LECTURAS CLXIV: La edad de Castillo afecta a su memoria

|

memorias: vida y pensamiento-jose m. castillo-9788433031440

José M. Castillo: Memorias. Vida y pensamiento. Desclée de Brouwer, Bilbao, 2021, 279 pp.

O a su desmemoria. Dando lugar a un  libro decepcionante, repetitivo, pedante y antieclesial.  

<

Decepcionante  porque su interés es mínimo. De su segunda salida de la Compañía de Jesús, lo más llamativo de su vida, se limita a decirnos que ignora los motivos de las censuras que le impusieron, dando a entender que no los había pues él fue, nos asegura,  sumamente observante de los dogmas, claro que definidos por él, y como único modo de preservar su libertad en coherencia con el Evangelio. 

Contrapone magisterio e Iglesia a Evangelio con lo que su inmenso amor a la Iglesia parece no exceder de una declaración sumamente discutible asi como el también declarado a la Compañía de Jesús no se compadece con el abandono de la misma. 

Los obispos y los superiores, Arrupe y Nicolás, serían una excepción, fueron la rémora que le obligaron a su abandono y los Papas, sobre todo Juan Pablo II y Benedicto XVI, con la excepción de Francisco, según él la representación de la bondad, los culpables de esta inmensa  crisis que vive la Iglesia y de la que no se saldrá sin el abandono de toda la basura que se ha ido acumulando desde el siglo IV. Ritos, templos, antiEvangelio…  Lo que nos propone es seguir el camino del protestantismo liberal como salvación de la Iglesia cuando es meridiano que su crisis, con todo eso, es muy superior a la de la Iglesia católica. Como para pensar que nos engaña o que, nonagenario, ya no es capaz de comprender la realidad. 

Todo ello volviendo una y otra vez sobre lo mismo, achacable tal vez también a sus muchos años. La pedantería se manifiesta por las muchísimas citas de autores más o menos contemporáneos, todos de la misma línea y que han sido mucho más de lo que ahora representan. Al igual que Castillo. 

No ha querido secularizarse por lo que continúa siendo sacerdote aunque independiente de cualquier instituto religioso y de cualquier obispo pues no se ha incardinado en ninguna diócesis. Ignoramos, no dice nada al respecto, si celebra misa o realiza alguna otra actuación sacerdotal. 

La religión ha sustituido al Evangelio, que además impone la igualdad a pesar de la diversidad, lo que es una pura contradicción, si somos diversos no somos iguales. El rico no es igual que el pobre, el guapo que el feo, el inteligente que el tonto, el viejo que el joven, el alemán que el haitiano…

Libro pues sumamente prescindible cuya lectura solamente servirá para mantener falsas ilusiones de algunos ancianos que se niegan a reconocer el total fracaso de sus vidas y sus ideas. Porque el catolicismo puede reducirse muchísimo pero lo que no vendrá es el sueño de Castillo y otros como él.

Comentarios
10 comentarios en “LECTURAS CLXIV: La edad de Castillo afecta a su memoria
  1. José María Castillo y sus cuadernos de teología popular. Un oxímoron en toda regla; si es popular no es teología y si es teología no puede ser popular. Como no existe una medicina popular, ni una ciencia popular. Esto se lo recriminó otro teólogo ponente en el congreso sobre “Teología y pobreza” al que asistí en septiembre del 81. Junto a gestores del congreso como Julio Lois estaba la crème de la crème de los teólogos llamados críticos y también otros mal llamados teólogos de la liberación: González-Faus Castillo, Javier Aguirre, Ignacio Ellacuría (envió ponencia), Díez Alegría, Gimbernat, Jon Sobrino, Juanjito Tamayo Acosta (de lo que sea), etc. A alguno le han creado una cátedra por los servicios prestados y, de vez en cuando, lo llevan a pasturar a “El País” para que defeque su bilis. Do ut des.
    Les dolerá reconocerlo pero, aunque hay incontables volúmenes que pretenden rastrear los orígenes de la teología que ellos llaman de la liberación en tiempos y personajes remotos, lo cierto es que hasta la denominación se la pusieron los soviéticos porque era una punta de lanza, sobre todo, en la américa latina (y también en Europa) para la inmersión de países subdesarrollados en la dinámica expansionista de la URSS. Las iglesias cristianas eran una prioridad para el expansionismo de la URSS. Hasta el nombre (teología de la liberación) se lo pusieron los soviéticos, según ha quedado demostrado tras la desclasificación de ciertos papeles de los servicios secretos soviéticos.
    Estas criaturas y su superioridad moral y teológica vendieron su alma al diablo por unas cebollas. Cedieron en sus exigencias de fe, reduciéndolas a ocurrencias, chascarrillos, metáforas, etc., (tal como ahora ocurre, por ejemplo, con el milagro de los panes y los peces que algunos pretenden que no hay tal milagro sino que se trata de una enseñanza del compartir), por un pretendido “reino de los cielos socialista”. Casaldáliga repetía extasiado eso de que no veía otro futuro cristiano para el mundo que socialismo, socialismo y socialismo. Ternario para darle más realce. Abrazaron el marxismo; renunciaron a valores y enseñanzas, o las trivializaron hasta deslavazarlas y dejarlas en puro sentimentalismo estéril. Lo importante era lo otro.
    Vivir para ver. La cuestión es que algunos (los más) evolucionamos, aprendemos, maduramos, crecemos, pero los progresaurios morirán sin haber pasado de ser más que unos vulgares tontos útiles.
    P.D. Se me olvidaba; el tal congreso estaba apoyado por Cristianos por el Socialismo, La HOAC. Comunidades Populares; revistas como Misión Abierta, Selecciones de Teología, Sal Terrae y Herriak 2.000.

