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Más zascas a los obispos independentistas catalanes

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Dos muy sonoras. Una unipersonal y la otra plural.

La primera es del cardenal arzobispo de Viena que los critica abiertamente. Y Schönborn no es un cualquiera sino uno de los más firmes sostenes de Francisco y que goza de toda su confianza. Si hay un verdadero portavoz del Papa es él.

http://www.periodistadigital.com/religion/mundo/2018/01/11/religion-iglesia-mundo-europa-austria-cardenal-schonborn-terriblemente-corto-de-miras-separtismo-catalan-cataluna-espana.shtml

La otra es la tocata y fuga de los amados, defendidos y ensalzados por los obispos y el clero separatista. El miedo a la cárcel, el ver las orejas al lobo, está produciendo una desbandada vergonzosa, deshonrosa pero comprensible. Era muy bonito jugar con cromos pero cuando estos se volvieron rejas, pío, pío que yo no he sido. Hasta constitucionalistas se han vuelto algunos. Y el descredito de Mas y Puigdemont  alcanza cotas en estos días cubiertas de nieve.

Pues esos obispos y el clero indepe han quedado una vez más a la altura del betún. Que lamentablemente es la que les corresponde.

En la fotografía con la que ilustro la entrada Soler es el único que no se ríe. Tal vez por ser el más inteligente de los tres. O, mejor dicho, el único algo inteligente de los tres.

 

11 comentarios en “Más zascas a los obispos independentistas catalanes
  1. Álvaro: El refrán puede decir lo que quiera, pero en el calendario del usus antiquior, aunque hoy, segundo Domingo post Epiphaniam, se haya empezado a usar el color verde, y aunque la Septuagésima empieza el 28 de Enero, el ciclo Navideño tiene como último día el 02 de Febrero. Hablo del usus antiquior.
    En el nuevo esquema, al pasar el Bautismo del Señor a un Domingo, ocurre como en este año, que al caer el domingo al día siguiente de la Epifanía, se incurre en abusos, pues en muchos sitios el sábado a partir de las 13, día de la Epifanía, empiezan a celebrar la Misa del Bautismo del Señor, y eso no es así. Y encima el lunesya empieza el llamado tiempo ordinario, con lo cual no se ha podido vivir el espíritu de la Epifanía.
    En el rito dominicano, tomado por el Beato Humberto de Romanis, de las Basílicas Romanas, en los sitios donde aún se celebra -pienso en la Provincia del Santísimo Nombre de Jesús-, el día 02 de Febrero se canta la secuencia Laetabundus, que en dicho rito es la de Navidad, con lo cual se indica que el tiempo natalicio queda concluido.

  2. Prefiero que el cardenal Bochorno se ocupe de sus bochornidades y nos deje en paz con nuestras acémilas mitradas, de las que hay dos en las fotos que usted pone.Por desgracia para España, hay unas veinte como ellas.

  3. A Schönborn lo de Cataluña y su calificación moral no le importa. En Viena acaba de haber una gran manifestación contra el gobierno recién constituido, por parte de unos payasos, representantes de ideologías decrépitas, que pretenden neutralizar la voluntad del pueblo austríaco. Algunos sospechan que estos agitadores son la manus longa de Schönborn, entre otros, a quienes causa urticaria la afirmación nacional de un pueblo que no quiere diluirse en el globalismo. La referencia y juicio sobre los indepes de Cataluña, sirven como muleta para descalificar al gobierno actual austríaco, cuyas primeras medidas ya las querríamos para nosotros.

  4. Lapsus al final: Pero es conveniente que quede una imagen del Niño Jesús, exhibida en un lugar destacado en la iglesia, que sólo se retira después de de Su Presentación en el Templo.

  5. SÁBADO, 13 DE ENERO DE 2018
    ¿Cuándo termina el tiempo de Navidad?
    OBSERVACIONES SOBRE EL TIEMPO LITÚRGICO DESDE LA PERSPECTIVA DEL USUS ANTIQUIOR

    Un amigo acaba de llamar mi atención sobre un artículo de Jennifer Miller en CatholicCulture.org, donde se analiza la cuestión de cuándo termina oficialmente el tiempo de Navidad.
    También he visto algunas discusiones similares en las redes sociales. Con todo respeto al autor, este artículo afirma incorrectamente que en la Forma Extraordinaria, el Tiempo de Navidad termina oficialmente con el Bautismo del Señor el 13 de enero.
    Litúrgicamente, el Tiempo de Navidad termina en la Fiesta de la Presentación de Cristo en el Templo y la Purificación de Nuestra Señora, el 02 de febrero.

    Antes de la revisión en 1960, de las rúbricas, los libros litúrgicos del rito romano no se referían ni a la Navidad ni a la Epifanía como “tempora -tiempos,” y de hecho, ni el Misal ni el Breviario tenían una rúbrica en las épocas litúrgicas per se.
    En las rúbricas de 1960, dentro de la sección recién creada sobre las estaciones del año (título VIII), “la estación de la Natividad” (tempus natalicium) se subdivide en dos partes, “el tiempo de la Navidad” (tempus Nativitatis) que va de las primeras vísperas de Navidad hasta nona del 5 de enero, y “el tiempo de la Epifanía” (tempus Epiphaniae), que va desde las primeras vísperas de la Epifanía hasta el 13 de enero.
    En el cuerpo del Misal, los Domingos después de la Epifanía reciben un encabezado nuevo: “el tiempo per annum antes de Septuagésima,” el precursor del extenso y justamente detestado término “tiempo ordinario.”

    Folio 11 vto. del Sacramentario Gellone, un sacramentario de tipo gelasiano con fecha de 780-800. En la parte superior hay varias oraciones del Oficio de la Epifanía, y más abajo, la oración del Primer Domingo después de la Epifanía, la misma (Vota quaesumus) encontrada en el Misal de San Pío V. (Biblioteca Nacional de Francia, Departamento de los Manuscritos, América 12048)
    La designación de la segunda parte como “tiempo” de Epifanía sirve para explicar la posición del Bautismo del Señor el 13 de enero, después de la supresión de la octava de Epifanía, que es más antigua que la de la Navidad, en 1955. Aparte a partir de eso, ninguna nueva terminología describe particularmente bien los textos litúrgicos del tiempo.

    En el ciclo Temporal, hay un máximo de seis domingos después de la Epifanía. Los Evangelios de estos domingos, cuya disposición es extremadamente antigua, son los siguientes.

    Primer domingo, dentro de la octava de Epifanía – Lucas 2, 42-52, el encuentro de Cristo en el Templo. (La fiesta de la Sagrada Familia estaba fijada permanentemente para este domingo de 1921, su Evangelio es el mismo, y las Órdenes monásticas conservaban la celebración más antigua del domingo).
    Segundo Domingo – Juan 2, 1-11, las bodas de Caná.
    Tercer domingo – Mateo 8, 1-13, la curación de un leproso y del criado del centurión.
    Cuarto domingo – Mateo 8, 23-27, la calma de la tormenta en el mar.
    Quinto Domingo – Mateo 13, 24-30, la parábola del trigo y la cizaña.
    Sexto Domingo – Mateo 13, 31-35, las parábolas del grano de mostaza y de la levadura.

    De estos seis Evangelios, los tres primeros siempre caen antes de la Purificación, el cuarto puede caer antes o después, y el quinto y el sexto siempre después.
    La ubicación del Evangelio del encuentro del Señor en el Templo, el único episodio registrado de la vida de Nuestro Señor entre su infancia y el comienzo de su ministerio público, es obvio. Desde los tiempos más antiguos, las escrituras de los Padres atestiguan que las Bodas de Caná se celebraron como parte de la Epifanía, una tradición a la que se refiere varias veces el Oficio histórico de la Epifanía. (En el leccionario trienal postconciliar, este Evangelio ahora se lee este domingo solo en el ciclo C.
    El leccionario moderno del rito ambrosian corrige algunos de los defectos más burdos del romano reformado, y lo lee en los tres años.
    Los dos milagros leídos en el Cuarto Domingo son los primeros específicamente registrados en el Evangelio de San Mateo.
    Estos Evangelios, por lo tanto, son en gran medida una extensión del tema de Epifanía, que significa “manifestación.”
    Después de celebrar las manifestaciones privadas del Salvador en Su infancia, la Iglesia conmemora el único episodio registrado en Su juventud: Su manifestación pública en Su bautismo y sus primeros milagros en las tradiciones sinóptica y joánica. Sin embargo, los dos Evangelios que solo pueden caer después de la Purificación se separan de este tema de Epifanía, siendo únicamente parábolas, como lo son los de la Septuagesima y la Sexagésima.

