Las enormidades que dicen, sin la menor corrección por parte de nadie y más bien con aprobación explícita como lo es la publicación en L’Osservatore, es como para pensar que la Iglesia parece dejada de la mano de Dios.
A Sosa y Spadaro, por citar sólo a los últimos escandalizadores, se une ahora este nuevo jesuita del que cabe suponer y no exageradamente que no cree en Dios.
http://catholicvs.blogspot.com.es/2017/07/losservatore-romano-la-religion-surge.html
Como el que tendría que tomar medidas es el citado e impresentable Sosa, y de más arriba tampoco se espera que lleguen, tenemos que repetir lo de Dante: lasciate ogni speranza.
