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Video: Fray Bartolomé de las Casas (parte 1)

 

Un lujo para el Blog:

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BARTOLOMÉ DE LAS CASAS II.
Completando nuestro aporte relativo a la figura elegida en la nueva fundación
pontificia que preside Eugenio Zaffaroni queremos glosar algunas de las diez notas
destacadas en la síntesis que efectúa el historiador argentino Enrique Díaz Araujo en su
obra “Las Casas visto de Costado” Fundación Francisco Elías de Tejada y Erasmo
Percopo, Madrid, 1995).
Entre ellas hemos elegido aquellas más vinculadas con el momento actual para
que nos ayuden a entender las razones que movieron al Papa a elegir a semejante
patrono y a designar en plenos tiempos electorales de la Argentina a tan peculiar
presidente.
“Intemperante y tenaz, volcó sus dotes polémicas a la propaganda… Supo
distorsionar el sentido de su polémica con Sepúlveda. Este, que no había propuesto la
esclavitud de los indios (sino un régimen tuitivo), ni su conversión por la fuerza (sino la
creación de previas condiciones políticas, para que luego los misioneros pudieran
predicar libremente), fue exhibido como un vocero de los encomenderos explotadores”.
“Su pensamiento se estructuró sobre la base a un monoideísmo : el de las mansas
ovejas indígenas perseguida por la crueldad de los lobos hispanos. Todo lo que de la
realidad americana no encajaba en este esquema maniqueo, fue suprimido por Las
Casas”.
“En su obra Apologética Historia, justificó los sacrificios humanos de los
indígenas a sus dioses demoníacos, por un principio de relativismo religioso (además de
cultural). En ella y en la Historia de las Indias sostuvo la noción de la bondad natural de
los salvajes, contrariando el dogma bíblico del pecado original de la humanidad”.
En estos tiempos de culto a la Pachamama, ante la cual se unieron un gobernador
argentino y su actual pareja, de la dictadura del relativismo, de la iglesia de la
propaganda, de proclamaciones ecuménicas irresponsables según las cuales uno se salva
practicando cualquier culto religioso, los textos citados gozan de gran actualidad.
Respecto a otro disparate que es afirmar que no existen culturas superiores a
otras no resisto la tentación de relatar un cuento del libro de Marie-Ange Pompignoli y
Bernard Peyrous, Dieu est Humour (Editions de l’Emmanuel París, 2007): un
evolucionado europeo encuentra a un bantú africano leyendo las Sagradas Escrituras y
le dice con aire de superioridad: ustedes todavía creen en estas cosas… A lo cual el
hombre de color, contestó con rapidez: Señor, si este libro no hubiera llegado a estas
tierras hace rato que lo hubiéramos comido.
En gruesos caracteres: no ser antropófagos, no comerse unos a otros, es un
progreso. Uno de tantos de lo que significa en un lugar la llegada del cristianismo, su
cultura, su civilización.

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