    Es cierto que Septuagesima puede caer antes de la Purificación. Su fecha más temprana posible (que no ha ocurrido desde 1818, y no volverá a ocurrir hasta 2285) es el 18 de enero.
    También es cierto que cuando esto sucede, la serie de Evangelios después de la Epifanía se interrumpe: Este año, por ejemplo, la Septuagesima cae el 28 de enero y, por lo tanto, los Evangelios del cuarto, quinto y sexto domingos después de la Epifanía, serán leídos al final del año litúrgico. Sin embargo, estos datos son irrelevantes para la disposición original del tiempo post Epiphaniam, en el que los primeros cuatro Evangelios son acordes con el temario de esta fiesta, lo cual es anterior a la institución de Septuagésima.
    Todo lo cual quiere decir que el tema subyacente en el tiempo de Navidad, o sea, la revelación de la salvación de Dios en la Encarnación de Su Hijo, se rompe litúrgicamente con la Purificación, y no antes.

    También debemos tomar nota aquí de un hecho mucho más significativo sobre la disposición del año litúrgico.
    La fecha más temprana posible para la celebración del Miércoles de Ceniza es el 04 de Febrero.
    Por lo tanto, siempre habrá un intervalo de al menos un día entre el cierre del ciclo de la Navidad, el 02 de Febrero y el comienzo de la Cuaresma.

    En el ciclo Sanctoral, el mes de enero está bastante ocupado: Las fiestas de los santos que se dan en él, no tienen nada que ver con el tiempo navideño.
    La conmemoración diaria de la Virgen María después de Completas es tradicionalmente la misma desde Navidad hasta la Purificación, y cambia el 03 de febrero.
    Técnicamente, esta disposición es opcional en el nuevo Oficio, y es lo único que ha quedado en el mismo de la riqueza del tiempo de Navidad, que concluye el día de la Purificación.
    El rito tradicional procede de otra manera: Entre la Navidad y la Purificación, el Oficio de Sancta Maria in Sabbato y el Oficio Parvo de la Virgen emplean la Oración Colecta y varias antífonas de la fiesta de la Circuncisión.
    Mucho más importante, la Misa Votiva de la Virgen durante todo este período utiliza el mismo Colectario así como la Epístola y el Evangelio de la Misa de la Aurora del día de Navidad: Debe recordarse que durante mucho tiempo, todas las iglesias principales tuvieron al menos una Misa Votiva de la Virgen todos los días.

    En términos prácticos, nada de esto tiene mucho efecto en la liturgia, y la discusión en las redes sociales parece enfocarse principalmente sobre el momento apropiado para quitar el árbol de Navidad y los belenes, ya sea en la iglesia o en el hogar.
    Ambas son, por supuesto, costumbres nobles que siempre deben alentarse y mantenerse, pero ninguna de ellas tiene un lugar litúrgico formal. En lo que respecta al árbol de Navidad, sería perfectamente armonioso con la Tradición católica dejarlo hasta el 02 de Febrero, sin olvidar que las coníferas muy secas pueden arder con una velocidad e intensidad increíblemente peligrosas.
    En lo que respecta a los belenes, he observado una costumbre en varias iglesias europeas que me parece muy sensata, y una buena manera de presentar y celebrar los eventos de la vida de Cristo más vivamente a través de la liturgia.
    Habiendo “llegado” Cristo a la edad adulta, por así decirlo, en la fiesta de Su Bautismo, se puede quitar el Nacimiento. Pero es conveniente que quede una imagen del Niño Jesús continúa exhibida en un lugar destacado en la iglesia, que sólo se retira después de de Su Presentación en el Templo.

  6. El patético cardenal de Viena opinando sobre los demás y lo que no le incumbe. Tiene razón, pero a esto en el clero catalán se ha llegado por lo mismo que ocurre en su Diócesis, es decir la pérdida de la Fe que acaban llenándola con la política, el progresismo o el Dios Nación. La raíz es la misma y todo ello sazonado con demagogia, carreras por el último que cierre la puerta bobo y demás.
    Est e buen hombre habla de que los valores de Europa están en peligro y yo me pregunto qué valores los de la Comisión Europea, es decir mercado que es lo único que importa porque de valores nos dan lecciones los del Este e incluso Rusia. Si Europa está como está y el mundo también no sólo es por una crisis material si no moral que ya lo dijo aquí un cardenal emérito al que criticaron con saña, pero que dijo lo evidente.

  7. El traidor Shönborn ya no está legitimado para hablar de nada, absolutamente de nada, por muy portavoz que sea de la demoledora misericorditis. Hablando contra los indepes hasta les hace un favor y casi me vienen ganas de posicionarme con los Pujoles.

  8. No tiene que venir ningún Schönborn, ni Talleyrand, ni Richelieu a revelarnos que los dueños de esos tres caretos y otros muchos como ellos no son más que gallinas de corral.

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