Omella obispo fecal

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Tranquilos los de siempre. No se lo he llamado yo. Ni obispacho,

Ha sido Juan Manuel de Prada,

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http://www.infocatolica.com/?t=opinion&cod=37420

Algunos tendrán la duda de si lo suscribo. Otros, no.  Yo, tampoco.

Comentarios
28 comentarios en “Omella obispo fecal
  1. Pues a un rey del testamento antiguo Dios le ha dado a escoger entre hambre, espada y peste. Y acaso en aquella ocasión murió el susodicho rey? Estamos muy equivocados, pero además a muchos, ancianos maltratados por sus familiares, el infame virus, les habrá significado una liberación, ahora más bien tendrán que fajarse y apechugar, tanto NiNi que vivía de la pensión del abuelo.

  2. Padre Merrin: casi nunca entro en el blog del P. Iraburu y menos escribo comentarios en él. La casualidad hizo que entrase ayer y comprobase que este señor no ha cambiado nada desde su polémica con el «lefebvrismo», a pesar de todo lo que ha llovido después en la Iglesia. Afortunadamente, parece que él no marca la línea editorial de Infocatólica.

    En cuanto a Juan Manuel de Prada, yo sí lo encuentro un poco «neocón». Observe que rara vez critica al Papa Francisco.

    1. No tengo la oportunidad de leer todo lo que escribe el Sr. De Prada. Le he leído algunas cosas y en ellas he visto críticas, respetuosas y más o menos ácidas, no sólo al actual Papa sino a la Iglesia conciliar. En una ocasión criticó la famosa frase del papa relativa a la supuesta obsesión católica por el aborto o la familia.
      Pero en fin, sea lo que sea, por lo que le he leído entre líneas y por las referencias que me han llegado, creo que no se le puede considerar neocón.

    2. Iraburu suele faltar el respeto a comentaristas respetuosos y de buena voluntad, con sus respuestas altaneras, displicentes, altivas e insolentes.
      El padre Rodríguez, tradicional no neocon, defiende las tesis contrarias en una excelente entrevista: Crisis de fe, obediencia, coronavirus, iglesias cerradas. Concluye certeramente citando a san Juan Eudes, que cuando Dios está más disgustado con su pueblo, permite el peor castigo, que son los malos pastores. Y en este caso todavía más con los malos obispos y la tortura de papa que tenemos.
      Donde yo vivo han prohibido el culto público, pero alguna iglesia ha expuesto el día entero el Santisimo. Es evidente que hay mucho más riesgo de contagio en el supermercado que en la iglesia. Al final, somos los laicos quienes tenemos que tomar la antorcha y no dejar tirado solo a nuestro Señor en la iglesia, pero tanto laico a disgusto con nuestros pastores, a la hora de la verdad se ha quedado también en su madriguera en estos tiempos,.

      1. “Iraburu suele faltar el respeto a comentaristas respetuosos y de buena voluntad, con sus respuestas altaneras, displicentes, altivas e insolentes”; el padre iraburu simplemente se retrata a si mismo como en realidad es el.

  3. 1) Hace tiempo que le sigo D. Hermenegildo. Suelo coincidir con Vd. Bastantes veces. Como hoy. Pero hay algo que me ha llenado de una «maliciosa» sonrisa irónica. Nos cuenta Vd. que el P. Iraburu le ha censurado un comentario y se queja de su talante. No se moleste, pero me parece que ha pecado un poco de ingenuo, toda vez que como supongo ya conoce de sobra a este personaje, tan admirable por otros conceptos. A mí me ha borrado muchísimos comentarios que le envié a propósito de su serie dedicada a los mal llamados «filolefebvrianos». Pero no sólo él, sino otros articulistas de esa página infocatólica. Censurados así sin más, dando igual que los comentarios sean respetuosos, documentados y bien argumentados, aunque luego ellos, los infocatólicos, puedan discrepar (faltaría más) de los comentarios y contraargumenten, que es lo normal, no censurar como en una tiranía comunista. Me harté de tanto veto, y como dicen Vds. los mandé a hacer puñetas -Vds. perdonen-. En inglés, go to hell. Yo no digo tanto. Dios me libre.
    2) Los infocatólicos saben muy bien que D. Juan M. de Prada es lo más alejado de un neocón [1] que hay, que es admirador de S. E. R. Marcel Lefebvre (ignoro si comparte toda su posición eclesial o sólo parte). Que es lo que los infocatólicos llaman con esa insolente displicencia que los caracteriza, un «filolefebvriano».
    3) Algunos niegan totalmente que el virus sea un castigo divino. Dicen cosas como ésta:
    «Qué clase de supuesto castigo divino es este cuyos efectos están cayendo especialmente sobre personas que no tienen ninguna culpa y son especialmente vulnerables (ancianos, mujeres maltratadas, enfermos, personas con trabajos precarios que se han quedado sin ingresos…)».
    Argumentación solidísima. Me permititía añadir: ¿que clase de Dios es ese que envía a una muerte crudelísima a su propio Hijo y permite un inmenso sufrimiento moral a su dignísima Madre?
    En otros tiempos más dichosos que estos, a ningún católico medio formado se le habría ocurrido semejante bobada, pero ya sabemos que en la primavera postconciliar, todo es posible. Como me dijo un salmantino, «todo es posible en Granada». ¡Todo es posible en la Iglesia conciliar!
    ¿Es que nunca han oído hablar de la reversibilidad de los castigos y los méritos? ¿Nunca ha escuchado eso de «pagan justos por pecadores» -frase de hondo contenido teológico-? ¿no se han enterado que los sufrimientos de algunos -inocentes- contribuyen a la conversión y salvación de otros -culpables-? ¿No tuvo inauditos sufrimientos ese enigma del s. XX que fue S. Pío de Pietrelcina? O Sta. Gema GAlgani, o… Lo dejo ahí porque mencionar a todos los santos -inocentes- que han expiado en su cuerpo y alma los pecados ajenos, me llevaría mucho tiempo.

    Hay una frase maravillosa de S. S. Pío XII (el último gran Papa, así, EL ÚLTIMO GRAN PAPA) que dice esto:

    19. «…Misterio verdaderamente tremendo y que jamás se meditará bastante, el que la salvación de muchos dependa de las oraciones y voluntarias mortificaciones de los miembros del Cuerpo místico de Jesucristo, dirigidas a este objeto …» (Enc. Mystici Corporis Christi, de 29 de junio de 1943). Olvidó añadir a las voluntarias mortificaciones, las cruces enviadas por Dios

    Para terminar, quiero contar una anécdota muy desconocida, como he podido comprobar en muchas conversaciones. El famoso buque Titanic llevaba en el camarote del capitán un rótulo con la siguiente leyenda: Este barco es tan magnífico y están tan bien construido que ni el mismo Dios sería capaz de hundirme (decía eso o algo parecido).
    Ya saben lo que ocurrió en el viaje inaugural. Es que de Dios nadie se burla.
    Y alguno objetará: ¿Qué Dios es ese que envía al fondo del mar a muchos inocentes, que no tenían nada que ver con la soberbia de la naviera, del capitán, o de la madre que los parió?
    Son misterios profundos que no nos toca indagar. Escrito está que los juicios de Dios son inexplicables y sus caminos no son nuestros caminos, y que de Él nadie se burla. Se pueden aventurar muchas explicaciones. Allá va una: para muchos que murieron, la muerte en el gélido Atlántico fue un regalo, pues si murieron en gracia, nada importa. Para los culpables que murieron, la muerte fue un castigo. Me permito recordar que hay un número de pecados pasado el cual, Dios sienta la mano terriblemente. Un santo para mí queridísimo, S. Alfonso María de Ligorio, tiene un sermón precioso sobre esto. Para otros, el trance del hundimiento fue ocasión de convertirse y arrepentirse, etc. ¿Quién puede indagar, repito, los designios de Dios para cada alma que iba en el barco?
    ————————–
    [1] No desconozco yo -son varios años ya visitando este blog que considero excelente para estar informado de la actualidad eclesial española- que a la acogedora cigüeña no le gusta nada el término «neocón». Le crispa los nervios.Si no recuerdo mal, una vez le leí una expresión españolísima acerca de este asunto: «¿Pero qué c.ño es eso de neocón?».
    Yo la uso sin ningún matiz peyorativo, sólo para referirme a esa clase de católicos tan magistralmente descritos por el Caminante:
    «NEOCON (del latín neo y conservator, conservatoris): Actitud eclesial reprobable que reside, en materia dogmática, en un apego al oficialismo eclesial por encima de las fuentes de la Revelación; en un maximalismo teológico consistente en exorbitar el magisterio hodierno al cual no se jerarquiza, en una justificación a priori de las actitudes prudenciales de la Jerarquía, y en la suposición gratuita de que la asistencia del Espíritu Santo es aceptada en forma automática por los Pastores, por lo que no cabe a un católico más que la adhesión necesaria, externa y sobre todo interna a todas las decisiones que toma la jerarquía, sin posibilidad de crítica o razonamiento alguno a la luz de la fe».

