Los religiosos en el Annuario Pontificio de 2020 (I)

|

Ver las imágenes de origen

Ya en nuestro poder los datos del Annnuario Pontificio de 2020 los añado a lo publicado en años anteriores, que reproduzco.

Este año salen más tarde pues hasta ahora, por el COVID19, no había podido hacerme con el Annuario Pontificio

<

Reproduciré lo entonces escrito con una coletilla final que incluye los nuevos números que son los del 1 de enero de 2019 según los publica el último Annuario. Son datos oficiales, lo que no excluye que algún instituto haya podido engañar en sus números. Si lo hizo, sería al alza. No iba a dar a sus superiores cifras peores que las obtenidas.

Y en estos números no están incluidos los fallecimientos por la pandemia pues se cierran a 1 de enero del año anterior. Por lo que ni siquiera figurarán en el del próximo 2021. Que han tenido que ser trágicos para unos institutos muy envejecidos. Por ejemplo, limitándonos a España y a los jesuitas españoles, solo en abril de 2020, fallecieron 24. Y entre 2019 y lo que llevamos de 2020, 112.

Los religiosos eran un cuerpo numerosísimo al servicio de la Iglesia.  A la que dio santos sin número y gloriosísimos no pocos, misioneros, teólogos, directores de conciencia, educadores, predicadores, monumentos de caridad… Y universidades, asilos, hospitales, colegios…Lo más selecto, entregado, sabio, santo, estaba allí. El pueblo fiel los veneraba, el Papa y los obispos tenían en ellos absoluta disponibilidad para lo más difícil. Hasta que… Desde hace cincuenta años, maldita primavera posconciliar, emprendieron una acelerada carrera hacia el abismo.

Mucho tiempo se disimuló. Eran un cuerpo vivo y numerosísimo en el que las deserciones, innúmeras, y la muerte, no manifestaban claramente la inmensa ruina a la que hoy se ha llegado. Ahora ya es imposible ocultarla. Estamos ante unas cifras críticas. Que todavía son más graves que el mero enunciado de las mismas. Porque el número total es todavía muy elevado. Lo verdaderamente preocupante es que está en bastantes, podrido. Con dos cánceres hoy ya terminales en no pocos. El de la secularización de los miembros, sin oración, ascesis, vida en común, pobreza, castidad, obediencia… Y el de la ancianidad. Han dejado de ser un cuerpo vivo, con renovación generacional, para convertirse en un club de jubilados solterones que contemplan al parecer indiferentes como mueren irremisiblemente sus órdenes y congregaciones.

No saben atajar la gravísima enfermedad y lo peor es que no quieren reconocerla ni remediarla. Muchos superiores tendrían que haber sido echados a patadas hace ya mucho tiempo. Por inútiles, todos, y por malvados no pocos. Sin embargo han renovado sus cúpulas suicidas sin el menor intento de rectificación. Hoy ya, en algunos casos, imposible. ¿Qué joven va a entrar en un asilo de ancianos sin ilusiones ni futuro? Llevo años señalando, sin resultado alguno, salvo el odio que me profesan por poner de manifiesto lo que es pura evidencia, la meta segura a la que ya están tocando. Por muchos disimulos y mentiras que hayan querido propalar. “Somos menos pero mejores”. Falsísimo. Sois muchos menos y mucho peores. Sois una muerte anunciada. Y anunciada para muy pronto en no pocos.

Hasta aquí la introducción del año pasado a la que desgraciadamente no tengo nada que rectificar salvo la actualización correspondiente.

Jesuitas: La Compañía de Jesús fue el buque insignia de las órdenes religiosas. Donde todas se miraban y a la que todas envidiaban. Con sana envidia. Milicia al servicio incondicional del Papa, hasta con un cuarto voto, se la encontraba en los lugares de más dificultad, donde era necesaria más santidad, más entrega, más inteligencia… Era la orden más numerosa de la Iglesia, con 9.000 miembros más que los franciscanos y 13.000  más que los salesianos en sus momentos cumbres. En 1965 llegó a haber 36.038 jesuitas. El año en el que concluía el Concilio Vaticano II. Después… La desbandada. A 1 de enero de 2012 quedaban ya sólo 17.676. Y un año después 17.287.  Hubo pues 399 jesuitas perdidos en un año. Año y medio después de la última cifra consignada en el Annuario Pontificio de 2014 que se cierra a 1 de enero del año anterior a estos efectos, podemos dar por seguro que han perdido ya el listón de los 17.000. Y a este paso, que parece irreversible, en tres años serán menos de 16.000. Eso no se arregla con la renuncia anunciada del P. General. Por obligada que sea dada su incapacidad. A lo que tendrían que renunciar es a su actual modo de vida. Pero antes muertos que observantes. El conjunto de los mayores de 80 años aumenta en cada anualidad. Con el consiguiente incremento de defunciones. Esta maravillosa primavera eclesial les ha hecho perder más de la mitad de sus efectivos: el 52%. A 1 de enero de 2014 eran ya sólo 17.008. En el año perdieron 279 jesuitas. Con lo que la pérdida ha subido ya al 53%. Y en tres o cuatro años habrán descendido de los 16.000. Tenemos ya los datos al 1 de enero de 2015. Se perdió el listón de los 17.000. Ya son sólo 16.740. En un año son 268 menos. Y un año mayores. Ya las pérdidas alcanzan el 54%

