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Los abusos en un colegio de maristas

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Mary's monogram (Marist Brothers).svg Entendí que se trataba de un profesor no religioso, que los maristas había sido los primeros sorprendidos y que hasta se personaron en la causa contra el presunto pederasta. Pero algo más debe haber. Porque el comunicado separando temporalmente al subdirector del colegio, ese sí hermano marista, parece dar la impresión de que puede haber algo más. Aunque la nota no aclara ese algo: http://www.maristes.cat/slc/index.php?option=com_content&view=article&id=294%3Acomunicat-11-02&catid=8&Itemid=103 Buena sería alguna aclaración. http://germinansgerminabit.blogspot.com.es/2016/02/pederastia-en-los-maristas-de-sants-les.html

Comentarios
0 comentarios en “Los abusos en un colegio de maristas
  1. Mira por donde, ahora el Parlamento Catalán aprueban leyes anti-pederastas. A buenas horas, mangas verdes. Durante 50 años no os habéis enterado de nada. Guapamente. Y enhorabuena.

  2. Ya no son las víctimas, ni los periódicos, ni siquiera el propósito de enmienda —tímido y tardío—que Benedicto XVI ensayó en la agonía de su papado. Ahora es nada más y nada menos que la Organización de Naciones Unidas (ONU) la que, a través de un durísimo informe de la Comisión sobre los Derechos del Niño, acusa al Vaticano de haber dejado solos a los niños en manos de los sacerdotes pederastas. La ONU acusa a la Santa Sede de no haber reconocido jamás “la magnitud de los crímenes sexuales” cometidos por parte de sus religiosos y de “no haber tomado las medidas necesarias para proteger a los menores”. El resultado, según la comisión, es espeluznante: los abusos “se siguen cometiendo de forma sistemática mientras la inmensa mayoría de los culpables disfruta de total impunidad”. La Comisión sobre los Derechos del Niño exige al Vaticano que “destituya de sus cargos y entregue a la policía a todos aquellos que sean culpables de abusos sexuales a menores”, para lo cual pide que haga público el contenido de sus archivos.
    ONU ANTICATOLICOS.

  3. Los pederastras son tendentes a ir donde hay muchos niños. Es por eso que hay tantos entre los Hermanos Marístas, sus colaboradores y demás congregaciones en los colegios. Lo que choca es que en los propios Hermanos nunca hayan querído darse cuenta, ni el obispado, ni la diócesis, ni los padres hayan realizado denuncias, ni la policía hacer indagaciones, ni los Juzgados archivar denuncias, ni ……………..

  4. Fabricar un pederasta

    12 de febrero 2016
    Fray Dominic Bouck, O.P.

    La nación es un hervidero después de un serie documental en diez capítulos, estrenada recientemente antes de la Navidad, con el título: «Fabricar un Asesino.» La serie narra la historia de Steven Avery, que fue a prisión por una violación que no cometió, tras haber pasado sin motivo por la la oficina del sheriff, hasta que las pruebas de ADN lo exoneraron 18 años más tarde. Unos pocos años después de su emocionalmente liberación, se vio de nuevo en la cárcel por un asesinato brutal. Un ulterior examen ha convencido nuevamente a muchos, de su inocencia.

    En un línea similar, la revista Newsweek publicó el mes pasado, un artículo de portada, titulado:»Culpa católica?,» presentando un nuevo aspecto en el enjuiciamiento de un escándalo de abuso sexual. El artículo es muy gráfica en sus representaciones sobre el supuesto abuso sexual. En este artículo, Ralph Cipriano se adentra en el caso muy volcado en los media, de Monseñor William Lynn, «el primer Superior del país, en ir a la cárcel por no supervisar adecuadamente a un Sacerdote acusado de abuso sexual.»

    El denunciante es un joven que denuncia a dos sacerdotes subordinados de Lynn, acusándolos de abusar brutalmente de él, cuando era alumno de una escuela católica. Sin embargo, al estudiar la materia de la acusación y las declaraciones, aparecen, grandes incoherencias, según Cipriano. Uno de los sacerdotes encarcelados, como resultado del testimonio del joven era Padre Charles Engelhardt, cuya exoneración sigue siendo demandada por Su Congregación, los Oblatos de San Francisco de Sales, a pesar de que murió en 2014, «horas después de haber cumplido los 67 años de edad, esposado en una cama del hospital, bajo vigilancia armada y habiéndole sido negada una operación del corazón, que podía salvarle la vida.»

    Tanto la serie documental de Netflix como el artículo de Newsweek retratan en el juicio, una combinación alarmante de ambición y frenesís de los medios de comunicación, buscando lacerar al acusado. De acuerdo con la serie de Netflix, el cambio de actitud de los medios de comunicación locales y nacionales, una vez que se liberó a Avery fue impresionante. Hubo un momento en que casi querían canonizarle mediáticamente, pero en otro cambio instantáneo, se procedió a ahorcarle metafóricamente, dibujando de él en un ensayo de Nightly News, una imagen mucho peor que la de antes. Tal rapidez plantea preguntas y podría parecer sorprendente esta falta de escrúpulos, especialmente teniendo en cuenta la historia del encarcelamiento injusto de Avery.

    Sin embargo, debemos insertar aquí una nota cautelar: En los dos casos mencionados, la única manera de no saber ningún detalle alguno sobre estos casos, es acudir a los propios medios de comunicación social. De hecho, Netflix, Newsweek, y sus productores de contenidos se distinguen por la producción de perspectivas alternativas o historias llamativas.

    Nosotros, los que estamos más distantes de estos eventos no sabemos toda la verdad y de hecho, sólo Dios lo sabe todo.
    Dicho esto, nos es posible reconocer que el trabajo de alguna de las partes no es apropiado, e incluso es erróneo. Por ejemplo, si Avery o Engelhardt son o no, culpables, es evidente que las acciones de algunos abogados y algunos miembros de los medios de comunicación, influenciados negativamente, han motivado en la otra parte un descubrimiento exhaustivo de pruebas y hechos. Tal comportamiento permite grandes dudas para entrar en las mentes de la gente acerca de la veracidad de las denuncias.

    La historia de la Archidiócesis de Filadelfia es un botón de muestra la presunta extralimitación de algunos miembros de los medios de comunicación. En 2011, la revista Rolling Stone presentó un perfil de una testigo estrella incriminando a los los acusados ​​en un artículo escabrosamente titulado: «Delitos sexuales en los Archivos de la Iglesia Católica.» El mismo autor escribió la famosa «relación» de 2014 sobre una Universidad de Virginia, los abusos y la fecha de la violación, de lo que ya se ha retractado y por la que se enfrenta actualmente a una demanda por difamación. Los medios de comunicación saben que el público está ansioso por ver a una organización como la Iglesia Católica -que entre sus temas de predicación, incluye la denuncia de una fuerte decadencia de la moralidad en la tierra,- acusada deuna espectacularmente y terrible incoherencia.

    ¿De dónde viene todo esto?

    Como cristianos, se nos ordena firmemente no levantar falsos testimonios, de palabra y, por extensión, por escrito.
    El prólogo al Octavo Mandamiento en el Catecismo, es una lectura obligada para los productores y consumidores de los medios, pero tiene un especial relieve, referido a los periodistas: «Por la propia naturaleza de su profesión, los periodistas tienen la obligación de servir a la verdad y no atentar contra la caridad en la difusión de información. Deben esforzarse por respetar con el mismo cuidado, la naturaleza de los hechos y los límites del juicio en sus críticas sobre los individuos. No deben caer en la difamación .»(CIC 2497).

    Los miembros de los medios de comunicación tienen un cometidol especial en la difusión informativa, en la entrega de datos y en el descubrimiento de hechos importantes que de otro modo sería difícil de obtener. Por ejemplo, los medios de comunicación han hecho un gran servicio en la toma de conciencia sobre la protección de los niños, que es una prioridad en nuestra sociedad y en la Iglesia. Sin embargo el punto de vista particular de los medios de comunicación también es susceptible de tentaciones de vanagloria a costa de la verdad. Un buen periodista siempre debe examinar su conciencia para descubrir sus prioridades.

    Es cierto que, dadas nuestras imperfecciones inherentes, la policía comete errores, los fiscales tienen a veces una visión opaca, y los medios de comunicación se entusiasman. Sin embargo, si el objetivo final de esta gente es atraer la atención y la adulación, ponen en grave peligro sus almas y el bienestar de otras personas. Pero si el objetivo se persigue con veracidad, humildad, diligencia y circunspección, lo difícil deviene asequible y claro. Pensemos en la imagen de la Justicia representada por una dama invidente.
    Sin estas virtudes, es imposible construir una sociedad justa y pensar que puede sobrevivir.
    Por otra parte, en un ambiente tan intoxicado, es casi imposible que la gente proceda virtuosamente y con diligencia en estos menesteres. Esto crea una especie de vacío de personalidad en algunos de los puestos más relevantes de la vida pública.

    Dicho esto, creo que el problema no es particularmente nuevo: Hace unos 2.000 años, un carismático predicador hebreo, inocente, fue ejecutado por un juez corrupto, muy atento a las demandas de fiscales llenos de envidia y de ambición, que sucumbió a la presión de una multitud mal informada, que nos representaba a todos .

  5. «…lo que por si mismo ni es pecado ni es problema mientras se mantengan célibes» (sic). Todos los sacerdotes y religiosos son célibes, pues no pueden contraer matrimonio. Se referirá a mantenerse castos. Y en cuanto a de quién es la culpa, hombre, además de quienes ha citado -que lo serían en segundo lugar-, principalmente es de quienes no se mantienen castos abusando de menores, no de sus superiores, que ignoran los hechos mientras éstos se producen; porque, después de burro muerto, cebada al rabo.

  6. Tengo la impresión que estamos ante el inicio de una dura campaña sobre este tema en los colegios de la Iglesia. Más aún cuando se está cuestionando la continuidad de los conciertos. Vamos a oir de todo y de todos. Y muchos van a aprovechar la situación para ‘colar’ sus goles. La Iglesia va a tener que lidiar el asunto con decisión pero también prudencia. Algo habrá que ‘huele’ mal y que convendrá ventilar para una mayor purificación. Pero también serán muchos los que aprovecharán para denigrar a la Iglesia. En este momento el problema en la Iglesia no es de pederastia (los casos que se presentan son de hace años) sino de auténtica homosexualidad.

  7. Desconozco el alcance jurídico por el que se le llama al juzgado. Se refieren a dos denuncias presentadas esta semana por dos exalumnos de unos 40 años y por hechos que habrían prescrito ya referentes a finales de los 80 y principios de los 90. O sea de hace veintitantos años…

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