  2. jose maria castillo, otro fosil mas del progresismo rancio y casposo que, gracias a DIOS, esta en vias de extincion. y lo que es peor, que el despistado castillo no ha querido darse cuenta que esta del mas alla que del mas aca.

  3. Don José María Castillo Sánchez tiene noventa y dos años. Es uno de los teólogos más conocidos de España. Otra cosa es que se defina como «católico»; si lo es, no lo soy yo; si yo lo soy, él no lo es. Digo esto porque su «catolicismo» se parece tanto al mío como doña Isabel Pantoja al acueducto de Segovia. Hace mucho que no leo sus artículos: no podía soportar su inquina, su resquemor, su resentimiento, su hiel y su iracundia contra la Iglesia. Que usted lo haya leído se le tendrá en cuenta como penitencia anticipada por sus pecados (los suyos, no los de él). Cada cual lee lo que cree conveniente y oportuno. Solo faltaba. Les confieso que un servidor está releyendo (treinta años después) «Viaje al fin de la noche», de Céline, una novela de un pesimismo colosal. Muy buena, pero descorazonadora.

  4. La Compañía de Jesus tiene que disolverse.

    No tiene nada que ver con la orden fundada por San Ignacio y que llegó hasta el generalato de Arrupe.

    Para basura socialista ya tenemos a Pedro Sanchez, Zapatero, Kamala Harris, Soros…

    No necesitamos a gentuza que disfraza sus profundos odios y sus bajas pasiones con el Evangelio y la Palabra de Dios.

  5. No entiendo que se queje de que no puede enseñar su ideología, mientras que se niega a enseñar la teología católica, que es lo que los estudiantes catolicos quieren estudiar en una teología católica.

    ?Si él tuviese una facultad de teología marxista de la liberación iba a permitir que uno de sus profesores enseñe teología tomista?

    Naturalmente que no, porque él es especial y los demás, simples palurdos, solo estamos para obedecerle y adorarle por su «brillante pensamiento» y sus «brillantes intuiciones»…

    Me pregunto por que en vez de ser miembro de la orden jesuita, en la que evidentemente no cree, no se hace calvinista de la liberación, en la que evidentemente sí.

    Parece un narcisista que vive permanentemente en la contradicción.

    Si en vez de criticar lo que no sabe hubiera vivido el camino de perfección propuesto por San Ignacio, a lo mejor no seria un santo, pero de ningún modo seria un grotesco payaso.

    El dice de no vivir el dogma, sino de «vivir el Evangelio».

    ?Pero el ha vivido el Evangelio?

    su mismo comportamiento indica que no.

  6. La verdad es que siento grima solo de escuchar su nombre y no me explico cómo llegando a una edad tan longeva no son capaces estos tipos de ver el daño que han hecho, el enorme fracaso de sus ideas y proposiciones y sobretodo el aislamiento y la nada que son……y aún así no se convierten, morirán con las botas puestas.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *