PUBLICIDAD

Omella no gana para líos

|

Y parece que Bertomeu tampoco.

Las que nos decían eran luminarias eclesiales dan menos luz que un fósforo en una noche negra.

El primero, al final de su vida. El segundo cuando patecia comenzarla triunfalmente.

https://germinansgerminabit.blogspot.com/2024/01/a-omella-se-le-acumulan-los-dolores-de.html

 

 

Comentarios
2 comentarios en “Omella no gana para líos
  1. Y pensar que en IrReligión Digital lo aclamaron como un nuevo Tarancón…¡qué más quisiera el de Cretas, ser como Tarancón! Se irá de la presidencia de la CEE sin que nadie le eche de menos y habiendo sido incapaz de lograr el golpe de timón que supuestamente le pedían. No ha dejado apenas huella en los nombramientos episcopales, no ha hecho nada reseñable en Barcelona, no ha logrado nada en la interlocución con el gobierno, nunca ha sido la cara visible de la Iglesia que sí fue el de Burriana y que sí fueron Suquía y Rouco, y en menor medida incluso Blázquez. Se parece en ese sentido a Díaz Merchán, del que nadie se acuerda, y que fue eclipsado por un secretario mucho más brillante (Fernando Sebastián), otro paralelo con Omella, totalmente eclipsado por el infinitamente superior Luis Argüello. Es incluso posible que, como fracaso final —y coincidiendo en esto con el aún más desastroso Osoro—, ni siquiera consiga colocar en Barcelona a un obispo de su gusto como su relevo. Porque, ¿y si quien acaba en la Ciudad Condal es el ascendente Francisco Conesa, que pese a estar en una diócesis modestísima ya se ha hecho un nombre en la CEE, que le eligió como representante en el Sínodo? Atentos.

  2. Nuestro podre y deteriorado (física y moralmente) Omella comienza ya a recoger lo sembrado tantos años, en particular, sus intrigas (acordémonos de su actuación para defenestrar a Ureña de Zaragoza con ayuda del nefasto Yanes, del pérfido Arana y del lamentable cardenal Stella, con el apoyo de los tontos útiles Antonio Mas, Roberto Ferrer y Carmen Amador), inquinas mal disimuladas, adulaciones al poder (sin fruto ninguno), sus fracasos clamorosos (el último, el encargo del informe de abusos al despacho Cremades),…y del mismo modo que Osoro, ya marginado y abandonado por todos, incluso de aquellos a quien ayudó a subir, como el actual titular de Madrid, el cardenal Cobo, su estela desastrosa y banal va a ir borrándose y desapareciendo hasta caer en la inanidad más absoluta.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *