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No todo lo podrido está en el extranjero

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Resultado de imagen de curas pederastas

Tenemos también  es España diócesis con aires mari…neros. Y el aire marino, no piensen en otros aires, o sí, no tiene nada que ver con muchas diócesis españolas interiores. Esperemos que al menos por ahora.Me refiero los vientos naturales no a los que antes se llamaban contra natura. Busquen por una isla, y no menor, y hallarán. Porque allí puede aparecer hasta un caníbal. a nada que se busque. Como en su día encontraron el carnet de identidad de un alto cargo eclesial que dejó olvidado en un club gay.

Claro que los seminaristas requieren mucho cuidado pero no precisamente de periplo nupcial.

¿El obispo no sabe nada aun creyéndose inteligentísimo? No me cuela. Ni lo de inteligentísimo ni su ignorancia. Saberlo lo sabe todo porque lo conoce todo su clero. Y alguno se lo habrá contado. Todo va de viajes. O bastante. Yo  sé de dos, Yo y muchos más. El primero fue un viaje de alejamiento al  menos momentáneo. Con el viajero más tocador que Rock Hudson, por poner un ejemplo lejano. Sin reparos en la edad en este caso. El otro viaje, todavía más reciente en el tiempo, las malas mentes de la diócesis, que son casi todas, le llaman el viaje de novios. Y digo malas por lo pensado, no por pensarlo. Y eso en el lugar por el que el obispo más debía velar.

Pues. señor obispo, eso y más lo tiene usted en su armario y con conocimientos, no diré que de toda su diócesis pero sí de todo el clero de ella. No me ofrezco a decirle los nombres de esos curas porque usted los conoce de sobra.  Y los encubre. Eso le va a estallar en las narices y hasta tal vez bajo el solideo si no lo resuelve usted. Y mire si soy discreto.

16 comentarios en “No todo lo podrido está en el extranjero
  1. Señor Cigüeña de la Torre, habla usted en tono jocoso y chistoso, como quien habla de lo aburrida que es la gente o hay que ver lo mal que está el tráfico en tal sitio, de asuntos gravísimos y que nos están provocando un gran escándalo y sufrimiento.
    Le agradecería que cambiara su tono,
    Y, en segundo lugar, ¿qué gana usted sacando a colación este hecho doloroso? ¿Hacerse el sabihondo, tal vez? ¿Alimentar el morbo?
    Supongo que es usted católico practicante por lo que sabe que tendrá que dar cuenta a Dios de sus frivolidades.

  2. Arrepentido: Si es usted el aludido en la entrada sólo puedo decirle que me alegra muchísimo su cambio y que me parece de gran valor su reconocimiento de los hechos y su arrepentimiento consiguiente. Enhorabuena

  3. Estimado Sr. Cigoña De La Torre:

    Soy el sacerdote, alto cargo de la diócesis, según su artículo, que perdió o le robaron la cartera con el DNI en un lugar donde debería no haber estado. Este hecho ocurrió el 25 de julio de 2013, hace mas de 5 años. Sus buenos informadores le podrán decir que, sin ser esa la única vez que estuve en ese lugar, nunca fui un asiduo, sino que estuve allí en muy contadas ocasiones. Le podrán informar también que, desde esa fecha, nunca se me ha vuelto a ver en ningún lugar similar.

    Tengo que decirle que mis superiores no se mantuvieron inactivos, sino que me pidieron la dimisión, que presenté y se aceptó, y me aplicaron las penitencias que consideraron adecuadas. También me indicaron que hiciera un proceso terapéutico, que he realizado con éxito considerable.

    Mis caídas ocasionales pasadas, nunca fueron ni se acercaron a ningún delito. Jamás me acerqué a personas de mi feligresía o que la Iglesia me hubiera encomendado, ni tampoco a personas que acudían a mi como representante de la Iglesia (buscando caridad, consejo, sacramentos …).

    Afortunadamente, a pesar del peligro en el que, culpablemente, puse a los fieles, mi caso no causó escándalo en ellos. Afortunadamente solo fue comidilla de clérigos y cercanos que no se escandalizaron, sino que sencillamente disfrutaron insanamente de comentarlo.

    He pedido perdón a Dios. Me he recuperado gracias a Él. Y he cumplido las penitencias que la Iglesia sabiamente me impuso.

    Pido perdón a todos ustedes por, ocasionalmente, no haber sabido controlar mi conducta en otros tiempos.

    Pido misericordia para mi persona. Pero sobre todo pido que el escándalo y perjuicio para los fieles que, gracias a Dios, y a pesar de mi pecado, no se produjo hace 5 años, no se provoque ahora por unos hechos actuales que no acabo de conocer y que nada tienen que ver conmigo ni con aquella conducta inadecuada ya pasada y afortunadamente superada con la ayuda de Dios, profesionales y las autoridades de la Iglesia en el momento.

    1. Cometer el pecado de sodomía, suponiendo que eso es lo que se hace en un establecimiento gay, nos es meramente “conducta inadecuada “. Es un pecado gravísimo que puede llevar al infierno si no se ha arrepentido de él. No hasta tratamiento psicólogico sino una auténtica reforma radical de la vida espiritual. No intentar minimizar los hechos es señal de verdadero arrepentimiento, pues los efectos del pecdo original y de los pecados personales se manifiestan entre otras maneras en la racionalización de la propia conducta.
      Pido al Señor que sigas en el buen camino y no olvidar hacer reparación, porque no hay que estar tan seguro de que no ha habido ningún escándalo. Recuerda cómo San Ignacio en su meditación sobre el pecado sugiere pedir a Dios “gracia para aboerrecer el pecado”. Espero también que no se divulga tu nombre, porque aunque uno haya pecado y luego de haberse arrepentido, tiene el dercho a la buena fama.

    2. Es injusto el que se saque a colación un lamentable caso como el suyo, ya superado Gracias a Dios. Muchas gracias por su perseverancia padre, un saludo en Cristo.

    3. No son solo “otros tiempos”, mossèn. Una persona con sus antecedentes homosexuales acabados de declarar por su persona no puede estar con jóvenes en un seminario. Con personas todavía en maduración afectivo-sexuam. Y lo que le he pasado es una recaída que lo demuestra. Usted no se ha rehabilitado. ¡Váyase!

      1. Diocesà: parece que no te has enterado, o tal vez no hayas querido enterarte. El tema que se reconoce ut supra parece, según declaración, tuvo lugar hace cinco años, se purgó la culpa, el autor se sometió a terapia y aceptó las penas impuestas. Esa es una cosa que ahí empieza y ahí acaba, para mí no tiene más recorrido si se reconoce la culpa y se enmienda la conducta.
        La segunda, y para mí mucho más grave es que, a día de hoy (no hace cinco años) el seminario de Mallorca está tocado de ala por una situación actual que ha generado un llamado “periplo nupcial” entre algún responsable actual del seminario y uno de sus alumnos. Tal vez la cosa no ha empezado ahora, puede que fuera conocida y sufrida por los demás seminaristas que habrían contemplado la predilección de uno de sus formadores hacia uno de los formandos. Añade el artículo de Cigoña otro caso de alejamiento de la diócesis de algún miembro del clero Lit: más tocador que Rock Hudson.
        Así pues, por lo que leo, hay varios casos en candelero, el primero aparece en el artículo de forma tangencial y con la explicación del aludido me doy por satisfecha. Los otros dos merecen más atención por este orden: El del cura más tocador que Rock Hudson, y el de la situación del seminario. El tema del seminario es sin duda el más preocupante.

  4. ¿Pero esos obispos consentidores- ¿todavía algo católicos o salvo en las prebendas ya totalmente interconfesionales?- qué idea tienen del sexto mandamiento, de las palabras del señor para el caso y de la explícita condena de San Pablo para los fautores y sus complacientes permisivos?
    Parece ser que como Dios perdona todo, perdona a todos y perdona siempre, el pecado carnal de tocar y tocar sin miedo está perdonado de antemano, es decir que no existe igual que la inexistencia del infierno. Solo hay pocilga y bellotas en la dehesa, infierno no.

  5. Es un sarcasmo lo de la tolerancia cero. Aquí se tolera todo tal vez con la excusa de no tener “banquillo” y si se despiden unos cuantos curas, muchos se van a quedar sin misas.

    Pues en la guerra como en la guerra, si no podemos ir a Misa, todos los domingos, iremos cuando podamos y si no podemos confesar con frecuencia, confesaremos cuando podamos, pero lo que no puede ser no puede ser.

    Hay que limpiar las diócesis aunque el obispo tenga que decir varias misas en varias parroquias cada día.

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