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LECTURAS CLVII: Un jesuita notable: el P. Morales

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Javier del Hoyo: Profeta de nuestro tiempo. Tomás Morales SJ. 1908-1994. Ediciones Encuentro, 1ª y 2ª edición, esta corregida y aumentada, Ediciones Encuentro, 1995 y 2009, Madrid, 414 y 527 pgs.

Biografía de un notable jesuita, uno más en una época en la que tantos fueron notables y muchos muy conocidos por la sociedad de su tiempo. ¿Dónde están hoy los jesuitas notables y quién conoce hoy a algún jesuita?

Tomás Morales nace en Venezuela donde sus padres habían acudido en busca de fortuna, hallándola con largueza. Es el penúltimo de diez hijos, todos nacidos en Venezuela menos la última que viene al mundo ya regresada la familia a España.

Tomás nace a fines de octubre de 1908 y en abril de 1909 ya está la familia en España dueña de considerable fortuna que crecería con la actividad del padre en España. Familia de nuevos ricos y escasa formación religiosa en la que el padre no practicaba y la madre se limitaba a cumplir con el precepto dominical. Su posición económica era tal que los veraneos de tres meses los pasaban en San Sebastián, Biarritz o San Juan de Luz, los hijos estudiaban en Suiza y Alemania y cuando le tocó a Tomás, decidieron sus padres mantenerle en España y fue alumno de los jesuitas en Chamartín. Estudia Derecho en la Universidad de Madrid y se implica fuertemente en los Estudiantes Católicos llegando a presidir a los de Derecho madrileños y posteriormente a los Católicos de Madrid.

Terminada brillantísimamente la carrera obtiene plaza en Bolonia para doctorarse y allí decide abandonar todo e ingresar en la Compañía de Jesús. Le convencen que concluya el doctorado y una vez logrado, expulsados los jesuitas de España por la República.

Estudios jesuíticos en el exilio, guerra en España, el 13 de mayo de 1942 es ordenado sacerdote. Hemos llegado a la mitad del libro que ha contado magníficamente los años menos importantes e interesantes de Morales. La segunda mitad, en mi opinión es mucho menos brillante y en ocasiones evasiva.

Llegamos a una obra del P. Morales que ella sola justificaría sobradamente una vida. No llega a ser profeso y se dedica principalmente a dirigir ejercicios espirituales y de modo muy particular a empleados que vivían muchos en muy difíciles condiciones. Y surge el Hogar del Empleado obra verdaderamente benemérita y genial del jesuita Morales. Y a su rebufo servicio de enfermos, sanatorio antituberculoso, escuelas de capacitación, residencias para empleados, viviendas para los mismos… Sus múltiples relaciones del colegio, la universidad, los Estudiantes católicos… le secundaron y apoyaron en aquella realización extraordinaria. Que de la noche a la mañana abandona, no sabemos bien por qué ni que fue de ella. Y ya en el Hogar lo que sería una constante en las obras de Morales: disidencias, divisiones, rupturas… Como si tuviera una inmensa capacidad de creación y también una gran incapacidad de mantenimiento.

Abandona el Hogar para dedicarse a los Cruzados de Santa María, pujante Instituto Secular que enseguida conoció también disidencias y divisiones que incluso continuaron tras la muerte del P. Morales y que Abelardo de Armas, ya muy tocado por la enfermedad, no pudo afrontar. Pero ahí están los campamentos de Gredos, las popularísimas Vigilias de la Inmaculada, con miles de asistentes…

Morales era reacio al apostolado con mujeres pero al fin se deja convencer y… nuevas divisiones hasta casi desaparecer el instituto femenino. Lydia Jiménez fue oro molido y seguramente hoy lo más sólido que queda de la obra de Morales.

El alejamiento por la Compañía del P. Morales de su obra, las vacilaciones de este, sus últimos años… Como digo, me hubieran gustado más precisiones sobre los bastantes momentos difíciles de Morales y su obra. Da la impresión de que los rehuye el autor de la biografía.

Comentarios
17 comentarios en “LECTURAS CLVII: Un jesuita notable: el P. Morales
  1. «No cansarse nunca de estar empezando siempre» Cada uno tiene que crecer donde Dios le plante. Mas importante que las obras son las personas y la acción de Dios en ellas.
    Grandisimo jesuita santo

  2. Conocí la Milicia de Santa María entre loa años 1974 y 1985. En aquéllos años la juventud que conocí, eran verdaderos modelos de virtud y vida cristiana. Algunos amigos de entonces los conservo todavía como preciado tesoro. Daba gusto ir a las Misas de Santa María, reuniones, campañas, Vigilias de la Inmaculada; una juventud sana y santa. Mi opinión es la Siguiente: Falleció el Padre Morales, se metió el demonio por una rendija, el orgullo y el afan de protagonismo, empezó a hacer agua la asociación, todo esto agravado con quedar fuera de juego el gran Abelardo de Armas, la decisión salomónica de Monseñor Rouco, el divide y vencerás….. Y hoy día, por lo que yo sé, los Mayores aparcados y la Milicia, reducida practicamente a la nada. Esto por una parte, pero Lumen Dei no ha tenido mejor suerte. Si el Padre Rodrigo Molina levantara la cabeza, se moriría otra vez de pena y tristeza. El Padre Tomás Morales y el Padre Rodrigo Molina, dos excelentes Jesuítas que sufrieron la incomprensión y la persecución de sus cohermanos de profesión. Una oración por ellos y por sus obras, hoy, al parecer, dejadas de la mano de Dios.

