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Nuestros maravillosos pueblos

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Solemos dedicar el miércoles santo a excursión. Ese día suelen estar abiertas algunas de las iglesia permanentemente cerradas. Unas santas mujeres limpian la iglesia, preparan los santos, el monumento con sus flores… y puedes visitar lo que siempre está invisible. Sin embargo este año hemos encontrado una novedad muy importante. Algunas, las más significativas, están abiertas y atendidas. Si no todo el año, que las hay que también, al menos en fechas señaladas, fines de semana y verano.  La España vacía se ha dado cuenta de que tiene tesoros de arte que acompañados de buena mesa pueden llevar visitantes, euros y fama a sitios olvidados y que se morían. Y en eso queda muchísimo por hacer. Pero algo ya se está haciendo.

Me sorprendieron hace ya mucho años las visitas a Moissac. Que está en el culo, perdón, de Francia. España es también un culo mayor de Europa por lo que se necesitaría más oferta y más publicidad. Pues, a espabilar. Fue el primer tímpano, de los cinco grandes del románico francés que visitamos. Tres abajo y dos centrales. En España sólo se les puede comparar el Pórtico de la Gloria compostelano.

Los franceses, Moissac, Conques, Beaulieu, Vezeley y Autun los hemos gozado repetidas veces, el que menos Beaulieu donde sólo estuvimos en dos ocasiones. Están más a mano de los franceses y de los europeos y ello tiene su importancia pero eso sólo indica que debemos superarnos. Portugal está más lejos con sus cuatro maravillas: Batalha, los Jerónimos de Lisboa, Tomar y Alcobaça. De los nuestros estamos mucho más cerca nosotros para visitarlos y no lo hacemos. Nos lo perdemos. Lo malo es que también se lo pierden unos pueblos que no se merecerían morir.

Salimos de Pozuelo a las diez y cuarto, sin problemas de carretera, tomamos la de Barcelona y entramos en Sauca llegando ya casi a Alcolea del Pinar.  No había santas mujeres, al menos en esa hora, y sólo pudimos volver a ver su buena galería porticada románica exterior. Tampoco extraordinaria.   Digamos que digna y representativa. Con el aña

dido de que es una de las más meridionales de la península. Si no la que más. Los viajeros normales a Zaragoza o Barcelona, ni caso. Aquellos amantes del románico pues una desviación de un par de kilómetros, cuatro para recomponer la dirección de la autovía al este.

Y… Almazán.  Desviándonos al llegar a Medinaceli hasta Soria. La villa, o ciudad, no voy a entrar en discusiones, fue mucho más importante de lo que hoy es. Y lucha por sobrevivir. Tiene una Plaza Mayor espectacular con un magnífico palacio y una preciosa iglesia románica cerrando sus lados norte y oeste.  Habíamos entrado en San Miguel cuando creo recordar que éramos novios y ya hemos celebrado las bodas de oro matrimoniales. Todos los intentos posteriores, unos cuantos, fueron inútiles. Cerrada siempre a cal y canto. Pues ayer estaba abierta. Y pudimos admirar su maravilloso interior con una cúpula, dicen que mozárabe-románica, yo en lo de mozárabe tendría que creer con fe, y más cosas que ver. Pues ya está permanentemente abierta bastantes días. En algún sitio alguien comienza a tener neuronas operativas.

Del resto de Almazán, creo que se puede prescindir si se va con prisa por acudir a otros sitios. Negativo: no se pueden hacer fotografías ni vídeos en San Miguel. Aquello es hoy un museo diocesano sin culto y muy mediocrito en el contenido. Lo extraordinario es la arquitectura. Y esa no van a robarla. La señora que atiende la oficina de turismo creo que decir que amable iba a ser muy corto, amabilísima e informadísima. Creo que Almazán tiene poco más aunque siendo tan notable lo señalado. Murallas enormes, llaman la atención por lo macizo y la altitud, conservadas en parte y con dos puertas, creo que hay tres o cuatro, que vale la pena ver  si te las encuentras, y fotografiarlas, pero sin necesidad de buscarlas. Y ya poco más en Almazán.

De allí a Berlanga. Mucho más monumental. Castillo, pueblo, Colegiata, Rollo, Vallecas… Para ir. El cerro de la fortificación, espectacular. Y la colegiata, grandiosa. En ella, hoy la parroquia del pueblo, con un sacerdote octogenario de párroco, con toda su historia a sus espaldas ya quisieran algunas catedrales ser como ella.

Una pareja, quiero decir un hombre y una mujer, lo demás no me interesa, la mantienen abierta y él la explica con interés, simpatía y sabiduría. La arquitectura, extraordinaria, aunque desde el exterior, salvo la puerta y el tamaño no nos permitan suponerlo. El caimán de Fray Tomás de Berlanga, el descubridor de las Islas Galápagos, con estatua en la plaza del Mercado, pues, curiosidades. El retablo, en madera de pino vista, con un buen cuadro de la Asunción, más que notable. Y con una encantadora Virgen con Niño tardo románica para quedarse contemplándola. Para mí la superjoya del joyel es un retablo pictórico, tardo gótico o flamenco, que me parece maravilloso.

Alguna casona, el rollo, algo más y… Vallecas. Para comer, excelente. En días de overbooking, llegar muy temprano o reservar. Se han apuntado a lo único posible en la España vacía: arte y comida. Y me da la impresión de que han acertado.

Ayer se quedaron unos cuantos sin sitio. Pues, Berlanga, la Colegiata y… Vallecas. Seguro que hay otros restaurantes excelentes allí aunque yo no los conozca. Me han asegurado que sí. Pero a ese nivel,  lo dudo.

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Y de Berlanga a la frustración de toda ya mi ya larga vida. Las maravillosas pinturas de San Baudelio de Berlanga fueron adquiridas por los norteamericanos hace ya muchos años. Consumado el expolio, una parte se pudo recuperar a cambio de un magnífico claustro románico y están en el Prado, perdido el contenido, quedaba el continente. Pues varias tentativas imposibles, tres o cuatro, de acceder dentro. Siempre cerrado. Pues en berlanga nos dijeron que ayer estaba abierto y que ya lo está todos los días salvo lunes y martes. Al menos en la temporadas de más afluencia de público. Y allí nos encaminamos una vez dejada Berlanga de Duero.

La construcción es un mazacote en medio del campo en el que apenas una puerta con arco de herradura le da un toque de originalidad. Pero dentro… Una maravilla. Verdaderamente algo extraordinario. De lo más hermoso que hay en España en su pequeñez. Para gozarlo. Quedan todavía algunos restos de pintura que no fueron expoliados pero el interior arquitectónico, la columna palmera central, la parte posterior de interpretación difícil en la que el arco de herradura es señor, la imaginación de lo que podría ser aquello en todo el esplendor de sus pinturas…

Cuando llegamos había cuatro o cinco coches de visita y cuando nos fuimos quedaban otros tantos, muestra de que hay gente que acude a San Baudelio. La entrada es gratuita y la funcionaria presente también sumamente amable. Creo que es un error no cobrar una pequeña cantidad, un par de euros por ejemplo, como se cobran en la colegiata de Berlanga, que quienes se han tomado la molestia de hacer muchos kilómetros para acudir allí pagarán encantados dado lo que se encontraron, a San Baudelio no llega un analfabeto estético, y que servirían tanto para asegurar la permanencia de la apertura como para conseguirla en otros lugares hoy permanentemente cerrados.

Y se me ocurre, que pienso que será facilísimo, y se lo propongo, también gratis, a Don Abilio, el obispo, a la Diputación Provincial de Soria, a la Junta de castilla y León y al alcalde de aquel descampado que por medio de unos proyectores, mediante el pago de una módica cantidad o gratuitamente, pueda haber momentos en que aquellos muros masacrados puedan recuperar por unos minutos todos su esplendor original. Serían en verdad la Capilla Sixtina de España.

Hay una recreación virtual que os reproduzco como final y que os dará una idea de lo que sería aquello. No me erijo en descubridor de nada. Seguro que ha habido ya quienes han tenido esa idea antes que yo. Me limito a apoyarla.

Y de San Baudelio a Caltojar. Cercanísimo. Con una muy hermosa iglesia románica. Excelente ábside, notable puerta de entrada con pinjante y naturalmente cerrada. Pero hay una persona amabilísima que si la llamas te la abre y te la enseña encantado. Como si la hubiera construido él. Con entusiasmo. Fue alcalde del pueblo, hoy jubilado, y sigue prestando excelentes servicios a Caltojar y a quienes llegan a él. Y además es católico. Gracias, alcalde.

Ya de vuelta, carretera de doble sentido hasta Guadalajara: Atienza, Cogolludo, Humanes…

Os lo recomiendo a todos los que tengáis un algo de sensibilidad estética. Y si además la tenéis católica lo disfrutaréis mucho más.

Así se vería San Baudelio con cuatro cañones disparando periódicamente sus pinturas. Creo que contribuiría a llenar algo nuestra tristísima España vacía.

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7 comentarios en “Nuestros maravillosos pueblos
  1. Me ha encantado su artículo, tan ameno, que he leído atentamente… Comparto plenamente el espíritu con que ha hecho todas estas visitas. Sólo disentiría en una cosa: lo que usted califica de negativo (no fotos ni vídeos) yo lo veo como algo buenísimo. Fotos siempre habrá, siempre habrá quien las haga con disimulo. Pero si se prohíbe, al menos se le da prioridad al que simplemente mira. Como gran visitante de iglesias, muchas veces me apartan de un retablo o cuadro porque estoy simplemente mirándolo, y el de detrás quiere hacer la foto; al que fotografía, se le espera a que acabe. Contemplar sólo no se concibe (esto lo acabo de vivir ante los pasos de Semana Santa en Sevilla. 200 presentes=200 fotógrafos. El que no saca el móvil está de más). En fin: enhorabuena por su esmerado artículo, y por su empleo del tiempo

  2. Muchas gracias Pacopepe por esta maravillosa guía turística y cultural que nos ha regalado. Ese patrimonio también es nuestro -de los argentinos-, es también nuestra historia y nuestra cultura. Nos pertenece, claro. Aunque no podamos acceder tan fácilmente. Nuevamente gracias! Y gracias a España por semejante legado.

  3. Don Fco José; Pues para la siguiente escapada, muy cerquita la sede diocesana de don Abilio, Burgo de Osma. Y si se ha quedado sorprendido de lo relatado, si visita, especialmente ese pueblo episcopal en Semana Santa, va a flipar como dice mi nieto, que, por cierto andará estos días por allí.

  4. Más al sur tiene en la misma provincia de Guadalajara está Beleña de Sorbe con su Iglesia de San Miguel y que posee pórtico románico con las 12 estaciones del año. Cerca de Espinosa de Henares.

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