Un año después, a 1 de enero de 2016, ya sólo quedaban 16.378. Habían perdido 362 jesuitas. El declive va en picado y acelerado. Mas lo de siempre, Cada vez menos y más viejos. Hoy, 15 de mayo de 2017, igual son ya menos de 16.000- El año que viene, seguro. Y en España deben ser ya menos de mil. Pues como para que la Sosa cáustica siga en esa línea. Ya han perdido el 55% de los que fueron.

Ya en nuestro poder los datos al 1 de enero de 2017, 16.088. 290 menos que el año anterior. Un año y medio después de esos datos, al finalizar junio de 2018 que son ya menos de 16.000.

Decíamos también que los españoles deben ser ya menos de mil. Con lo que significaron los jesuitas en España. Más de tres mil a mediados del siglo XX. Pues sí, ya son menos de mil y es muy posible que al acabar 2018 sean menos de novecientos o apenas superando ese número. Una tragedia .Aunque si van a ser como la sosa cáustica, mejor que desaparezcan. La disminución respecto a su cifra máxima está ya en el 56%.

Como estaba cantado el 1 de enero de 2018 descendieron de los 16.000, en un año perdieron 246 religiosos y ya sólo quedan 15.842. Respecto a los que fueron en 1965 se han dejado en la gatera nada menos que 20.196 religiosos. Ha desaparecido ya el 57% de la orden y eso no se para.

Respecto a España la situación es todavía mucho peor, de los tres mil que llegaron a ser superada la mitad del pasado siglo, hoy deben quedar menos de ochocientos con lo que ha desaparecido el 75% del instituto. De esos ochocientos unos cuatrocientos deben superar los ochenta años y ciento cincuenta más los setenta. Cada año ingresan dos o tres, que no perseveran todos, y mueren cincuenta o más. Pues ya me dirán el futuro español a corto plazo y el general a más largo.

Otra clara muestra de la decadencia de la orden ignaciana nos la da el número de casas que mantenía. El 1 de enero de 2010 creo que llegaron a su número máximo, aunque en miembros ya habían descendido a 18.139 Entre casas, residencias, parroquias, colegios, noviciados, teologados… llegaron a tener abiertos 1,782 lugares. No deja de ser curioso, aunque fuera general con todos los institutos religiosos que cuantos menos eran más casas abrían. Esa huida hacia adelante naturalmente era insostenible y 2010 marcó el punto de inflexión. En 2011 cerraron ya 27 casas, 1.755. En 2012. 34 más, 1.721. Un año después se precipita la caída cerrándose 85 casas, 1636. El 1 de enero de 2014 se habían clausurado 38 más, quedaban 1.598. Un año después se habían perdido otras 26 casas, restaban ya 1.572. Un año más y 31 casas menos, el 1 de enero de 2016 , 1541. Hundimiento que no se detiene, el 1 de enero de 2017, otras 41 que se clausuran, quedan 1.500. Un año después no se clausura ninguna y siguen las 1.500 pero eso era insostenible y el 1 de enero de 2018 vuelven a cerrarse otras 23 y, perdido el listón de las 1.500 quedan ya 1.477

Según los últimos datos, el 1 se enero de 2019 ya eran solo 15.591, 251 menos que el año anterior y las casas habían bajado a 1.262, con una caída espectacular de 215 cierres. La pérdida de miembros sigue en el 57%

