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Más sobre la Cruz de Aguilar de la Frontera

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La cruz de Aguilar, en un vertedero

Un muy querido amigo me amplía la información:

Paco Pepe, como tú no te manejas por las redes sociales, no sé si te ha llegado el video del Párroco de Aguilar de la Frontera, donde la alcaldesa a retirado una Cruz y lo que es más grave, ante la petición de rescatarla de una escombrera para ubicarla en el patio de un Convento de la localidad, ha ordenado destruirla.

Lo curioso es que en este pueblo ha gobernado el Partido Comunista desde el 79 hasta el 87, luego el PSOE, desde el 87 hasta el 95, luego Izquierda Unida, desde el 95 hasta el 2003, por cierto la misma alcaldesa. Luego el PSOE desde el 2003 hasta el 2019 y ahora nuevamente IU, con mayoría absoluta.

¿Por qué ahora precisamente se decide quitar la Cruz, que como dice el Párroco lleva más de 30 años sin ningún signo político? Se alega cumplimiento de la ley de memoria histórica, ¿pero eso incluye la destrucción?

Hubiese sido comprensible que al arrancarla o al depositarla en la escombrera se hubiese roto, pero se ve perfectamente que no fue así. La destrucción, el Párroco habla claramente de profanación, fue ordenada cuando se le pidió el poder ubicarla en el patio interior de un Convento.

El demonio está desatado, no sé dónde terminaremos, pues los comentarios sobre la explosión de la Virgen de la Paloma en Madrid, alegrarse de la muerte de un ser humano y en especial si es sacerdote, diciendo las barbaridades que se han dicho, es propio de una sociedad enferma y endemoniada.

Que Dios nos asista.

Un fuerte abrazo.

Carta del párroco de Aguilar de la Frontera

Carta a mi feligresía

SIGAMOS A JESUCRISTO, Y SIGÁMOSLE CON DECISIÓN

Queridos hermanos y hermanas:

El pasado domingo, recibimos con gozo la visita de nuestro Obispo, Don Demetrio, que nos presidió la Eucaristía Dominical en los cultos del Niño Jesús de Praga, transmitida por CanalSur. En su homilía, comentando el texto del Evangelio de San Juan que relata la vocación de los primeros discípulos de Jesús, nos invitó a seguir a Jesucristo y a seguirle con decisión. Esta es nuestra vocación cristiana: conocer cada día mejor a Jesucristo, sintonizar con los sentimientos de su Corazón, tratar de imitarlo en todo y seguirlo con decisión hasta la Cruz y la Resurrección.

Para vivir esta vocación, contamos con la ayuda de la Iglesia y de los sacramentos, contamos con la guía de nuestro Obispo, siempre cercano a nuestra parroquia en tantas ocasiones, y nos necesitamos unos a otros. En todo momento, debemos permanecer unidos, en caridad fraterna, para que el Amor de Jesucristo se encarne en nuestras vidas y, a través de nosotros, llegue a todos los hombres, especialmente a los más pobres y necesitados.

De la vocación y de la vida cristiana surge el sentimiento religioso, un sentimiento muy hondo y arraigado en nuestro pueblo. Nuestro Pastor aludió en su homilía a la profundidad y extensión del sentimiento religioso presente en Andalucía, invitando a que este sentimiento sea respetado en todo momento, ya que en él se toca lo más profundo y sagrado del corazón humano, que es su dimensión religiosa.

En completa adhesión a estas orientaciones de nuestro Obispo, quiero expresaros mi tristeza por todo lo que está sucediendo estos días en nuestro pueblo, en relación con la retirada y orden de destrucción de la Cruz del Llano de las Descalzas. El sentimiento religioso se expresa a través de símbolos e imágenes, y la Cruz es el símbolo cristiano por excelencia.

Después de la retirada de la Cruz de las Descalzas quiero ratificarme en mi posición, ya conocida por la alcaldesa de Aguilar de la Frontera, a la que ofrecí[1]la necesaria voluntad de comunión con el Ayuntamiento. A la regidora municipal mostré mi oposición respecto a las decisiones municipales que suponían un atropello a la fe, ya que la Cruz, ahora profanada, estaba desprovista de todo contenido político desde hacía más de treinta años. Toda una generación de aguilarenses ha crecido en torno a la Cruz como signo de amor y entrega, perdón y misericordia. Lamento profundamente que se prive en ese lugar a las próximas generaciones del precioso símbolo religioso que nos ayuda a construir un mundo mejor.

Como párroco[2], no me corresponde entrar en la legalidad del hecho. En este terreno, he tratado en todo momento de respetar la legalidad vigente y me he mostrado disponible a dialogar con nuestras autoridades legítimas. Sin embargo, las cosas se podrían haber realizado de otra manera. Contemplar el símbolo de la Cruz arrojado en un vertedero y conocer la orden de su destrucción me ha producido un profundo dolor, ha provocado una herida en nuestros sentimientos religiosos. Lamento no haber tenido la opción de custodiar nuestro símbolo, del mismo modo que expreso el dolor de las Madres Carmelitas y nuestra comunidad parroquial que habrían custodiado la Cruz y encontrado otro emplazamiento privado para ella y ensalzar así su profundo significado para los cristianos. Así, he tratado de manifestarlo a nuestras autoridades, con las que mantengo buena relación, con el deseo de que hechos de este tipo no vuelvan a producirse.

Ante el desasosiego provocado como sacerdote y párroco de esta comunidad, solo quiero con mis palabras fomentar la armonía y el perdón entre todos los vecinos de Aguilar. Siento con mis feligreses el dolor inmenso por el daño causado a la libertad religiosa: la Cruz es símbolo, representación y cimiento de nuestra sociedad de derecho. Vivir con odio, resentimiento, rencor o presos de la crítica, como estamos viviendo estos últimos días, no trae nada bueno y saca lo peor de nosotros, mientras nos hace vivir en una sociedad agria que nos aleja de la comunión y la prosperidad. La fraternidad universal, de la que nos habla el Papa Francisco en su encíclica Fratelli tutti, no se construye por este camino.

A pesar de este triste acontecimiento, debemos seguir adelante en lo fundamental de nuestra vida cristiana: “seguir a Jesucristo y seguirlo con decisión”. Mantengámonos unidos en este seguimiento, no dejemos que las ideologías, de uno u otro tipo, contaminen la pureza de nuestro sentimiento religioso, que debe incluir en todo momento el perdón y la reconciliación. Sigamos construyendo entre todos la civilización del amor.

Como en los meses pasados, desde ayer rezo especialmente pidiendo perdón al Señor por las ofensas cometidas por la retirada del signo de la fe, del signo de la Cruz. Dedico mi ministerio sacerdotal a la oración por vosotros. Para ello nos encomendamos a nuestra Patrona, la Stma. Virgen del Soterraño, y nos unimos también a la valiosa oración de nuestras queridas Madres Carmelitas Descalzas y de las Hijas de Cristo Rey, que son un verdadero pulmón espiritual para nuestro pueblo.

Recibid mi abrazo fraterno y mi bendición

Pablo Lora . Párroco de Aguilar .

[1] A la que ofrecí mi voluntad de colaboración con el Ayuntamiento para el bien común de Aguilar.

[2] Como párroco y ciudadano, respeto las leyes legítimas y me he mostrado disponible al diálogo con nuestras autoridades locales, por si había otra forma de proceder en el respeto a los sentimientos de todos. Ciertamente, las cosas se podrían haber hecho de otra manera. Contemplar el signo de la Cruz arrojada en un vertedero y conocer la orden de su destrucción…

Un muy querido amigo me amplía la información:

Paco Pepe, como tú no te manejas por las redes sociales, no sé si te ha llegado el video del Párroco de Aguilar de la Frontera, donde la alcaldesa ha retirado una Cruz y lo que es más grave, ante la petición de rescatarla de una escombrera para ubicarla en el patio de un Convento de la localidad, ha ordenado destruirla.

Lo curioso es que en este pueblo ha gobernado el Partido Comunista desde el 79 hasta el 87, luego el PSOE, desde el 87 hasta el 95, luego Izquierda Unida, desde el 95 hasta el 2003, por cierto la misma alcaldesa. Luego el PSOE desde el 2003 hasta el 2019 y ahora nuevamente IU, con mayoría absoluta.

¿Por qué ahora precisamente se decide quitar la Cruz, que como dice el Párroco lleva más de 30 años sin ningún signo político? Se alega cumplimiento de la ley de memoria histórica, ¿pero eso incluye la destrucción?

Hubiese sido comprensible que al arrancarla o al depositarla en la escombrera se hubiese roto, pero se ve perfectamente que no fue así. La destrucción, el Párroco habla claramente de profanación, fue ordenada cuando se le pidió el poder ubicarla en el patio interior de un Convento.

El demonio está desatado, no sé dónde terminaremos, pues los comentarios sobre la explosión de la Virgen de la Paloma en Madrid, alegrarse de la muerte de un ser humano y en especial si es sacerdote, diciendo las barbaridades que se han dicho, es propio de una sociedad enferma y endemoniada.

Que Dios nos asista.

Un fuerte abrazo.

Me envía también la carta que ha escrito el párroco

Carta a mi feligresía

SIGAMOS A JESUCRISTO, Y SIGÁMOSLE CON DECISIÓN

Queridos hermanos y hermanas:

El pasado domingo, recibimos con gozo la visita de nuestro Obispo, Don Demetrio, que nos presidió la Eucaristía Dominical en los cultos del Niño Jesús de Praga, transmitida por CanalSur. En su homilía, comentando el texto del Evangelio de San Juan que relata la vocación de los primeros discípulos de Jesús, nos invitó a seguir a Jesucristo y a seguirle con decisión. Esta es nuestra vocación cristiana: conocer cada día mejor a Jesucristo, sintonizar con los sentimientos de su Corazón, tratar de imitarlo en todo y seguirlo con decisión hasta la Cruz y la Resurrección.

Para vivir esta vocación, contamos con la ayuda de la Iglesia y de los sacramentos, contamos con la guía de nuestro Obispo, siempre cercano a nuestra parroquia en tantas ocasiones, y nos necesitamos unos a otros. En todo momento, debemos permanecer unidos, en caridad fraterna, para que el Amor de Jesucristo se encarne en nuestras vidas y, a través de nosotros, llegue a todos los hombres, especialmente a los más pobres y necesitados.

De la vocación y de la vida cristiana surge el sentimiento religioso, un sentimiento muy hondo y arraigado en nuestro pueblo. Nuestro Pastor aludió en su homilía a la profundidad y extensión del sentimiento religioso presente en Andalucía, invitando a que este sentimiento sea respetado en todo momento, ya que en él se toca lo más profundo y sagrado del corazón humano, que es su dimensión religiosa.

En completa adhesión a estas orientaciones de nuestro Obispo, quiero expresaros mi tristeza por todo lo que está sucediendo estos días en nuestro pueblo, en relación con la retirada y orden de destrucción de la Cruz del Llano de las Descalzas. El sentimiento religioso se expresa a través de símbolos e imágenes, y la Cruz es el símbolo cristiano por excelencia.

Después de la retirada de la Cruz de las Descalzas quiero ratificarme en mi posición, ya conocida por la alcaldesa de Aguilar de la Frontera, a la que ofrecí[1]la necesaria voluntad de comunión con el Ayuntamiento. A la regidora municipal mostré mi oposición respecto a las decisiones municipales que suponían un atropello a la fe, ya que la Cruz, ahora profanada, estaba desprovista de todo contenido político desde hacía más de treinta años. Toda una generación de aguilarenses ha crecido en torno a la Cruz como signo de amor y entrega, perdón y misericordia. Lamento profundamente que se prive en ese lugar a las próximas generaciones del precioso símbolo religioso que nos ayuda a construir un mundo mejor.

Como párroco[2], no me corresponde entrar en la legalidad del hecho. En este terreno, he tratado en todo momento de respetar la legalidad vigente y me he mostrado disponible a dialogar con nuestras autoridades legítimas. Sin embargo, las cosas se podrían haber realizado de otra manera. Contemplar el símbolo de la Cruz arrojado en un vertedero y conocer la orden de su destrucción me ha producido un profundo dolor, ha provocado una herida en nuestros sentimientos religiosos. Lamento no haber tenido la opción de custodiar nuestro símbolo, del mismo modo que expreso el dolor de las Madres Carmelitas y nuestra comunidad parroquial que habrían custodiado la Cruz y encontrado otro emplazamiento privado para ella y ensalzar así su profundo significado para los cristianos. Así, he tratado de manifestarlo a nuestras autoridades, con las que mantengo buena relación, con el deseo de que hechos de este tipo no vuelvan a producirse.

Ante el desasosiego provocado como sacerdote y párroco de esta comunidad, solo quiero con mis palabras fomentar la armonía y el perdón entre todos los vecinos de Aguilar. Siento con mis feligreses el dolor inmenso por el daño causado a la libertad religiosa: la Cruz es símbolo, representación y cimiento de nuestra sociedad de derecho. Vivir con odio, resentimiento, rencor o presos de la crítica, como estamos viviendo estos últimos días, no trae nada bueno y saca lo peor de nosotros, mientras nos hace vivir en una sociedad agria que nos aleja de la comunión y la prosperidad. La fraternidad universal, de la que nos habla el Papa Francisco en su encíclica Fratelli tutti, no se construye por este camino.

A pesar de este triste acontecimiento, debemos seguir adelante en lo fundamental de nuestra vida cristiana: “seguir a Jesucristo y seguirlo con decisión”. Mantengámonos unidos en este seguimiento, no dejemos que las ideologías, de uno u otro tipo, contaminen la pureza de nuestro sentimiento religioso, que debe incluir en todo momento el perdón y la reconciliación. Sigamos construyendo entre todos la civilización del amor.

Como en los meses pasados, desde ayer rezo especialmente pidiendo perdón al Señor por las ofensas cometidas por la retirada del signo de la fe, del signo de la Cruz. Dedico mi ministerio sacerdotal a la oración por vosotros. Para ello nos encomendamos a nuestra Patrona, la Stma. Virgen del Soterraño, y nos unimos también a la valiosa oración de nuestras queridas Madres Carmelitas Descalzas y de las Hijas de Cristo Rey, que son un verdadero pulmón espiritual para nuestro pueblo.

Recibid mi abrazo fraterno y mi bendición

Pablo Lora . Párroco de Aguilar .

[1] A la que ofrecí mi voluntad de colaboración con el Ayuntamiento para el bien común de Aguilar.

[2] Como párroco y ciudadano, respeto las leyes legítimas y me he mostrado disponible al diálogo con nuestras autoridades locales, por si había otra forma de proceder en el respeto a los sentimientos de todos. Ciertamente, las cosas se podrían haber hecho de otra manera. Contemplar el signo de la Cruz arrojada en un vertedero y conocer la orden de su destrucción…

5 comentarios en “Más sobre la Cruz de Aguilar de la Frontera
  1. Pues que se preparen los pocos Católicos de ese pueblo, que el rojerío ha comenzado la purga, y ahora continuarán con la quema de conventos e iglesias …. para los rojos, todo es empezar ….

  2. Este blasfemo y lamentable episodio confirma la postura del profesor D. Alberto Bárcena sobre el odio del rojerío a Franco: Le odian porque era católico. El Enemigo se va quitando la careta, cada vez más. Hay que estar preparados, junto al Señor, para lo que haya de venir.

    1. A esta alcaldesa comunista, que tiene una mirada satánica de odio, como buena hija de, también le llegará el dicho, que es una realidad» a todo cerdo, en este caso Cerda,, le llegará su San Martín. «. ( Como a estos sociata- comunistas les gusta tanto decir ciudadano/a, miembro/ miembra, pues también cerdo/Cerda.)

  3. Un pueblo, Aguilar de la Frontera, que ha votado siempre a la izquierda, y en estas ,ultimas elecciones, a la mas feroz y salvaje, es, permítaseme decir, un pueblo de analfabetos y sectarios a tope. Habrá sus excepciones, pero desgraciadamente, tienen lo que se merecen. Igual que en España: Una mayoría de gente ha votado izquierda y luego nos extrañamos de que hayan sacado el cadáver de Franco, del Valle. Seguro que en ese pueblo, dicen que viven con mucho fervor la Semana Santa, procesión por aquí, procesión por allí, y luego les importa un bledo el crímen del aborto, la moral de la Iglesia, y todos tan contentos y Viva la Pepa. Como se dice mas arriba, el diablo anda suelto y haciendo estragos. Que Dios nos asista.

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