![]()
Entusiasta no parece.
Y es que seguramente no hay el menor motivo para el entusiasmo.
Extraña habilidad del obispo por esgorciar algo que funcionaba bien.
Gratuitamente, estúpidamente, incomprensiblemente.
Uno, que de Opus no tiene nada más que la aceptación sin mayores entusiasmos de lo que la Iglesia acepta, o aceptaba, tampoco se entusiasma lo más mínimo por el rajoyismo, calificativo en mi opinión sumamente descalificante, de algunos opusinos.
Lo de pedir perdón por la monumental patada que te han pegado en plena retambufa pues como que a mí no me va.
Y cariñitos en la cara tampoco