No es que me haya obsesionado con Omella, es que él se empeña en competir con Abundio

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Y le supera en la competición.

Una cosa es no tener estudios, o tenerlos muy escasitos, y otra soltar memeces de este calibre: «Solo la belleza del amor salvará la humanidad»

Y se queda tan fresco el tío.

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Alguien de quien se fíe debería decirle que mamonadas así solo le desprestigian. Que no se pueden unir palabras hermosas: belleza, amor, salvación, humanidad en frases sin sentido. Dios enjuga con el aroma del verso; la tierra llora la halitosis del desamor; la lágrimas sangran violaciones desgarradas. Y así infinitas estupideces que no dicen nada salvo  retratar la propia nadedad.

Pobre humanidad irredenta esperando una ocurrencia de este genio.

Ah, la cretinada la encuentran, destacada, en la página 37 del  ABC de hoy

 

Comentarios
55 comentarios en “No es que me haya obsesionado con Omella, es que él se empeña en competir con Abundio
  1. Alcalá Zamora el día de la proclamación de la República en la puerta del Sol anunció “una aurora de amor”

    Lo saben a los que está entregado Omella.

  2. Thomas Merton y el reto de la formación religiosa

    Fray Philip Nolan, OP |
    19 de junio de 2020
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    Lectura para el verano 2020

    El signo de Jonas
    Thomas Merton

    Thomas Merton se ha convertido en un recurso estadounidense para todas las ocasiones, de modo que no necesito explicarme al escribir sobre él.
    Pero voy a añadir algo: No hace mucho leí El Signo de Jonás, su diario, referido a los años anteriores a sus votos solemnes, sus primeros años de sacerdocio, y me he encontrado donde estoy, sufriendo, como él, las pruebas de la voluntad de Dios, el camino santificador de la formación religiosa.

    Si en La Montaña de los siete sellos explica porqué y cómo el cosmopolita Thomas Merton ingresó en la Abadía Trapense de Getsemaní, en la zona rural de Kentucky, El Signo de Jonás revela lo que fue de él una vez que estuvo allí .
    Por supuesto, ambos libros muestran la perspectiva de Merton y, por lo tanto, no relatan toda la historia. El mismo Merton mismo lo sabe. Por ejemplo, a lo largo de los primeras dos terceras partes del libro, Merton se queja de que le digan que escriba para publicar, a pesar de sus obvias dotes como narrador. Pero luego admite: «Quizás estaba menos molesto de lo que pensaba.»

    En sus primeras entradas, Merton me molestó. Juega mucho con la expresión:»¿Debo escribir o no?» Demasiadas veces para que sus protestas sean creíbles.
    Plantea la hipótesis de hacerse cartujo, se compromete a superar tal deseo y, sin embargo, continúa planteándolo. Es obvio que se está engañando a sí mismo. Sólo sus impresionantes descripciones del paisaje de los alrededores de la abadía de Getsemaní me mantuvieron atento en la lectura.

    Hice mis votos solemnes hace cuatro meses, y he estado en la vida religiosa durante el mismo tiempo que describe Merton cuando comienza a ser trapense y escribe El Signo de Jonás.
    Los votos solemnes le dan al religioso la seguridad de que Dios ha aceptado la ofrenda de su vida en una Orden determinada y eso hasta la muerte, lo cual es motivo de un profundo consuelo. Pero los votos no le dan a uno la seguridad de que haya madurado tanto como debiera, o de que haya superado todos sus aspectos problemáticos y sus temores.

    Hay un tiempo de silencio antes de que Dios le dé al religioso que se forma, la oportunidad de dejar que sus pensamientos, preguntas y preocupaciones cesen, al menos en cierto sentido.
    En este silencio, llega a conocer a Dios y a sí mismo a través de la oración frecuente y la meditación.
    Espera uno salir de este silencio, sin abandonarlo nunca, teniendo un bagaje para enriquecer a los fieles.
    Si está dispuesto a escuchar su monólogo interior en sentido crítico, es probable que se moleste consigo mismo.
    Si expresa esta actitud con frecuencia, seguramente acabará molestando a los demás. Sólo la paciencia de Dios hace que la formación funcione.

    Recuerdo que un sabio fraile dominico me dijo que si hay alguna flaqueza de otra persona, que me moleste, es probable que en mí haya alguna versión de esa misma debilidad.
    Las dudas repetitivas de Merton revelan una verdad sobre los primeros años de la vida religiosa.
    La formación, ya sea trapense, o dominicana, le permite a un religioso escuchar su propio monólogo interior de modo muy intenso.
    El contenido difiere de un hombre a otro. Merton es disperso, a veces es gracioso y siempre se expresa bien.
    Sólo puedo estar parcialmente de acuerdo con su autoevaluación crítica: “Cada libro que escribo es un espejo de mi propio carácter y conciencia. Siempre abro el trabajo que acabo de escribir, con la leve esperanza de verme agradable, y nunca lo consigo.”

    La formación religiosa no garantiza la madurez humana o espiritual, pero ciertamente debe contribuir a ella. Hacer los votos solemnes o ser ordenado, no es prueba de sabiduría, pero ambos aspectos implican el compromiso de una vida de búsqueda de Dios y confíanza de que Su misericordia hará el resto. Y la misericordia siempre le da a uno la oportunidad de comenzar de nuevo.

    Es en este tema de comenzar siempre de nuevo, donde aparece lo más reconfortante del Signo de Jonás. Merton reflexiona sobre el proceso de arrepentimiento que todos debemos sufrir, y la oportunidad de descubrir la misericordia de Dios y, con suerte, descubrirla nosotros mismos. Eso hace que valga la pena leer el libro.
    La formación cristiana requiere conversión, y Merton lo describe bien: “La confusión y la niebla se acumulan en tu vida, y luego, por el poder de la Cruz, las cosas vuelven a quedar limpias, y sabes más sobre tu miseria y estás agradecido a causa de otro milagro.»
    Con la paciencia que se adquiere en la formación, comenzamos a vivir con la esperanza de que lo que se experimenta como dar vueltas y más vueltas alrededor del mismo círculo, puede, en realidad, ser una espiral que conduce a alturas invisibles.

  3. En una ocasión presencié una conversación de varios con el cardenal Omella en la que surgió el tema de cuando Montpellier pasó a formar parte de la Corona de Aragón tras la boda de Pedro II de Aragón con María de Montpellier en 1204.
    Pues el mañico de Omella no tenía ni idea del tema ni de extensiones de la antigua corona aragonesa.
    Al venir de obispo a Barcelona, se aprendió que Agustina de Aragón era catalana, nacida en Reus. Y con eso ya el pobre tiene bastante

  4. Creo que el verdadero problema del Cardenal Arzobispo Omella, de mi Ciudad Barcelona, es la ausencia de pastoral CATEQUETICA. No veo ni noto en sus Diócesis, por orden suya, una BATALLA PARA QUE LA MAYOR PARTE DE NIÑOS Y ADOLESCENTES tengan asegurado una instrucción verdadera sobre la MORAL Y VERDADES DE FE que todo católico medio debe saber… No quiero ni oír que enseñan en su SEMINARIO CONCILIAR… además de leer y escribir notablemente el catalán eso SEGURO! de Latin…, de apologética – que es lo más básico, de teología dogmática, de filosofía y Metafísica, estudios primordiales de BIBLIA E HISTORIA SAGRADA… ufff!!!
    Eminencia Omella: cuántas voluntades tiene JESUCRISTO???
    – A ver, a ver… pues no sé… dice Omella, alguna tendrá, nooooo???
    SUSPENDIDO CON UN CERO PATATERO!!!… Y no pregunto más. Así que sus homilías son cuentecillos para los habitantes del País de NUNCA Jamás etc, etc, etc

    1. Con respeto hacia el cargo y la figura del Cardenal, pero me parece que si un prelado recibe este tipo de críticas es porque tiene poca vida interior, o la tiene pobre. Si un prelado tiene una vida espiritual profunda, entonces de la abundancia del corazón habla la boca. Omella tal vez debería reflexionar que las frases grandilocuentes son solo eso y muchas veces es muy facil caer en la cursilada pretendiendo ser sublime. Un prelado o cura que pretenda mover almas, debe estar muy cercano a Cristo, y entonces se olvidará de preocupaciones, porque será Cristo el que mueva las almas a traves de el. Si no esta muy metido en Cristo, ya puede hacer los mejores discursos del mundo que seran solo palabras.

  5. pienso que el blogger ha sido ligero al juzgar la frase del cardenal omella. si en la frase el cardenal hubiese agregado DIOS a la frase quedando asi; «solo la belleza del amor de DIOS salvará la humanidad», la frase en cuestion tendria un sentido mucho mas profundo. pero aun si la frase no es tan frivola como parece a primera vista.

  6. Es pasarse tres pueblos!! La pobreza no está reñida con el ser Pastor!!, y los análisis psicológicos dejan mucho que desear a no ser que lo conozcas muy bien, es total insulto hacia un obispo que hace lo que puede pese a quién pese. Es fácil insultar y difícil ver la belleza en el otro!!.

      1. En el caso de Omella, su infancia pobre podría no ser significativa si no fuese porque años más tarde no ha tenido problema es destrozar vidas.
        Y no lo digo yo, que lo dice la cultura popular: cría cuervos y te sacarán los ojos.
        Además la pobreza en si misma no es ninguna virtud, el amor a la pobreza sí que lo es, decía Fray Luis de Granada.
        Cuando Omella va a hacerse analíticas «por clinica privada» le gusta luego que el director le obsequie con un desorbitado desayuno en su despacho.
        Ni Sistach permitía eso, yendo a la misma clinica.
        Y como esas muchas.
        Omella es un falso pobre. Solamente lo es de palabra para agradar a su jefe.
        Pero YO puedo decir sin calumnia alguna, que es un auténtico hipócrita.
        Y punto

  7. He estado echando un vistazo al currículum de los obispos españoles. Casi todos tienen licenciaturas o doctorados eclesiásticos. Algunos solo civiles. Algunos, de ambas clases. Y hay cuatro que no tienen más que el bachiller en Teología con el que se sale del Seminario. Que son: Pardo, de las Heras…y Osoro y Omella. Alucinante. Morcillo, Tarancón, Suquía y Rouco eran doctores, lo mismo que Modrego, González Martín, Jubany (por partida doble) y Sistach. Carles era licenciado. Osoro y Omella no pasan de bachilleres.

    1. ¿¿Osoro?? ¿¿pero que dices?? ¡Si es psicopedagogo y matemático por la Universidad del tocomocho! ¿Bachiller en teología? ¡Pero si es la Mismidad!!
      Un poco de por favor y de respeto al pasiego. ¡Hombre, será por titulos!

      1. Osoro es maestro, pero ojo, cuando se sacó el título Magisterio no tenía rango universitario. Así que el único título universitario que tiene es el de Bachiller en Teología necesario para ser ordenado sacerdote. Por contraste, Juan Antonio Martínez Camino es licenciado en Filosofía y Letras y doctor en Teología, Santos Montoya Torres es licenciado en Químicas y en Teología Dogmática, Jesús Vidal Chamorro es licenciado en Teología Moral y José Cobo Cano es licenciado en Derecho. El arzobispo de Madrid tiene menos títulos que cualquiera de sus auxiliares.

        ¿Y en Barcelona? Veamos. Omella, como ya dije, solo es bachiller en Teología. En tanto que Sergi Gordo Rodríguez es licenciado en Filosofía y Toni Vadell Ferrer es licenciado en Catequética. Es decir, lo mismo, aunque no tan exagerado como en Madrid.

        [Blázquez y Cañizares son doctores en Teología; Francisco Álvarez, Rouco y Sistach, en Derecho Canónico en tanto que fray Carlos Amigo es licenciado en Psicología y en Teología —por partida doble—].

        1. Que va a ser maestro Osoro!! Tiene un FPI en Gimnasia y para dar clases de gimnasia le pidieron una especie de titulo que lo sacó en una Academia creo recordar en Torrelavega. Nada que ver con Magisterio.
          Y el Ballicher de Teología sacado de aquella manera en el Seminario para vocaciones tardías de Salamanca, que no hacían un examen, todo con trabajos. El nivel de formación del pasiego es de bajo cero, asi suelta las barrabasadas que suelta, como que es la Mismidad.
          En el CV de Osoro solo se salva el nombre y los apellidos.

          1. Lo que dices no invalida mi argumento de que Osoro tiene un currículum muy pobre comparado con el resto de los obispos españoles, con sus antecesores en el puesto e inclusive con sus auxiliares. Yo intenté salvar lo que pudiera, pero parece que es aún peor de lo que yo pensaba.

    2. Omella denunció a su obispo Pedro Cantero Cuadrado.
      Entonces no predicaba tanto lo del diálogo y el entendimiento.
      Ahora muy dócil a los poderes civiles.
      Es un aprovechado de la vida. Y un jeta de tomo y lomo

      1. Esto es una verguenza. Esta claro que esta jugando sucio. El obispo tiene que meter en cintura a este cura y solucionar esto de una vez por todas. No puede ser que se pasen Summorum Pontificum por el forro de salva sea la parte continuamente.

  8. Lo de Fernandez y sus seguidores no tiene nombre. Cada día más ególatra decidiendo quién es correcto y quien es merecedor de sus indultos. ¡ Gran cristiano, gran católico ! Aquello de “no juzguéis y no seréis juzgados” no va con él, sumó definidor de la única verdad… la suya.
    Y aunque no le agrade a Ryo Saeba (vaya apodo) recomiendo a Fernandez que lea a Ratzinger.

  9. No se rían del pobre Omella. Las deficiencias no deben ser motivo de burla. Pobrecitooo. Él era muy pobre y no tenía ni para el tren cuando se tenía que ir al seminario a Zaragoza.
    Por eso fue siempre llorando por aquí y por allá, rascando de todo el que podía. Es un pobre miresable que no hubiese llegado a nada sin la ayuda de los demás.
    Ahora simplemente es un indecente obispo a quien la extrema pobreza lo marcó en su infancia. Por eso sus maldades y retorcimientos propios de una mente enferma que no supo aceptar en su infancia que sencillamente era un niño pobre.
    Pero no se rían de él. Maldíganlo directamente, pues a gentuza como esta no hay que hacerles escarnio sino manifestarles repugnancia absoluta.

  10. Todo un cardenal y príncipe de la Iglesia católica para decir estas estupideces. Este se parece ya a Sánchez con sus amigos y amigas, compañeras y compañeros. Esas frases y dichos que no significan nada como lo de ver la vida en colores, lo del ser dialogante para no dialogar con nadie más que con Maduro como Zapatero y etc.
    Si no tiene altura intelectual ni para realizar una pastoral acorde con el Magisterio ni con un significado mínimamente teológico mejor está calladito porque con la brillante gestión en estos tiempos de pandemia que lleva haciendo en su Diócesis y en la CEE vaya chasco por locuaz y simpático que sea.

    1. Pues lea o escuche Ud. las alocuciones del sr. Obispo de Barbastro… Si creía Ud. que en Omella no existe altura intelectual y palabrería vacía, Perez Pueyo supera a su hermano barcelonés en cantidad y calidad, es decir, una barbaridad.

      Como miembro seglar de la Iglesia, siento vergüenza ajena de la bajeza intelectual y la gilipollería de estos pastores que nos dejan en evidencia delante del mundo por su incultura, su estulticia y su simpleza. Imposible establecer un diálogo Iglesia-mundo, imposible porque se ríen de ellos, de sus memeces, sus historietas y sus mierdas

      1. Pérez Pueyo es íntimo de Omella.
        Si Omella no puede poner a Fernando Chica en Zaragoza, pondrá a Pérez Pueyo.
        Otro monaguillo suyo

  11. Por estas y otras parecidas es por lo que me río ante la imagen de siniestro archivillano que algunos intentáis dar de Omella. No tiene madera para eso. Es inculto, poco inteligente, poco formado, y así no se puede ser un archivillano. Por el contrario, su maestro Yanes era muy culto, inteligente y bien formado, y por eso hizo tanto daño.

  12. Es como lo de «la Tierra pertenece al viento», «estamos en la Champions League» y otras idioteces de Rodríguez el Leonés.Si no tiene nada que decir, que se calle.

  13. Seguro que no es un signo de obsesión (enfermiza) aprovechar cualquier expresión del otro para referirse a su persona denostándolo. Seguro que no… estimada cigüeña

  14. «La frase «la belleza salvará al mundo» aparece en la novela El idiota, de Fiódor Dostoyevski. La frase ha sido citada innumerables veces y sacada de contexto, por lo cual es necesario situar al lector. «El idiota» es una referencia al príncipe Myshkin, personaje principal de la novela, el cual, como el mismo Dostoyevski, sufre de epilepsia. En parte es por esto que se le considera idiota, pero también por su inocencia, incluso su ingenuidad. Una inocencia hasta cierto punto infantil, también en el sentido crístico, de hacerse como los niños para entrar al cielo. El príncipe no ha recibido una educación formal, suele hablar sin pensar lo que va a decir y ve con bondad a todas las personas. Esto en un mundo poco sensible (como el nuestro y el de Dostoyevski) puede confundirse como un signo de idiotez, pero podría ser un signo también de inteligencia, de una inteligencia del corazón. Y Dostoyevski así lo sugiere.»

    https://www.google.com/amp/s/pijamasurf.com/2017/06/platon_dostoievski_y_por_que_la_belleza_salvara_al_mundo/amp/

    1. Pues si la frase es de la novela El Idiota, ya para qué quieres más.
      En este caso, frase del Idiota Omella. Jajaja. Perfecta la firma de las idioteces del más idiota de entre los idiotas.
      Omella va a un concurso de idiotas y no gana, porque le quitan el primer puesto… por idiota

      1. El comentario de Hermenegildo está muy bien traído.

        Siguiendo el hilo, toda la estructura de esta gran catedral del pensamiento, que es la Escolástica, gravita en la alta edad media entorno a una frase que parece un juego de palabras: Fides quaerens intellectum et intellectus quaerens fidem. -San Anselmo, Doctor de la Iglesia, a pesar del traspiés del argumento ontológico-. La fe buscando el intelecto y el intelecto en busca de la fe.
        Posteriormente en referencia a la liturgia se añadirá: Fides quaerens pulchritudinem: La fe en busca de la belleza.
        La pulchritudo, para muchos escolásticos contemporáneos es uno de los conceptos trascendentales de la metafísica y de alguna manera es como el resumen de los demás, como diría el Cardenal Hans Urs von Balthasar en su magna obra Herrlickeit.

        1. Padre,sin salir de la escolástica,la Belleza es el esplendor del orden.Es por eso que,en este mundo actual,tan anárquico y de movimientos brownianos, sólo impera el feísimo más radical.