  3. Parece «off topic» pero tiene que ver con un jesuita notable: el Papa. Hoy ha presidido un consistorio público. En el índice del «Bolletino» de hoy aparece, como se había anunciado, como consistorio sobre el voto de algunas causas de canonización. Hay que abrir el documento y leerlo para enterarse de que ha sucedido asimismo algo que no sea ve ni todos los días ni todos los años: en el consistorio se ha ejercitado el derecho de opción por varios cardenales diáconos. Ocho de ellos, que ya han superado el requisito del decenio en su diaconíao, han optado el orden presbiteral. Entre ellos varios de peso: Amato, Sarah, Burke, Piacenza y Brandmüller. También Monterisi, Koch y Ravasi. Quien era más antiguo que ellos, el cardenal Martino, no ha ejercido el derecho opción, como tampoco lo hizo en ocasión anterior, y permanece como Protodiácono. No sé si prefiere ser cabeza de ratón que cola de león, o es que imagina que le dará tiempo a ser quien anuncie al próximo pontífice.

  4. Veritas: Yo sabía poquísimo del P. Mprales y esa es la impresión que medio saco del libro porque varias cosas su no son positivas no las profundiza. O eso me parece a mí.

    1. ¡Gracias!
      Me gusta mucho el espíritu de las Cruzadas y cómo trabajan con la juventud y apostolado universitario. Y desde luego me encantó cómo el P. Morales hablaba del laicado y las dimensiones de santificación y apostolado del laicado.

  5. El obispo de Lomas de Zamora anima a los masones en su compromiso con el bien común

    El Obispo de la Diócesis de Lomas de Zamora, Monseñor Jorge Rubén Lugones, ha enviado un caluroso saludo a la Respetable Logia Giuseppe Mazzini número 118 de la Gran Logia de la Argentina con ocasión del 126º aniversario de su fundación.
    “Que esta celebración los anime a continuar trabajando y desarrollando vuestros ideales de amor, servicio a la humanidad y fraternidad universal, para forjar una nación cuya identidad sea la pasión por la verdad y el compromiso por el bien común”, decía la misiva. Ante las reacciones internas a su carta, el obispado ha reafirmado que las “palabras de ánimo para contribuir al bien común” forman parte de “la apertura al diálogo y a la verdad con entidades que forman parte de nuestra sociedad”. La Respetable Logia ha agradecido públicamente el gesto que “deja de lado las diferencias anacrónicas” entre ambas instituciones.

  6. La biografía de Tomás Morales no la conozco apenas; sólo su obra «Hora de los laicos». ¿Podrías detallar algo esos aspectos de la biografía? ¿Qué pasó para que afirmes que no servía para mantenimiento ni en el Hogar del Empleado ni con las Cruzadas?

    1. El venerable p. Tomas Morales no fue un hombre polémico, ni acentrador ni inconstante. Obviamente, como todos los fundadores, del carisma, de la espiritualidad etc era él el depositario. Y dentro dela Compañía de Jesús sus fundaciones fueron muy bien acogidas y a él no le pusieron ni impedimentos ni condiciones en su misión de fundador. Existe otra biografía del Vble. P. Morales, publicada por la BAC y anterior a pa citada en este artículo, donde es bien clara esa parte de la historia.

    2. Me temo que el bloguero desconoce casi todo del P. Morales. 1º No abandonó el Hogar del Empleado, sino que le echaron la autoridades jesuitas de su tiempo. Lo alejaron de la obra enviándolo a Extremadura y lo que queda del Hogar hoy son residuos dominados por la izquierda. 2º Con su exilio, no solo se descompuso el Hogar, sino que corría grave riesgo de desaparición el instituto de consagrados que había nacido en su seno. Doce hombres, junto con el P. Morales, lo «refundaron» con el nombre de Cruzados de Santa María. Más tarde, el Padre nombró Mayor (Superior del Instituto, que de acuerdo con sus Estatutos, ha de ser un laico consagrado) a Abelardo de Armas y se centró en la dirección espiritual de la Cruzada femenina. Vivió y murió en la sede de estas (allí está su tumba, en una capilla). Con los años, Abelardo tuvo que retirarse por una enfermedad mental degenerativa y fue nombrado otro Mayor. Hubo discordancias y disensiones internas acerca del régimen de vida de los laicos consagrados y la Cruzada Masculina (también hubo una ruptura menor en la femenina) se dividió. Surgió un nuevo movimiento: Stabat Mater. Entre medias, graves y tristes problemas de relación que el tiempo, poco a poco, está sanando. Esa es la historia en dos brochazos.

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