Salesianos: La congregación fundada por aquel gran santo que fue Don Bosco y que prestó extraordinarios servicios a la Iglesia en la educación de la juventud más necesitada, ha superado no hace mucho a los franciscanos y es hoy el segundo instituto masculino más numeroso. Su cifra más alta la alcanzaron en 1967 con 22.810 salesianos. A 1 de enero de 2013, eran 15.536. Con una pérdida de 47 religiosos respecto del año anterior. Si conservan esta moderada línea decreciente en no muchos años superarán a los jesuitas convirtiéndose en la congregación más numerosa de la Iglesia. Se han dejado en la gatera 7.274 salesianos lo que supone una pérdida del 33% de sus efectivos. Por lo que vamos a ver, unos privilegiados. El peso de la edad también se va haciendo notar en las defunciones por lo que en el último año han descendido en 156. A 1 de enero de 2014 eran 15.378. Todavía siguen en un 33% de pérdida. A 1 de enero de 2015 eran 15.270. 108 menos que un año antes. La pérdida subió un punto situándose en un 34% .

A 1 de enero de 2016 había bajado ya a 15.033, hoy es posible, diría que seguro, que sean ya menos de 15.000. 137 menos que el año anterior. La disminución sube un punto: el 35%.

Pues efectivamente los salesianos que había mantenido una reducción contenida se apuntan a la línea general. El 1 de enero de 2017 quedaban ya 14.884, 149 menos que el año anterior. Aunque siguen en el 35% de pérdida que dentro de su tragedia parece un dato óptimo.

El 2017 no les vino muy mal pues sólo perdieron 89 salesianos, eran 14.795 el 1 de enero de 2018, pierden el 36%. A 1 de enero de 2019 habían aumentado a 14.932. Están ya a solo 659 religiosos de los jesuitas y han aumentado en 137 efectivos. Continúan en el 35% de pérdida. Su esta tónica se hubiese mantenido hasta hoy, lo que no podemos saber, los salesianos serían ya la orden más numerosa de la Iglesia.

Franciscanos: Es la tercera orden más numerosa de la Iglesia después de haber perdido recientemente el segundo puesto Llegaron a ser 27.136 en 1963 y a 1 de enero de 2013 quedaban 14.043, con pérdida de 80 respecto a la misma fecha del año anterior. Han perdido el 47% de los frailes. A día de hoy podemos dar por seguro que son ya menos de 14.000. Pues no nos equivocamos mucho ya que a 1 de enero de 2014 eran 14.046 tres más que el año anterior. La pérdida se mantiene pues en el 47% de sus miembros. Ese incremento levísimo del 2013 al 2014 fue golondrina que no hizo verano. El 1 de enero de 2015 eran ya sólo 13.632, con lo que en esa anualidad se quedaron en la gatera nada menos que 414 frailes. Con lo que el porcentaje de pérdidas se eleva en tres puntos siendo ahora el 50% de los que fueron. Verdaderamente un annus horribilis.

Y no mejoran respecto al año anterior con los datos del 1 de enero de 2016. Ya sólo eran 13. 513. En un año se perdieron 119 frailes. Están en el 51% de pérdidas.

Y el declive continúa, el 1 de enero de 2017 habían descendido a 13.348, 165 frailes menos que el año anterior. Hoy deben estar muy próximos a perder el listón de los 13.000 y con la mitad, más o menos, octogenarios. Aunque siguen en una pérdida del 51%

El 1 de enero de 2018 se dejan 31 frailes más, 13.337, Siguen en el 51%

El 1 de enero de 2019 son 13.149, 188 menos que el año anterior. Han perdido ya el 52% de la Orden. Y no es aventirado suponer que hoy son ya menos de 13.000.

. Benedictinos: Logran su máxima cifra en 1963 con 12.131 monjes. A 1 de enero de 2013 eran ya solamente 7.236 pero habían ganado sobre la misma fecha del año anterior 5 monjes. Se han quedado por el camino un 41% de los que han llegado a ser. Dios quiera que se consolide ese mínimo incremento y que vayan recuperándose aunque sea tan lentamente.

Pues no se consolidó el incremento. A 1 de enero de 2014 eran 7.079, 157 menos que el año anterior. Con lo que la pérdida ha subido al 42%.

Y a uno de enero de 2015, 6.970, con una pérdida de 109 monjes en esa anualidad. La pérdida de efectivos ya es del 43% de los que fueron. Un punto más que en la anualidad anterior.

A 1 de enero de 2016 seguían descendiendo: 6.865. Y Montserrat no parece ser un vivero de la orden. Más bien una rémora. En un año han perdido 105 monjes. Ya están en el 44% de disminución.

Pues un año más sin síntomas de recuperación. El 1 de enero de 2017 ya quedaban sólo 6.725. Ciento cuarenta monjes menos que el año anterior. La pérdida es ya del 45%.

El 1 se enero de 2018 son 6.636, ochenta y nueve menos que el pasado año. La disminución sube al 46%

El 1 de enero de 2019 espectacular remontada, 6820 monjes. 184 más que el año anterior. La pérdida desciende al 44%

Incorporo los datos de la Congregación Subiacense Casinense, dentro de los benedictinos, que es a la que pertenece Montserrat, No es ella la responsable del aumento, En enero de 2015, eran 1,343. En 2016, 1.267. En 2017, 1.283. En 2018, 1.245. Y en 2019, 1.248

Capuchinos: Su cifra máxima fue de 15.849 frailes en 1963. A 1 de enero de 2013 quedaban 10.659 con una pérdida respecto del año anterior de 127 frailes. Han disminuido en un 33% respecto a la cifra máximo que alcanzaron. A 1 de enero de 2014 eran 10.229, con pérdida de 30 frailes. Con lo que la pérdida es ya del 36%. A 1 de enero de 2015 habían aumentado a 10.598. 369 frailes más. Verdaderamente ha sido un año espectacular. Y de su cifra máxima. los efectivos son ahora el 34%

Las últimas cifras, de 2016, apuntan un leve retroceso: 10.572. Siguen pareciendo unos privilegiados. Una disminución de 26 frailes y en una orden numerosa con no pocos ancianos me parece casi de matrícula de honor. Siguen en un 34% de disminución que para lo que estamos viendo es muy buen porcentaje.

El 1 de enero de 2017 había 10.538 capuchinos. Apenas 34 menos que el año anterior. Levísima disminución aunque creo que en ello tiene muy poco que ver España. La disminución continúa en el 34%. Resultado aceptable..

El 1 de enero de 2018 pierden otros 43 frailes. Quedan 10. 495. La disminución es del 34%

El 1 de enero de 2019n habían bajado a 10.461, pérdida del 34%.

Dominicos: En 1963 eran 10.150 quedando a 1 de enero de 2013, 6.058. Aunque son 111 frailes más de los que había un año antes. Si bien la situación de los dominicos españoles es pésima y llevan camino de desaparecer de la patria de su fundador, en algunas otras provincias se han hecho notables esfuerzos por restaurar la vida conventual y parece que comienzan a verse resultados. De todas maneras el hundimiento es muy notable y han perdido el 41% de frailes. Parecía que se confirma la leve recuperación de la orden. Que curiosamente coincide con el restablecimiento de la vida conventual, del hábito… en algunos lugares. A 1 de enero de 2014 eran 6.135, 77 más que el año anterior. Y en porcentaje la pérdida se ha reducido en un punto. Ahora son el 60 por ciento de los que fueron por lo que han perdido el 40% de los frailes. Pero los malos datos vuelven. A 1 de enero de 2015 ya eran sólo 5.769. con una disminución de 366 dominicos. El 44% de los que habían llegado a ser.

Los dominicos, en esta debacle general, están conociendo un leve pero prometedor repunte. A 1 de enero de 2016 eran ya 5.810. Gracias a las comunidades que atraen vocaciones. Y que a no pocos dominicos españoles les parecen de lo peor. Lo peor son ellos. Que los frailes hayan aumentado en 41 en estos días de hundimiento general me parece una óptima noticia. Las comunidades prósperas cargan sobre sí amortizar el hundimiento general de las otras. Y hasta lo consiguen con superávit. Me parece un mérito extraordinario de las mismas. La pérdida la han reducido al 43%. Sigue siendo muy elevada pero para lo que hay un motivo gozoso. Y a los agónicos españoles como para correrles a gorrazos.

El 1 de enero de 2017 han vuelto a descender:5.742, 68 frailes menos. La disminución vuelve a ser del 44%

El 1de enero de 2018 se produce otro milagro, Son 5 frailes más que un año antes: 5.747. Hay provincias que han vuelto a la observancia y tienen vocaciones. En los Estados Unidos por ejemplo. La disminución sigue en el 44%

Siguen con leves aumentos el 1 de enero de 2019 n el que son 5.753. Seis más que el año anterior. Siguen en el 44% de disminución.

 

Congregación de la Misión (Lazaristas): Alcanzaron su cifra más alta en 1969 con 6.284 religiosos. A 1 de enero de 2013 quedaban 3.347 con una pérdida de 344 respecto al año anterior. Han perdido el 47% de los que fueron y parece que sin enmienda. Pues algo de enmienda han tenido. A 1 de enero de 2014 eran 3.383, 36 más que el año anterior. A 1 de enero de 2015 vuelven los malos datos. Ya sólo eran 3.365,18 menos que el año anterior. La disminución sigue en el 47%.

Como estos parecen un Guadiana que aparece y desaparece, al iniciarse 2016 eran 3,582. 217 más que el año anterior. Muchos me parecen pero eso dice el Annuario. ¿Han falseado datos? Vayan ustedes a saber. Pero si son verdaderos la cifra es muy positiva. La pérdida se ha reducido al 43%.

El 1 se enero de 2017 siguen aumentando pues son ya 3.736, 164 más que un año antes. La reducción es sólo del 41%-

El 1 de enero de 2018 pierden 43 religiosos quedando 3.691. La disminución es del 42%

El 1 de enero de 2019 son 3.600, con una pérdida de 91 religiosos. Es extrañísimo este sube y baja anual. Ahora la disminución es del 43%

Agustinos: Llegaron a ser 4.548 en 1967 y a 1 de marzo de 2013 apenas quedaban ya 2.818, aunque eran 8 más que en la misma fecha del año anterior. Perdieron un 39% de los frailes. Pues vuelven a descender. A 1 de enero de 2014 eran 2.785, 33 menos que el año anterior   Mantienen el 39% de pérdida de frailes. Pésimo el año siguiente ya que a 1 de enero de 2015 habían bajado a 2.640, un descenso de 145 frailes con lo que la pérdida de miembros llega al 43% .

Son otros sube y baja sin que yo sepa por qué. A 1 de enero de 2016 eran 2.665. Quisiera que me lo explicaran. No veo el menor motivo para ese mínimo incremento. Más bien para su disminución. Pero eso dice el Annuario. 15 agustinos más. La pérdida se ha reducido al 42% de los que fueron

El 1 de enero de 2017 vuelven a descender pues ya sólo quedan 2.646, 19 menos que el año anterior, con lo que vuelven a una reducción del 43%

Y la tendencia no varía el 1 de enero de 2018 pues desaparecen otros 18 agustinos: 2.628. Siguen en el 43% de disminución

El 1 de enero de 2019 una leve pérdida de 7 frailes, quedan 2.621. Siguen en el 43%

Comentarios
10 comentarios en “Los religiosos en el Annuario Pontificio de 2020 (I)
  1. Los salesianos mandan a sus seminaristas a formarse en la decadencia, con los jesuitas: los filósofos en Granada; los teólogos en Madrid-Comillas. ¡Pero todo güay, oye!

  2. Lazarista; Pues habrán engañado al Vaticano. Yo me creo más la cifra que usted duce que la del Anuario y más de 500 desaparecidos desde 1-1-2019 parecen muchos

  3. A destacar que del número total de arrupitas fallecidos anualmente en España representa alrededor de la cuarta parte de las defunciones mundiales. También resulta muy notable el hecho de que en 2019 -por primera vez en la historia del arrupismo español- ningún novicio hiciese sus primeros votos. Así las cosas, será habitual que esta sequía se produzca cada vez con más frecuencia. Consecuencia lógica del invierno nuclear (disfrazándolo de falsa primavera «en primavera») que han provocado como resultado de su renuncia a seguir los postulados de ese gigante del espíritu que fue y sigue siendo San Ignacio de Loyola. AMDG.

  4. Buenas tardes, a día de hoy los datos de los lazaristas, según su intranet, son:
    – Obispos 28
    – Sacerdotes 2819
    – Diáconos 49
    – Diáconos permanentes 2
    – Hermanos 119
    – Incorporados 37
    Total 3054

  5. Y esas cifras son del 1º de enero de 2019, es decir, de hace un año y nueve meses y medio; puede parecer poco tiempo pero, en congregaciones de ancianos, ese periodo de tiempo es demoledor.Cuando se publiquen las cifras del 1º de enero del 2021, veremos una catástrofe sin precedentes.

  6. Desgraciadamente en el diagnóstico estoy de acuerdo. Me causa una impresión honda y dolorosa ver este hundimiento que tú retratas cada año. Pienso que, comparado con el estado -no hablo de números que desconozco- de los religiosos, el clero diocesano está mucho mejor, más sano, sin que por ello tiremos cohetes. Muchas diócesis, con buenos obispos, han capeado el temporal con buenos Seminarios, buena formación teológica y espiritualidad sólida, cosa que los religiosos no han hecho.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *