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LECTURAS CLXVII: Un jesuita cabal: El P. Mendizábal

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Luis María Mendizábal, SJ. Testigo y apóstol del Corazón de Cristo -  Biblioteca de Autores Cristianos - BAC Editorial

Pablo Cervera Barranco y Manuel Vargas Cano de Santayana: Luis María Mendizábal, sj. Testigo y apóstol del Corazón de Cristo. BAC, Madrid, 2021, 303 pgs.

Importante biografía de uno de los últimos jesuitas de España del modelo de aquellos religiosos que tanta gloria dieron a la Iglesia española y universal y hoy desaparecidos en lo que ha sido una inmensa desgracia eclesial. Los PP. Rubio, Aldama, Pozo, Caballero, Loring… La relación sería interminable. Santos y sabios. Muchísimos conocían sus nombres mencionados con reconocimiento agradecido. El P. Mendizábal ha sido uno de los últimos. Hoy ya no quedan. Los nombres de los jesuitas actuales no los conoce nadie y sus actividades tampoco. No son nadie, no importan a nadie. Por ello la biografía de un jesuita cabal es si cabe más importante pues nos permite conocer lo que fueron y lo que se ha perdido. 

Luis María Mendizábal. nacido en Vergara en 1925 entró en la Compañía de Jesús todavía en años de esplendor. Estudió en Innsbruck, se doctoró en la Gregoriana y a ella fue destinado como profesor de Teología ascética y mística. Todo auguraba al joven jesuita una muy brillante carrera en la orden. ¿Fue así? Creemos que no. Más bien una postergación injusta e irritante que hizo de él la gran figura eclesial en que se convirtió. 

La Compañía de Jesús había cambiado con Arrupe y Mendizábal no estaba en esa línea por lo que le despiden de Roma enviándole de Instructor de Tercera Probación a Gandía donde tampoco es apreciada su labor ni por los jóvenes jesuitas ni por sus superiores, Si en la Gregoriana estuvo diez años (1956-1966) en Gandía solo estuvo hasta 1969 cuando le envían a Bilbao a dirigir el Apostolado de la Oración que había dejado de ser una prioridad pastoral en el posconcilio y no interesaba a nadie. Y en ello le tuvieron 25 años. Y si “lo que visto humanamente  podía considerarse apartamiento o postergación a un segundo plano, fue la ocasión de la que se sirvió el Señor para que este testigo y apóstol se dedicara a tiempo completo a difundir la espiritualidad del Corazón de Cristo”. En 1970 pasa a Madrid y hasta tiene que buscarse un local para instalarse pues la Compañía no le facilitó ninguno. Pese a tanto ninguneo el P.Mendizábal se convirtió en el Apóstol del Corazón de Cristo. Al mismo tiempo dirigía Ejercicios Espirituales y conciencia de personas que acudían a él con muy notable éxito por lo que pese a los burdos intentos de postergación su nombre y sus actividades cada vez adquirían mayor relieve y hasta fundó una congregación religiosa. 

Todo ello molestaba a sus superiores que en 1994 le apartan del Apostolado de la Oración y pretenden enviarle a Uruguay cuando iba a cumplir 70 años. Los autores callan el nombre del superior inicuo cosa que a mí me parece un error. Todavía pulula el individuo por ahí y en cargos relevantes. 

Mendizábal fue siempre modelo de obediencia y a Uruguay se disponía a ir cuando amigos que le admiraban, entre ellos el cardenal González Martín, logran frustrar el destierro ultramarino. Y comienzan sus fructíferos años en Toledo (1994-2011) donde dejó muy profunda huella. 

Concluye el libro con los años de Alcalá de Henares (2011-2018), con la salud ya deficiente pero sin cesar en sus afanes apostólicos. 

Jesuita ejemplar, de los que ya han desaparecido, santo en opinión de no pocos, figura humana notabilísima y una de esas personas que la lectura de su biografía enriquece espiritualmente al lector. 

Los autores del libro logran presentarnos un cumplido relato de su vida por lo que no escatimo agradecimiento y felicitación. Solo encuentro que son demasiado benévolos en la presentación de las puñeterías con que sus superiores se esforzaron en obsequiarle que, aunque mencionadas, omiten siempre el nombre de los perpetradores de las miserias y hasta de las canalladas. No se merecen esos tipejos evitarles un rayón en su memoria. ¿O es un royón?

Comentarios
10 comentarios en “LECTURAS CLXVII: Un jesuita cabal: El P. Mendizábal
  1. Los royones son tan rollo,
    que siempre están enrollados.
    Nunca jamás desplegados,
    por carecer de meollo.
    ¿Qué hombre habrá que busque en ellos
    ni utilidad,ni saber;
    si en su fútil contener,
    no valen lo que sus sellos?
    Bagatelas arrupitas;
    descosidas;
    remendadas
    O,cómo no,¡recicladas!,
    por creerse hoy más benditas….
    Posos que,en limo o en fango,
    dejó un pasado glorioso.
    Un barrizal pegajoso
    que hace imposible hasta el tango…

  2. Releo estos días uno de los libros de otro jesuita inmenso:Ramón Cue.Con un par bien puesto,le soltó al recién estrenado alcalde madrileño,Tierno Galvan,una filipica en la colegiata de San Isidro que hizo época.

    1. Amigo Carlos, yo estaba allí, en la Antigua Catedral de San Isidro, con ocasión de la Festividad de Ntra. Sra. de la Almudena, entonces todavía el 8 de Septiembre, y se me quedó grabado, que dirigiéndose al imperturbable Tierno… No creo que con el cambio de Corporación municipal, a alguien se le ocurra arrancarle el fajín de Alcaldesa perpetua de la Villa a la Virgen Santísima… Tierno, ni se inmutó, pero el Teniente de Alcalde, Alonso Puerta, se removía desde su asiento y lanzaba dardos visuales al púlpito, desde donde estaba predicando el padre Cué. Que tiempos aquéllos y que santos sacerdotes pasaron por aquélla cátedra. Que Dios los tenga en su gloria.

      1. Como ha contado Luis,se celebraba en la entonces «catedral»madrileña,San Isidro,una Fiesta grande.Luis dice que la Almudena,pero tal circunstancia la he olvidado.Fuera así, o fuera la de San Isidro,la prédica, y desde el púlpito, corrió
        por cuenta del padre Cue.Y don Ramón, sin respetos humanos,trono ante la nueva plana mayor del ayuntamiento de la Villa,encabezada por Tierno.Ni el más mínimo murmullo se levantó ante aquel torrente de voz profética.
        Ese mismo año,y en ese mismo escenario-si es que no fue el mismo día-,al bajar la Imagen de San Isidro por la rampa que salva el desnivel que hay entre la puerta principal y la calle Toledo,al acabar los acordes del himno nacional,una anónima voz de mujer se arrancó exclamando:San Isidro,¡llevátelos a Moscú!.
        Los socialistas nunca más volvieron,y la representación municipal la hacía el jefe de la oposición,Álvarez del Manzano.
        El cabildo de aquellos años era superior,presidido por don Salvador Muñoz Iglesias,de imborrable recuerdo.

    2. Carlos Núñez Díaz: ¿podría contarnos la anécdota del Padre Cue y Tierno Galván? Gracias.

      PD. esto ya lo he comentado esta tarde, pero no sale, y no entiendo el porqué. No decía absolutamente nada censurable.

  3. Grandes jesuitas que se fueron al Cielo. Permítame recordar al P. Ferran Torra de Manresa, nada menos. Educó a la juventud de esta importante ciudad en los años 50 y 60 siendo el director de la Congregación Mariana, que le guardaron eterno agradecimiento. Fueron grandes padres de familia. Uno de sus métodos consistía en coger un grupo de adolescentes, chicos, y llevárselos a un pueblo de montaña de vacaciones. Se hospedaban en alguna fonda barata o en la casa del cura y cada día subían a una montaña, luego al bajar comían bien en la fonda y durante la tarde descansaban, leían, hablaban, decían la misa, y a la cama pronto para subir a otro pico al día siguiente. Los despertaba al son de la flauta muy de madrugada. No creía en los campamentos. Se retiró al Palau de Barcelona, con los de la antigua escuela.
    El P. Luís Mendizábal venía todos los años al Tibidabo para la reunión del Apostolado de la Oración de las diócesis de Cataluña. Todo el mundo lo escuchábamos absortos. Era tremendamente agradable.

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