          1. La paz es la tranquillitas ordinis:Tranquilidad del orden. De la belleza dice Cicerón: Quod neque oculis, neque auribus neque ullo sensu percipi potest, mente et cogitatione complectimur, et hoc pulchritudinem nominamus: Lo que no puede percibirse con los ojos, los oídos ni por ningún otro sentido, lo abrazamos con la mente y el pensamiento, y a eso lo llamamos belleza.
            San Agustín dice sin más: Pulchra sunt quae visa placent. Es bello lo que una vez visto, causa placer.
            Se refiere al placer intelectual, pues de lo contrario no podríamos conceptualizar la belleza y enmarcarla en el orden de los trascendentales.

        2. La belleza del amor es Cristo. La de Dostoyeski es una ecuación que resuelve nuestro Señor. Algo así es lo que quizá pueda ayudar a evangelizar, no repetir las frases y sin, por lo que se ve, haber leído el libro y comprender su profundidad.
          Una belleza, por cierto, la pulchritudo de la que habla el padre Canali, que se da en Cristo como paradoja: en la cumbre del amor (la pasión) es fealdad a los ojos del mundo (el varón de dolores del profeta Isaías).

          1. Por ahí también iba el comentario de Arcangélico de aquí abajo. No lo había leído antes de escribir. Me habría ahorrado el mío.

        3. Perdón, pero porque dice usted CANALI, el traspies de San Anselmo con el argumento ontológico. A mi me parece muy hermoso filosoficamente hablando.

          1. Juan Nadie: Será lo hermoso que se quiera, pero la confusión del orden lógico con el ontológico es un doctoral traspiés, al decir que lo que pensamos que algo o alguien debería ser, extraeños la conclusión del razonamiento, diciendo es e ignorando una de las reglas de todo buen silogismo: Terminus esto triplex: Maior mediusque minorque. El término sea triple: Mayor, medio y menor. Aquí pasamos sin más de la mayor a la conclusión, por lo cual el argumento es incorrecto.

          2. Le he leido, pero no lo he comprendido. Voy a tener que leerlo mas despacio. Me parecía hermoso porque pensaba que era válido, si no lo es, la cosa cambia.

    2. La belleza de Cristo es la que salvará al mundo.
      Pero hablando de ingenio que me dicen de la nueva innovación de las letanías Lauretanas : CONSUELO DE LOS MIGRANTES ( las otras parecen menos imaginativas). Y esta va con la firma de Sarah.
      Estamos que lo petamos señores

      1. Pues digo lo mismo que he dicho en otra intervencion sobre los 200 nuevos preceptos
        «ecoloquicos»:Que esas innovaciones las va a rezar su madre.

      2. El Cardenal se limita aquí a cumplir órdenes. Pero me sorprende lo de Mater misericordiae, pues detrás de cada decena del Rosario está la jaculatoria: Maria, Mater gratiae, Mater Misericordiae, Tu nos ab hoste protege et hora mortis suscipe.
        Lo de los migrantes me parece una boutade, y además algo impropio, pues sólo migran las aves, los hombres emigran. Y lo de Madre de la esperanza está ya en la Capítula de las Completas del Oficio Parvo de la Virgen: Ego Mater pulchrae dilectionis et timoris et agnitionis et sanctae spei.

        1. Esto tiene pinta de que ser una ocurrencia de Bergoglio, y me temo que no es precisamente una lumbrera, ni un hombre muy estudiado.

          1. Además, aunque la misericordia sea un concepto específico, está incluida en la gracia, de modo que al decir: Mater gratiae, implícitamente se dice: Mater misericordiae. En inglés la palabre the mercy se refiere indistintamente a ambos conceptos: Gracia y misericordia. No así en nuestra lengua, o en francés: Grâce et misericorde o en alemán: Die Gnade y die Barmherzickeit, o en griego: kharis y eleemosyne -de donde viene limosna -.
            Mater Spei de alguna manera se implica en Mater gratiae. Por eso en un himno mariano Salve Mater misericordiae se canta: Mater Spei et Mater gratiae, Mater plena sanctae laetitiae, o Maria!

            https://www.youtube.com/watch?v=DiiMIYoNFdM

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