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Los jesuitas cierran su Facultad de Teología de Bruselas

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Aula del Instituto de Estudios Teológicos de los jesuitas en Bruselas.

Que se moría. Como la Compañía en aquella nación y el catolicismo belga. Algo han tenido que hacer muy mal.

http://www.religionconfidencial.com/mundo/jesuitas-cierran-facultad-teologia-Bruselas_0_2960103980.html

Apenas tenían ya alumnos. Y en estas noticias siempre se deslizan  datos al margen del titular pero que instruyen muchísimo sobre la situación. Desde el año 2000 hasta hoy en la provincia del Sur de Bélgica y Luxemburgo, pienso que debe ser la de lengua francesa, sólo ha habido cuatro vocaciones. En 17 años. No sabemos los jesuitas fallecidos en ese tiempo pero no es arriesgado suponer que muchísimos más.  Aquello es evidente que se muere. Y en muy poco tiempo. Es posible que los jesuitas belgas menores de 50 años, al menos los de lengua francesa, no  lleguen ni a la docena. Y los mayores se seguirán muriendo. En diez años habrán cerrado casi todo.

Por la fotografía, si responde a lo que hay, parece mucha aula para muy pocos alumnos. Sosa Cáustica lo lleva crudo. Porque él está en esa línea de apagar la luz.

Comentarios
16 comentarios en “Los jesuitas cierran su Facultad de Teología de Bruselas
  1. Los jesuitas están de capa caída desde hace décadas, y ello a pesar de haber «colocado» a uno de los suyos de Papa.
    No podemos echarle la culpa al Papa actual de la ruina de la Orden, pero viendo sus actuaciones, que no tiene Norte alguno, y si lo tiene es inconfesable, se entienden muchas cosas…
    En resumen, y que Dios me perdone: no me da ninguna pena que cierran su facultad.
    ES MÁS, CREO QUE SERÁ BUENO PARA LA IGLESIA CATÓLICA, o lo que queda de ella…

  2. Pero, no lo olvidemos, quieren morir matando y han conquistado, desgraciadamente, la cátedra de Pedro, gracias a la autodenominado mafia de san gallen.

  3. Ni una lágrima: desde el Desconcierto Vaticano II su labor ha consistido en dinamitar la Iglesia.Como pago por sus servicios, Dios los está fumigando como a las langostas y pronto no quedará ni uno.

  4. A 30 de junio, el número de jesuitas fallecidos en España asciende a 20, mientras que 13 la cantidad de jesuitas cuyo nuevo y permanente destino es la enfermería o el geriátrico. Esta última cifra delata que en el transcurso de medio año, 13 jesuitas, por cuestiones de salud ligadas a la avanzada edad, han dejado de ser útiles a la compañía para todo servicio que no sea otro que «rezar por la compañía».

    Asimismo, parece ser que en el noviciado hubo un abandono. En tal caso, el número de novicios sería de ocho: tres de segundo y cinco de primero.

    (Johnny-Gin)

  5. En Bélgica, dos cardenales y algunos obispos , tan «fervorosos» de la castidad tienen materia de meditación.

    El Altar de la Castidad

    Fray Anthony VanBerkum OP
    06 de julio de 2017
     

    La adoración antigua debe haber sido algo así como una combinación de matadero y hoguera.
    Se llevaban los animales que iban a ser sacrificados ritualmente y eran asados ​​en los altares. A menudo ciertas partes de estos animales eran comidos por los adoradores, según describe el Levítico, que reglamenta los usos de las partes de los animales ofrecidos ritualmente.

    Hoy, en la fiesta de Santa María Goretti, los altares evocan la ofrenda del supremo sacrificio y son la imagen propia en la Misa del día.
    El introito proclama: «He aquí que ella sigue al Cordero que fue crucificado por nosotros, poderoso en la virginidad, en la modestia de Su ofrenda, en Su sacrificio en el altar de la castidad.»

    Poco después, oímos el relato en Génesis sobre el sacrificio de Isaac, también sobre un altar:

    «Mientras los dos caminaban juntos, Isaac le habló a su padre Abraham y dijo: «¡Padre!» Le respondió: «Sí, hijo.» Isaac continuó diciendo: «Aquí está el fuego y la leña, pero ¿dónde están las ovejas para el holocausto?» «Hijo», respondió Abraham: «Dios mismo proveerá las ovejas para el holocausto.» Entonces los dos siguieron adelante.
    Cuando llegaron al lugar que Dios le había indicado, Abraham construyó allí un altar y preparó la leña. Después ató a su hijo Isaac y lo puso encima de la leña del altar.

    Una hoguera gigante no es quizás la primera imagen que viene a nuestra mente cuando pensamos vivir la virtud de la castidad, pero la liturgia de hoy sugiere que podría ser una hermosa pira.
    Se nos invita a seguir a Abraham y a construir en nuestras almas un altar dedicado a esta preciosa virtud.
    En este altar, nos es posible amontonar el bosque de nuestras buenas obras y encender el fuego con las llamas de nuestro amor. Finalmente, como Santa María Goretti, podremos arrojarnos a este altar como una ofrenda agradable a Dios.

    Pero, en última instancia, nuestro sacrificio por sí solo nunca puede ser verdaderamente digno del Señor.
    En cambio, como bien sabía Abraham, «Dios mismo proveerá … el holocausto.» Así como Abraham puso el cuchillo en la garganta de su hijo, también nosotros, abrasados en el amor, esperamos la misericordia de Dios, tal como reza la plegaria de la Milicia Angélica, en la imposición del cíngulo de castidad de Santo Tomás de Aquino.

    Querido Jesús: yo sé muy bien que todo don perfecto, y especialmente el de la castidad, depende del poder de Tu Providencia.

    Sólo Dios puede brindarnos una ofrenda digna para el altar de la castidad.

    Pero, si nos ofrecemos a nosotros mismos, Él nos tomará y hará con nosotros lo que plazca a Su voluntad.
    Muy probablemente aceptará el holocausto de algunos de nosotros, llamándonos a perseverar en una vida célibe en castidad.
    En tal caso se renuncia al gran bien de la prole para testimoniar la realidad del cielo que todos anhelamos.
    La dedicación de esta ofrenda corporal podrá requerir defenderla contra posibles ataques, como hizo Santa María Goretti.

    Probablemente a la mayoría de nosotros, el Señor nos responderá como lo hizo a Abraham.
    Dios le dio un carnero a Abraham para que lo sacrificase en lugar de Isaac, no porque la fe o el amor de Abraham fueran de menor cuantía y calidad, sino porque había elegido a Abraham para que tuviese una «descendencia tan innumerable como las estrellas.»
    El patriarca Abraham es un testigo de cómo Dios construye constantemente Su Reino incluso en este mundo.

    Aún podemos disfrutar de la hoguera bajo la nueva ley, aunque ya no haya adoración mediante sacrificios cruentos.
    Esto no significa que hayamos eliminado sin más, el sacrificio de animales.
    La nueva ley es el cumplimiento de la antigua, mediante nuestro sacrificio supremo en Cristo y con Cristo, en el altar de la castidad.
    Viviendo la castidad de acuerdo con nuestro estado de vida, nos unimos al «Cordero degollado.»
    Se trata del «más elevado cumplimiento de los sacrificios de animales de la antigüedad.»

  6. Allí estudió el siervo de Dios P. Tomás Morales … la Gloria qué dio a Dios la Compañía de Jesús…. Hoy un desastre, pocos jesuitas santos quedan, yo conocí varios en Paraguay….

  7. la que deberían cerrar es esa compañía del demonio conformada por los progre-jesuitas y cuyo desproposito general, el del bigotillo sosa, tiene por costumbre rebuznar cada vez que puede, eso si, con el visto bueno del porteño bergoglio.

  8. Se plantaron como dioses eruditos de la Ciencia del Bien y del Mal. Ahora administran despojos, pero eso sí, en vistosos salones con mesas de ébano…

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