PUBLICIDAD

Lo de Paglia es verdaderamente una masturbación

|

Arzobispo del Vaticano aparece en la pintura homoerótica que encargó

De este sujeto, el menos indicado para nada que tenga que ver con la Vida y la Familia, y que nos lo quieran meter con calzador no avala precisamente al empeñado en introducírnoslo, me entero ahora que en una de sus catedrales, tenía tres, encargó una pintura «homoerótica» que en su día causó notable escándalo.

http://infocatolica.com/?t=noticia&cod=28733

Que persona así sea presidente de la Academia Pontificia para la Vida y rector del Instituto Juan Pablo II para la Familia es una burla de la Vida, la Familia, Juan Pablo II y hasta del mismo Papa actual.  Paglia es una paja por lo menos mental. Cuanto antes nos libren de ella mejor. Mantenerlo en esos cargos es una vergüenza. Todavía mayor que la pintura de su catedral.

 

Comentarios
17 comentarios en “Lo de Paglia es verdaderamente una masturbación
  1. Echenique que joda con el Opus Dei. Clavate en una plaza y reclama a viva vos lo que calla la Obra y (…). (a veces el católico tiene la obligacón de insultar) Don Castellani me diría que estoy en lo cierto.

  2. Video sobre la aberrante y sacrílega obra de Paglia. Quienes incendiasen ese presunto templo, no incurrirían ni en sacrilegio ni profanación, pues toda esa exhibición es un intento vano de sacralizar la idolatría del sexo degenerado.
    Ese Paglia debería ser secularizado y excomulgado ya.
    La imagen de Cristo es la del peluquero de Paglia.

    https://www.youtube.com/watch?v=CmdX89lmQOQ

  3. Estimado Hermenegildo, en el arte las obras tienen vida propia, sin importar lo que el artista haya querido o no provocar. Repito, ¿hay algo que yo no haya visto?
    Y como católicos creo que deberíamos darle al obispo (en este tema de la pintura dichos, en los otros no opino porque no sé) el beneficio de la duda. Mas si, como sospecho, lo que quieren es enfrentarnos entre nosotros y ya bastante revueltas están las aguas sin que vengan a «ayudarnos» desde afuera.

  4. Daniel Argentina: no consta que Paglia hay desmentido en ningún momento la interpretación homoerótica que el pintor hizo de su obra. Por lo tanto, debemos creer la interpretación del autor.

  5. Repito el comentario que acabo de poner en Infocatólica sobre el tema:
    En mi opinión:
    1) Coincido con el que mas arriba dijo que esta es una imitación de mala calidad del Juicio Final de Miguel Angel.
    2) Las declaraciones del artista me parecen formuladas para llamar la atención, como mínimo, sin descartar alguna intención contra el Obispo.
    3) Nuestro Señor fue crucificado desnudo según los Evangelios y existen numerosas representaciones así: Andrea de Firenze, Giotto -nótese que anteriores al Renacimiento- Van Eyck, Miguel Ángel mismo… En religionenlibertad hay dos artículos sobre el tema de Luis Antequera, uno «De la desnudez de Cristo sobre la cruz en la iconografía cristiana», del 31 octubre 2010 (http://www.religionenlibertad.com/articulo.asp?idarticulo=11811&mes=10&ano=2010) y otro «Del Cristo desnudo retirado del Festival de Mérida» del 29 julio 2011 (http://www.religionenlibertad.com/del-cristo-desnudo-retirado-del-festival-de-merida-16834.htm).
    4) No aprecio, pese a los dichos del autor, aspectos homoeróticos en la pintura: ni tocamientos -no mas de los que aparecen en el Juicio Final-, ni transgéneros (varones con pechos femeninos), ni besos, ni una representación de los cuerpos que los haga físicamente atractivos mas allá de su desnudez; es mas, hasta no son agradables. Lo único que podría ser alguna indicación de algo parece un tatuaje, pero quedaría comprendido en la intención de que todos pueden salvarse si aceptan al Señor.
    5) Me parece que hay que ser prudentes en estas cosas, que pueden ser mas un intento de agraviar al Obispo, consciente o no, que algo real.

  6. No son solo los desnudos impúdicos y perversos que aparecen en ese mural. Hay allí toda una simbología inquietante que convendría estudiar a fondo en alguna imagen con más definición. Me gustaría saber, por ejemplo, qué representa esa extraña cosa que aparece bajo el arco (en la foto completa), que parece tenga cabeza de topo, y a la que ese «Jesucristo», imberbe y marcando paquete, dirige su mirada. Lo que parece claro es el símbolo de las Tablas de la Ley, uno a cada lado del mural, pero vacío de contenido, transparente.

    Que se toleren monstruosidades como esta me hace pensar que la «secta secreta», de la que habló la beata A.C. Emmerich, tiene ya mucho poder dentro de la Iglesia.

  7. Me alegra que alguiendiga las verdades: a este señor lo promovió el pontífice anterior, sí, ese al que tantos consideran «el no va más».

  8. El problema no es la Paja, sino quien la puso para que ardiera y arrasara todo en la Iglesia : el propio Pontífice. ¿ Hasta cuándo seguirá callando y tragando el Opus Dei ? ¿ Qué fué de las tres campanadas, que alertaban a los fieles de toda la Iglesia ? ¿ Ha perdido vigencia la máxima » Quien calla otorga » ?

  9. Una cosa es dialogar con el mundo, siguiendo el llamado «espíritu del Concilio» (esto es, aprehender «semillas del Verbo» en las otras religiones y aun en las manifestaciones artísticas de toda la muy diversa familia humana con independencia del credo o no credo de cada autor, etcétera), y otra muy distinta es, al calor de esa legítima búsqueda, guiñar un ojo a lo que no casa con la doctrina de la fe católica, aplaudir lo que es contrario al Evangelio y a la Tradición de la Iglesia.

    Solo Dios tiene derecho a juzgar en verdad las intenciones con que este monseñor Paglia hace lo que hace, pero «si por sus frutos los conoceréis», desde luego más allá del juicio sobre sus intenciones y de entrar en ese sagrario que es su conciencia, no pocos de los frutos de la acción pastoral de este prelado italiano parecen podridos, o lo están sin duda, vamos, hieden, están como fruta pocha. Y en los mercados -seguimos con el símil-, la fruta y la verdura que están pochas, o sea, podridas, siquiera estropeadas, o se venden a muy bajo precio en el mejor de los casos, o se destina al consumo de los cerdos, o directamente se arrojan a la basura, a los estercoleros.

    Y ahora uno se acuerda gracias seguramente a este símil que hemos seguido aquí, de esto del Evangelio: «No echen las joyas a los perros ni a los cerdos, porque las pisotean y…» Ciertamente, la actuación pastoral de no pocos pastores en toda la etapa postconciliar (y ojo, quien estas líneas escribe no rechaza el Vaticano II, lo acepto plenamente) aparece claramente como un intento de «compartir esa joya de las joyas y los tesoros que es el Evangelio y todo el misterio sacramental y salvífico que es la Iglesia» no digo ya con las personas alejadas, que me merecen todo el respeto del mundo y más, sino con los enemigos de la Iglesia; los enemigos de la Iglesia, haciendo honor a su profesión de odio y guerra a la Esposa del Esposo, no se han andado con chiquitas, y así, cada vez que han podido, han entrado a matar, han tratado de golpear fuerte, para hacer daño.

    Y lo han hecho. Y lo siguen haciendo.

  10. Luego nos extrañamos del pontificado de Francisco, pero yo ahora me estoy dando cuenta, de es la punta del iceber, sin más. Todas estas cosas ya se estaban gestando. Ahor sale toda el corcho a flote por no decir otra cosa.

  11. Pues el mural es feo de narices, vamos que acongoja, de esas cosas que te ponen los congojos en la garganta. Y efectivamente no sube el alma hacia Dios por la estética, ni a lo celestial. Que lo repito nuevamente , para decidir qué se pone en plan artístico en la Iglesia hace falta que, los deciden sobre ello, haya pasado un buen test de sentido estético… y moral.

  12. Pues en tiempos de Benedicto XVI (aunque inaugurado ya con Francisco) se dio un concurso a un escultor homosexual para que hiciera un san Miguel en los jardines del Vaticano. En las fotos no se aprecia tanto, pero yo he tenido oportunidad de verlo en persona y es como mínimo impúdico (un efebo desnudo en incómoda pose). Hasta el personal del Governatorato hace bromas con la estatua para rebajar el choque al visitante.

  13. No entiendo por qué esto no se supo cuando Paglia fue nombrado por Benedicto XVI Presidente del Pontificio Consejo para la Familia.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *