Las monjas de Sijena abandonan el monasterio

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Pues otras más que desaparecen.

 

 

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Comentarios
17 comentarios en “Las monjas de Sijena abandonan el monasterio
  1. Aro: su apreciación está ajustada a la historia. Tierra dura y pobre, ingrata en la que hasta las mujeres independientes como las contemplativas tienen que salir corriendo, antes que dejarse manipular por cuatro piedras y pinturas de baja calidad, previamente destruidas por los anarquistas del 36 ayudados por vecinos que como menos miraban hacia otro lado en la guerra civil.

  2. Parece ser que lo que necesita el Gobierno de Aragon son monjas que sean conserjes, que tengan a su cargo las llaves del edificio, esten pendientes del mantenimiento, vigilancia y limpieza de las cuatro piedras y del museo.

    Bravo por las monjas, que se han plantado y se van a otro lugar, donde la prioridad sea dar gloria a Dios y no a los ateos.

    Otro lugar sagrado que se convierte en un museo, lugar de culto al modernismo y ateísmo.

    1. Sin entrar en la conveniencia de que permanezcan en Sigena o no, el turismo es un lugar de evangelización y por su puesto no son todos ateos, los católicos también hacen turismo… Todo dependerá de la fe que tenga quien organice el cotarro, que visto lo visto mucha esperanza no podemos tener. Lo que no se pueden aceptar son las palabras del presidente del gobierno regional: con monjas o sin monjas habrá museo en Sigena… Es un comentario despectivo que merece contestación del obispo o de los propietarios del lugar, la orden de Malta… Si aceptan esas actitudes de prepotencia se quedan sin Sigena fijo…

  3. Estas monjas no desaparecen, sino que se marchan porque el monasterio no es idóneo para su vocación estrictamente contemplativa. Son monjas jóvenes y tienen vocaciones.

  4. Estas monjas no desaparecen, sino que se marchan porque el monasterio no es idóneo para su vocación estrictamente contemplativa. Son monjas jóvenes y tienen vocaciones. Me temo que F. Cigoña no se ha leído el artículo completo

  5. Las monjas abandonan Sigena, pero los obispos, la diócesis y el pueblo las abandonaron antes a ellas.
    Ahora que no lloren, que en ese mismo periódico-panfleto las pusieron verdes la Semana Santa del año pasado porque no dejaron visitas por celebrarse el triduo sacro.
    Y como en esta vida lo que hay que tener es dignidad, se marchan. Bien por ellas.

  6. Señores obispos: menos jiji-jaja, menos buenas palabras y lisonjas y más partirse la cara por el rebaño. Ahora que no se lamenten tampoco los del pueblo porque bien poco hizo por ellas.
    Lo de Aragón, en general, es penoso. Eclesialmente un erial. Que una de las diócesis más castigadas por la persecución religiosa sea de las más estériles de toda España es para hacérselo mirar: obispo, sacerdotes y seglares.
    Menos unidades de pastoral, equipos de vida y esas zarandajas que se han inventado y más vida fuerte de fe

  7. Sijena es uno de los miles de episodios siniestros ocurridos bajo el gobierno de la II República y la Generalidad. El de Sijena parece adobado de burla; después de ser incendiado y saqueado por una columna anarquista bajo la autoridad de la Generalidad; procedentes de la Generalidad todavía continuaron saqueando los restos arrancando los frescos. El monasterio de Sijena como Poblet, como otros miles de iglesias y monumentos que sufrieron igules ataques, de manera especial en Cataluña, fue restaurado en lo posible durante el denostado régimen de Franco con los recursos de todos los espñoles. Poblet de manera admirable, como es habitual en los que no hacen nada, silenciando ese hecho.

  8. Es el fruto de las primaveras que no llegan, y como berrinche se dedican a ponen obstáculos al desarrollo de la vida contemplativa. Es la venganza de los inútiles. Tengo entendido que se van a otro sitio de más recogimiento, ya que viven el carisma cartujano.

  9. Estuve un par de veces con ellas mientras viví en Sariñena. Eran auténticamente contemplativas, No me cabe la menor duda de que, como bien dice Hermenegildo, el jaleo propio del museo es incompatible con esa vida.

  10. No desaparecen se van a otros monasterios porque se les ha hecho imposible estar ahí con tantas visitas y obligaciones de abrir cuando su vida es muy escondida.

  11. Arrupitas de Villafranca de los Barros

    «Sabía que iba destinado a una casa de mayores, aunque con representaciones de todas las décadas: los 20 (yo), los 30 (Juan), los 40 (Javier), los 50 (Antonio), los 70 (Pedro Armada, Diego Díaz y Rafael Torcal) y los 80 (Pepe Díaz y Jaime Peñaranda).»

    —Rodrigo Sanz Ocaña SJ
    (Maestrillo en la comunidad jesuita de Villafranca de los Barros, Badajoz, durante los cursos 18-19 y 19-20)

    https://infosj.es/vida-en-compania/16688-maestrillo-de-puertas-para-adentro

  12. Pero estas monjas no se van por falta de vocaciones, sino porque el museo que se ha establecido en el monasterio dificulta el aislamiento que las religiosas necesitan.

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