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Operan al obispo de Palencia

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Creía que cualquier cosa que hiciera esta persona sería mala. Pues no todas. Le van a operar de prótesis de cadera, pienso, lo anuncia y pide que se rece por él. Pues bien hecho. Ya todas esas explicaciones de por qué se opera en Valladolid y no en Palencia me parece que sobran. La obligación de residencia no obliga a operarse en la diócesis. Ni a morirse en ella. El obispo santo de Palencia me parece que murió en Madrid. Puedo estar equivocado y no me apetece confirmarlo.

Seguramente no podrá asistir a la Plenaria y por tanto no votará el próximo secretario de la CEE. Buena noticia porque seguro que su voto sería malo.

Pues, teniendo un pésimo concepto de ese obispo, pido a Dios que salga con bien de esa operación y tenga una buena convalecencia.

Lo que sí me extraña algo es que se dirija a sus sacerdotes, al diácono, que debe ser único y a las comunidades religiosas y no también a sus fieles. Pero de estos obispos raros cabe esperar cualquier cosa. Lo del diácono. como singular singularidad, no deja de sorprenderme. Puesto a encabezar también pudo poner al obispo demérito.

 

Palencia, 8 de noviembre 2018.

 

 

A LOS SACERDOTES, DIÁCONO Y COMUNIDADES

RELIGIOSAS.

 

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Queridos hermanos y hermanas:

Os anuncio que esta tarde ingresaré en Valladolid para ser operado de una cadera. Desde hace algún tiempo me resiento, cojeo algo y muchos lo habéis notado, y los médicos, el Dr. García Vela y el Dr. Manuel González, han creído oportuno operarme y ponerme una prótesis. La operación será el sábado, día 10, en el Hospital Recoletas de Valladolid. Me imagino que estaré allí unos días; después volveré a la Casa Sacerdotal para la recuperación.

Los compromisos que tenía Confirmaciones, etc., los asumen el Vicario General, D. Anastasio, y el Vicario de Pastoral, D. Miguel.

Alguno dirá: ¿por qué no se opera en el Río Carrión como la mayoría? Los Agustinos tenemos un seguro privado que me siguen sosteniendo, y me he decido por el Hospital Recoletas, para no tener que esperar tanto tiempo y poder escoger el momento más oportuno. No es que yo esté quejoso de la sanidad pública, en modo alguno. De hecho en Santander he ido a ella. Y lo de operarme en Valladolid ha sido cosa del traumatólogo y también por evitarme muchas visitas si me opera en Palencia.

Os lo comunico para que lo sepáis y sigáis orando por mí. Os ruego que no me llaméis al Hospital, todo irá normal. Os tendré informados, bien directamente, bien por medio de Jorge.

Un fuerte abrazo y mi gratitud para todos.

 

28 comentarios en “Operan al obispo de Palencia
  1. A Martín Scoto. A ver. No me venga ahora con el Concilio de Calcedonia, el de Beneveto… Me puede sacar los Concilios que desee, todos en los que la doctrina sacramental estaba aún en pañales. Podemos también hablar de los demás grados del sacramento que andaban también doctrinalmente en pañales.

    Pero eso ya pasó. Ya es un tema zanjado. La doctrina del Catecismo, el de ahora, del naranja…. Vamos, del bueno, del de la Iglesia Católica… (no sé en cuál milita Ud.), es el que afirma tajantemente la sacramentalidad del diaconado. Ya le puse el número. No sé de dónde se saca que es debatible. Será por los que hacen teología-ficción, los que van a los congresos sobre teología diaconal alternativa, los que se aburren mucho o los que desean una Iglesia paralela.

    También podemos remontarnos a antes de Nicea o Constantinopla y discutir sobre temas cristológicos y trinitarios, y decir que son temas discutibles, pero son cuestiones ya definidas por la doctrina eclesial. Poca andadura tiene en uno que tenga a bien ser fiel a dicha doctrina.

    Conclusión: El diaconado pertenece al sacramento del Orden. El diácono actúa como icono de Cristo Servi, lo configura para siempre, carácter indeleble.

    Ya sé que esto fastidia a los que sueñan con lo del diaconado femenino, porque afirma rotundamente la unidad del sacramento del Orden. Y eso, unido a que es requetesabido que las diaconisas antiguas no eran el equivalente femenino a los diáconos, no les da mucho margen de maniobra. La mujer tiene mucho que decir y aportar a la Iglesia, pero no tiene por qué hacerlo de la misma manera que los hombres.

