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Sobre las tetas en la Plaza de San Pedro

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Si es que a algunos hay que explicarles todo como si fueran deficientes mentales y ni siquiera así lo entienden.

Hace falta ser tonto de donde ustedes quieran para entender que justifico el destete en San Pedro. Y cuando escribí mi entrada sabía perfectamente que la destetada era una femen, movimiento en mi opinión impresentable y por el que no siento la menor simpatía. Hace falta ser cenutrio para entender lo contrario.

Pero como el Papa apela al destete en el Vaticano pues hice la broma correspondiente pareciéndome como me parece una majadería, pontificia pero majadería, la apelación a las madres de los niños que va a bautizar en la Sixtina a que saquen sus glándulas mamarias para alimentar a sus retoños. Me parece una ordinariez peronista que no viene a cuento. Las madres italianas salvo que sean de un nivel tan ínfimo que apenas existen ya no sacan la teta en el supermercado, el bar o el autobús. Salvo un caso de necesidad extrema en la que no hubo nunca el menor problema. Por ejemplo aquello viajes de antaño en los que venir de Galicia a Madrid eran diez horas o más y el recién nacido tenía que comer. Pero al revisor no se le ocurría ir anunciando por los coches que a los niños que llorasen las madres podían darles el pecho.

Pues eso fue lo que quise poner de relieve con mi entrada. Aunque algunos no se hayan enterado. ¿Se enteran de algo?

12 comentarios en “Sobre las tetas en la Plaza de San Pedro
  1. Me encantan las tetas, vengan de donde vengan.
    Ya se sabe que dos de ellas tiran más que dos carretas y tres o cuatro ya ni te cuento.
    Al Vaticano le hacen mucha falta unas pocas tetas de vez en cuando.
    Tanta sotana y tanto hábito acaban siendo muy aburridos.
    Bienvenido el destete.

  2. D. Cigoña se parece al Papa y al Vaticano. Delante de una situación incomoda encuentran sus justificaciones y resuelven explicar lo que han querido decir y resulta que lo complican aun mas… Ahora hasta habla que fue una broma, cuando yo pensaba que D. Cigoña no bromeaba con cosas serias. Enfin… que desmadre….

  3. Sancho. No me sea usted metomentodo. Dar de mamar al bebé es decisión de la madre y no pasa nada si opta x el biberón. Usted no ha tenido estrías de lactancia verdad? O agotamiento porque el bebé no se alimenta suficiente y después de la toma hay que darle un biberón verdad? O simplemente no puede tener todo el día al bebé colgado porque tiene más hijos pequeños y esa estupidez de lactancia a demanda sólo es posible si la madre se estabula y se dedica exclusivamente a la lactancia del hijo abandonando cualquier otra actividad, sí no quiere acabar neurótica. En fin que en este tema deje que cada una haga que le pete. Y si es por estética… pues no pasa nada, ellas se lo pierden sí la lactancia es un tiempo placentero entre madre e hijo. Nadie se ha muerto por ser bebé criado con biberón.Yo soy una muestra y no tengo traumas ni enfermedades ni n’a de n’a.
    Y esto se lo dice una madre que ha dado de mamar a sus bebés pero porque le ha dado la gana y punto pelota.

  4. Pues si lo analizamos eso de dar el pecho lo he visto en sudamericanos en España por ejemplo en una gestoría y hasta en la estación de autobuses. En europeos creo que hoy día no se dará, luego no es lo más corriente y entre la gente urbana de Argentina que no viva en suburbios degradados por desgracia lleno de miseria, droga y delincuencia tampoco hoy día se estilará. Es un populismo propio de las demagogias populacheras y un tanto estrafalarias de los populismos lationoamericanos.

  5. El nivel ínfimo no es el de las madres que dan, y han dado, el pecho a sus hijos en público, sino el de las ahora numerosas que de tanto “nivel” de refinamiento ni siquiera dan de mamar a sus bebes para conservar sus pechos para “mejores” menesteres.

  6. Totalmente de acuerdo con aro, este Papa ha debido de vivir en unos ambientes extraños y peculiares, yo no he oido en mi vida que los niños nacidos fuera del matrimonio el párroco no los quisiera bautizar, al contrario en las maternidades donde nacían los niños de madre solteras se bautizaba a los niños al día siguiente. Es que como dice aro ni a mis abuelos he oido semejante cosa. Y lo de amamantar yo lo he visto toda la vida, siempre la madre de una forma educada alimentaba a su hijo, yo misma lo he hecho.

  7. Hombre tome la medicacion. Creo que su odio al Papa Francisco es tal que le hace escribir chorradas. cuanta tonteria escribes. Ve a confesarte

  8. Desde hace años, existen en el mercado prendas diseñadas para que las madres puedan amamantar a sus bebés con toda naturalidad, discreción y recato, en cualquier lugar. La imagen que dan ni siquiera es la de le estén dando el pecho al bebé, sino de que le están acunando. A mí, siempre me enternece y emociona cuando lo veo.

  9. Tiene razón, don Francisco José, dar de mamar al niño en público es una auténtica ordinariez. Yo creo que las mujeres estamos ya lo suficientemente civilizadas para no hacerlo.

  10. Es curioso lo frecuente que es la carencia de sentido del humor que obliga a explicar los chistes y las ironías, con lo que estas pierden su eficacia festiva. Nuestro Papa Francisco se mete en unos charcos inexplicables en su afán de cercanía y compadreo. Por lo visto el vivió o conoce unas experiencias peculiares en unos bautizos en los que a los niños hay que darles el pecho con urgencia durante las ceremonias o con unas mujeres que escandalizaban a todo el mundo cuando daban el pecho. Yo al menos durante la época de la “feroz y mojigata dictadura”, lo que conocí era que las mujeres educadas y más puritanas cuando daban el pecho en público, o bien se apartaban algo discretamente o se cubrían algo con un pequeño pañuelo con toda naturalidad y las otras y por supuesto en las clases populares daban el pecho normalmente cuando lo demandaba el bebé, que por cierto era cada cuatro horas aproximadamente. Algo parecido como cuando dijo que los hijos nacidos fuera del matrimonio podían bautizarse, problema del que yo no había oído hablar ni tan siquiera a mis abuelos, pero que por lo visto debía ser frecuente en los medios en los que se movía el Papa.

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