    1. excelente exposicion del padre merrin.
      por cierto, la censura expuesta hasta la saciedad en infocatolica, como consecuencia de su mas extremo neoconismo, es de lo mas patetica y ridicula que se pueda observar, y eso le quita credibilidad a infocatolica y sus blogueros.

  4. Paco Pepe, por cierto, sepa usted que, según el P. Iraburu, los que criticamos públicamente a los obispos hacemos un juicio temerario. «Objetivamente sirven al diablo, padre de la mentira, pensando que sirven a Dios. Como si reconociendo públicamente la miseria de los Obispos, se distanciaran del enorme desprestigio de ellos, fomentado por acusaciones como ésta, y al mismo tiempo salvaran así el honor de la Iglesia al denunciarlos».

    http://www.infocatolica.com/blog/reforma.php/2004130918-590-coronavirus-tu-quoque-vit

    A mí esto me parece corporativismo clerical, que no ayuda en nada a la Iglesia, sino todo lo contrario. Además, la reflexión del P. Iraburu está fuera de la realidad porque dice que «los anticristianos, los malos cristianos modernistas y algunos de los buenos cristianos tradicionales (…), se unen contra la Iglesia, o más exactamente contra los Obispos, con ocasión de las pastorales trazadas sobre la epidemia». Sin embargo, los cristianos modernistas están encantados con el cierre de los templos y critican a los pocos obispos que mantienen el culto público; basta ojear «Religión Digital». Se lo hice ver al P. Iraburu en un comentario educado que no me ha querido publicar, tal es su talante.

    Tampoco me sorprende mucho; a mí este señor no me da confianza desde la polémica que tuvo con el «filolefebvrismo», concepto inventado por él y hoy día totalmente olvidado y superado tras el pontificado del Papa Francisco.

    1. Bueno, olvidado no del todo. Ahora en vez de a los «filolefebvrianos» atiza a los «zelotes», pero la monserga es la misma.
      De todos modos en mi opinión no hay más que ver la noticia de portada de Infocatólica, la del obispo alemán que pide dejar de obsesionarse con la Eucaristía, para darse cuenta de que el planteamiento del padre Iraburu tiene poco recorrido hasta para ellos mismos, salvo en lo que tiene de reiteración de doctrina moral tradicional, o sea, que está mal juzgar temerariamente, y peor exteriorizar el juicio, y peor todavía si el objeto del juicio es un sacerdote o un obispo, a quienes en condiciones normales habría que presuponer una intención recta. Al final todo se resumen en que el padre Iraburu cree que los cristianos no tenemos motivo para sentirnos abandonados por la jerarquía estos días. Digamos que otros tenemos otra percepción, pero no como cosa de estos días, sino de hace ya mucho tiempo.

    2. Muchos clérigos y beatos en general suelen condenar a las tinieblas exteriores a quienes les llevan la contraria, blandiendo esas expresiones y otras por el estilo: «Sirven al Diablo, padre de la mentira, pensando que sirven a Dios».

