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LUCES EN LA NOCHE OSCURA

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luces de la ciudad durante la noche 1901339 Foto de stock en Vecteezy

LUCES EN LA NOCHE OSCURA

En esta nota quiero destacar tres luces que iluminan la noche oscura de la Iglesia y del mundo en la cual vivimos.

En primer lugar, la de “Corazón de León, el arzobispo de San Francisco, Salvatore Cordileone, que me recuerda un dicho de uno de mis maestros muy queridos, Samuel Wenceslao Medrano, hombre formado en los Cursos de Cultura Católica: “lo elemental es a la vez lo fundamental”. El arzobispo norteamericano nos convoca a volver a lo elemental: “abrazar y vivir lo católico íntegramente, e invertir en belleza, porque a Dios debemos ofrecerle lo mejor.

Los actos internos de la virtud de religión son la oración y la devoción; el segundo, en sentido estricto no es la devoción, por ejemplo, a un santo determinado, “San Antonio, dame novio”, sino poner todos nuestros talentos, porque algunos tenemos, el arte, la ciencia, la filosofía, etcétera, al servicio de Dios, aquí la pintura, la escultura, la arquitectura, la música, al servicio de Dios; es lo que Cordileone llama “invertir en belleza”.

En segundo lugar, la luz aportada por Ignacio Ayau Kaigama, arzobispo africano, quien destaca la importancia que tienen en el desarrollo del catolicismo en su continente, la autoridad de la Biblia, como texto sagrado relevante y vivo, y la vigencia de las concepciones morales tradicionales.

Respecto a las Sagradas Escrituras, en un libro excelente “Dieu est Humour”, encuentro un relato muy ilustrativo, pues, al ver que un anciano caníbal leía su Biblia, un turista europeo, de vacaciones, se burla de él y le dice: “Mi pobre viejo, así vuestro país no progresará, ustedes están retrasados, hace largo tiempo que en Europa no se cree en estos cuentos”, a lo cual el viejo bantú le responde: “Y bien señor, si este libro no hubiera llegado aquí, hace rato que lo hubiéramos comido” (Éditions de l’Emmanuel, París, 2007, p. 127).

Respecto a las concepciones morales tradicionales, su vigencia protege a los hombres de color, que habitan al sur del Sahara, de la ideología del género y porquerías anexas.

En tercer lugar, la luz aportada por el obispo-monje de Noruega, Erik Varden, quien después de destacar el papel de la música en el culto litúrgico, que de alguna manera, nos permite hablar lo inefable”, nos habla de la importancia de la humildad, como expresión del realismo cristiano.

Me alegró mucho la coincidencia porque en el Instituto de Filosofía Práctica, hace ya varios años organizamos un curso cuyo tema fue “La revolución de la humildad”, en el cual estuvieron a mi cargo un par de clases, la primera, “Ubicación de la humildad en el orden de las virtudes” y la segunda, “Veracidad, jactancia y humildad”; en el mismo, hablaron entre otros, el Dr. José Luis Rinaldi, “Humildad y virtud de religión”, “Humildad y magnanimidad”, R. P. Dr. Alfredo Sáenz, S.J., “La humildad y el temor de Dios”, Hna. María de Monfort, S.S.V.M., “Humildad y soberbia” Dr. Enrique Roulet y “Grandes ejemplos de humildad”, Pbro. Dr. Ricardo Irigaray.

Muy interesante la opinión de Varden acerca del cambio de época en el norte de Europa, el desarrollo de una era post secular con “una apertura a la dimensión espiritual de la vida” a la cual los católicos debemos “ofrecerle alimento y una sana dirección”.

También me alegró la coincidencia de la elección del búho como como logotipo de su sitio Web, el mismo animal elegido como símbolo del Instituto de Filosofía Práctica y del Instituto de Filosofía del Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires, porque, aunque nos separen muchos miles de kilómetros estamos espiritualmente unidos “mirando en una misma dirección” para decirlo con palabras de Saint-Exupéry.

También debo destacar su respuesta acerca del acrónimo LGBTQ+ en donde observa “una cierta energía anarquista”, y agrega “puede ser agradable ser anarquista, al menos por un tiempo, y siempre y cuando la anarquía de los demás no interfiera con la mía. Sin embargo, la experiencia sugiere que nuestra naturaleza no es como la plastilina, sino que está orientada con una finalidad inscripta tanto en el alma como en el cuerpo. Mi cuerpo es esencialmente real, destinado a la resurrección y a la vida eterna”.

Acabo con San Agustín: “Creedme, cuando la muerte venga a romper vuestras ligaduras como ha roto las que me encadenaban, y cuando un día que Dios ha fijado y conoce, vuestra alma venga a este Cielo en que os ha precedido la mía, ese día volveréis a ver a aquél que os amó y que siempre os ama, y encontraréis su amor con todas sus ternuras purificadas”.

Bernardino Montejano

Comentarios
2 comentarios en “LUCES EN LA NOCHE OSCURA
  1. «Muy interesante la opinión de Varden acerca del cambio de época en el norte de Europa, el desarrollo de una era post secular con “una apertura a la dimensión espiritual de la vida” a la cual los católicos debemos “ofrecerle alimento y una sana dirección”»;
    desafortunadamente la opinión de varden es algo optimista e ingenua, ya que el secularismo en el norte y resto de europa no ha finalizado, sino que sigue su marcha rápida e imparable haciendo que las sociedades europeas se vuelvan postcristianas y ateas en términos prácticos. por ende la era postsecular todavía no ha llegado. y mucho cuidado! que en latinoamerica el secularismo, si bien lentamente, pero sin pausa, esta comenzando a secularizar las respectivas sociedades latinoamericanas.

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