Omella expedientado por Torra

|

Me parece una excelente noticia.

Para que aprenda quién es quién. Y que curas suyos están con Torra y Puigdemont.

«Torra anuncia un expediente sancionador al Arzobispado de Barcelona por el funeral de la Sagrada Familia»

<

 

 

Comentarios
21 comentarios en “Omella expedientado por Torra
  1. Parece que hay mucho teatro, sea cual sea. Omella estaba apoyando al gobierno y sus socios de la Generalitat: “colaborar con el gobierno”, repetido ad nauseam. Y, de pronto, este enfrentamiento con publicidad, tan alejado de las habituales maneras de Omella. ¿Qué ha pasado? Hay varias opciones. Que Omella se haya pasado de frenada con tanto “colaborar con el gobierno” y vean conveniente aguarlo un poco cara a la gente. Que pactadamente sea el inicio de una persecución mayor contra la Iglesia. La última opción es la única buena. Que le hayan dado instrucciones a Omella de que predique el Evangelio en vez de dedicarse a “colaborar con el gobierno”. Ojalá sea esto, que lo dudo mucho. Ya veremos. En cualquier caso, es una escenificación, que no es forma.

    1. Lo jesuíticos de RD titulan así: “Sube la tensión entre la Generalitat y la Iglesia catalana”

      La “tensión”.

      Recuerda al uso habitual que hace El País en sus titulares con la palabra “polémica”. Básicamente, “polémica” tiene dos usos alternativos en El País. Cuando uno de los suyos ha hecho algo impresentable y no pueden ocultarlo, o toman la delantera para reconducirlo, lo aguan hablando de polémica. Si uno de la banda progre de la porra le abre la cabeza a alguien, ellos titulan que hay “polémica”, como si fuera algo igualitario en que unos dicen una cosa y otros la contraria, si la porra le dio a la cabeza o la cabeza a la porra, y vaya usted a saber. El otro uso es cuando a un acontecimiento insignificante, que quieren usar para su propaganda, le quieren dar mucho bombo. también usan la palabra “polémica”, aquí como sinónimo de magno acontecimiento que hay que seguir y cursar como culebrón periodísitico manejado por ellos. Por lo poco que veo, es el mismo uso de “controversy” que hace el ya confesamente sectario The New York Times, al que El País dice imitar, medios de referencia de propaganda del ultracapitalismo de extrema izquierda.

  2. Omella, Omella!!! Tú que decías a boca llena que las autoridades civiles no nos ponían palos en las ruedas si no que velaban por nuestra salud, y nos llamabas a la obediencia.
    Y ahora eres tú el que desobedeces.
    Te has expresado bien diciendo que es absurdo que puedan entrar más de mil turistas al día en la Sagrada Familia, y que luego limiten a diez el número de asistentes a una eucaristia. Y tienes razón. Pero el problema no es ese.
    El problema es que van a por ti por otras viejas rencillas nacionalistas.
    Y no pararán hasta verte derribado en el fango.
    Y otro problema es que ante la limitación impuesta por la Generalitat de 10 asistentes por misa, ¿Qué harás si tus sacerdotes desobedecen? ¿Les reclamarás obediencia?
    ¡Te la han colado bien colada! Y prepárate que esto no ha hecho más que empezar.
    Sería buen momento para que renunciases y te fueses de cura de pueblo, que es lo que siempre dices que te hubiese gustado.
    Juanjo, tú verás!!!

    1. Al principio yo tenía cierta simpatía al Cardenal, pues crei que en algo evocaba al arzobispo que me confirmó, el Doctor Modrego. Ahora, sin incurrir en la animadversión, me causa cierta indiferencia.
      Creo que ayer se dio un caso en el que el Cardenal debería intervenir. El Tribunal de Cuentas emitió un informe, diciendo que lo recolectado poniendo la equis, la Conferencia Episcopal lo dedica a fines non sanctos. Alguien del Tribunal investigó más, y han emitido otro informe desdiciendo el anterior. En éste se dice que los dineros recaudados se emplean correctamente.
      El Presidente de la Conferencia debería exigir una compensación moral en lo concerniente al honor y la buena administración.

