
Lo de Barcelona pinta mal. Con la agravante, además, que el pintor es malo. Y por añadidura con los días contados.
Omella tiene mucho más de vendedor de enciclopedias que de arquitecto constructor de una casa. Para esto se necesitan estudios Para lo otro, labia y simpatía.Ya me dirán ustedes donde está Omella. Con el déficit añadido de que su carencia no se debió tanto a falta de oportunidad sino de capacidad.Y lo peor es que de ello ya se han enterado todos los que tienen una capacidad superior a la del de Cretas que,por lo bajo, debe ser el 75% del censo.
Confiar la Iglesia de Barcelona, y hasta la de España, a alguien que por lo que destaca es en ser un artista del tocomocho parece muy preocupante.
https://germinansgerminabit.blogspot.com/2021/11/barcelona-no-es-milan-aunque-nos-lo.html