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Los tres mosqueteros del Papa

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Por Specola Roma, Blog de impagable información,  leo este artículo de Magister, en italiano pero si veo, como es muy probable la traducción español la enlazaré también.

http://magister.blogautore.espresso.repubblica.it/2017/07/30/i-tre-moschettieri-della-corte-di-papa-francesco/

Aquí tenéis la traducción al español:

https://infovaticana.com/blogs/sandro-magister/los-tres-mosqueteros-la-corte-del-papa-francisco/

Por una vez me voy a permitir discrepar de mi admirado vaticanista. Llamar a esos tres esbirros del Papa Francisco sus tres mosqueteros me parece un insulto grave a esos inmortales héroes de leyenda que siendo cuatro: D’Artagnan, Athos, Portos y Aramis, todos les llaman tres. Los del Papa no tienen nada que ver con aquellos superhombres de Dumas que salían vencedores siempre sino más bien con un mediocre trío de la bencina a las órdenes de aquel malvado cardenal que nunca conocieron la victoria. Pese al apoyo del poder.

No pasan de ser tres mediocres individuos que en vez da prestar un servicio al Papa le desacreditan porque es inevitable juzgar al amo por la catadura intelectual y moral de sus criados. Hay un viejo refrán castellano que puede reflejar la situación: Dime con quien andas…

Tampoco es cosa de elevar la anécdota a categoría. No son los tres mosqueteros del Papa sino unos arribistas  de tres al cuarto que pretenden presentarse como los corifeos pontificios. Aunque sea indudable que el Santo Padre se deja querer.

Francisco es objeto de múltiples elogios sin duda merecidos algunos y otros exagerados. No entro ahora de donde provienen. Que también sería cosa de considerar. Pero entre ellos no figura nunca su profundidad teológica, su superioridad intelectual, sus grados académicos, su producción literaria, el aporte doctrinal… Tampoco me parece justo el calificarle como un vulgar peronista, ¿ha habido algún peronista que no fuera vulgar?,  porque Bergoglio podrá tener algunas de esas características argentinas pero es bastante más que eso. Se trata de un Papa pastor, poco o nada intelectual, con claroscuros en ello y en lo que no voy a entrar pues esta entrada se refiere a un artículo de Magister y no pretende ser un estudio sobre el Papa Francisco cosa que por otra parte excedería muchísimo a mi capacidad. Es mi Papa, no tengo otro, le acepto sin la menor duda como tal y mis admiraciones son contenidas. El sedevacantismo está absolutamente fuera de mi pensamiento.

No falta quien sostiene que los mediocres intelectualmente se rodean de gente de todavía menos nivel que ellos para que no le hagan sombra. No es ninguna verdad axiomática. Tenemos muy reciente el caso de Juan Pablo II que no era ninguna lumbrera intelectual, fue otro Papa pastor, que tenía a su lado en destacadísimo lugar a un intelectual inmenso como era Ratzinger. Y sin que le hiciera la menor sombra.

Pues vaya, desde mi admiración por Magister, esa pequeña disidencia sobre los tres mosqueteros que ya digo que eran cuatro. Creo que esos héroes de mi juventud no se merecen la comparación con esas tres vulgares excrecencias o deposiciones que son Spadaro, Figueroa y el Trucho.

Comentarios
9 comentarios en “Los tres mosqueteros del Papa
  1. el trucho fernandez, spadarito, y el tal figueroa, un trió de mamarrachos de quinta que a duras penas llegan ser ser porristas aduladores de bergoglio. por ende nada que ver con los magníficos mosqueteros.

  2. Santiago dice: Echenique, una vez más hablas de lo que no sabes y de lo que no entiendes (me refiero al Opus Dei). Aburres a cualquiera con tus ideas fijas y tu falta de información y de capacidad de entender. Das pena.

  3. Wojtyla no sería una lumbrera intelectual pero era Doctor en Teología y profesor universitario, a lo cual Bergoglio ni si quiera llegó.

  4. No hay que ser muy avisado para constatar que no pocos habituales del Blog,desde hace un tiempo,mantenemos un clamoroso silencio sobre monseñor Bergoglio.Y no porque nos hayamos «convertido»,sino porque la hartura llega a límites insospechados,y hemos decidido esperar a que Dios y el tiempo reconduzcan las cosas.Es tanta la cutrez,la mandanga,la polilalia compulsiva,los gestos de opereta,el desarrapamiento invencible de algún que otro okupa vaticano,…,que no merece la pena incidir más en ello.
    Por eso,este pobre alineador de rimas que soy,hoy quiere traer a una verdaderamente grande,que viene al pelo:
    Nada te turbe,
    Nada te espante,
    TODO SE PASA.
    DIOS NO SE MUDA…
    LA PACIENCIA,
    TODO LO ALCANZA
    Quien a Dios tiene,
    nada le falta…
    Sólo Dios basta.
    …………………………………………..
    Se «predica» una «iglesia en salida»,que más bien es una iglesia «salida».
    Bien:Poco más puede hacerse que entrar dentro del inestimable tesoro de sabiduría y de santidad que es la Tradicíon de la Iglesia,para profundizar en él y no perdernos.Asi obran todas las semillas durante el invierno,llevando a cabo una interiorización aparentemente anonadante durante el invierno.
    Para eclosionar en primavera…

  5. Nunca lo había visto. Cardenal del Opus Dei, que ataca a los cardenales de los dubia, pero no a los que generan los dubia con sus errores y heterodoxias, duramente criticado por sacerdote del Opus Dei que ni se calla ni piensa hacerlo en esta época de tanto silencio cómplice o tanto incienso a la ambigüedad y al error. El cisma también se da en el Opus Dei. ¿ Porqué han enterrado las tres campanadas ?
    Vamos a aclarar las cosas, de una vez. I
    A las 5:02 PM, por José Luis Aberasturi
    Cipriani

    O, al menos, a intentarlo. Porque no se puede añadir oscuridad sobre oscuridad: tiene que hacerse la luz sin cálculos ni tapujos. Y eso solo se puede hacer con la verdad en la mano. Con la verdad completa, guste o no guste. Sin cuquerías. Sin falseamientos. Ni mucho menos pretender “ser más papistas que el papa»; porque esto hace tanto daño -como mínimo- como ir “contra” el papa: las dos cosas oscurecen, aunque pueda parecerle a algunos que no.

    Por eso, hay que decir las cosas y mostrarlas a la luz. Y luego cada uno entenderá lo que tenga que entender: lo que quiera Dios que entienda, o lo que uno esté dispuesto a hacerlo o a rechazarlo. Porque el Señor no nos pide a todos lo mismo, pidiéndonos lo mismo a todos. Así, quiere que todos los bautizados, sus hijos, seamos santos, por ejemplo; pero no de la misma manera, sino cada uno en y desde su sitio, con sus circunstancias personales, que serán siempre las mejores circunstancias -las permite el Señor, y cuenta exactamente con ellas para ese fin- para que cada uno sea santo. Esta es su Providencia amorosa; porque cada persona es única e irrepetible: no somos fotocopias. Nunca y para nada. Y menos para Dios, nuestro Padre.

    Pues a lo que iba. La división entre los miembros de la Jerarquíano católica no solo es patente sino que, además, se hace cada vez más pública -también más evidente-, con el consiguiente desconcierto -cuando no algo más que “pequeño escándalo»-, entre los fieles, sus ovejas. Ejemplos tenemos todos los días y a todas horas.

    Lo penúltimo que ha saltado a la palestra son las barrabasadas del card. Marx, doliéndose en su corazoncito -que se le desborda de enorme- porque la Iglesia Católica no sea “pionera en la defensa de los derechos LGTB»; ni lo sea ni lo haya sido: quizá se le escapa a este sr. cardenal que así, “derechos LGTB” tal cual, hasta antesdeayer no existía ni el nombre; y hasta 1994, por ley -civil- estaba prohibida la homosexualidad en Alemania. Pero bueno, “pelillos a la mar».

    Lo último, unas declaraciones del cardenal de Perú en las que brillan algunas “perlitas” y descalificaciones -a lo directo, y con trazos más que gruesos- contra los 4 cardenales de las “dubia”, sus hermanos, se supone. Y puede estar en su derecho de hacerlo; derecho que no discuto. Pero, en todo caso, es el mismo que tengo yo para decir lo que voy a decir a continuación.

    En primer lugar, señalar la contradicción en la que incurre. Y así, no duda en criticar y condenar a los cardenales de las “dubia” por “haberlas publicado», para añadir inmediatamente: “no me parece correcto, realmente no». Mientras, él, está “publicando” sus opiniones contra sus hermanos cardenales en Notimex, una agencia estatal de noticias en la ciudad de Méjico.

    Por si no había quedado claro, lo remata: “Creo que cualquiera puede manifestar con gran franqueza lo que quiera” [que debe ser lo suyo por lo del primado, a la vez que se lo niega a los otros; con lo cual, ¿en qué quedamos? ¿se puede o no se puede?], “pero saltar a la prensa ya es otra cosa. Me parece que se equivocaron, aunque se trata de gente buena”: es todo lo más que va a decir en su favor. Y para dejar el asunto ya liquidado: “Hay que estar atentos, no seamos tontos, pero las cosas no deben ventilarse en los medios de comunicación».

    Bueno, ya se ve que se ha dado bula a sí mismo para hacer exactamente lo contrario, de tal manera que, lo que niega tan ricamente a los demás cardenales, él si puede hacerlo con toda tranquilidad de conciencia, según parece manifestar. Debe ser cosa del “Primado” o así.

    El otro punto, en mi opinión, es más de fondo. No se puede criticar a los 4 cardenales de las dubia, calificarlos de malos y de que han hecho mal, y luego no decir ni una palabra sobre los cardenales, también hermanos suyos -más hermanos suyos a lo que se ve que los anteriores-, que dicen burradas, cuando no “herejías», dicho esto último en lenguaje coloquial y no en lenguaje teológico.

    El cardenal de Perú lo enmarca muy fuertemente: “Esto lo digo con mucha claridad: el demonio tiene objetivos, busca dividir». Es tremendo. Porque esto lo dice contra 4 cardenales que no han hecho más que lo que tenían obligación de hacer; y no por ellos, sino por los fieles y por la Iglesia.

    Por contra, en relación a los cardenales que propugnan -y practican: lo han dicho públicamente- dar la comunión a los católicos divorciados y recasados por sus pistolas; que defienden “los derechos” de los “practicantes” LGTBI -casi ninguno católico, fijo, ni ganas de serlo, supongo-, y propugnan, por tanto, una “discriminación positiva” -como ha pasado en el mundillo civil-, y les conceden de facto una “bula” que se niega a los demás católicos a los que sí se les recuerda la vigencia de los Mandamientos -al menos hasta hace una semana-, y cosas por el estilo…, ¿estos -que también existen y están ahí largando en los medios- no dividen? ¿No hacen ni dicen nada malo? ¿Van de la mano con la Iglesia y hacen lo que tienen obligación de hacer? ¿No están tentados o engañados por el demonio? No me negarán que es fuerte.

    Entonces y aunque no lo haya pretendido ni lo pretenda: si el cardenal primado señala con el demonio a los cardenales de las “dubia», y calla clamorosamente respecto a los que son envenenadores de conciencias y demoledores de la Doctrina y de la Fe católicas, está poniendo de manifiesto algo tremendo: que los que defienden la Doctrina y la Fe son los malos, y los que la atacan y la derriban, los buenos. Y se cumple en él mismo, a pesar de que lo denuncia en los demás, otra contradicción: “no buscarle tres pies al gato», porque -sigue diciendo- “la obligación de todos los fieles es mostrar cercanía al líder católico». ¡Acabáramos!

    Pero aquí vuelve a fallarle la objetividad y la lógica al bueno del cardenal primado. Y le pregunto sinceramente -aunque ya sé que todo esto no lo va a leer y, por lo tanto, no me va a contestar, ni lo pretendo-: ¿cargarse, como hacen Marx, Kasper & cía, la Doctrina y la Fe bimilenaria de la Iglesia, “es mostrar cercanía al líder católico»?

    Yo, personalmente, nunca me lo hubiese imaginado; pero, tal como están las cosas, ya se ve que todo es posible…

    Y seguiré; porque esto hoy ya se ha alargado demasiado. Pero no lo puedo dejar aquí, porque hay más. De fondo, claro. Insisto.

  6. Con todo respeto por Magister creo que es un error involuntario hablar de Tres Mosqueteros que con D´Artagnan era cuatro «de los buenos y nobles caballeros del Rey en defensa de la Reina Ana», me parece que debe haber querido referirse a los Malos de Dumas es decir el cardenal Richelieu, y a sus agentes Milady de Winter y el conde de Rocheforf, el cuarto podría ser el verdugo de Lille, el cual narra las primeras fechorías de Milady que llevaron a su marca con la flor de lis por seducir y corromper a un sacerdote, su hermano, que después se ahorcó por remordimientos cuando Milady lo abandonó por el Conde de la Fère (Athos) que fue su marido.
    He visto las películas de los Tres Mosqueteros, pero la que más recuerdo con cariño es la de Cantinflas (en una escena la dicen que le tiene que hablar al Cardenal del amor y entra y le habla al Cardenal del amor, del amor y del amortiguador…..).

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