  3. Omella no ha sido expedientado por Torra. Quien diga esto odia al arzobispo y lo que representa. Otra cosa es que se persiga a la Igkesia catalana por el cuervo (torra) herido de muerte por sus responsabilidades penales y quiera aprovechar el momento político y social en su beneficio. Torra Y Sr. de la Cigoña no son redentores de nadie.

  4. ¡Menuda cuadrilla de hipócritas! Con lo que han hecho confirman que sólo les importa “la pela”, el poder y marginar a quienes les estorban. Si este “liberacionista” creyera en la Iglesia de Cristo, incluida la purgante, no discriminaría a quienes rezan por la liberación de las almas del purgatorio ni a quienes no se olvidan del primer mandamiento de la Ley de Dios.

  5. Para Atarazanas: Supongo que se refiere usted a la alcaldesa de Hospitalet de Llobregat. Si ha leído algún comentario de un servidor, habrá visto que escribo Gerona, San Feliu de Llobregat, Tarrasa, Cataluña. Pero intentar escribir Hospitalet en castellano (en todo caso sería «Hospitalillo» u «Hospitalito», no «Hospitalidad»), me parece excesivo. Y por favor, si algún día tiene que referirse a una localidad de la provincia de Barcelona llamada Cardedeu, no traduzca el nombre.

  6. Cinco meses criticando la cobardía, y más cosas, de los Obispos que cerraron los templos durante el confinamiento por cumplir las normas dictadas por las autoridades para proteger a los ciudadanos, y ahora que uno se salta las normas de los políticos en aras de la libertad de culto, a ponerle verde. Claro, como no es de nuestra cuerda…

    1. Sr. Vaya Vaya:
      Ese es precisamente el problema. Omella insistió por activa, pasiva y perifrástica que había que obedecer a las autoridades, que dictaban normas por nuestro bien.
      Y ¿ahora qué? Hay que obedecer o no hay que obedecer?
      Claro que es absurdo abrir el templo para el turismo y no para el culto.
      Pero ¿acaso no se dieron otras terribles contradicciones con la persecución del cierre de templos durante el confinamiento?
      Pero entonces Omella callaba.
      Ahora no demuestra otra cosa que su grave error de permitir que le measen en la pechera, y él venga a decir que era que estaba lloviendo.
      Ahora sí que le va a llover, de un lado y de otro. Porque muchos católicos quedaron decepcionados de Su Eminencia. Y los enemigos de la Iglesia ya han dado orden de caza y captura contra el cardenalito. Así que ponga sus barbas a remojar

  7. El caso Omella puede tener unos inesperados resultados benéficos para la Iglesia. También para el propio cardenal. Varios son los episodios que ha protagonizado y en los que nunca debió inmiscuirse. Perdió autoridad cuando la alcaldesa de Hospitalidad, una socialista que no se ha distinguido por su amor a la Iglesia de Cristo, exigió la remoción de un sacerdote ejemplar por razones meramente políticas. Omella claudicó, envió a la intemperie al mosén celoso, y se escudó tras una vergonzosa nota de prensa emitida por un analfabeto teológico y político sectario, a la sazón director de medios del arzobispado. El episodio produjo sonrojo a propios y extraños, es decir a católicos y ateos. Por la debilidad moral del eminentísimo y el sarcasmo impresentable del portavoz.

    Otro episodio nada edificante fue la humillación a la que le sometió Puigdemont, recriminándole su labor política y tratándole a cajas destemplazadas por palabras expresadas en la homilía. Es decir, Puigdemont indicándole de qué debía hablar y cómo debía hacerlo en el altar.