    Lo siento. Fin, no hay más ya que rascar. Debatir una cosa no debatible es perder tiempo. Mejor nos vemos en otros asuntos.

    1. Si no se pudiese debatir sobre el diaconado, mejor que fuesen al paro los teólogos y cerrase los centros docentes eclesiásticos y los seminarios. A partir de la admisión de unos principios, de todo se puede debatir. Cierto que si me dicen que discuta sobre si el diaconado pertenece o no al sacramento del Orden, eso no tiene sentido.
      Remito a toda la Tadición de la Iglesia, a Santo Tomás de Aquino, al Concilio de Trento…El Catecismo Romano de San Pío V, la Encíclica Sacramentum Ordinis de Pío XII.
      El naraja que dice ese pintoresco comentarista es un compendio actualizado y explicado de lo que la Iglesia siempre ha creido, cambiado sin más según el artículo 1, por Bergoglio en un tema que afecta a la Tradición. como es la pena de muerte.
      Quédese tranquilo ese diácono preparado según el PPO. El Diaconado desde siempre pertenece al sacramento del Orden. Pueden haber matices opinables como la insistencia en su relación a la ayuda del Obispo etc…Lo qué cada día veo más claro es que el diaconado tiene sentido desde su transitoriedad hacia el presbiterado.

      1. ¿Quién dice que no se puede discutir sobre el diaconado? Hay muchos aspectos que sí, pero hay cosas que no, mire.

        Decía lo del catecismo naranja porque, a lo mejor, así alguno se orienta de cuál es el de la Iglesia Católica. Parece que miran otro.

        Canali:”Lo qué cada día veo más claro es que el diaconado tiene sentido desde su transitoriedad hacia el presbiterado.”

        Bueno, lo verá Ud. No lo vio la Iglesia ni en los primeros siglos de la Iglesia ni en la actualidad. Por eso entonces, y ahora, la misma Iglesia acepta dicha vocación también con carácter permanente. Además es la vocación que más crece, casi la única, en la Iglesia. Así que Dios, no la verá igual que ud, ¿no?

        Según Ud, entonces, las vocaciones diaconales de san Esteban, san Lorenzo, san Vicente, san Efrén, san Antolín, san Marino, y tantos otros permanentes… O el mismo san Francisco, que no quiso ser presbítero, sino diácono “no tenían sentido”, ¿verdad?

  2. Lo operarán de una cadera, lo cual no lo transformará en un buen obispo.Saldrá del quirófano tan malo como entró.Tampoco cabe esperar más de la funesta desorden agustina, la de Lutero, que debió ser borrada de un plumazo en su día.

    1. Beato Anselmo Polanco, Obispo Agustino Mártir

      https://es.wikipedia.org/wiki/Anselmo_Polanco

      San Ezequiel Moreno, Obispo, Agustino Recoleto, Patrono de los enfermos de cáncer.

      Santo Tomás de Villanueva, agustino, Arzobispo y Patriarca de Valencia.

      San Alonso de Orozco, Agustino, Predicador en la Corte de Carlos V, Teólogo, escritor de vida espiritual y Reformador de la Orden.
      San Ángel de Furcio.

      Santa Rita de Casia.
      Santa Clara de Montefalco.

      Santa Catalina Tomás, Canonesa de San Agustín.
      Excmo. Sr. Dr. Fray José López Ortiz, Agustino del Escorial. Obtuvo la Cátedra de Derecho en la Complutense en tiempo de la II República. Especialista en lenguas semíticas. Formador de los primeros Sacerdotes del Opus Dei. Obispo de Tuy-Vigo. En 1968 el Caudillo lo propone para ser Vicario General Castrense de España, cargo en el que sucede al Arzobispo de Sion, Don Luis Muñoyerro. Es promovido a Arzobispo titular de Grado, un antiguo Patriarcado, erigido como tal, al declararse en cisma el de Patriarcado de Aquilea. Al volver este Patriarcado a la comunión eclesial, juntamente con el de Grado formaron el Patriarcado de Venecia, del que fue primer Patriarca San Lorenzo Giustiniani.
      Fray José López Ortiz elaboró los estatutos jurídicos de la incipiente Conferencia Episcopal Española, y fue encargado de Enseñanza y Universidades. Tuvo a sus órdenes a Estepa y a Yanes, a quienes propuso para el episcopado. -Aquel día no estaría muy inspirado-. Se retiró en 1977. Fue un Obispo bueno, recto y sabio. una gloria de la Orden de San Agustín, que tantos mártires dio en nuestra Cruzada de Liberación, muchos de los cuales descansan en el Valle de los Caídos.

      S

  3. Aprovechando el lapsus del P. Francisco José, sobre el diácono, creo que la cuestión es interesante, respecto a si el diaconado es o no un verdadero sacramento o un sacramental. No puede haber más de 7 sacramentos. Y el sacramento del orden sacerdotal, implica la ofrenda del sacrificio. Cosa que los diáconos no hacen ni pueden hacer. Luego, el diaconado no sería verdadero sacramento, porque no participa del sacerdocio de Cristo en la ofrenda de su sacrificio (otra cosa es el sacerdocio común, en virtud del bautismo). Y si no es verdadero sacramento y no afecta al sacerdocio ministerial, entonces ¿qué dificultad dogmática puede existir para que haya o no mujeres diaconisas? Desde luego, es quaestio disputata.

    1. Sandeces o ignorancia. No es quaestio disputata que el diaconado sea sacramento: es sencillamente doctrina eclesial. Véase el catecismo o el código de derecho canónico.

      El diácono-siervo ofrece su vida, nada menos, es icono de Cristo siervo “que ha venido al mundo para servir y dar su vida en rescate por muchos”. Ése es su entronque sacramental. En la eucaristía el diácono anuncia la buena noticia del Evangelio, presenta los dones, en el ofertorio se da en nombre de todo el Pueblo de Dios mezclando el agua con el vino: humanidad y divinidad, da la comunión a los fieles de manera ordinaria etc, etc. Es ministro ordenado que ayuda al obispo a pastorear al Pueblo de Dios.

      El decir que no es sacramento es poco menos que alejarse de la doctrina de la Iglesia.

      1. De eso nada, Diácono. Ofrecer el sacrificio no es proclamar el evangelio ni decir podéis ir en paz. Y no te digo lo de sandeces o ignorancia, porque no soy como tú de amable

        1. ¿Pero no sabe leer? He escrito que el entronque sacramental del diaconado es ser icono de Cristo siervo. Lo otro son funciones litúrgicas. No han variado sustancialmente en siglos.

          Las funciones en la eucaristía que tiene el diácono están llenas de significado. No es algo baladí. Lo de decir “podéis ir en paz”,
          algo corto y por nombrar lo que Ud. desdeña, no es cualquier cosa. Tiene una profundidad teológica y una tradición litúrgica que veo que no comprende. Despedir a la asamblea, desearles la paz de Cristo y anunciar, en Pascua, el solemne Aleluya final, no es cualquier cosa. Pero veo que lo desdeña, no insistiré más.

          Pues reconozco que me he pasado con lo de la sandez. Lo retiro si usted no se lo atribuye, perdón. Pero lo de afirmar que el diaconado no es sacramento es de una ignorancia con alevosía. Lea por favor el número 1570 del catecismo donde se afirma dicha sacramentalidad.

          1. Vamos a ver, Diácono, doigo y sostengo que es una cuestión disputada. El concilio de Calcedonia dice en el canon 4 :”Cuando se ordena un diácono, sólo el obispo que le bendice ponga las manos sobre su cabeza, porque no es consagrado para el sacerdocio, sino para servir a éste”. El concilio de Benevento en el canon 1 afirma ciertamente que sagradas órdenes son el diaconado y el presbiterado. pero por sagradas órdenes no ha de entender necesariamente el sacerdocio. De hecho, la sesión XIII del concilio de Trento habla en el capítulo 2 de los diversos órdenes de ministros que sirven de oficio al sacerdocio. Afirma el santo concilio de Trento que “el sacrificio y el sacerdocio están tan unido por ordenación de Dios que en toda ley ha existido ambos” Y que al sacerdote le “fue dado el poder de consagrar, ofrecer y administrar el cuerpo y la sangre del Señor, así como el de perdonar o retener los pecados”. En el capítulo 2 de esa sesión se dice que “no sólo de los sacerdotes, sino también de los diáconos, hacen clara mención las Sagradas Letras”, con lo cual distingue entre ellos. Y cuando habla de “ódenes” enumera no sólo a los diáconos, sino también subdiácono, acólito, exorcista, lector y hostiario. Si bien distingue entre órdenes mayores y menores, pero pone entre las mayores la de subdiácono. De estos grados de órdenes se dice en el canon 2 que “tienden al sacerdocio”. En definitiva, que el sacerdocio está radicado en Cristo sacerdote que se ofreció a sí mismo en sacrifico en la cruz y perdona los pecados. Y el sacerdote hace eso mismo “in persona Christi capitis”.
            Todo lo demás que dice de Cristo Siervo, y de la profundidad litúrgica y espiritual del diaconado está muy bien, pero no afecta en nada a la cuestión esencial. Yo no digo que tengo razón, digo que es cuestión debatida y debatible.

