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Los «curas casados» siguen dando la murga

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Enviado para el número del 16 de enero de Siempre P’Alante http://www.atrio.org/2016/01/llamamiento-internacional-de-curas-casados-al-pueblo-de-dios/#more-12762 Verdaderamente inasequibles al desaliento. Una actitud que hoy ya es patética. Porque no son nada. Se engañaría quien pensara que por aparecer en medios periféricos y sin lectores de vez en cuando tienen alguna significación en la Iglesia. Ninguna. Son cada vez menos, mayores y mas solos. Y esas famosas comunidades que no se les caen de la boca son todavía menos. No creo que ninguna pase, y si lo hace es por poquísimo, de una docena de personas, de la misma edad que esos «curas casados» que se reúnen en una casa particular para celebrar misas ilícitas. Y en casas particulares modestas, no es una crítica a la modestia sino una constatación de la realidad, 80 metros cuadrados, tres habitaciones, un saloncito y un baño y un aseo, ya me dirán cuantas personas caben en el saloncito. Viví unos cuantos años en una de esas casas y me las conozco muy bien. Los curas que abandonan el sacerdocio, en la inmensa mayoría de los casos por hacérseles imposible el celibato que también en no pocos de esos casos ellos pusieron en un riesgo insuperable, responden en mi opinión a tres tipologías, una de ellas, la absolutamente mayoritaria, con dos variantes. La mayor parte, seguramente más del 90% de los sacerdotes que abandonaron su estado para casarse, canónica o civilmente, viven después su situación en la Iglesia como simples seglares, no pocos como ejemplares seglares, o se han desentendido de ella y si creen todavía en algo de lo que en su día creyeron no se lo nota nadie. Muchos ocultan celosamente su estado anterior y les irrita que alguien se lo recuerde, estoy pensando en una alta personalidad de la sociedad española, y otros, aunque no lo proclamen, les es indiferente que eso salga a relucir. Los otros dos grupos son ya muy minoritarios. El primero es el de los rebotados contra la Iglesia a la que combaten con saña permanente. Como si les hubiera hecho algún mal. En todo caso se lo habrían hecho ellos a ella con su abandono. Me parecen simplemente mala gente mordiendo la mano de quien bastantes o pocos años les dio de comer. Y más bien, habrá algunos casos en que no, se mostro generosa ante la deserción. Porque muchos de los que se han ido han sido ayudados económicamente algún tiempo en el que se buscaban un medio de vida y otros incluso fueron colocados en ámbitos eclesiales. Lo que en principio me perece un error. No el recomendarles para un empleo civil sino darles uno eclesial. Como por ejemplo profesores de religión. Y por último queda, también ultraminoritario, el de los nostálgicos de su sacerdocio que han querido mantenerlo al margen de la disciplina de la Iglesia. Quieren seguir siendo curas y ejerciendo de curas. Cuando en los años postconciliares, de deserciones masivas, hubo un cierto número de sacerdotes secularizados que intentaron continuar su ministerio al margen de la Iglesia que no se lo permitía. Hasta les reconozco un cierto, aunque en mi opinión equivocado, mérito eclesial. Porque es duro tener que ganarse, con dificultad, las lentejas para su familia y además dedicar parte del escaso tiempo sobrante para intentar seguir haciendo de curas. Aunque ya lo suyo terminara derivando en un presbiterianismo dinamitador de la institución eclesial. Su error de cálculo, garrafal, fue el creer que los bastantes de la primera hora iban a continuar en el futuro. Y eso no llegó. De los nuevos abandonos, ya gracias a Dios muchos menos, prácticamente la totalidad entra en el grupo primero. En el de ellos, ni uno. Con lo que son un conjunto cada vez menor, los años no perdonan, y en puertas de la extinción total. Acaban de publicar, los últimos de Filipinas, un manifiesto con sus reivindicaciones. Que no importan ni interesan a nadie. A no tardar mucho tiempo el último apagará la última luz. Si es que a eso se puede llamar luz. Se mueren, se van, sin el menor relevo generacional. Y lo peor para ellos es que su desaparición no le importa nada a nadie. Porque son ya la nada.  

Comentarios
0 comentarios en “Los «curas casados» siguen dando la murga
  1. Al loro con las perlas:
    “Un nuevo tipo de iglesia y de comunidades es urgente…
    El eje de este nuevo modelo de iglesia debe ser la comunidad, la vida comunitaria de los creyentes en Jesús. Sin esos grupos vivos que comparten su vida y su fe, que intentan descubrir el Reinado de Dios y vivirlo, no hay iglesia…
    Para la renovación de la Iglesia y de las comunidades de creyentes hacia un modelo activamente comunitario de asamblea del Pueblo de Dios…
    Los retos actuales nos exigen abrir caminos de diálogo y… hacer así realidad aquellas intuiciones y declaraciones del Vaticano II (vida fraterna, solidaria, ecuménica, comprometida por la paz y la justicia con todos los hombres y mujeres de buena voluntad…) que tanta ilusión despertaron, que fueron arrinconadas como peligrosas y que hoy, con la llegada del papa Francisco, han cobrado actualidad y recuperado su carta de ciudadanía en nuestra Iglesia.
    Invitamos a todos los creyentes en Jesús a ser valientes y adentrarse en estas sendas de creatividad, adultez y libertad, para hacer cada día más real el Evangelio de la misericordia y de la responsabilidad ante los seres humanos y ante nuestra Madre Tierra”.
    ¡Con un par!
    Todo muy postconciliar: mención ya clásica a la “NUEVA IGLESIA del Concilio”; a la “asamblea del pueblo de Dios”; a la fraternidad, ecumenismo, y solidaridad arrinconadas por los anteriores papas malotes; y los vivas de rigor al jardinero de la nueva primavera postconciliar y del “evangelio de la misericordia”, “el divino Bergoglio”.
    ¿Qué tendrá este hombre que tantas esperanzas ofrece a lo mejorcito de la Iglesia?

  2. Y se saldrán con la suya porque laRerligión Católica ha sido oficialmente desacralizada además de desconfesionalizada y lo sacerdotes son persbíteros-pastores y ya no presbíteros-liturgos de Jesucristo. La lógica de la protestantización judaizada lleva al pastoralismo rabínico inevitablemente. No se necesita ser profeta para verlo.
    La enorme cantidad de curas secularizados a raiz del conciliarismo, con buena parte de ellos metidos a políticos de relumbrón, ejemplo el socialismo navarro de la famosa transición, son ejemplo incontestable. Pero los que han sido y son nefastos para la catolicidad son los ex-curas incrustados en el Institut Fe y Secularidad de la Universidad Carlos III y más aun las décadas haciendo una labor de profanidad mental en la Universidad a Distancia desde los tiempos de Virgilio Zapatero y adláteres.
    Sin embargo aún y todo lo peor de lo peor son los secularistas que se han quedado dentro de las estructuras sagradas de la Religión Católica demoliendo sin parar desde el interior en los propios cimientos.
    Esperemos qué sale de la exhortación postsinodal de Francisco como remate del Decreto Mitis Jesus. Un silencio espeso hasta el momento. Que nadie se alarme.

  3. Entre 1965 – 1985 se diò la gran mayoria del ABANDONO al sacerdocio. La edad promedio de estos sacerdotes es de 70 anos.

  4. En el artículo veo una actitud poco misericordiosa hacia los sacerdotes secularizados: puede que muchos hayan mordido la mano que en su día les dio de comer. Pero puedo afirmar que muchos otros entraron con las mejores intenciones, pero no aguantaron, no sólo la presión del celibato, ni tentaciones utópicas. La hipocresía, la falsa piedad, los valores alejados del Evangelio… ¡Anda que no hay sacerdotes que se han secularizado porque estaban hartos de la hipocresía de sus compañeros!

  5. Trato de comprender a estos sacerdotes, pero creo que deben evitar le auto engaño.
    – Todos ellos fueron ordenados en la Iglesia latina siendo adultos y sabiendo las condiciones que imponía.
    – Si bien todo el mundo tiene derecho a considerar que se ha equivocado y a tratar de rectificar, ello conlleva también unas condiciones. Lo mismo ocurre en cualquier ámbito; si alguien ha estudiado medicina y considera que su verdadera vocación es ingeniero, deberá estudiar ingeniería.
    Al margen de esto, no comprendo porque no puede ser una salida la de diácono permanente. Igualmente creo que el diaconado se instituyó como un auxiliar del sacerdote y no entiendo la razón de que en la práctica haya desaparecido, mientras que numerosos sacerdotes se dedican a la administración, periodismo o las labores más dispares y encima frecuentemente de manera más bien deficiente e incluso a veces incluso deshonesta.

  6. En su inminente viaje a Méjico, el Papa Francisco visitará la tumba de Samuel Ruiz, el Obispo simpatizante de la Teología de la Liberación que ordenó en su diócesis una infinidad de diáconos permanentes, en abierto desafío a la disciplina de la Iglesia sobre el celibato sacerdotal, hasta el punto de que Roma prohibió que continuaran estas ordenaciones, prohibición que ha sido levantada por el Papa Bergoglio. Algunos analistas ven en éste y otros gestos una muestra de que Francisco está abierto a replantear la disciplina actual al respecto.

  7. El nacionalismo catalán está lleno de ex curas, como nuestros amigos de Germinans han dejado bien claro una y otra vez. También hay muchos ex curas en la (des)información religiosa de la prensa española, p.e. Vidal o Juan Arias.

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