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De nuestra paseata por Sicilia

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Resultado de imagen de catedral de monreale

Visitadas ya Palermo, Agrigento y Noto.

Palermo es la cumbre del arte normando. Nos falta Cefalú, que queda para el domingo o lunes, pero, como mucho , igualará a lo que hemos visto en la capital de la isla y en la población colindante de Monreale que distante de Palermo quince o veinte kilómetros tiene arzobispo propio.

Las guías se refieren al arte árabe normando pero yo de árabe no he visto nada.  No es que no haya nada comparable a la Alhambra, la Mezquita o Medina Azara. Es que no hay nada de nada. Sólo me encontré una inscripción árabe en una columna de una iglesia y nada más. Algo así como si a la catedral de Santiago les diera por considerarlo arte árabe románico. A lo más, tres cupulitas rojas en dos iglesias de la época.

La catedral de Monreale y la Capilla Palatina del palacio de los normandos de Palermo nos parecieron maravillosas. Realizaciones de primera magnitud del genio artístico. Revestidos ambos interiores de bellísimos mosaicos son simplemente extraordinarias. Los ábsides exteriores de las catedrales de Palermo y Monreale, normando puro, hermosísimos. La primera externamente muy notable, sin duda está entre las primeras catedrales del mundo y de las mayores. El interior muy digno pero le supera  Monreale.

Dos iglesias más de la misma época dignísimas de visitar: la «Martorana», también con preciosos mosaicos y San Cataldo. Después, el barroco omnipresente en Palermo con iglesias y palacios, abundantísimos, y no pocas de ellas verdaderamente monumentales. También muy visible la huella española pues no en vano fue Sicilia bastantes años dominio español.

Palermo está además en una hermosa bahía y enmarcado por montañas lo que la hace más bella. Tiene como un millón de habitantes, un tráfico de locos y los sicilianos son en general muy amables. Ciudad de recomendabilísima visita.

Y de Palermo a Agrigento. Cruzando la isla de Norte a Sur. Es seca, montañosa y bastante despoblada. La carretera, en obras, insoportable. Algo  más de 100 kilómetros nos llevaron más de tres horas.

Esta ciudad meridional de la isla se caracteriza por sus templos griegos, de 500 años antes de Cristo, que hacen de ella un lugar único. De orden dórico, son numerosísimos aunque de muchos de ellos sólo quedan un montón de piedras y alguna columna  que sobrevivió en pie o que luego relevantaron con sus piedras originales. El que se conserva íntegro, el templo de la Concordia, lo debe a que fue reutilizado como iglesia cristiana después.

La visita es larga pues los templos, o sus restos, se extienden a lo largo de dos kilómetros o más, y algo cansada. Demasiados montones de piedras amontonados en el suelo. Más curiosa que de goce estético salvo en cuatro o cinco momentos del recorrido. Y asombroso el poderío de aquella ciudad con tal proliferación de templos y con tan inexpugnables defensas.

De Agrigento a Noto. También viaje muy largo para tan corta distancia. Y siempre con obras. Si en la anterior ciudad los que estaban alineados eran templos griegos en Noto se alinean la iglesias barrocas. En número muy crecido y a lo largo d trescientos o cuatrocientos metros. Franciscanos, dominicos, carmelitas, la catedral… Sumamente notables arquitectónicamente, el interior con menos riqueza. Pero ciertamente de muy impresionante recorrido.

Y ahora nos pondremos camino de Siracusa.

Comentarios
3 comentarios en “De nuestra paseata por Sicilia
  1. Te falta Trapani que es la más española de las ciudades de la Isla, y mucho más Leonforte, etc…
    Hace años que no voy pero soy un enamorado de la Isla

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