Enviado para el número del 1 de enero de 2016 de Siempre P’Alante Las elecciones pasadas vistas desde mi catolicismo Y digo el mío. No soy portavoz de nadie. Sólo de mi persona. ¿Estoy hundido en la miseria por el resultado? No. Mi voto era imposible, lo sabía perfectamente, y lo deposité con enorme tranquilidad de conciencia. Los que salen en los medios no son los míos. Lo que me permite ser más imparcial. Por supuesto que desde mis parcialidades. Los resultados han tenido aspectos muy positivos. Se han hundido Rajoy, Sánchez, Mas e Izquierda Unida. Con tal monumental batacazo que es incomprensible que los cuatro líderes del estrepitoso fracaso no hayan presentado ya su dimisión irrevocable. Incluso me parece indecente. Rajoy, un muermo con balcones a la calle, ha perdido 63 diputados y más de tres millones de votos. Dice que ha ganado las elecciones. Pues dónde habría llegado si las hubiese perdido. Sánchez veinte diputados y millón y medio de votos. En Madrid, donde acaudillaba la lista, el mamporrazo fue ya épico pasando a ser el cuarto partido en resultados. Mas pasó de 16 diputados a 8 y de ser el partido más votado en Cataluña a ser superado por Podemos, ERC y Ciudadanos. E IU, que tenía 11 diputados pasa a tener 2. Verdaderamente glorioso. Ciudadanos, siempre de perfil salvo en lo de la unidad de España, tuvo un excelente resultado pero inferior a lo que esperaban. Y me temo, o no me temo nada porque no son de los míos, que si siguen en el dontancredismo han tocado techo. El gran triunfador ha sido sin duda Podemos, con 69 diputados, que ha entrado a saco en el comunismo, al que casi hizo desaparecer, en el socialismo, con un mordisco muy notable y hasta en el independentismo. Todos los perdedores eran cosa mala, en sí y para los principios católicos, y el ganador también. Rajoy, con su tibieza, alejó a muchos votantes, el anticlericalismo de Sánchez no le sirvió de nada, quienes lo compartían se fueron a los más radicales en ello, y los cuatro han hundido a sus personas y a sus partidos. Aunque se empeñen en seguir, que se empeñan, llevan ya muchísimo plomo en el ala. ¿Y la Iglesia? Es la otra gran perdedora de estas elecciones. Su apuesta por el mal menor, tan descarada por ejemplo en 13TV, no ha servido para nada. En teoría tiene unos diez millones de al parecer incondicionales católicos practicantes. ¿Dónde estuvieron? Cuatro o cinco millones en el PP. No pocos con la mano en la nariz. ¿Y los otros? Han acabado con la militancia católica y así les va. A la inmensa mayoría de los españoles les trae sin cuidado la Iglesia a la hora de votar. Se lo deberían hacer mirar. No creo, puedo equivocarme, que llegue un gobierno radical de lo peor. PSOE de Sánchez, Podemos, los restos del naufragio de IU, ERC, Mas, que terminaría de horrorizar a los votantes que aún le quedan… Europa pesa mucho y el ejemplo griego ahí está. Mucha declaración de independencia, reafirmada incluso con un referéndum, pero luego Tsipras a hocicar. O rendirse o todavía más ruina. Y claro, se rindieron. Ruptura de los pactos con la Santa Sede, la religión fuera de la enseñanza pública, fin de los colegios concertados, en el aborto y el matrimonio homosexual ya no cabe más pues se ha tocado techo, ¿apoderamiento tal vez de las catedrales que valgan la pena o de todas?…Pues eso es lo que hay en perspectiva. La supresión de la x en la declaración de renta llevaría a la Iglesia a la ruina económica. La desaparición de los colegios concertados a la de no pocas órdenes y congregaciones religiosas. Creo que no se perdería mucho pues no pocos de los jóvenes que salen de esos centros, diría que la mayoría, resultan mucho más podemistas que católicos a la hora de votar. Y los profesores de religión son otra apuesta frustrada. Pienso que un 30% son excelentes, otro 30% pésimos y en abierta oposición a la Iglesia, y un 40% tan anodinos que sería igual que no existieran. Y luego están los clérigos que sostienen los postulados de Podemos sin que nadie les diga nada. El último número de Alfa y Omega dando cancha al “católico” podemista me pareció una vergüenza. Pues ahora a apechugar con lo que han propiciado. O aquí se vuelve a la militancia católica o lo van a llevar muy crudo. Hasta el momento cabe aquello de tú lo has querido, fraile mostén, tú lo has querido, tú te lo ten. Aunque los demás tengamos que pagar muy caro esas querencias. No hay derecho a que unos padres católicos manden a sus hijos, con no poco sacrificio económico en ocasiones, a un colegio católico y que se los devuelvan podemistas. P.D.: Aunque no iba en el texto que envié a Siempre P’Alante no quiero que no quede constancia de mi enorme alegría por no haber obtenido escaño Madina (PSOE), en mi opinión mas sectario todavía que Sánchez, el exJEMAD (Podemos) y Maroto (PP). Y espero que tras el enésimo descalabro de Rajoy, Arriola desaparezca para siempre. Si se vuelve a presentar el muermo a unas próximas elecciones con el asesoramiento del marido de la Villalobos se puede despedir incluso su mujer. Que tampoco sería malo.
Las elecciones pasadas vistas desde mi catolicismo
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