    Tampoco fue ejemplar su juicio de la situación que padecen muchos ciudadanos en Cataluña, situación propiciada en muy alto grado por representantes de instituciones eclesiales, que hacen pensar a los fieles que hablan en nombre de la Iglesia con la doctrina de la Iglesia. No está solo en estos desistimientos obscenos. La compañía de Planellas, de Vives, de Novell o de Pardo, por no hablar de monjes y monjas, de fajines a la izquierda y fajines a la derecha, ha sido determinante para difundir la especie inmoral de que Dios es la nació y el prójimo Torra (Pujol, Mas, etcétera).

    Difundieron ellos la mentira de que había católicos entre determinados grupos católicos, aun cuando tengan un historial de sangre, y que se podía ser católico defendiendo ideas que han sido explícitamente condenadas, la última vez con contundencia por Juan PabloII.

    De muchas maneras todos ellos se han empeñado en desarmar al catolicismo militante. Siempre que han podido han dado golpes brutales contra la Iglesia. Unas veces contra los sacramentos, como el matrimonio, otras contra la vida y su desarrollo (aborto en las instituciones dependientes de la Iglesia y persecución en Escola Cristiana de los niños castellanohablante. En realidad esa fue la razón de la animosidad contra mosén Ballester). La última a propósito de las inmatriculaciones. O la penúltima.

    Uno tiene, por viejo, muy registrado el fariseísmo de los políticos sedicentes católicos que abrazas ideas nazis sin rodeos. Uno ha visto cómo uno de ellos sorprendido al salir de misa por otro correligionario se justificaba: es que vale la pena oírle hablar su catalán (el del párroco). U otro: a mí en realidad me gusta la Iglesia de la teología de liberación, Cardenal, Casaldáliga. No saben ni quiénes son. Recuerdo que, cansado del mantra, le espeté a uno de esos cuyo último epígono es Torra: Pues, a mí lo que en realidad me va es la liberación de la teología.

    A Omella se le ha presentado una ocasión de oro. Podría empezar a refugiarse en lo que es, en su misión. Lea, de entrada algo. Por ejemplo, lo que han escrito quienes deberían defenderlo, no por ser él, sino por lo que, por fin, ha dicho. Enhorabuena a quienes propiciaron y dieron razones desde este portal y desde Germinans.

  8. Tiene gracia que al progre de Omella le espeten a Ernesto Cardenal y a Casaldaliga, y a la Iglesia de los pobres. Prueba así su propia medicina progre.

  9. El Ominoso recibe el pago que merece su condescendencia con el nacionalismo.Al cura que más se enfrentaba a él, don Custodio Ballester Bielsa, se lo sacó de delante, porque le estorbaba.Ahora, los renglones torcidos de Dios (como dijo aquel escritor) ponen en su sitio a uno y a otro: a don Custodio, muy alto, por enfrentarse al mal; al Ominoso, muy bajo, por cobarde y pusilánime.Uno crece y el otro mengua.

    1. Omella, Omella!!! Tú que decías a boca llena que las autoridades civiles no nos ponían palos en las ruedas si no que velaban por nuestra salud, y nos llamabas a la obediencia.
      Y ahora eres tú el que desobedeces.
      Te has expresado bien diciendo que es absurdo que puedan entrar más de mil turistas al día en la Sagrada Familia, y que luego limiten a diez el número de asistentes a una eucaristia. Y tienes razón. Pero el problema no es ese.
      El problema es que van a por ti por otras viejas rencillas nacionalistas.
      Y no pararán hasta verte derribado en el fango.
      Y otro problema es que ante la limitación impuesta por la Generalitat de 10 asistentes por misa, ¿Qué harás si tus sacerdotes desobedecen? ¿Les reclamarás obediencia?
      ¡Te la han colado bien colada! Y prepárate que esto no ha hecho más que empezar.
      Sería buen momento para que renunciases y te fueses de cura de pueblo, que es lo que siempre dices que te hubiese gustado.
      Juanjo, tú verás!!!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *