

  6. Esta mañana reflexionaba sobre los conventos de monjas, como este en concreto, con un alto porcentaje de universitarias. Cabe esperar que esas mujeres estudien teología y algunas produzcan buenos aportes y lo que durante tantos años ha sido una rareza, que las mujeres sean teólogas de nivel, se convierta en algo normal, especialmente cuando tantos, llamados teólogos, se dedican a las diarreas mentales.

    1. Dom Odo Casel fue Capellán de unas benedictinas. Murió cantando el pregón Pascual. La Madre Teodora era su secretaria en la Abadía de Herstelle y se convirtió en la editora de sus obras, siendo una renombrada teóloga.

  7. Ese texto no puede ser de ese libro de C. S. Lewis. Ha pasado mucho tiempo desde que lo leí, pero recuerdo que no existe diálogo. Son cartas escritas por Escrutopo, dirigidas a Orugario.

  8. Yo, en mis intervenciones, procuro no dejarme llevar ni por mis entusiasmos no por mis desafectos. Siempre intento argumentar mi postura con argumentos razonados.

  9. Hermenegildo: Para nada pretendo que se compartan mis entusiasmos pero no pretenderá usted que comparta sus desafectos. Y también tiene bemoles que usted pueda criticar mis entusiasmos y yo no pueda hacer lo mismo con sus desafectos.

  10. Fijaos en este extracto de “Cartas del diablo a su sobrino» de C. S. Lewis, autor de las crónicas de Narnia. El libro se publicó en el año 1942.

    «- ¿Y cómo lograste llevar tantas almas al infierno en aquella época?
    – Por el miedo.
    – Ah, sí. Excelente estrategia; vieja y siempre actual. ¿Pero de qué tenían miedo? ¿Miedo a ser torturados? ¿Miedo a la guerra? ¿Al hambre?
    – No. Miedo a enfermarse.
    – ¿Pero entonces nadie más se enfermaba en esa época?
    – Sí, se enfermaban.
    – ¿Nadie más moría?
    – Sí, morían.
    – Pero, ¿no había cura para la enfermedad?
    – Había.
    – Entonces no entiendo.
    – Como nadie más creía o enseñaba sobre la vida eterna y la muerte eterna, pensaban que solo tenían esa vida, y se aferraron a ella con todas sus fuerzas, incluso si les costaba su afecto (no se abrazaban ni saludaban, ¡no tenían ningún contacto humano durante días y días!); su dinero (perdieron sus trabajos, gastaron todos sus ahorros, ¡Y aún se creían afortunados siendo impedidos de ganarse el pan!; su inteligencia (un día, la prensa decía una cosa y al día siguiente, se contradecía, ¡Y aún así se lo creían todo!), su libertad (no salían de la casa, no caminaban, no visitaban a sus parientes…¡Era un gran campo de concentración para prisioneros voluntarios! ¡Jajajajajaja!). Aceptaron todo, todo, siempre y cuando pudieran prolongar sus vidas miserables un día más. Ya no tenían la más mínima idea de que Él, y solo Él, es quién da la vida y la termina. Fue así. Tan fácil como nunca había sido.»

    1. Podría usted dar la cita exacta en qué lugar aparece este extracto en «Cartas de un diablo a sus sobrino». Porque lo he buscado y no lo he encontrado. Además esta cita no parece una carta. Mire que tengo aprecio a Lewis.
      Si no es de ese libro o de ese autor, ¿a qué autor pertenece? ¿O se lo ha inventado alguien y le ha puesto como autor al pobre Lewis?

    2. Lo siento, pero no sé de dónde ha sacado la cita , pero le puedo asegurar que no, pertenece al libro «Cartas del diablo a su sobrino» de C. S. lewis

    3. Verdaderamente es otro de los muchos bulos que corren por la red. Soy un gran seguidor de Lewis y este es uno de mis libros preferidos. No existe tal carta.

  11. Pues chico, yo lo único que veo es a una chica que parece que no tiene alegría, que no sonríe y que está sobreactuando. Pero bueno, quizá sea solo una percepción. Teología más bien escasa, mucha cita de Ireneo de Lyon mal traida y que no da para tanto, pero bueno. Usted mira siempre con el corazón, aparcando la inteligencia. Creo que esta chica, que ya no lo es tanto, está sobredimensionada.

    1. Sí, claro…. como sobredimensionado estaba el choque con el iceberg del Titanic, decían los tripulantes, para calmar a la gente… Hasta que se hundió, tres horas después…. Claro, claro…..

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