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Mañana los amantes de la misa tradicional en Andalucía tienen un reto

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La celebración del Summorum Pontificum es más que un acto académico, una comida de fraternidad y una misa por el modo extraordinario. Debería ser la celebración gozosa de todos los que en Andalucía han luchado por la misa tradicional venciendo no pocas dificultades.

Por fin lo tienen de dulce. Un conferenciante muy cualificado y el obispo de la diócesis cordobesa celebrando la misa en su catedral. Caso hasta hoy insólito en España desde la reforma litúrgica. Lo tienen con alfombra roja.

Ya es cuestión de los amantes de esa misa hacerse notar. Porque si fueran cuatro gatos, para los gatos.

Es muy común acudir al victimismo y creo que tienen sobrados motivos para haberse sentido víctimas. Pienso también que eso está ya muy superado en Andalucía. La misa por el modo extraordinario existe bastante consolidad en Córdoba, Sevilla, Málaga, Cádiz y Jerez.  Y se ha celebrado sin problemas en otras localidades. Ahora toca a quienes la reclaman dar muestra de que tiene seguidores. Porque sería absurdo solicitar algo a lo que nadie va a asistir.

Se ha superado ya, gracias a Dios, la guerra de las misas. No hay una buena y una mala. Ambas son santísimas, celebradas como la Iglesia quiere, porque renuevan incruentamente el sacrificio de Cristo en la Cruz. Totalmente. No en una más que en otra.

Caben preferencias personales y hasta disquisiciones académicas sobre cual de ellas representa mejor el sublime misterio de nuestra fe. Pero siendo buenas y santas ambas, ese mejor dice muy poco. Cabría una tercera forma que fuera todavía mejor. Y que no invalidaría para nada las dos existentes. La mente es capaz de todo. Y llegada esa tercera podría superarse con una cuarta.

Casi medio siglo de misa nueva, establecida por la Iglesia, la acredita sobradamente. Y muchos siglos de santificación eclesial con la antigua, igual. Es la Iglesia, y no opiniones particulares, la que ha decidido.  Y por las dos. Ahora corresponde a todos aquellos que se sienten mejor espiritualmente con el modo extraordinario hacer un esfuercito, que tampoco es descomunal, y presentarse en Córdoba asistiendo a la conmemoración.

Todos sabemos que por diversas circunstancias el reclamo de la misa tradicional, la de tantos gloriosos santos, es hoy minoritario. Pero tiene que tener alguna entidad. Aunque sea escasa. Y a sus fieles corresponde el proselitismo.

Uno, que lleva quince días de hoteles, está en su edad agotado y sin fuerzas para un hotel más. Estaré espiritualmente en la catedral de Córdoba mañana y deseando una asistencia representativa. Pero eso toca sobretodo a los andaluces que quieren esa misa por la que tanto han luchado. Su presencia es obligada. Y si la rehúyen que luego no se quejen. Es absurdo esperar miles de fieles. Pero menos de un centenar les dejaría vergonzosamente. Y el obispo de Córdoba tampoco se lo merecería.

Es absurdo plantear batallas con ejércitos inexistentes. Huestes minoritarias han alcanzado la victoria en no pocas ocasiones. Pero hacen falta esas huestes. Decididas, convencidas, militantes y proselitistas. Deseo de todo corazón que mañana en Córdoba estén presentes. En Francia, Estados Unidos, Gran Bretaña… son un movimiento imparable. ¿España is diferent? Esperemos que no.

http://unavocordoba.blogspot.com.es/

 

 

Comentarios
10 comentarios en “Mañana los amantes de la misa tradicional en Andalucía tienen un reto
  1. Reto aceptado y superado. Le escribo desde las puertas de la Catedral cordobesa en la que entre 400 y 500 personas hemos asistido a la Santa Misa Tradicional celebrada por el Sr. Obispo de la diócesis. Normalidad, alegría y Acción de Gracias a Dios. Él le pagará con creces a este buen padre y pastor la atención de sus ovejas venidas de toda Andalucía.
    LAUS DEO VIRGINIQUE MATRI

  2. En 50 años la misa nueva ha quedado acreditadisima, la devastación lograda por la nueva misa supero inimaginablemente los objetivos del mason Bugnini. Hasta BXVI reconocía el núcleo del problema de la devastacion en la liturgia.
    Yo no se como no enseñan en las escuelas de negocios del mundo entero la misa nueva, como paradigma de devastacion nunca visto en ninguna sociedad en todos los tiempos. Y luego se cebaban con el pobre Zapatero por inútil absoluto, y lo terminaron echando, si hubiera estado en la Iglesia lo hubieran perpetuado en el poder «irreversiblemente».

  3. Yo también animo a todos los fieles devotos de la liturgia tradicional, y a todos los que tengan interés en conocerla, a hacerse presentes mañana en la Catedral de Córdoba. Es una ocasión excepcional para unirse en la celebración de una forma litúrgica que merece la pena preservar y transmitir a las generaciones venideras. No podemos permitir que se pierda la misa con la que se han santificado tantas generaciones de fieles, la misa de tantos santos, la de tantos héroes, la que alentó a tantos mártires. Merece la pena luchar por ella y una forma muy fácil de hacerlo es la simple asistencia a la que mañana celebrará el Obispo de Córdoba en su catedral.

  4. «Caben preferencias personales y hasta disquisiciones académicas sobre cual de ellas representa mejor el sublime misterio de nuestra fe».

    Paco Pepe: los efectos de la mayor o menor bondad de uno y otro rito no se circunscriben al ámbito académico, sino tienen una influencia directa y determinante en la vida de la Iglesia: “lex orandi, lex credendi”. Resulta muy ingenuo pensar que un cambio radical en la liturgia en 1969 no iba a cambiar drásticamente lo que muchos creen dentro de la misma la Iglesia. Cincuenta años después, cada vez son más los católicos que ven los nefastos resultados con mayor claridad.

    El Cardenal austríaco Alfons Stickler, quien fue prefecto de la Biblioteca Apostólica Vaticana, escribió el 27 de Noviembre de 2004 para la reedición del Breve Examen Crítico de los Cardenales Ottaviani y Bacci: «Muchos consideran hoy que los resultados de la reforma liturgica son devastadores. Fue un mérito de los cardenales Ottaviani y Bacci que descubrieron muy rápidamente que el cambio de los ritos llevaría a un cambio fundamental de doctrina.»

  5. Existe, en mi opinión, un problema de falta de catequización. Se ha roto en cierta manera la transmisión de la fe. Enseñar qué es doctrinalmente la santa misa, instruir en el latín aunque sea básicamente, enseñar a adorar, a entrar en el misterio, son cuestiones necesarias para que la misa en su Forma Extraordinaria vaya creciendo y los fieles que nunca la conocieron no se sientan perdidos en ella. Por otra parte, discrepo del blogger en que el crecimiento de la asistencia a esa liturgia sea cuestión de los fieles, si se reconocen que ambas formas integran el rito romano debiera entonces enseñarse en los seminarios a oficiar también en la forma extraordinaria. Es evidente que el que se dé esa formación no es cuestión de los fieles, sino de los rectores y obispos. Unos pocos sacerdotes que en cada diócesis fomenten la misa vetus ordo haría muchísimo bien.

    Aprovecho para felicitar al sr. obispo de Córdoba por ser pastor de todos.

  6. «Casi medio siglo de misa nueva, establecida por la Iglesia, la acredita sobradamente.»

    Paco Pepe: ¿usted ha pensado bien eso que ha escrito? Estos cincuenta años de Novus Ordo coinciden con la mayor y más devastadora crisis de la Historia de la Iglesia, ¡menuda acreditación! En todo caso, lo que se ha acreditado es que urge volver a la Tradición cuanto antes.

  7. Que optimista es usted con eso de que las guerra de las Misas se ha terminado y también con lo de «Misa consolidada».
    No me compare usted la Misa consolidada de Córdoba o de Sevilla que se celebra cada domingo y día de precepto con la de Málaga que se celebra con horario cambiante e inseguro y que muchos allí quisieran eliminar del mapa porque se avergüenzan de las tradiciones.

    En Andalucía sigue habiendo muchos enemigos de la Misa Tradicional y, aunque debe animarse a la asistencia, con que un pequeño grupo de fieles quisiera que se celebrase ya debería bastar. No debería ser necesario salir a las calles para mendigar una Misa (como parece que es necesario hacer con muchos obispos de este país)

  8. Si es la misma misa, no tiene caso perder el tiempo en asistir a la antigua. No es lo mismo un caballo alazán que un burro tiñoso. Asi que cada quien saque sus conclusiones.

  9. Don Pacopepe no se debe determinar la importancia de las cosas por el número de sus adeptos. Han sido cincuenta años de desprecio al Vetus Ordo y no podemos pretender en tiempos de apostasía e ignorancia que se llenen las iglesias con la Misa de siempre.
    Para mí ha sido precisamente un descubrimiento reciente.

  10. «Se ha superado ya, gracias a Dios, la guerra de las misas». No te lo creas tanto, querido blogger. La sombra de Francisco es muy alargada y algún obispo con aspiraciones cardenalicias mal soporta la existencia en su diócesis de la Misa Tradicional, y a veces se le ve el plumero, tanto en su persona, como en algunos miembros de su curia, tan deseosos del nombramiento como el propio obispo. Y hasta aquí puedo leer, como se decía en el famoso concurso televisivo.

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