          2. El gran aleluya de la Pascua es cuando tras la segunda lectura el Diácono se inclina ante el Obispo y le dice: Reverendissime Pater: Nuntio tibi gaudium magnum quod est alleluia. Y entonces se levanta el Obispo y entona el aleluya. En el rito antiguo tres veces, cada una con una nota más alta.

    2. Los tres son un solo sacramento por su vinculación a la Eucaristía y porque. como dice Santo Tomás de Aquino, en esa unión los tres grados son unum in Christo. Lo de la beneficencia está muy bien, pero es propio de toda la Iglesia, con diáconos o sin ellos.
      Se trata, por consiguiente de tres grados de un único sacramento. Por eso en el antiguo rito, en el Prefacio consecratorio se habla del sacerdocio de segundo grado en la otrdenación presbiteral. En el diaconado no se puede hablar de sacerdocio pues su Misión no es celebrar la Eucaristía sino auxiliar al Obispo en la celebración de la misma. Se trata de un grado auxiliar dentro del sacramento del Orden: Omnes: Episcopus, Presbyter ac Diacon sunt unum in Christo in conficiendo Sacramento.

  4. Llama la atención que en su orden, siendo mendicantes, disfruten de seguros privados… También que se lo sigan pagando siendo obispo… ¿Puede ser una disculpa al haber convocado una manifestación contra la pobreza para los próximos días?

    1. Buenos días Pi,
      prácticamente todas las Órdenes Religiosas, Congregaciones, Instituciones tenemos seguro privado.
      Soy Franciscano, por lo tanto mi Orden es de las llamadas mendicantes y también tiene seguro privado contratado con una MUTUA. Esto viene de muy atrás, porque había hermanos que no cotizaban a la seguridad social porque sus oficios eran dentro de la comunidad, por lo tanto no tenían ningún tipo de trabajo remunerado a nivel civil. En su momento hubo acuerdos entre alguna MUTUA con CONFER, CEE … y se formalizaron estos seguros. Le puedo decir que se pagan cuotas muy bajas, no tiene nada que ver con los servicios que tienen contratados muchas familias con seguros privados.
      Que el P. Manuel siga disfrutando de dicho seguro, porque la Orden de Agustinos se lo mantenga, es lo normal. Aunque sea Obispo sigue vinculado a la Orden, y cualquier necesidad que tenga, su familia religiosa siempre le va a asistir, aunque sea Obispo y no haga uso de su voto de pobreza al poder administrar su sueldo o los vienes que pueda adquirir.

      El voto de pobreza creo que va más allá de tener una póliza de 15 euros al mes por un seguro privado médico.

      Conozco muy bien al P. Manuel, porque coincidimos en Santander, se le pueden achacar muchas cosas, o cuestionar la manera que tiene de dirigir la Diócesis de Palencia. Pero es un hombre de lo más sencillo y pobre. Creo que es importante decirlo, porque no es bueno confundir a la gente que pueda leer este blog.
      Gracias

      1. Pues espero que cuando se jubile vuelva a vivir como Agustino a todos los efectos ¿Será así…? No conozco frailes en el momento presente, que después de ser obispos, hayan vuelto al convento (salvo Aquilino Bocos al que la “lotería” del capelo le llegó tarde). Para muestra, véase la traza de Fernando Sebastián. Y en lo que apunta a Sanz…, ni te digo dónde le quedó el convento frente a la vida de príncipe que lleva.

        1. Quien llevaba -ahora no sé- una vida de Príncipe es un Cardenal al que aprecio mucho y con todo lo que se diga, lo mejor del clero español en el Sacro Colegio: Me refiero a Monseñor Carlos Amigo Vallejo OFM.

  5. Supongo que los médicos habrán prescrito al Sr. Obispo de Palencia que adelgace porque los kilos son muy perjudiciales para las dolencias de cadera.

  6. Buenas noches,
    resulta curiosa la carta y todas las explicaciones que da… a parte de la cadera imagino que le pondrán una buena dieta… que también la necesita.
    Me llama la atención la introducción de la carta, sacerdotes, diácono… un diácono también es sacerdote. Dentro del sacerdocio hay tres grados: episcopado, presbiterado y diaconado. El debería saberlo, si quiere diferenciarlo deberá decir presbíteros y diáconos.
    Le deseo que se recupere, aunque lo malo que después de esto seguirá torpedeando y destruyendo lo poco que queda de la Iglesia en Palencia, aunque dejando al Vicario General de sustituto cualquier cosa no buena puede pasar.
    saludos

    1. Buenas noches P. Francisco José. Sólo escribo para aclarar algo que me parece erróneo en su comentario (con todo respeto). El Orden Sagrado tiene tres grados com usted dice, pero propiamente sacerdocio es el presbiterado y el episcopado. El diaconado no es sacerdocio. El sacramento se llama Orden Sagrado. Impropiamente se le ha llamado orden sacerdotal durante muchos siglos haciendo alusión sobre todo al segundo y al tercer grado, no al diaconado. Un cordial saludo y espero que no le moleste esta apreciación. Gracias

      1. Agradezco la corrección. Me ha servido para repasar y ponerme al día sobre este punto. Muchas veces lleva a confusión y veo que estaba confundido. Gracias de verdad por el apunte.
        Pero sí sería bueno que los propios obispos cuando saludan a la hora de predicar o de escribir sus cartas pastorales, se dirijan a los que somos presbíteros, no como sacerdotes sino como presbíteros. Porque suelen saludar a su hermano Obispo (en el caso de que hubiera alguno en ese momento) y a los sacerdotes, y sacerdotes somos todos, ellos y nosotros.
        En el caso de los que pertenecemos a una Orden Religiosa como es el mío, a veces los fieles no saben como llamarnos, porque nosotros aunque seamos algunos presbíteros o sacerdotes, no somos curas. Y desde la Iglesia deberíamos de explicar cuales son las diferencias entre religiosos o curas diocesanos.

        El ministerio eclesiástico, instituido por Dios, está ejercido en diversos órdenes que ya desde antiguo reciben los nombres de obispos, presbíteros y diáconos.

        La doctrina católica, expresada en la liturgia, el magisterio y la práctica constante de la Iglesia, reconoce que existen dos grados de participación ministerial en el sacerdocio de Cristo: el episcopado y el presbiterado. El diaconado está destinado a ayudarles y a servirles. Por eso, el término ‘sacerdos’ designa, en el uso actual, a los obispos y a los presbíteros, pero no a los diáconos. Sin embargo, la doctrina católica enseña que los grados de participación sacerdotal (episcopado y presbiterado) y el grado de servicio (diaconado) son los tres conferidos por un acto sacramental llamado ‘ordenación’, es decir, por eso sacramento del Orden (Catecismo, n. 1554).
        No son, por tanto, sacramentos diversos (cfr. Concilio Vaticano II: Christus Dominus, n. 15; Lumen gentium, n. 21; Presbyterorum ordinis, n. 2).

        7.5.1 El episcopado

        “Entre los diversos ministerios que existen en la Iglesia, ocupa el primer lugar el ministerio de los obispos que, a través de una sucesión que se remota hasta el principio, son los transmisores de la semilla apostólica” (LG 20) (Catecismo, n. 1555).

        En orden a la consagración de la Eucaristía su potestad no excede a la de los presbíteros, pero sí la excede en:

        – conferir el sacramento del orden (cfr. Dz. 967; CIC, c. 1012);
        – terminar el ciclo de la iniciación cristiana confiriendo el sacramento de la confirmación (cfr. CIC c. 882);
        – de ordinario, se reserva también a los obispos la consagración de los santos óleos (cfr. CIC, cc. 857 y 880);
        – el derecho a predicar en cualquier lugar (cfr. CIC, c. 763);
        – el ser colocados al frente de las diócesis o Iglesias locales y gobernarlas con potestad ordinaria, bajo la autoridad del Romano Pontífice (cfr. CIC, cc. 375-376); pero tiene al mismo tiempo con todos sus hermanos en el episcopado colegialmente, la solicitud de todas las Iglesias (Catecismo, n. 1566).
        – le corresponde, en su diócesis, dictar normas sobre el seminario (cfr. CIC, c. 259), sobre la predicación (c. 772), sobre la liturgia (c. 838), etc.
        Además, son los obispos quienes conceden a los presbíteros cualquier poder de r‚gimen que puedan tener sobre los demás fieles, y el encargo de predicar la palabra divina.

        7.5.2 El presbiterado

        Los presbíteros (del griego presbyterós = anciano), aunque no tienen la plenitud del sacerdocio y dependen de los obispos en el ejercicio de su potestad, tienen el poder de:

        – consagrar el Cuerpo y la Sangre de Cristo;
        – perdonar los pecados;
        – ayudar a los fieles con las obras y la doctrina;
        – administrar aquellos otros sacramentos que no requieran necesariamente el orden episcopal.

        7.5.3 El diaconado

        El diácono (del griego diaconós = servidor) asiste al sacerdote en determinados oficios; p. ej.:

        – en las funciones litúrgicas, en conformidad con los respectivos libros;
        – administrando el bautismo solemne;
        – reservando y distribuyendo la Eucaristía, llevando el Viático a los moribundos y dando la bendición con el Santísimo;
        – asistir al Matrimonio donde no haya sacerdote, etc. (cfr. el Motu proprio Sacrum diaconatus ordinem de Pablo VI, del 18-VI-1967).
        El diáconado que fue y sigue siendo un escalón previo al presbiterado, es también ahora un grado permanente y propio de la jerarquía (cfr. Conc. Vat. II, Const. Lumen gentium, n. 29; y Motu proprio Ad pascendam de Paulo VI, del 15-VIII-1972).

    2. En el encabezamiento de cualquier documento eclesial dirigido a toda la Iglesia, véase encíclica, exhortación apostólica, etc, figura la distinción entre grados jerárquicos. El diaconado es el tercer grado del sacramento del Orden, distinto del episcopado y el presbiterado. Los diáconos no somos sacerdotes, por eso esa distinción. Si en Palencia sólo hay uno en este momento, no es excusa para no nombrarlo (pregúntese el obispo cómo promocionar esta vocación).

      1. Veo las Encíclicas de antes y no cita a los Diáconos, por ejemplo la Pacem in terris. Supongo que entrarán el el clero:

        CARTA ENCÍCLICA

        PACEM IN TERRIS

        DE SU SANTIDAD
        JUAN XXIII

        Sobre la paz entre todos los pueblos que ha de fundarse
        en la verdad, la justicia, el amor y la libertad

        A los venerables hermanos Patriarcas, Primados, Arzobispos,
        Obispos y otros Ordinarios en paz y comunión con la Sede Apostólica,
        al clero y fieles de todo el mundo y a todos los hombres de buena voluntad

  7. De Recoletas tengo pésima experiencia por el Hospital de la Misericordia de Segovia. Cuando me operé de la rodillá, menos mal que se me ocurrió ir a la Clínica Nisa de Aravaca, pues en la Misericordia o Recoletas no tienen UCI. Y curiosamente tras la operación precisé entrar en la UCI y una transfusión.
    En Recoletas se operó al poco tiempo el Prior de los Jerónimos del Parral y se le infectó la rodilla y tuvo que estar un año con antibióticos en la residencia de Cáritas. Otro Sacerdote que se operó de lo mismo se le infectó y tuvieron que deshacerle la operación en la Seguridad Social, estar allí un mes incomunicado, volver a la Residencia Sacerdotal y al cabo de 7 meses le volvieron a hacer la operación en la Seguridad Social. Creo que si el agustino quiere usar bien su seguro podría ir a un sitio que no fuese Recoletas.

  8. ¿Será que no quiere que todo el mundo se entere de que va a la sanidad privada porque tiene convocada una manifestación diocesana, para este sábado, en favor de los pobres…?

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