      1. Conociendo bien como conoce Iraburu la historia de los Cristeros su postura de condenación sin discernimiento ni matices de la crítica a los obispos es un tanto irritante. Y alejada de la realidad actual: ¿Tengo que seguir al Obispo de Roma cuando introduce en San Pedro a la Pachamama, no hace NADA por los mártires actuales, recibe a promotores del aborto en el Vaticano? Y suma y sigue. Iraburu habla como si no existiera la crisis de la Iglesia y aplica recetas de hace 50 años y que incluso entonces necesitaban matices y discernimiento. Caso de los Cristeros, por ejemplo.

        1. Otra cosa es lo que apunta otro comentarista y es que si no tenemos obispos como el P.Polanco o Papas como San Pio X será porque no nos los merecemos, será por nuestra falta de santidad. Y ahí sí que, a mi parecer, es donde habría que insistir más que imitar al avestruz como hace D.José Mª Iraburu.

  5. Joaquín, es doctrina católica que los sufrimientos de los justos que vive en gracia pueden satisfacer las deudas contraídos por otros:

    «Pero en lo que debemos engrandecer con sumas alabanzas y acciones de gracias la inmensa bondad y clemencia de Dios, es en haber concedido á la fragilidad humana, que pueda uno satisfacer por otro. Esto únicamente conviene a esta tercera parte de la penitencia. Pues tocante a la Contrición y Confesión ninguno puede dolerse ni confesarse por otro, pero todos los que están en gracia de Dios pueden satisfacer unos lo que otros deben a su Majestad, y de este modo vienen a llevar unos las cargas de los otros» (Catecismo Romano, 598).

    http://www.infocatolica.com/blog/coradcor.php/2004110557-fray-raniero-cantalamessa-pre

  6. Ay de aquellos que NO LEEN BIEN! El escritor J Manuel de Prada repite varias veces QUE NO SABE SI ESTA PANDEMIA ES O NO CASTIGO DE DIOS… leed bien, rediez! SE Lamenta de la mayoría de Obispos que en lugar de LLAMAR A LA CONVERSION Y VOLVERNOS A DIOS han acordado el cierre de iglesias con la falta correspondiente de administración de Sacramentos… Yo por mi parte creo QUE ESTA PANDEMIA SIIIII QUE SE IRÁ PROLONGANDO CON TODAS LAS CONSECUENCIAS PARA LA FAMILIA, SOCIEDAD Y ESTADO, SIIIIII NO MIRAMOS E IMPLORAMOS A DIOS Y, como Mediadora, a su Santisima Madre. Que es esto de que el Cardenal de mi Ciudad, como Osoro y otros parafraseen como politicuchos de que «juntos venceremos al virus»… Queeeeee??? Cualooooooooooooooooooo??? ( en lengua garrula) Juntos, si seguimos en CIERRE TOTAL DE IGLESIAS y si vas de forma clandestina, te expones a, 600 euros de multa o, toma ya!!! Conseguiremos que esto se alargue «sine die» y se, apodere la DESESPERACIÓN, LA VIOLENCIA EN CASA Y EN LAS CALLES y los desgobernantes políticos, militares y ECLESIÁSTICOS están a buen recaudo, en vacaciones, diciendo chorradicas y haciendo NADA DE NADA.
    Conclusión : El «bicho» venga de donde venga no se combate metiditos en casa, quizás si, entre otras cosas, pero el alto Clero ha quedado bajo, muy bajo, inexistente y BABEANDO AL PODER CIVIL… o acaso ya no tienen Fe en el poder de Dios ni en la reacción del pueblo y sus mandatarios cuando eran azotados por plagas y hambruna? Y los MENSAJES DE MARÍA EN FÁTIMA? Oración, penitencia para que estoooo termine. Lo recuerdan los Obispos de Nuestro País??? No por eso J. Mde Prada los llama «obispachos» (Obispos en sus despachos) – tiene su guasa- pero en sus despachos no están, se encuentran bajo seguro techo bien asegurados, repitiendo mantras sin sentido y SIN INVITAR A LA ORACIÓN, PENITENCIA DESDE LAS IGLESIAS , guardando distancias y evitando aglomeraciones qie para ello pueden organizar tandas… Por desgracia seríamos pocos o quizás muchooooos más si viéramos como ejemplo de Fe y dedicación a los más pobres, o sea, AL PUEBLO DE DIOS ABANDONADO Q SU SUERTE, a nuestros malhadados Obispos TECNOCRATAS, los primeros en SERVIR Y REZAR A DIOS PARA IMPLORAR MISERICORDIA. EL ES TODOPODEROSO Y MISERICORDIA… pero hay que orar y PEDÍRSELO… TOMEN ejemplo los PRÍNCIPES DE ESTA IGLESIA CERRADA, VACÍA, ATEMORIZADA, SIN FE NI ESPERANZA, MUCHO PEOR QUE CUANDO ESTABA CONFINADA EN EL CENACULO ANTES DE PENTECOST ES… Esto es historia Bíblica y realidad de HOY, no Un opinion más… VERITAS-VERITATIS.

  7. Totalmente de acuerdo con Don Juan Manuel de Prada.

    Mirando al Profeta Jonás, hombre cobarde, donde los haya …. que le hizo falta más de un empujón, para gritar a los cuatro vientos, la conversión de la ciudad de Nínive o su destrucción … «Su maldad ha llegado a mi Presencia» (Jon. 1, 2) ¿Dónde están los «profetas del pueblo» de Dios?, ¿o son personajes del Antiguo Testamento, que huelen a naftalina?; ¿dónde están los «Pastores de la grey» de Jesucristo?, ¿o eso suena a Nuevo Testamento, muy arcaico?; ¿dónde están los «animadores de la comunidad» en la Iglesia Católica? (sic.) Es cierto que hay que ser «prudentes», como nos dicen nuestros eclesiásticos desde sus cloacas, pero ¿por qué no llaman a la oración y la penitencia? a un tiempo de ayuno … Perdón es cierto, eso ya no se lleva, en una sociedad sin Dios y sin amo … es mejor, invocar el auxilio de la ciencia todopoderosa y de la piedad de la medicina … tenemos que inculturar el Evangelio, prostituyéndolo a la cultura actual … Dios se apiade de sus hijos, porque los muchachos del pectoral, hace tiempo dejaron de creer con su vida y sus obras: «Creo en Dios Padre Todopoderoso», «por sus obras los conoceréis» (Mt. 7,15)

  8. Mi juicio sobre nuestros obispos que han cerrado Iglesias y anulado sacramentos permitiéndolo el RD del gobierno y los propios acuerdos de la Conferencia Episcopal.

    2 juicios, el caritativo o diciendo la cruda realidad:

    Juicio Caritativo:
    Son cobardes, indignos y traidores
    Cierran iglesias e impiden misas, comulgar, confesiones y extremaunciones: Cobardes e indignos de su ordenación.
    Y traidores a su ministerio. Su misión es salvar almas, cumpliendo con los mandamientos que también piden salvar la salud, pero esta última función es la prioritaria de médicos, no de obispos y sacerdotes cuya primera misión es salvar almas. Impiden hacerlo a muchos sacerdotes, que han querido abrir iglesias, decir Misa e impartir sacramentos, y lo hacen con amenazas. Conozco casos.

    Juicio analizando la cruda realidad: además: malos-malos y estultos

    Malos-malos, de adscripción a la MALDAD, con mayúsculas.
    Estultos, son cómplices y, o no se dan cuenta o son cobardes en grado sumo.

    El 80-90% de los obispos son de estos, con mayor peso de una u otra opción, balanceándose los porcentajes de maldad y de estulticia en cada caso.
    Hay un mínimo porcentaje de obispos ajenos a este juicio que claman en el desierto y sufren, además, el rechazo de sus «compañeros».
    En España, desgraciadamente, no creo que lleguen al 5-10% los que no se incluyen en estas opciones de maldad y/o estulticia. Debemos ser muy malos para merecerlos.

    Por otra parte, se reúnen los obispos en la Conferencia episcopal un día y sacan el acuerdo similar al artículo 11 del RD del gobierno: se puede continuar con los cultos respetando la distancia de seguridad.
    Al día siguiente se van a sus diócesis y uno a uno, salvo escasísimas excepciones, dicen que se cierren las iglesias a cal y canto y se suspendan todos los sacramentos.

    ¿Que paso en el breve intervalo entre ambas opuestas disposiciones? se les ocurrió a ellos solos y a todos a la vez, les presionaron (¿quien y con qué?), se vendieron a cambio de una ventaja fiscal o de otro tipo, se lo ordenaron desde Roma…

    Ante la falta de claridad y de coherencia podemos pensar cualquier cosa, la rumorología se combate con información veraz y con coherencia. Y de eso no ha habido ni indicios.

  9. Normalmente estoy de acuerdo con Juan Manuel de Prada. Pero no esta vez. ¿Qué clase de supuesto castigo divino es este cuyos efectos están cayendo especialmente sobre personas que no tienen ninguna culpa y son especialmente vulnerables (ancianos, mujeres maltratadas, enfermos, personas con trabajos precarios que se han quedado sin ingresos, pobres en general…), es decir, los favoritos de Dios, mientras que quienes sí necesitan de conversión (ricos, poderosos, personas acomodadas) están esquivándolo o sobrellevándolo mucho mejor? ¿Qué clase de acto divino es este cuya consecuencia será darle mucha munición a quienes defienden la eutanasia? Yo estoy convencido de que esto NO es un castigo divino. Es un fenómeno puramente natural, que si se ha convertido en la mayor calamidad sanitaria desde la gripe del 18 se debe exclusivamente al pecado del hombre. Quienes lo presentan como un castigo divino están presentando a un Dios odioso y repugnante, que se parece más a los dioses paganos tipo Baal, Moloch, Kemosh, Melkart, etc., contra cuyo culto tan duros anatemas lanzan los profetas del Antiguo Testamento, que al Dios «compasivo y misericordioso, lento a la ira y rico en clemencia, [que] no está siempre acusando ni guarda rencor perpetuo, no nos trata como merecen nuestros pecados ni nos paga según nuestras culpas»(Salmo 103, versión de la Conferencia Episcopal)

    1. En efecto: es una contradicción que el castigo divino caiga sobre los que no han roto un plato mientras hay cincuenta cardenales merecedores de una visita de la señora de la guadaña y mientras se salva la élite de la masonería (Soros, Giscard, el duque de Edimburgo, Carter, Kissinger, Chomsky et sic de caeteris).

    2. La discusión me parece bizantina. Y sus argumentos, permítame que le diga, son peregrinos. ¿O acaso los «favoritos de Dios», como usted los llama, no se enferman ni mueren, sea de coronavirus o de cualquier otra cosa? Ya que se ha levantado usted bíblico, permítame que le remita al libro de Job. Me ahorro comentarios mordaces porque estamos en Pascua.
      A mi modo de ver el coronavirus se puede tomar como castigo del cielo del mismo modo que se toman como castigo del cielo el hambre, la enfermedad o la muerte. Son consecuencias del pecado original y de ese no nos hemos librado ninguno, salvo la Santísima Virgen. No estoy dentro de Dios para saber por qué lo ha permitido, pero no me cabe duda de que si lo ha permitido es por algo. Y, en cualquier caso, me parece más razonable y más cristiano pensar eso antes que ponerme a hablar de una reacción antropomórfica del planeta Tierra ante los abusos de los hombres.

    1. No sé que tiene que ver en este artículo el P. Iraburu (que Dios bendiga por siempre). ¿Será porque argumenta todo hasta la última coma? ¿Será porque es fiel a la Iglesia Católica hasta las últimas consecuencias?. Él no se defiende con sus escritos, sino que defiende a la Iglesia. Y es evidente que hace crítica, y dura contra los que no siguen la tradición de la Iglesia.

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