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O sea, que lo de Torreciudad no era nada

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Torreciudad

¿Y para esa nada todo ese follón?

¿Follón absurdo a lo que parece?

¿O no era tan absurdo y ahora se pretende disimular?

¿Fueron siempre todos amiguísimos?

Pues bien que lo disimulaban.

Hasta con nombramientos y destituciones.

Aunque viendo cómo se aman destituyente y destituido pues no se entiende nada.

Y no faltara quien añada que en alguna más de las cuestiones que atañen al Opus.

¿Era todo cuestión de pelas en una diócesis deficitaria?

¿Y para resolverlo era necesario montar ese carajal?

Como para creer en la habilidad del obispo.

https://infovaticana.com/2023/12/12/torreciudad-seguira-perteneciendo-al-opus-dei/

Pero bien está lo que parece que bien acaba.

Me alegro por el obispo y por el Opus Dei.

Y por supuesto por Torrecidad, que sin el Opus no sería nada.

 

 

Comentarios
9 comentarios en “O sea, que lo de Torreciudad no era nada
  1. Sigues sin tener ninguna razón, el nuevo rector de Torreciudad ni está ni se le espera, mientras tanto actúa como tal el que está cesado. ¿Cómo explicas eso? ¿Desde cuándo el obispo diocesano nombra rector en Montserrat, Javier, Loyola, o en un santuario Schonstatt por salirnos de los religiosos? Qué pasa, que la jurisdicción del obispo, como tú la entiendes claro, afecta solo al Opus y a nadie más? Tus argumentos son ridículos

    1. No conozco el estatus jurídico de los lugares que citas, pero si es un santuario diocesano, el nombramiento sólo lo puede hacer el Ordinario del lugar (normalmente el Obispo). Lo que se suele hacer es que el superior religioso designa a la persona (o una terna), y el Ordinario es el que hace el nombramiento. Esto supone una «negociación». Digamos que uno designa y el otro nombra…
      No sé los detalles del caso, pero tal vez el Opus Dei, en cuanto que prelatura con Ordinario propio, intentaba que el Santuario fuera erigido por el Prelado…

  2. Yo estuve en Torreciudad y me encantó. El arquitecto tuvo un gusto exquisito al proyectar y hacer la obra, muy lejos de los habituales adefesios de la arquitectura del siglo XX. El Cristo es bellísimo, de una hermosura sobrenatural. Todo este lío le pasará (espero) una dura factura al obispo, por metenarices y tocapelot…

  3. Yo creo que al final es lo que dice e Blogger, que el Obispo quería que el Opus subiera la asignación económica a la diócesis. Todo con tal de seguir gestionando la ruina de esa diócesis decadente, en lugar de iniciar las gestiones para unirla a Huesca como han hecho con Jaca. ¿No quieren unir seminarios? Pues que hagan lo mismo con obispados. Pero aquí se ha impuesto la cabezonería baturra y paleta del clero de Barbastro, esa misma baturrez que hace a los aragoneses preferir que el Ebro siga provocando inundaciones en lugar de compartir el agua con el resto de España.

  4. Yo se los dije desde el principio y tuve que soportar sus críticas absurdas y sus comentarios sin razonamiento previo y sin moderación por parte del bloquero.
    El asunto no era un problema de propiedad sino de jurisdicción: Torreciudad o sus edificios pueden o no ser de la Prelatura, del patronato, o de quien sea, pero la jurisdicción SIEMPRE tendrá que ser del obispo diocesano y por lo tanto el nombramiento del Rector. El Opus se opuso sin razón a este nombramiento, y se alborotó todo. El Opus pretendía que un santuario o una iglesia pública estuviera fuera del control de la diócesis, algo así como un exclave de una jurisdicción inexistente, y esto tenía que acabarse. Ustedes trataron muy mal a un buen y santo obispo, que lo único que quería era poner orden y ajustar a Derecho.

  5. Da la impresión de que el obispo cumple órdenes, meter miedo, y a la vez las deja sin efecto. Creo que dejarlas sin efecto le asegura, de cara el futuro…, que él nada tuvo que ver con la tropelía… si fuera así, muestra mucha inteligencia por su parte…

  6. Supongo que habrán visto la realidad obstinada de los hechos:

    1. La gente lo considera santuario

    2. La gente lo ve del Opus Dei

    3. La gente quiere sacerdotes del Opus Dei, tanto en las misas, en las confesiones, en la dirección espiritual y en las predicaciones, porque son los únicos que tienen competencia y capacidad, no así los diocesanos, no así

    4. El trasfondo del asunto parece ser exclusivamente económico, una diócesis espiritual y financieramente fracasada, que va a recibir dinero procedente del santuario para ayudarla, nada más.

    Si la gente hubiese visto que esto no es el santuario del Opus Dei y no hay sacerdotes del Opus Dei, este santuario habría quedado más desierto que el Sáhara, y es muy seguro que desde que se tomó la primera decisión ya habrán notado una catástrofe económica, y por lo tanto, la diócesis se habría quedado sin ni un solo ingreso y con todos los gastos de conservación de un santuario.

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