Me cuesta trabajo creer la historia de los anillos. Como si fueran dos adolescentes cursis embobados el uno con la otra y la otra con el uno. ¿Os imagináis la tierna mirada de ella introduciendo el anillo en su dedo al tiempo que pronunciaba con ojos extasiados y voz emocionada: Javier… O tal vez: Javi… Es posible que sea falsa pero así lo cuenta el Diario de Mallorca y en primeros titulares: http://www.diariodemallorca.es/mallorca/2015/12/10/obispo-mallorca-colaboradora-pusieron-anillos/1077475.html Todo este asunto es tan lamentable, tan increíble, a la vez tan memo e infantil, que sigo creyendo indispensable aunque haya mucha novelería falsa en todo, que a nada que tenga algo de verdad, ha incapacitado a Salinas para continuar de obispo. Tenía una escopeta que hasta es posible no hubiera disparado nunca, se le puso una señora a tiro y apretó el gatillo. ¿Hizo blanco? ¿Disparó sólo en broma pero sin intenciones de acertar? El hecho de tener novia un obispo, si no pasara a más, no es pecado contra el sexto mandamiento. Aunque sea grotesco, ridículo e incompatible con la dignidad episcopal. Con esto no entro en si la tuvo o no ni si pasó a mayores o se quedó en un embobamiento admirativo. Todo es lamentable. Y pasara algo más o no tuvo al menos una consecuencia desgraciada. Rompió un matrimonio. ¿Es el marido un celoso compulsivo que hace cuestión de lo que no es más que un simple saludo o una dependencia profesional sin la menor trascendencia? Pues hasta pudiera ser posible. Pero lo de los anillitos, de ser cierto, que tampoco lo sé, sería ya de aurora boreal con balcones a la calle. En nada ha sido esta cigüeña descubridora del turbio asunto. Tenía algunas noticias al respecto pero me las callé cual muerto. Hasta que apareció en la prensa. Y con tremenda relevancia. Cierto que no tenía buen concepto del obispo Salinas y lo expresé en ocasiones. Pero en temas como estos creo ser, y quiero ser, de exquisita prudencia. Ahora, una vez que se hacen públicos, no entiendo por qué debo ocultárselos a mis lectores. A los que quiero informados de lo que ocurre en la Iglesia. Aunque en ocasiones lo que ocurre no sea agradable. Lo de Mallorca ha explotado con general escándalo. Claro que todo puede ser una burda calumnia levantada contra un obispo que nada tiene que ver en ello. Él mismo reconoce indicios aunque asegura que mal interpretados. Ojalá fuera así. Pero mejor hubiera sido que no hubiera ni indicios. Mi madre, y los había recogido de la suya, decía que entre santa y santo pared de cal y canto. Me parece acertadísimo. Y más todavía si es entre quienes no son santos ni santas. Hoy ya muchos sacerdotes han aprendido que el trato con niños debe ser a la luz y con taquígrafos. Con lo que se evitan maledicencias. Pues los obispos, también. Con niños y con niñas. Y si estas son creciditas con mayor motivo. No sé si como dice el periódico ha habido anillitos. Pero si los hubiere Salinas no puede seguir de obispo. Además de por otros motivos más graves, caso de que hubieran existido, por una inmadurez afectiva de libro. Impresentable en un obispo. El mismo periódico mallorquín se hace eco de la repercusión mediática del asunto. http://www.diariodemallorca.es/mallorca/2015/12/10/amplia-repercusion-nacional-noticia-diario/1077476.html Y en ello yo no soy la fuente de nada. Porque no lo he sido. Pienso, sin embargo, que Salinas tiene las horas contadas como obispo de Mallorca. Porque si siguiera su autoridad diocesana sería nula. Y si la mandaran a otra diócesis española iba a llegar a ella más desacreditado que Bárcenas en el Partido Popular. Ya ha salido el nombre de la implicada, que niega el adulterio. Tampoco he sido yo quien lo hiciera aunque lo conocía de sobra. http://ultimahora.es/noticias/local/2015/12/10/169294/sonia-valenzuela-denuncia-contra-obispo-salinas-falsa.html ¿Alguien puede pensar que cabe seguir así? http://www.elmundo.es/baleares/2015/12/10/566942fc46163f45498b464e.html
Lo de los anillitos, de ser cierto, acreditaría la inmadurez de estos individuos
Ayuda a Infovaticana a seguir informando